{"id":187818,"date":"2010-07-25T17:24:07","date_gmt":"2010-07-25T21:24:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187818"},"modified":"2020-12-03T10:47:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:41","slug":"propio-12-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 12 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>25 de julio de 2010<br>Preparado por el Rvdo. Dr. Julio Torres<\/p>\n\n\n\n<p>Oseas 1:2-10 y Salmo 85 (o G\u00e9nesis 18:20-33 y Salmo 138); Colosenses 2:6-15, (16-19); San Lucas 11:1-13<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecciones de hoy nos hablan del poder y la necesidad del perd\u00f3n y tambi\u00e9n nos animan a perseverar en la fe y en la oraci\u00f3n y en el Padre Nuestro, Jes\u00fas nos ense\u00f1a todo lo que debemos de pedir y de practicar en nuestra vida cristiana. No es un asunto de poner nuestra esperanza en las cosas pasajeras, la fe Cristiana es radical. El Reino de Dios es nuestra meta y no la acumulaci\u00f3n de bienes terrenales: \u201cDanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u201d. No, \u201cque me saque la loter\u00eda\u201d. Si s\u00f3lo vivimos para esta vida somos los m\u00e1s miserables de los hombres, dice San Pablo. Es un riesgo de fe. Es la loter\u00eda m\u00e1s importante de nuestra vida, porque implica toda una eternidad.<br><br>Como el movimiento de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos lo enfatiza, se trata de estar sobrio un d\u00eda y eso es todo, el d\u00eda siguiente lo mismo.&nbsp; No hay metas que no se puedan cumplir. Aunque a veces parezca que Dios no nos escucha es porque el sabe lo que es mejor para nosotros, como est\u00e1 escrito, \u201chasta los cabellos de nuestra cabeza est\u00e1n contados\u201d. Dios sabe lo que nos conviene, y como decimos a veces: \u201cDios escribe recto con renglones torcidos\u201d.<br><br>Pero, la providencia de Dios es infinita; comenzando con un nuevo d\u00eda mucha gente nunca despierta. Si nos pusi\u00e9ramos a contar todas las bendiciones que recibimos en un d\u00eda llenar\u00edamos un cuaderno entero: el aire, la vida, la naturaleza, los amigos, el alimento, la sonrisa de un ser amado, nuestra salud, nuestro planeta con su variedad de vida maravillosa. Lo primero que tenemos que hacer es dar gracias: \u201cSantificado sea tu nombre\u201d. Quiere decir, eres bueno y generoso, y nos das lo que necesitamos; tu sabidur\u00eda es m\u00e1s grande que la nuestra.<br><br>Pero, el problema es que dudamos de la fidelidad y la misericordia infinita de Dios Nuestro Se\u00f1or. Como Abraham en la historia de Sodoma y Gomorra. Parece muy raro en realidad que un simple ser humano como Abraham se ponga a negociar con Dios para salvar a una ciudad pecadora.&nbsp; \u00a1Como si Abraham fuera m\u00e1s misericordioso que Dios! Lo que pasa es que nosotros, igual que Abraham, no podemos entender el plan de Dios, y la naturaleza tan transitoria y fugaz de este mundo en que vivimos. A veces nos preguntamos: \u00bfc\u00f3mo es que Dios permite tanto desastre: terremotos, inundaciones, accidentes, la fuga de petr\u00f3leo en el Golfo de M\u00e9jico, la muerte de un ni\u00f1o y mucho m\u00e1s? Quiz\u00e1s hist\u00f3ricamente la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra fue una erupci\u00f3n volc\u00e1nica solamente, pero el autor lo interpret\u00f3 como un castigo, porque la gente de all\u00ed era mala.<br><br>La verdad es que si Dios no fuese misericordioso ya hubi\u00e9semos perecido todos, porque el mundo en general est\u00e1 lleno del mal. Todos somos pecadores. En el Evangelio, Jes\u00fas lo afirma claramente cuando dice: \u201cSi su hijo les pide pan ustedes no le dan una piedra, y si les pide pescado no le dan una serpiente; si ustedes que son malos les dan cosas buenas a sus hijos cuanto m\u00e1s el Padre no les dar\u00e1, el Esp\u00edritu Santo si ustedes se lo piden\u201d. Y el Esp\u00edritu Santo es el don m\u00e1s grande que Dios puede concedernos, pues nos garantiza un lugar en el mundo venidero. Y en este mundo, como dice el Ap\u00f3stol Pablo, los frutos del Esp\u00edritu son \u201cpaz, gozo, mansedumbre y auto control\u201d.