{"id":187867,"date":"2010-11-07T17:07:47","date_gmt":"2010-11-07T22:07:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187867"},"modified":"2020-12-03T10:48:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:38","slug":"propio-27-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 27 (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p>Preparado por el Rvdo. Gary Cox<\/p>\n\n\n\n<p>Ageo 1:15b, Salmo 145:1-5,18-21 \u00f3 Salmo 98, (alternas: Job 19:23-27\u00aa; Salmo 17:1-9); 2 Tesalonicenses 2:1-5, 13-17; Lucas 20:27-38<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 la vida en el cielo?<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto ni\u00f1os como adultos, alguna vez, se han formulado esa pregunta y es normal que los que creemos en una vida despu\u00e9s de la vivida en esta tierra pensemos en c\u00f3mo ser\u00e1 la del m\u00e1s all\u00e1. Muchas religiones y culturas, a trav\u00e9s de la historia, han llegado a tener ideas muy variadas sobre lo que les sucede a los seres humanos despu\u00e9s de la muerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El dos de noviembre muchos observaron el D\u00eda de los Muertos (que en la Iglesia se conoce como el D\u00eda de los Fieles Difuntos).&nbsp; Muchas de las tradiciones observadas en ese d\u00eda proceden de varias culturas ind\u00edgenas de nuestro hemisferio. Algunas de esas creencias no est\u00e1n de acuerdo con nuestra fe cristiana. Sin embargo, a\u00fan antes del encuentro con el cristianismo, Dios revel\u00f3 a muchas religiones ind\u00edgenas la verdad de que la muerte no es el final de nuestra vida. Las relaciones con nuestros seres queridos no terminan con la muerte. Si ellos y nosotros hemos puesto nuestra fe en Cristo resucitado, tambi\u00e9n \u00e9l nos resucitar\u00e1. Al mismo tiempo, como Cristo nos demuestra hoy en el evangelio, las relaciones humanas que mantenemos aqu\u00ed en la tierra no ser\u00e1n iguales en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Iglesia, m\u00e1s importante que el D\u00eda de los Difuntos es el D\u00eda de Todos los Santos, que se celebra el primero de noviembre (algunas iglesias lo observan hoy, el primer domingo despu\u00e9s de la fiesta). En la Iglesia Episcopal honramos a los santos, pero creemos que la comuni\u00f3n de los santos nos incluye tambi\u00e9n a nosotros, no solamente a los cristianos m\u00e1s famosos cuyos nombres aparecen en muchas de nuestras iglesias. Los bautizados aqu\u00ed en la tierra nos encontramos entre los santos, no por haber llevado una vida casi perfecta, sino por haber cre\u00eddo, por haber sido bautizado y por ser miembros del cuerpo m\u00edstico de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que nosotros, y todos los que se han entregado a Cristo, estaremos juntos en el cielo alrededor de su trono. Tendremos un parentesco no solamente con los que eran nuestros familiares en esta vida sino tambi\u00e9n con todos los que han pertenecido al cuerpo de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El pasaje del evangelio de hoy nos ense\u00f1a algo m\u00e1s sobre lo qu\u00e9 debemos creer los cristianos acerca de la resurrecci\u00f3n y de la vida eterna en el cielo. En este cap\u00edtulo del evangelio de san Lucas, se narra algo de lo que consideramos en el a\u00f1o lit\u00fargico como Semana Santa. Jesucristo ya ha entrado en Jerusal\u00e9n y a los pocos d\u00edas ser\u00e1 crucificado. Las autoridades jud\u00edas le han estado cuestionando. Los maestros de la ley, fariseos,&nbsp; le cuestionaron a Jes\u00fas acerca de su autoridad y sobre el pago de impuestos al emperador.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, los saduceos, el partido del cual proven\u00edan las autoridades del templo y de los sacerdotes, le preguntan sobre la resurrecci\u00f3n, en la cual ellos no cre\u00edan. Posiblemente para tenderle una trampa a Jes\u00fas, le presentaron un caso extremo de la ley del levirato.