{"id":187859,"date":"2010-09-25T15:36:43","date_gmt":"2010-09-25T19:36:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187859"},"modified":"2020-12-03T10:48:07","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:07","slug":"propio-21-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-21-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 21 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por Luis Gonz\u00e1lez<\/p>\n\n\n\n<p>Jerem\u00edas 32:1-3a, 6-15 y Salmo 91:1-6, 14-16 (o Am\u00f3s 6:1a, 4-7 y Salmo 146); 1 Timoteo 6:6-19; San Lucas 16:19-31<\/p>\n\n\n\n<p>La parte que le\u00edmos hoy del Evangelio de San Lucas sigue otras lecciones del cap\u00edtulo 16 sobre el dinero. Anteriormente, Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos que \u201cNo se puede servir a Dios y a las riquezas\u201d. Y a los fariseos, Jes\u00fas les dijo: \u201cUstedes son los que se hacen pasar por justos delante de la gente, pero Dios conoce sus corazones\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de hoy, Jes\u00fas sigue sus lecciones sobre el dinero, y aprendemos la par\u00e1bola del hombre rico y el pobre L\u00e1zaro. La lecci\u00f3n de hoy es que el dinero no le puede ganar a la muerte, ni puede comprar la felicidad. El hombre rico muere igual que el pobre L\u00e1zaro, y no hay ninguna menci\u00f3n de cu\u00e1ntas personas fueron a su entierro. \u00bfIr\u00edan tantas personas como aquellas invitadas a sus espl\u00e9ndidos banquetes? O quiz\u00e1s, tristemente, nadie fue. Pero el dinero en s\u00ed no es pecado \u2013 no es pecado ser rico, pero si es pecado ser ego\u00edsta con el dinero. El pecado que cometi\u00f3 el rico fue gastar su dinero en fiestas diarias y no usar parte de su tesoro para ayudar a los dem\u00e1s. D\u00eda tras d\u00eda el rico ofrec\u00eda espl\u00e9ndidos banquetes, mientras que el pobre L\u00e1zaro estaba echado a su puerta sin fuerzas ni para espantar a los perros. En el Evangelio de San Mateo, est\u00e1 escrito que Jes\u00fas les dice a sus disc\u00edpulos, \u201cLes aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s humildes, por m\u00ed mismo lo hicieron\u201d. Y hoy, en el Evangelio de San Lucas, Jes\u00fas nos cuenta que el rico no hizo nada cuando ten\u00eda el dinero, el poder, y hasta la oportunidad con el pobre a la puerta para haberle ayudado. Este hombre rico nunca pidi\u00f3 perd\u00f3n por su ego\u00edsmo, ni hasta cuando sufr\u00eda en el infierno. El rico le pide a Abraham que mande a L\u00e1zaro que moje la punta de su dedo en agua y vaya a refrescar su lengua, y le pide que mande a L\u00e1zaro a llamarles la atenci\u00f3n a sus cinco hermanos, pero nunca pide perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces llegamos a la otra lecci\u00f3n del Evangelio de hoy, y \u00e9sta se encuentra en el di\u00e1logo entre el hombre rico y Abraham. El rico nunca pide perd\u00f3n, y no est\u00e1 claro si de verdad entiende los pecados por los cuales cay\u00f3 en el infierno. La otra lecci\u00f3n del Evangelio de hoy es que tenemos que pensar en nuestras acciones \u2013 no s\u00f3lo en lo que hemos hecho, sino tambi\u00e9n en lo que hemos dejado de hacer. Con sus diarios banquetes espl\u00e9ndidos, el rico nunca tom\u00f3 tiempo para meditar sobre el camino que tomaba su vida y sobre las cosas que pudiera estar haciendo. Nosotros debemos de tomar ese tiempo de meditaci\u00f3n. Tenemos que analizar nuestra vida antes de que sea muy tarde, antes de morir sin arrepentirnos y sin pedir el perd\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la cruz pasa durante la procesi\u00f3n al comenzar la misa, inclinamos la cabeza, reconociendo que Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz y adem\u00e1s que la muerte para nosotros es tambi\u00e9n inevitable. La cruz nos ayuda a meditar que tenemos que aprovechar nuestra vida, para que cuando llegue la muerte, estemos listos para reunirnos con Dios