{"id":187794,"date":"2010-06-20T14:05:40","date_gmt":"2010-06-20T18:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187794"},"modified":"2020-12-03T10:49:10","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:10","slug":"propio-7-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-7-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 7 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por el Rvdo. Abel L\u00f3pez<\/p>\n\n\n\n<p>1 Reyes 19:1-4, (5-7), 8-15a, Salmos 42 y 43, Isa\u00edas 65:1-9, Salmo 22:18-27; G\u00e1latas 3:23-29; Lucas 8:26-39<\/p>\n\n\n\n<p>Un encuentro con Jes\u00fas es siempre m\u00e1s que un encuentro. Cuando Jes\u00fas nos visita todo tipo de condici\u00f3n humana es alterada. Intr\u00ednseco a ese tipo de encuentro yace la posibilidad de un cambio; la oportunidad de un nuevo comienzo, de una nueva vida y una nueva esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando nos sentimos atrapados por viejos rencores, odios y deseos autodestructivos Dios nos invita a cambiar nuestro rumbo. La unidad e intimidad que Dios nos ofrece nos da fuerzas suficientes para enfrentar los cambios necesarios y as\u00ed lograr una vida plena y en armon\u00eda con la voluntad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia del Cristianismo est\u00e1 llena de experiencias personales y colectivas donde un encuentro \u00edntimo con Dios tiene el poder de transformar nuestras vidas y el mundo en que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>A todo lo largo y ancho de la Cristiandad muchos creyentes se han preguntado si Dios tiene el poder de liberarnos de las cadenas emocionales del odio, el rencor y la violencia que nos atan. Muchos otros se preguntan si Dios podr\u00e1 exorcizar de nuestras vidas pensamientos y condiciones autodestructivas y restablecernos a una vida sana y llena de momentos significativos.&nbsp; La respuesta es un rotundo s\u00ed, pero la ocasi\u00f3n requiere una segunda pregunta: \u00bfUsted, o su comunidad, o la sociedad en general quiere que as\u00ed sea?<\/p>\n\n\n\n<p>Nos resulta dif\u00edcil responder a esa pregunta. Muchas veces encontramos que nosotros mismos o quienes nos rodean o las instituciones que servimos son el primer obst\u00e1culo para que la gracia de Dios pueda actuar con su poder transformador. A menudo es el miedo quien nos paraliza y preferimos aferrarnos a nuestras prisiones de lo que es familiar, moderado y controlable.&nbsp; Este miedo a lo desconocido hace que sigamos con aquellos h\u00e1bitos destructivos en vez de aceptar lo desconocido que se nos ofrece en una nueva forma de ser, de actuar, de pensar y de vivir. Es precisamente ese miedo el que vemos en la historia del evangelio de hoy. La gente de la ciudad viene a Jes\u00fas y encuentra al hombre de quien hab\u00edan salido los demonios sentado a los pies de Jes\u00fas, vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubi\u00e9semos pensado que la gente del pueblo apreciar\u00eda a Jes\u00fas por lo que hizo por ellos. Lo cierto es que esta persona pose\u00edda por demonios ya no ser\u00eda una amenaza para ellos; ya no tendr\u00edan que preocuparse por alguna destrucci\u00f3n que el endemoniado pudiera ocasionar en su pueblo. Pero lamentablemente no fue as\u00ed, ellos est\u00e1n tan llenos de temor que hasta le piden a Jes\u00fas que se vaya del pueblo.<br>&nbsp;<br>Es cierto que el endemoniado era una amenaza para la ciudad, pero ellos hab\u00edan encontrado una forma de controlarlo y mantenerlo a distancia. El verdadero miedo en esta historia no es el que Jes\u00fas pudiera transformar la vida de este endemoniado, sino el que Jes\u00fas pudiera transformar la vida de ellos, de la comunidad. El exorcizado es manejable, pero no lo es el exorcista. Un encuentro con el Cristo representa siempre un reto a las costumbres, privilegios, y status quo, lo cual hace que no nos guste un buen exorcismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El exorcismo es un acto que usamos para expulsar algo, ya sean malos esp\u00edritus, malas influencias, poderes sat\u00e1nicos, posesiones y tendencias autodestructivas. Pero el acto de Jes\u00fas de exorcizar nos revela un aspecto m\u00e1s que debemos considerar, la identidad. Esta puede ser la identidad propia de una persona, la identidad colectiva de una comunidad o de una instituci\u00f3n o hasta de una naci\u00f3n entera.&nbsp; La pregunta del endemoniado a Jes\u00fas, \u201c\u00bfQu\u00e9 tienes conmigo, Jes\u00fas, Hijo del Dios alt\u00edsimo?