{"id":187857,"date":"2010-09-12T14:44:19","date_gmt":"2010-09-12T18:44:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187857"},"modified":"2020-12-03T10:48:06","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:06","slug":"propio-19-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 19 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por el Rvdo. Gonzalo Rend\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9xodo 32:7-14; Salmo 51:1-11; 1 Timoteo 1:12-17; San Lucas 15:1-10<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje que la Palabra de Dios nos trae este domingo se puede sintetizar en una sola palabra:&nbsp;<em>misericordia<\/em>. La misericordia es un atributo especialmente divino que implica actitudes tales como el perd\u00f3n, la comprensi\u00f3n y la compasi\u00f3n; eso y mucho m\u00e1s, est\u00e1 muy bien descrito en las lecturas que nos presenta la liturgia de hoy. Vamos por partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Escogimos la lectura del \u00c9xodo porque all\u00ed queda plasmada de manera bien clara la misericordia de Yahveh para con su pueblo; claro que hay un dato curioso, esa misericordia pr\u00e1cticamente se la saca Mois\u00e9s a su Dios a fuerza de insistir, puesto que \u00c9l est\u00e1 dispuesto a destruir \u00a1aquel pueblo infiel, ingrato e id\u00f3latra! El pecado del pueblo ha sido tan grave -es conveniente releer muy detenidamente el pasaje-, ha herido tan profundamente los sentimientos divinos, que Yahveh mismo no reconoce aqu\u00ed su papel liberador; miremos la expresi\u00f3n que la divinidad dirige a Mois\u00e9s: \u201c\u2026ese<em>&nbsp;pueblo que t\u00fa sacaste<\/em>&nbsp;de Egipto, se ha pervertido\u2026\u201d (Vers\u00edculo siete). Y la verdad es que Mois\u00e9s no sac\u00f3 al pueblo de Egipto, lo acompa\u00f1\u00f3 en su salida, pero queda claro que esa fue una obra de Yahveh; m\u00e1s adelante el mismo Mois\u00e9s se lo recuerda: \u201c\u00bfpor qu\u00e9, Se\u00f1or se va a encender tu ira contra tu pueblo,&nbsp;<em>que t\u00fa sacaste de Egipto con gran poder y brazo fuerte<\/em>?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que este breve pasaje, no hay que tomarlo al pie de la letra; no puede ser posible que en el coraz\u00f3n de Dios haya espacio para la ira ni para ning\u00fan tipo de sentimiento destructor; tampoco hay que pensar que literalmente \u201cDios se arrepinti\u00f3 de la amenaza que hab\u00eda pronunciado contra su pueblo\u201d, tal como termina dici\u00e9ndonos el pasaje. Es evidente que todo esto es un recurso metaf\u00f3rico que utilizan los catequistas del pueblo para hacerles entender que por m\u00e1s que se hayan apartado de Dios a causa de las infidelidades y desv\u00edos a lo pactado en la alianza, Dios siempre estar\u00e1 ah\u00ed para perdonar, para acoger, para salvar, a cambio de que el pueblo entre en raz\u00f3n de sus maldades, reconozca sus errores y vuelva a su Se\u00f1or. La figura de Mois\u00e9s que intercede y ruega a Dios para que aparte su ira, nos ense\u00f1a que \u00e9sa tiene que ser nuestra actitud frente a Dios en el momento que caigamos en cuenta de nuestras maldades. Es muy hermoso que precisamente el Salmo que acompa\u00f1a las lecturas de este domingo, es el cincuenta y uno (51), donde el salmista tiene una fe absoluta en la misericordia y el perd\u00f3n de Dios una vez que ha reconocido sus maldades y sus culpas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la segunda lectura de hoy, Timoteo, subraya este aspecto divino del amor y la misericordia derramado copiosamente sobre la humanidad a trav\u00e9s de Jes\u00fas. Dirigi\u00e9ndose a su amigo y compa\u00f1ero Timoteo, a quien Pablo tiene como hijo, el ap\u00f3stol hace una especie de autorretrato; \u201c\u00bfcu\u00e1les son sus intenciones al presentarnos este autorretrato del antes blasfemo, perseguidor e insolente (vers\u00edculo doce) y que, ahora, da gracias a Dios por su conversi\u00f3n?