{"id":187791,"date":"2010-06-13T13:48:51","date_gmt":"2010-06-13T17:48:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187791"},"modified":"2020-12-03T10:49:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:09","slug":"propio-6-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-6-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 6 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por el Rvdo. Isa\u00edas A. Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>1 Reyes 21:1-10, (11-14), 15-21a; Salmo 5:1-8; \u00f3 2 Samuel 11:26&#8211;12:10, 13-15; Salmo 32; G\u00e1latas 2:15-21; Lucas 7:36&#8211;8:3<\/p>\n\n\n\n<p>Nos encontramos ante un pasaje bell\u00edsimo del evangelio de san Lucas. En \u00e9l se nos muestra al amor sin l\u00edmites de Dios ante un pecador arrepentido. Hay en este relato detalles interesantes y sorprendentes que nos descubren la manera de vivir del aquel entonces. Veamos algunos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas de los m\u00e1s adinerados ten\u00edan un patio interior y en \u00e9l, con frecuencia, hab\u00eda jardines y una fuente en el medio. Si el clima del d\u00eda era bueno sol\u00edan comer en el patio. Las puertas que daban a la calle estaban abiertas. Cuando un personaje famoso era invitado a una de estas casas muchos curiosos se acercaban, m\u00e1s a\u00fan trat\u00e1ndose de un maestro de la ley. El pueblo ten\u00eda hambre de alimento espiritual. Las gentes deseaban escuchar palabras de consuelo. Esto explica el que la mujer pudiera entrar y acercarse a Jes\u00fas. De hecho, a una mujer como \u00e9sta jam\u00e1s la hubiera invitado alguien como Sim\u00f3n, el fariseo. Hemos de tener presente, antes de seguir adelante, que los dirigentes espirituales de Israel se cre\u00edan los mejores, los santos, y con frecuencia condenaban al pueblo, que con raz\u00f3n se sent\u00eda humillado, ofendido y sin esperanza. Por eso, el pueblo sencillo segu\u00eda en gran n\u00famero a Jes\u00fas, porque encontraba en \u00e9l la compasi\u00f3n de que carec\u00edan otros maestros espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas comidas, los invitados no se sentaban a la mesa, se \u201crecostaban\u201d sobre unos cojines y lo hac\u00edan sobre el hombro izquierdo, dejando libre el derecho; los pies los extend\u00edan hacia atr\u00e1s y se quitaban las sandalias. Esto explica tambi\u00e9n que la mujer pudiera llegar f\u00e1cilmente a los pies de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las casas de los m\u00e1s acomodados cuando llegaba un invitado distinguido, se observaban tres costumbres. Lo primero que hac\u00eda el anfitri\u00f3n era colocar su mano sobre el hombre del hu\u00e9sped y darle el beso de paz. En segundo lugar se le ofrec\u00eda agua para que se limpiara los pies. En algunos casos, \u00e9ste era oficio de esclavos o siervos. Este de talle nos trae a la memoria lo que hizo Jes\u00fas en la \u00daltima Cena, Jes\u00fas asumi\u00f3 el trabajo de un esclavo. \u00a1Hasta este nivel se rebaj\u00f3! Por eso, Pedro no quer\u00eda que su Maestro le lavara los pies. La raz\u00f3n de este lavado de pies era porque la mayor\u00eda de las calles de Palestina no estaban empedradas y eran como canales de polvo, y al caminar por ellas, calzando solamente sandalias, al uso de entonces, los pies se cubr\u00edan de polvo. Un invitado de honor se encontraba a disgusto reclinado a la mesa con los pies sucios. La tercera cosa que todo anfitri\u00f3n hac\u00eda era colocar a la cabecera del invitado ciertos perfumes, o un suave y dulce olor de incienso.<\/p>\n\n\n\n<p>Por estas costumbres que Jes\u00fas le reprocha al fariseo no haber practicado, podemos observar ya la descortes\u00eda que Sim\u00f3n, el fariseo, tuvo con Jes\u00fas. Ahora bien, nos preguntarnos, \u00bfpor qu\u00e9 un fariseo \u201crog\u00f3\u201d a Jes\u00fas a que fuera a comer con \u00e9l? La palabra \u201cfariseo\u201d carec\u00eda entonces de la connotaci\u00f3n despectiva que tiene hoy. De por s\u00ed los fariseos no eran malos. Eran laicos, entre ellos hab\u00eda especialistas de la ley; estaban aferrados a tradiciones, esperaban al Mes\u00edas y cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n; ten\u00edan buen sentido religioso y fidelidad a la ley; sin embargo, pecaban por excesivo formalismo y cierto orgullo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, Jes\u00fas ya era famoso. La gente lo segu\u00eda y consideraba como Maestro. Mas era un maestro peculiar, a veces quebrantaba las tradiciones y costumbres de la ley. Sim\u00f3n, el fariseo, se preguntar\u00eda, \u00bfqu\u00e9 clase de maestro es \u00e9ste? La respuesta era clara: \u201cno puede ser un buen maestro de la ley cuando no observa nuestras tradiciones\u201d. As\u00ed que, seguramente, picado por esta duda Sim\u00f3n \u201crogaba a Jes\u00fas que fuera a comer con \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, podemos