{"id":187862,"date":"2010-10-17T15:45:12","date_gmt":"2010-10-17T19:45:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187862"},"modified":"2020-12-03T10:48:36","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:36","slug":"propio-24-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-24-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 24 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p>Preparado por el Rvdo. Francisco Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00e9nesis 32:22-31; Salmo 121; 2 Timoteo 3:14 &#8211; 4:5; Lucas 18:1-8<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de hoy nos invitan al esfuerzo, a la lucha y a la persistencia. En la primera, del G\u00e9nesis, nos encontramos con la historia de Jacob que, despu\u00e9s de sus logros, decide, por mandato de Dios, regresar con toda su familia y posesiones a su pa\u00eds de origen con la promesa de que Dios lo acompa\u00f1ar\u00e1 en todo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de su encuentro y reconciliaci\u00f3n con su hermano Esa\u00fa, al que no ve\u00eda por m\u00e1s de veinte a\u00f1os, ocurre algo misterioso: Jacob lucha tenazmente en medio de la duda, la confusi\u00f3n y la oscuridad de la noche con un hombre que al final result\u00f3 ser un \u00e1ngel de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia cuenta que en la batalla Jacob es golpeado y se disloca la cadera; pero contin\u00faa persistentemente en su lucha, entonces el \u00e1ngel pide a Jacob que le suelte porque ya&nbsp; est\u00e1 llegando el alba. Jacob se niega y sabiendo el car\u00e1cter divino de su contrincante exige su bendici\u00f3n. El \u00e1ngel de Dios pregunta por su nombre y \u00e9l responde: \u201cJacob\u201d.&nbsp; El \u00e1ngel contest\u00f3: \u201cDe ahora en adelante te llamar\u00e1s Israel\u201d,&nbsp; que significa \u201cfuerza de Dios\u201d. En una lucha que parece entre iguales. Jacob, a su vez, pide al \u00e1ngel que le diga su nombre, pero no se lo dice, y en ese mismo momento es bendecido.<\/p>\n\n\n\n<p>En este encuentro no s\u00f3lo Jacob lucha contra un \u00e1ngel, que resulta ser Dios mismo, sino tambi\u00e9n Dios lucha contra Jacob, en la conversaci\u00f3n, en medio de la batalla, hay preguntas, respuestas y alg\u00fan silencio. Pero en el di\u00e1logo la \u00faltima pregunta la tiene Dios y tambi\u00e9n la \u00faltima acci\u00f3n al bendecir a Jacob.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al amanecer Jacob triunfa en la lucha y no solamente recibe la deseada bendici\u00f3n sino tambi\u00e9n un nuevo nombre \u201cIsrael\u201d. El patriarca Jacob sale triunfante, porque ha luchado con Dios y con los hombres y ha vencido. Victorioso en esta contienda recibe la bendici\u00f3n de Dios gracias a su valor, esfuerzo y persistencia. De esta manera Dios queda una vez m\u00e1s comprometido con su pueblo escogido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora no s\u00f3lo tenemos al vencedor, sino que, con la bendici\u00f3n, Jacob adquiere una nueva identidad, un nuevo nombre y se convierte en un nuevo hombre, padre de una nueva gran naci\u00f3n. Abriendo as\u00ed un nuevo camino y un nuevo futuro para el pueblo de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia del combate entre el patriarca Jacob y Dios puede interpretarse como una batalla espiritual en la cual nuestra fe sale fortalecida ante la duda, las adversidades y las frustraciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche representa el desconcierto, la vulnerabilidad, el miedo y la falta de control; la lucha es la fuerza, la confianza y la perseverancia que triunfa. \u00bfCu\u00e1ndo? Al amanecer cuando llega la luz que nos transforma y renueva. Despu\u00e9s de la batalla nos encontramos con el ser humano que fue y con el ser humano en que se convirti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la persistencia de Jacob la que le hizo triunfar. Es nuestra actitud diaria ante la vida la que nos pone frente a Dios y la que nos permite recibir su gracia y bendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo orden hemos escuchado la par\u00e1bola que narra la batalla entre una pobre viuda y un indiferente juez. Jes\u00fas cuenta a sus disc\u00edpulos c\u00f3mo una viuda ped\u00eda insistentemente a un juez insensible, indolente e injusto que resolviera una disputa con su adversario. Por mucho tiempo el juez no hizo caso de la viuda; pero fue tal la persistencia que finalmente decidi\u00f3 hacer justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabemos hoy qu\u00e9 era lo que exig\u00eda la viuda, s\u00f3lo dice: \u201chazme justicia contra mi rival\u201d y, por tanto, no sabemos si ten\u00eda raz\u00f3n o no. Ahora, s\u00ed escuchamos que el juez cansado y agobiado hace justicia. Por otra parte, tampoco conocemos qu\u00e9 