\u201d. Se ve enseguida que Pablo quiere afirmar la sana doctrina, digna de ser aceptada sin reservas, a saber: \u00abCristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores\u00bb (vers\u00edculo quince). Esta salvaci\u00f3n la dramatiza en el gran cambio que se produjo en Pablo, gracias a la paciencia, compasi\u00f3n, misericordia y favor de Dios: de perseguidor se convirti\u00f3 en servidor, de pecador en hombre de confianza, \u00abse fi\u00f3 de m\u00ed y me tom\u00f3 a su servicio\u00bb (vers\u00edculo doce)\u201d&nbsp; (Como dice en La Biblia de Nuestro Pueblo. Comentario. In situ).<\/p>\n\n\n\n<p>Es de notar la manera c\u00f3mo Pablo insiste en casi todos sus escritos en este aspecto amoroso, misericordioso y compasivo de Dios, y que casi siempre \u00e9l se pone como ejemplo de esa acci\u00f3n divina, pues se tiene a s\u00ed mismo como m\u00e1s pecador que cualquier otro y sin embargo, Dios a trav\u00e9s de su hijo Jes\u00fas ha manifestado y sigue manifestando su infinita gracia y amor\u2026 No hay que prestar tanta atenci\u00f3n entonces a muchos predicadores, no s\u00f3lo de \u00e9sta, sino tambi\u00e9n de muchas iglesias, que ignorando esa actitud divina o pas\u00e1ndola por alto, contin\u00faan insistiendo en el castigo y el exterminio divinos a causa de nuestras maldades. Es importante que subrayemos m\u00e1s el aspecto misericordioso, la alegr\u00eda y la confianza, que hace que el creyente sienta que a pesar de todo, la gracia de Dios-Padre-Madre nos sigue acompa\u00f1ando y esperando con paciencia que demos el paso hacia una verdadera conversi\u00f3n de coraz\u00f3n para disfrutar las bondades de la amistad con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio que escuchamos hoy, cierra con verdadero&nbsp;<em>broche de oro<\/em>&nbsp;esta reflexi\u00f3n sobre la misericordia y el amor de Dios. Si miramos bien, las tres par\u00e1bolas que narra Jes\u00fas, de las cuales hoy escuchamos s\u00f3lo dos, est\u00e1n motivadas por la incomodidad y la inmediata murmuraci\u00f3n que suscita en los escrupulosos fariseos la presencia de cobradores de impuestos y pecadores que se acercan para escuchar a Jes\u00fas; pero lo que m\u00e1s incomoda a los mencionados fariseos es la actitud de Jes\u00fas: no s\u00f3lo les ense\u00f1a, sino que adem\u00e1s \u00a1les recibe y come con ellos! Tendr\u00eda que estar loco un \u201cisraelita de bien\u201d para atreverse a recibir a un pecador p\u00fablico y m\u00e1s a\u00fan, \u00a1sentarse a la mesa con \u00e9l!!! Para nosotros es muy dif\u00edcil percibir todo lo que encierra la murmuraci\u00f3n y las cr\u00edticas de los fariseos, y m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda es entender siquiera un poquito lo que sentir\u00eda un individuo catalogado como pecador que \u00a1se sentara a la mesa con Jes\u00fas! No hay palabras para describir esto; a Jes\u00fas se le ocurre ilustrar esos sentimientos con tres par\u00e1bolas: la oveja perdida; la moneda perdida y el hijo perdido o hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n\n\n\n<p>El legalismo extremo practicado por los fariseos y los doctores de la ley no les permit\u00eda ning\u00fan tipo de sentimiento humano ni hacia los dem\u00e1s, ni a s\u00ed mismos, y mucho menos ten\u00edan clara la verdadera imagen del Dios a quien sirve Jes\u00fas. Parece extra\u00f1o, pero la realidad era esa. Evidentemente el Dios-Abba, el Dios-Padre, que es a quien Jes\u00fas sigue y a quien representa, dista