{"id":190794,"date":"2020-05-24T15:20:26","date_gmt":"2020-05-24T19:20:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=190794"},"modified":"2023-11-25T21:58:55","modified_gmt":"2023-11-26T02:58:55","slug":"pascua-7-a-24-de-mayo-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-7-a-24-de-mayo-de-2020\/","title":{"rendered":"Pascua 7 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190795\" style=\"width:666px\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-7A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque \u00c9l se interesa por ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor causa de alegr\u00eda para el cristiano es constatar c\u00f3mo el amor infinito de Dios por la humanidad lo llev\u00f3 a encarnarse como uno de nosotros, vivir nuestra experiencia terrena y entregar su propia existencia humana por nuestra salvaci\u00f3n. \u00c9sta es la prueba m\u00e1s grande de su amor, pues no s\u00f3lo muestra inter\u00e9s por hombres y mujeres como su obra m\u00e1s preciada, sino que asume su condici\u00f3n con el fin de fortalecer a\u00fan m\u00e1s ese v\u00ednculo irrompible entre Creador y criatura, ahora como sus hijos y herederos.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir el misterio pascual implica comprender y reflexionar la profundidad de todos los acontecimientos que celebramos y meditamos desde la pasi\u00f3n hasta la resurrecci\u00f3n, y que nos colocan en la perspectiva de una vida llena de esperanza que a su vez nos permite asumir unos compromisos con Dios, con los hermanos y con la creaci\u00f3n entera.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los \u00faltimos meses hemos vivido situaciones realmente dif\u00edciles que nos hacen experimentar las palabras del ap\u00f3stol Pablo cuando dice que la creaci\u00f3n sufre con dolores de parto y espera en la misericordia del Se\u00f1or para ser liberada, salvada y protegida. Sin embargo, el primer paso para experimentar esa salvaci\u00f3n es creer. La fe es certeza, confianza, abandono; es la seguridad de que \u00c9l tiene el control y un plan para la humanidad en medio de las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>\n\n\n\n<p>La pasi\u00f3n y muerte del Jes\u00fas no fueron f\u00e1ciles de comprender y asimilar para los primeros disc\u00edpulos; el miedo se apoder\u00f3 de ellos y casi todos emprendieron la huida, y no se reunieron sino hasta que experimentaron a Cristo resucitado quien los junt\u00f3 de nuevo formando una comunidad de fe dispuesta a proclamar la gloria de un Jesucristo que vive y act\u00faa en el mundo a trav\u00e9s de sus disc\u00edpulos. Y aun habiendo experimentado al Cristo de la fe, la primera comunidad vivi\u00f3 temores que la paralizaron en su tarea de llevar el mensaje de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy, dos mil a\u00f1os despu\u00e9s de su primera venida, experimentamos esos miedos al darnos cuenta de nuestra fragilidad, al sentirnos amenazados por la enfermedad y la muerte. Pero sus promesas nunca han fallado. \u00c9l nos prometi\u00f3 su poder desde lo alto y la fuerza necesaria para dar testimonio en medio de las m\u00e1s grandes dificultades. Por eso debemos mirar al cielo en estos duros momentos. S\u00ed, clamar con la certeza de que nada podr\u00e1 derrotar a Dios todopoderoso, de que cualquier amenaza ser\u00e1 vencida por el aqu\u00e9l que se levanta y dispersa a sus enemigos, que son los nuestros tambi\u00e9n. No debemos tener miedo. \u00c9l es nuestro baluarte y fortaleza, quien se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por nosotros. As\u00ed como venci\u00f3 al m\u00e1s grande enemigo que es la muerte tambi\u00e9n nosotros la venceremos y viviremos para dar testimonio ante el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo esto, no podemos caer en la desesperanza sino mantenernos en unidad, manifestando al mundo herido que somos la comunidad de Jes\u00fas que conf\u00eda en el poder de su resurrecci\u00f3n y en la fuerza salvadora de su redenci\u00f3n. Como Iglesia, somos su cuerpo visible y los testigos de su mensaje aun en medio de las pruebas. Sabemos que muchos sufren en todos los lugares, que la humanidad necesita palabras de consuelo y esperanza, y que nuestro testimonio es la fuerza que vence al maligno que como le\u00f3n rugiente busca desanimar, dividir, enga\u00f1ar y destruir, pero que jam\u00e1s lo lograr\u00e1 porque Jes\u00fas nos prometi\u00f3 que ning\u00fan poder prevalecer\u00eda en contra de su santa Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves pasado los cristianos nos alegramos con la fiesta de la ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los cielos y el pr\u00f3ximo Domingo nos alegraremos a\u00fan m\u00e1s con el cumplimento de la