<br><br>Por eso en la oraci\u00f3n perfecta, el \u201cPadre Nuestro\u201d, Jes\u00fas les ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos que perdonemos a nuestros deudores. A veces decimos \u201csi te perdono\u201d, pero seguimos alimentando un cierto resentimiento contra los que nos ofenden. El perd\u00f3n verdadero es la reconciliaci\u00f3n total y absoluta de las relaciones como si no hubiera pasado nada. Es un abrazo total y genuino para con el pr\u00f3jimo y es la restauraci\u00f3n total de la relaci\u00f3n, y cuando sea necesario tambi\u00e9n hacer enmiendas.<br><br>Durante la guerra civil en El Salvador hab\u00eda prisioneros que ped\u00edan perd\u00f3n y sus enemigos les dec\u00edan \u201cs\u00ed, te perdonamos pero primero te vamos a administrar justicia\u201d y los ejecutaban de un tiro en la cabeza. Eso no es perd\u00f3n, eso es blasfemia. El perd\u00f3n verdadero es como el del padre del hijo pr\u00f3digo, cuando su hijo regresa miserable despu\u00e9s de haber derrochado su herencia lo recibe con un abrazo y prepara una gran fiesta, mata un cordero, le compra ropa nueva, y le pone anillos.<br><br>El poder del perd\u00f3n es indescriptible y es lo \u00fanico que nos puede llevar a ese mundo nuevo que Dios nos ha prometido donde ya no habr\u00e1 m\u00e1s llanto ni dolor, ni l\u00e1grimas, por eso el Padre Nuestro pide por ese mundo eterno que es nuestro verdadero destino: \u201c\u00a1Venga a nosotros tu reino!\u201d y \u201cPerd\u00f3nanos nuestras deudas as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u201d.<br><br>Lo que normalmente se traduce como \u201cNo nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u201d, en realidad significa \u201cS\u00e1lvanos del tiempo de la prueba\u201d, y se refiere a las cat\u00e1strofes y acontecimientos terribles que tendr\u00e1n lugar al fin del mundo. La Sagrada Escritura nos dice que ser\u00e1 algo tan espantoso que muy pocos se mantendr\u00e1n fieles por lo terrible de la prueba: enfermedades, peste, inundaciones, terremotos, guerras, locura, quien sabe lo que pasar\u00e1 en esos \u00faltimos d\u00edas. Por eso dice: \u201cS\u00e1lvanos del tiempo de la prueba\u201d.<br><br>Y por \u00faltimo lo que se traduce como \u201cL\u00edbranos del mal\u201d, en realidad significa \u201cL\u00edbranos del Maligno\u201d. Jes\u00fas sabe que el mal no es algo impersonal, sino que hay una inteligencia y una voluntad que lo dirige y ese es Satan\u00e1s. Una de las victorias m\u00e1s grandes del diablo es que el mundo moderno ya no cree en \u00e9l y no se pone en guardia de las sugerencias, pensamientos, e intenciones que el demonio pone en nuestra mente. La doctrina de la iglesia nos dice que hay tres enemigos del alma: el mundo, el demonio, y la carne (o sea nosotros mismos). De los tres enemigos, el peor es el \u00faltimo, o sea nosotros mismos, puesto que somos los que aceptamos las tentaciones del mundo y las sugerencias del demonio.<br><br>As\u00ed pues Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado todo lo que debemos saber para orar con fe y conocimiento. Santa Teresa de Jes\u00fas dec\u00eda que el Padre Nuestro es suficiente para salvarnos si lo vivimos y lo rezamos con fe y sinceridad, sin confiar en este mundo, sino esperando el que se nos ha prometido, pero no de una manera pasiva, sino haciendo todo el bien que podamos para mejorarlo. Pero siempre con la esperanza del Reino en nuestros corazones.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp; El Rvdo. Dr. Julio Torres es un sacerdote Episcopal que vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 en El Salvador con el Arzobispo m\u00e1rtir Oscar Romero durante los a\u00f1os turbulentos de la guerra civil sangrienta. Su ministerio pastoral en la d\u00e9cada de los ochenta era con los refugiados salvadore\u00f1os que viv\u00edan en Nicaragua. Su disertaci\u00f3n doctoral en sicolog\u00eda y religi\u00f3n es una biograf\u00eda sicol\u00f3gica del Arzobispo m\u00e1rtir. Actualmente El Padre Torres vive y trabaja en Nueva York.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1043],"class_list":["post-187818","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-12c"],"acf":{"author_id":169014,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-07-25","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 12 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o C25 de julio de 2010Preparado por el Rvdo. 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