en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de hoy tambi\u00e9n sirve para meditar sobre lo que es la vida y la muerte, y m\u00e1s que todo, sobre lo que podemos hacer durante nuestra vida para asegurar una parte del tesoro celestial de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, tenemos que tener la fe de que Dios nos perdonar\u00e1 y nos guardar\u00e1 un campo en el cielo. Esto es lo que aprendemos de la Colecta de hoy, que comienza con, \u201cOh Dios, que manifiestas tu infinito poder especialmente mostrando piedad y misericordia\u2026\u201d Si el rico se hubiera arrepentido antes de morir, Dios lo hubiera perdonado. El poder de Dios es infinito y la misericordia de Dios es infinita. No hay nada que hagamos que no sea perdonado. Con esta fe, sabiendo que todo va a estar bien, sabiendo que no podemos perder el amor de Dios, podemos de verdad analizar nuestras vidas y nuestras acciones, y podemos arrepentirnos y pedir perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos son los mismos sentimientos con cuales nos confesamos durante la misa. La Confesi\u00f3n que oramos durante la misa contiene estas palabras:<br>Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti\u2026&nbsp; por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer\u2026 no hemos amado a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos\u2026 sincera y humildemente nos arrepentimos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la misa invocamos la misericordia de Dios y pedimos el perd\u00f3n de Dios por los pecados que cometimos y por lo que dejamos de hacer. Hoy d\u00eda la liturgia nos ofrece la oportunidad de meditar sincera y humildemente sobre los caminos de nuestra vida, y si estos concuerdan con un destino al cielo. \u00bfHay cosas que hemos hecho y de las que nos arrepentimos? O como el rico de la par\u00e1bola en el Evangelio, \u00bfhay un buen hecho o una buena acci\u00f3n que hemos dejado de hacer? No es muy tarde para pedir perd\u00f3n y para poder vivir del reino de Dios aqu\u00ed en la tierra y en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n durante la misa, despu\u00e9s de la confesi\u00f3n, nos damos la paz y seguimos con la Santa Comuni\u00f3n. Por la gracia de Dios, somos invitados a la cena del Se\u00f1or y celebramos la vida eterna que nos da el pan del cielo y el c\u00e1liz de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Colecta de hoy continua con, \u201cDerrama sobre nosotros la plenitud de tu gracia; a fin de que, esforz\u00e1ndonos para obtener tus promesas, seamos part\u00edcipes de tus tesoros celestiales\u2026\u201d No s\u00f3lo es infinita la misericordia de Dios, sino tambi\u00e9n lo es su gracia. Dios quiere que estemos con \u00e9l, y quiere que nos esforcemos por ser buenos cristianos, amando a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. No dejemos que el dinero se convierta en nuestro \u00eddolo y no dejemos que pase la vida sin reconocer nuestros pecados y sin pedirle a Dios que nos perdone. Por su gracia y misericordia, estaremos con El Se\u00f1or en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;Luis Gonz\u00e1lez es miembro y Pastor Laico de la Di\u00f3cesis de Arizona.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1052],"class_list":["post-187859","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-21c"],"acf":{"author_id":168997,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-09-26","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 21 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-21-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 21 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por Luis Gonz\u00e1lez Jerem\u00edas 32:1-3a, 6-15 y Salmo 91:1-6, 14-16 (o Am\u00f3s 6:1a, 4-7 y Salmo 146); 1 Timoteo 6:6-19; San Lucas 16:19-31 La parte que le\u00edmos hoy del Evangelio de San Lucas sigue otras lecciones del cap\u00edtulo 16 sobre el dinero. 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