mucho del Dios\/ley, norma, precepto, percibido por el legalismo fariseo. Mientras este Dios a quien sirven los fariseos y los doctores de la ley es un tirano, excluyente, exigente, intolerante, inhumano\u2026 el Dios de Jes\u00fas a quien \u00e9l desde lo hondo de su conciencia llama Abba (t\u00e9rmino arameo que significa papacito, papito, papa\u00edto\u2026), es el Dios de la misericordia, del amor, del perd\u00f3n, de la acogida, de la amistad, de la libertad\u2026 por eso se forma el conflicto entre las acciones y palabras de Jes\u00fas, con las exigencias de los fariseos que no viven la vida, sino m\u00e1s bien, \u00a1la sufren! Recordemos que para la \u00e9poca que estamos hablando, se conoc\u00edan seiscientos trece (613) mandamientos o preceptos, y que m\u00e1s de la mitad de esos mandatos eran cl\u00e1usulas negativas: no hagas esto, no hagas aquello, no hagas lo de m\u00e1s all\u00e1, no se puede\u2026 no se puede\u2026 En esa medida, la vida no se disfruta, se padece.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en definitiva, \u00bfes posible que haya varios dioses? Evidentemente, no. S\u00f3lo hay un Dios; lo que s\u00ed hay es diversos modos de percibirlo y de servirle. Jes\u00fas lo ha percibido de la manera m\u00e1s genuina y aut\u00e9ntica, como un Padre, amoroso y lleno de misericordia; pero antes que \u00e9l, los fariseos y legalistas lo hab\u00edan percibido como un Dios exigente, intransigente, que s\u00f3lo le importa el \u201cperfecto\u201d cumplimiento de la ley. Los fariseos, sin darse cuenta, desplazaron al ser humano y al mismo Dios del centro de la religi\u00f3n y en su lugar, pusieron la ley, la absolutizaron tanto que pr\u00e1cticamente la convirtieron en objeto de adoraci\u00f3n. En esta medida, todo el mundo, incluido Jes\u00fas, eran pecadores, merecedores de la exclusi\u00f3n y la marginaci\u00f3n por parte de Dios. As\u00ed podemos entender un poco mejor el ministerio de Jes\u00fas y al mismo tiempo podemos comprender m\u00e1s claramente por qu\u00e9 surge ese conflicto entre el pensamiento fariseo, y las acciones y las palabras de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Revisemos, entonces, nuestra relaci\u00f3n con Dios. \u00bfC\u00f3mo es la calidad de nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l? Y, en esa medida, revisemos las relaciones entre nosotros mismos; miremos si vivimos como Jes\u00fas, con una conciencia de amor, de compasi\u00f3n y misericordia por los dem\u00e1s; si as\u00ed es, entonces vamos por buen camino; si no; hagamos el esfuerzo de rectificar nuestras actitudes pues estar\u00edan m\u00e1s de acuerdo con los fariseos que con lo que nos plantea el Evangelio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rvdo. Gonzalo Rend\u00f3n es sacerdote de la Iglesia Episcopal en Colombia. Por algunos a\u00f1os sirvi\u00f3 en la Di\u00f3cesis Episcopal de Colombia en San Lucas (Medell\u00edn) y en la Catedral de San Pablo (Bogot\u00e1). Tambi\u00e9n fue comentador de las lecturas dominicales del Ciclo A y parte del Ciclo B. Ha colaborado en otras publicaciones como<\/em>&nbsp;Diario B\u00edblico Latinoamericano&nbsp;<em>y los comentarios pastorales de<\/em>&nbsp;La Biblia de nuestro pueblo<em>. Ahora trabaja como profesor virtual de una importante universidad virtual de Colombia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1050],"class_list":["post-187857","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-19c"],"acf":{"author_id":168899,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-09-12","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 19 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. 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