decisi\u00f3n o soluci\u00f3n da el magistrado ante tal litigio, solamente sabemos que atendi\u00f3 la petici\u00f3n de la viuda; pues dice el juez: \u201cComo esta viuda me est\u00e1 fastidiando, le har\u00e9 justicia, as\u00ed no seguir\u00e1 molest\u00e1ndome\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la par\u00e1bola nos encontramos con dos personajes:<\/p>\n\n\n\n<p>Un juez que no ten\u00eda temor de Dios y mucho menos respeto por la gente. Posiblemente \u00e9ste, como tantos otros, era pagado por los romanos y, por lo tanto, no gozaba de la consideraci\u00f3n y del respeto del pueblo. Estos jueces ten\u00edan poco prestigio, eran f\u00e1ciles de sobornar y de muy pocos escr\u00fapulos. Solamente miraban por sus propios intereses.&nbsp; Cualquier parecido con alguien en la actualidad es pura coincidencia. Dos mil a\u00f1os despu\u00e9s, la historia a\u00fan nos resulta familiar. A la vista tenemos, muy repetidas veces, ejemplos donde la justicia est\u00e1 m\u00e1s que corrompida. Este juez en ning\u00fan momento sinti\u00f3 que ten\u00eda un deber y una responsabilidad ante la necesidad de la viuda.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro personaje es una viuda, s\u00edmbolo de la pobreza y la discriminaci\u00f3n; perteneciente a un grupo marginal en la sociedad jud\u00eda de la \u00e9poca. No pose\u00eda recursos, influencias, ni dinero, por lo tanto, solamente le quedaba acudir al indiferente juez. Hoy en d\u00eda en muchos pa\u00edses y culturas las viudas son maltratadas y no son tenidas en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella ten\u00eda un arma que supo utilizar muy bien: la persistencia que, junto a la insistencia y a la tenacidad, result\u00f3 ser un arma definitivamente eficiente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed no se est\u00e1 comparando a Dios con el juez, m\u00e1s bien se est\u00e1 contrastando la actitud que asume el juez y c\u00f3mo Dios Padre hace justicia en favor de los despose\u00eddos, de los d\u00e9biles y vulnerables, c\u00f3mo Dios responde en todo momento a nuestras necesidades y peticiones y, adem\u00e1s, c\u00f3mo Dios demuestra que nos ama y act\u00faa con justicia en todo lo que hace.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas dos historias nos encontramos a Jacob luchando contra Dios en busca de su bendici\u00f3n y a la viuda en una batalla constante con el juez en busca de justicia. Ambos triunfan, ambos logran su meta: Jacob es bendecido y la viuda es atendida en su pedido de justicia. Jacob y la viuda fueron ante todo \u201cpersistentes\u201d y por tal lograron sus objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se nos invita a ser persistentes, constantes, tenaces y valientes, pues necesitamos estas virtudes para cumplir con la responsabilidad y el compromiso que tenemos de predicar las buenas nuevas de amor, paz y justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, hispanoamericanos, cristianos y episcopales debemos ser fieles testigos del evangelio de nuestro Se\u00f1or, cumplir con nuestros deberes en la sociedad y, al mismo tiempo, luchar y no permitir la injusticia dondequiera que se manifieste.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas dice a los disc\u00edpulos que \u201chace falta orar sin cansarse\u201d porque es la oraci\u00f3n la que nos trae fortaleza de esp\u00edritu, la que nos da valor y seguridad y la que sostiene y acrecienta nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos a la Madre Teresa que dec\u00eda: \u201cSi rezamos creeremos. Si creemos amaremos. Si amamos serviremos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Que esta santa Eucarist\u00eda que, es tiempo de oraci\u00f3n y comuni\u00f3n con Dios, sea para cada uno de nosotros una oportunidad real de acercarnos a Dios y recibir su amor, su gracia y su bendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rvdo. Francisco Rodr\u00edguez realiz\u00f3 estudios en el Seminario Evang\u00e9lico de Matanzas, Cuba, y en el Programa Latino\/Hispano del General Theological Seminary (Seminario Teol\u00f3gico General) en Nueva York. Ordenado en la Di\u00f3cesis de Nueva York y actualmente trabaja como sacerdote a cargo de la Iglesia de St. Andrew (San Andr\u00e9s) en Brooklyn, Nueva York.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1055],"class_list":["post-187862","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-24c"],"acf":{"author_id":187803,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-10-17","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 24 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-24-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 24 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Preparado por el Rvdo. 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