promesa del Esp\u00edritu Santo y todo para manifestar la gloria del Hijo amado del Padre quien triunfa sobre todo enemigo y nos muestra su victoria definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, el Evangelio de Juan, nos presenta esa hermosa oraci\u00f3n en la que Cristo se pone en las manos del Padre eterno para que sea \u00c9l quien lo llene de gloria. Y esa gloria tiene su m\u00e1s grande manifestaci\u00f3n en los predilectos del amor del Padre entregados al Hijo para ser redimidos del mal y de la muerte, por los que Jes\u00fas derrama su sangre, entrega su vida y sale victorioso de la muerte. Eleva su mirada al cielo en el momento m\u00e1s angustiante de su existencia humana y se entrega en las manos de Padre. Reconoce las se\u00f1ales del tiempo y sabiendo que hab\u00eda llegado la hora de realizar la sanaci\u00f3n de la raza humana, reclama la autoridad que el Padre eterno le ha conferido sobre sobre la creaci\u00f3n para liberarla del peor mal que podamos padecer: la lejan\u00eda de Dios por causa del pecado.<\/p>\n\n\n\n<p>La Pasi\u00f3n de Cristo nos ha tra\u00eddo sanidad y su obra m\u00e1s gloriosa ha sido su entrega y sacrificio por amor a la creaci\u00f3n herida; es en s\u00ed mismo, en la persona del Hijo, que Dios regenera a sus elegidos. Y no busca una expiaci\u00f3n fuera de s\u00ed, ni una v\u00edctima para cobrar el precio del pecado, se da a s\u00ed mismo en sacrificio para, despu\u00e9s del padecimiento, vencer y liberar a su iglesia rescatada.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos revela al Padre, nos lo da a conocer en su faceta m\u00e1s amorosa: entregar a su propio Hijo para salvarnos. La corona de gloria del Hijo son los redimidos por su sangre, rescatados de las garras del pecado para recibir la gracia infinita e inmerecida de la vida eterna, que no es otra cosa que el conocimiento de un Dios tan absolutamente enamorado de sus criaturas que decide salvarlas de la forma m\u00e1s gloriosa y sorprendente que pudi\u00e9semos imaginar. Jes\u00fas nos ha revelado el misterio m\u00e1s grande, nos ha mostrado que tenemos un Padre eterno que nos ama hasta el extremo, que somos suyos y que fuimos llamados, sanados y restaurados para que elijamos siempre el bien, la obediencia a sus mandatos y la gloria de su bendito nombre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n que conozca y reciba este gran misterio no estar\u00eda maravillado del infinito amor de Dios por \u00e9l? \u00bfQui\u00e9n dudar\u00e1 siquiera por un segundo del gran valor de su vida y de su alma? \u00bfQui\u00e9n tendr\u00e1 miedo de la enfermedad, la cat\u00e1strofe, el hambre o incluso la muerte, si es consciente de que en todo ha vencido en Cristo? \u00bfAcaso no tenemos delante a Jes\u00fas como embajador insigne de nuestra humanidad y glorioso representante de nuestra naturaleza redimida?<\/p>\n\n\n\n<p>Somos de Dios, no somos del mundo. \u00c9l nos escogi\u00f3 como hijos suyos sin ning\u00fan merecimiento y nos dio la gracia de acoger su mensaje y aceptar a Jes\u00fas como su enviado, por eso confiamos plenamente y, aunque se sacudan los cimientos del mundo, estamos firmes sobre la roca y seguros en la fe de la resurrecci\u00f3n definitiva. Podemos sufrir los ataques del mal que a\u00fan queda en el mundo, podemos ser v\u00edctimas de una creaci\u00f3n herida por el pecado, pero en todo esto vencemos porque \u00c9l est\u00e1 con nosotros y nos cuida como a las ni\u00f1as de sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-8c4a2252-f3d1-45c0-a39e-e02f8c2ded93\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-7-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Pascua-7-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-7-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-8c4a2252-f3d1-45c0-a39e-e02f8c2ded93\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-7ccbe570-69cb-4359-8a07-43958e434024\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-7-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Pascua-7-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-7-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7ccbe570-69cb-4359-8a07-43958e434024\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[913,904],"class_list":["post-190794","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-7a","category-pascua-a"],"acf":{"author_id":169086,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-05-24","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 7 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-7-a-24-de-mayo-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 7 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque \u00c9l se interesa por ustedes. 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