\u201d, revela un reconocimiento de la identidad de Jes\u00fas como Hijo de Dios y nos hace pensar en la propia identidad de este hombre que se ha perdido a manos de los esp\u00edritus impuros que pose\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que debemos considerar el exorcismo no solo como un acto de \u2018expulsar\u2019, sino tambi\u00e9n como un acto de \u2018recobrar\u2019. Recobrar la identidad de este pobre hombre atormentado era lo que estaba en juego m\u00e1s que nada. No podemos hacer de esta historia una historia de \u00e9xito si nos quedamos celebrando el acto milagroso de arrojar los esp\u00edritus malignos al precipicio. La ocasi\u00f3n requiere que celebremos ante todo la liberaci\u00f3n del pobre hombre, tanto emocional y psicol\u00f3gica como externa; la ruptura de las cadenas y de los grillos que lo ataban.<br>&nbsp;<br>La historia de G\u00e9nesis nos cuenta que apenas Ad\u00e1n y Eva prueban la fruta prohibida ellos escuchan el sonido de Dios en el jard\u00edn y llenos de terror corren a esconderse de Dios. Lleno de verg\u00fcenza, Ad\u00e1n trata de escaparse de su responsabilidad al intentar esconderse de Dios, pero lo cierto es que \u00e9l solo logra esconderse de s\u00ed mismo. Dios le llama: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? Por supuesto, Dios sabe donde est\u00e1 escondido Ad\u00e1n, Dios solo necesita involucrar a Ad\u00e1n en el proceso de encontrase a s\u00ed mismo. Ad\u00e1n responde honestamente diciendo: te o\u00ed venir pero me dio miedo y me escond\u00ed. Y es precisamente en ese reconocimiento radical, su aceptaci\u00f3n de lo que hab\u00eda hecho, que Ad\u00e1n reconoce su tonter\u00eda de tratar de esconderse de Dios, m\u00e1s a\u00fan, su error en esconderse de s\u00ed mismo. Es en ese preciso momento que el resto de su vida comienza.<\/p>\n\n\n\n<p>En cada generaci\u00f3n Dios contin\u00faa llamando a cada uno de nosotros: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s Jos\u00e9, Carmen, Ana, Orlando?<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta est\u00e1 dise\u00f1ada para derrumbar los sistemas de escondite que tenemos cada uno dentro de nosotros mismos. Es una pregunta que nos despierta y nos llama a pensar qui\u00e9nes somos y qu\u00e9 estamos haciendo en este mundo y a que sintamos un deseo muy fuerte de salir de nuestros escondites. Esta es la pregunta que usualmente tratamos de ignorar, la pregunta que revela cuan profundo queremos escondernos en nosotros mismos y no vivir nuestra propia identidad como los amados hijos e hijas de Dios a pesar de muchas de nuestras faltas e infidelidades entre nosotros y para con Dios. Y sin embargo, sabemos muy bien, que al final del d\u00eda, el vivir una vida aut\u00e9ntica depende de nuestra voluntad de encarar a esa pregunta y salir de nuestros falsos escondites.<br>&nbsp;<br>La gente de la ciudad donde viv\u00eda este pobre hombre prefiri\u00f3 seguir escondida y no responder a la pregunta que cuestionara su identidad y su comportamiento.&nbsp; Evidentemente su encuentro con Jes\u00fas fue m\u00e1s que un encuentro. Jes\u00fas revel\u00f3 las verdaderas intensiones e intereses de sus corazones y en su temor ante esa revelaci\u00f3n le pidieron a Jes\u00fas que se montara en la barca y se fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n en este momento es a mirar qui\u00e9n eres y qu\u00e9 est\u00e1s haciendo en este mundo. Si el prop\u00f3sito principal de nuestra vida es evitar el dolor, la ansiedad, el desprecio o si queremos evitar el poder transformador de Dios, lo m\u00e1s probable es que estaremos sacrificando nuestro esp\u00edritu viviente en el altar de la seguridad. Que Dios nos ayude a reclamar nuestra identidad como preciados hijos e hijas creados a su imagen y semejanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp; El Rvdo. Abel L\u00f3pez es el sacerdote a cargo de la misa biling\u00fce de la Iglesia<\/em>&nbsp;All Saints&nbsp;<em>(Todos los Santos), Pasadena, California. Abel est\u00e1 a cargo de los programas de educaci\u00f3n de adultos; proceso de discernimiento para \u00f3rdenes sagradas; entrenamiento multicultural y es el sacerdote encargado de los ministerios de la vida parroquial.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1038],"class_list":["post-187794","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-07c"],"acf":{"author_id":168895,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-06-20","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 7 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-7-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 7 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. 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