&nbsp; Seg\u00fan esa ley, una mujer viuda sin hijos se deb\u00eda casar con el hermano de su esposo difunto para que pudiera tener hijos. Parece que el esposo que le diera hijos ser\u00eda su esposo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, si es que hab\u00eda resurrecci\u00f3n, pero si cada hermano se casaba con la viuda y mor\u00eda antes de tener hijos, \u00bfcon qu\u00e9 esposo se quedar\u00eda ella despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de Jes\u00fas es l\u00f3gica, aunque choca con algunas ideas modernas sobre el sexo, el matrimonio y la vida familiar. Si uno va a vivir para siempre ya no habr\u00e1 necesidad de casarse o de tener hijos. Las relaciones sexuales y la procreaci\u00f3n no ser\u00e1n necesarias. El matrimonio es una relaci\u00f3n temporal. El amor y el apoyo mutuo que se dan dos los esposos entre s\u00ed, es algo importante en esta vida, pero no ser\u00e1n tan importantes en la vida eterna, porque todos \u201clos que merezcan llegar a aquel otro mundo\u201d (Lucas 20:35) tendr\u00e1n un amor mucho m\u00e1s profundo de lo que pueda ofrecer ning\u00fan ser humano en la tierra. Las relaciones humanas ser\u00e1n diferentes porque \u201cser\u00e1n como \u00e1ngeles y ser\u00e1n hijos de Dios por haber resucitado\u201d (Lucas 20:36). En la presencia directa de Dios, sin el pecado y el mal, todo ser\u00e1 muy diferente. \u00bfTiene Ud. problemas con alguien de su familia, de su trabajo, su escuela o su iglesia?&nbsp; Pues en la vida eterna no habr\u00e1 ni rencor ni celos ni odio. \u00bfCon qui\u00e9n es vd. m\u00e1s feliz aqu\u00ed en la tierra: con su pareja, sus pap\u00e1s u otras personas?&nbsp; Pues en cielo las relaciones con los dem\u00e1s santos ser\u00e1n mejor todav\u00eda. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 la vida en el cielo?&nbsp; Superior a las mejores experiencias de esta vida, m\u00e1s maravillosa de lo que podemos imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda lectura hoy est\u00e1 tomada de la segunda carta de san Pablo a los tesalonicenses, y su tema principal es el regreso de Jesucristo en su segunda venida. Algunos en aquella iglesia cre\u00edan que Jesucristo ya hab\u00eda regresado. Muchos hoy creen que Cristo no va a regresar. Los que s\u00ed creen en la segunda venida han hecho muchas predicciones sobre el cu\u00e1ndo y el c\u00f3mo va a ocurrir.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que no sabemos la mayor\u00eda de los detalles ni de la segunda venida de Cristo ni de la vida en el cielo. Pablo dice que no debemos tener miedo ni dejarnos enga\u00f1ar. Habr\u00e1 mucha maldad primero, pero no cabe duda que al final Cristo volver\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El catecismo que aparece en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan expresa nuestras creencias en la Iglesia Episcopal. Dice que:<br>&nbsp;<br>\u201cCristo vendr\u00e1 en gloria para juzgar a vivos y muertos&#8230;Dios nos resucitar\u00e1 de la muerte&#8230;para que vivamos con Cristo en la comuni\u00f3n de los santos. La comuni\u00f3n de los santos es toda la familia de Dios, vivos y muertos&#8230;Por vida eterna, entendemos una nueva existencia en la que somos unidos con todo el pueblo de Dios, en el gozo de conocer y amar plenamente a Dios y unos a otros\u201d (p. 755).<\/p>\n\n\n\n<p>Como cristianos, ni tenemos que tener miedo a la muerte ni tenemos que saber todos los detalles sobre la segunda venida de Cristo o de la vida en el cielo. Basta creer y saber que Cristo resucit\u00f3 y que prometi\u00f3 que todos los que creemos en \u00e9l tambi\u00e9n tendremos vida eterna.&nbsp; Mientras tanto, vivamos conforme al ejemplo de nuestro Se\u00f1or resucitado, manifestemos nuestra fe en \u00e9l con palabras y obras y confiemos en que Dios es Dios \u201cde vivos, porque para \u00e9l todos est\u00e1n vivos\u201d (Lucas 20:38).&nbsp; As\u00ed que sigamos proclamando en cada eucarist\u00eda: Cristo ha muerto. Cristo ha resucitado. Cristo volver\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rvdo. Gary Cox es vicario de la Iglesia Episcopal Santa Teresa de \u00c1vila en Chicago.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1058],"class_list":["post-187867","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-27c"],"acf":{"author_id":187774,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-11-07","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 27 (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 27 (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Preparado por el Rvdo. 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