asumir que se daba cierta dosis de curiosidad en Sim\u00f3n al invitar a Jes\u00fas a comer en su casa. Aunque la curiosidad de Sim\u00f3n pudiera ser sincera, no cabe duda de que consideraba a Jes\u00fas como un \u201cmaestro inferior\u201d. Hemos visto c\u00f3mo falt\u00f3 a las cortes\u00edas tradicionales de darle el beso de bienvenida, de ofrecerle agua para los pies y de colocar perfumes para ambientar. Podr\u00edamos conjeturar que Sim\u00f3n pensaba que Jes\u00fas no estaba a la altura espiritual de los fariseos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dudas del fariseo se acrecentaron ante la escena de la pecadora. Sin duda el atrevimiento de la mujer al aproximarse a un maestro espiritual fue enorme. Y la actitud de Jes\u00fas al permitir que, en p\u00fablico, una mujer se le acercara, fue revolucionaria. Pero esta mujer pecadora hab\u00eda visto en Jes\u00fas algo m\u00e1s que todos los dem\u00e1s no hab\u00edan percibido.<\/p>\n\n\n\n<p>Sim\u00f3n, el fariseo, se confirm\u00f3 en sus dudas: \u201cSi este fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n es esta mujer que lo est\u00e1 tocando y lo que es: una pecadora\u201d. Sin embargo, esta pecadora estaba m\u00e1s cerca de Dios que todos los presentes. Arrepentida, derrama sus l\u00e1grimas y perfume sobre los pies de Jes\u00fas, se los lava del polvo y se los limpia con sus cabellos. Una escena realmente incre\u00edble que solamente una persona totalmente enamorada de Dios puede realizar. Las personas enamoradas, a veces, cometen actos de locura. Las personas enamoradas de Dios hacen lo mismo. Lo vemos en esta pecadora y lo constatamos tambi\u00e9n en todos los santos que han existido en la historia de la Iglesia. La fe de ellos no tiene barreras ni obst\u00e1culos, acometen sin miedo cualquier empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, que tampoco ten\u00eda miramientos humanos, exclama ante todos: \u201cSus muchos pecados est\u00e1n perdonados, porque tiene mucho amor\u201d. La mujer, arrepentida en lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n, abundaba en amor. En ella florec\u00eda el amor divino. Ante tal ejemplo todos quedan confundidos. Sim\u00f3n ahora se da cuenta de que en su coraz\u00f3n no sent\u00eda un verdadero amor por Jes\u00fas. Ahora, tanto \u00e9l como el resto de los invitados descubren algo nuevo: que se encuentran ante un Maestro especial. Es un Maestro diferente a todos los dem\u00e1s; este Maestro puede perdonar los pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>De ahora en adelante, todos podr\u00edan orientar su amor hacia este nuevo Maestro. Para seguirle, solamente hac\u00eda falta tener fe. \u201cTu fe te ha salvado\u201d. La fe profunda y verdadera en Dios es la que nos salva. Toda la Biblia abunda en ejemplos e im\u00e1genes semejantes al ejemplo de hoy que nos muestran la misericordia de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas aparece ante ellos no como un profeta tradicional que solamente predicaba la misericordia divina y la conversi\u00f3n de los pecadores, Jes\u00fas adem\u00e1s de eso perdona los pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud de Jes\u00fas en este pasaje evang\u00e9lico nos invita a todos a purificar la mirada que dirigimos a los dem\u00e1s. Jes\u00fas no humilla a los pecadores ni los se\u00f1ala con el dedo ni les reprocha sus debilidades. Jes\u00fas sabe que el amor de Dios no tiene l\u00edmites incluso con los grandes pecadores. Nosotros no podemos asumir el papel de jueces y juzgar y condenar a alguien por las apariencias. Porque puede resultar que esa persona que parece pecadora notoria y p\u00fablica abunde en un amor encendido hacia Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo comprendi\u00f3 muy bien otro pecador, Saulo, que de perseguidor de la Iglesia se convirti\u00f3 en amante de Jes\u00fas: san Pablo, y por eso nos declar\u00f3: \u201cEstoy crucificado con Cristo; vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en m\u00ed\u201d. El d\u00eda en que Cristo viva en todos nosotros al ejemplo del de san Pablo, seremos todos santos&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rvdo. Isa\u00edas A. Rodr\u00edguez es misionero hispano en la Di\u00f3cesis de Atlanta, donde ha ejercido el ministerio durante veinticinco a\u00f1os. Oriundo de Espa\u00f1a, ha vivido en Estados Unidos desde 1974.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1037],"class_list":["post-187791","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-06c"],"acf":{"author_id":168896,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-06-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 6 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-6-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 6 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. 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