{"id":190919,"date":"2020-08-23T11:29:35","date_gmt":"2020-08-23T15:29:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=190919"},"modified":"2023-11-26T15:38:34","modified_gmt":"2023-11-26T20:38:34","slug":"pentecostes-12-a-23-de-agosto-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-12-a-23-de-agosto-de-2020\/","title":{"rendered":"Propio 16 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190920\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-16A-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Que no dijeran nada a nadie. Que quedara en secreto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estaban caminando por el extremo norte de Israel, casi en las tierras paganas del L\u00edbano. De all\u00ed hab\u00eda llegado una mujer siro-fenicia, quien con gran fe le hab\u00eda insistido a Jes\u00fas tras negarle un milagro por no ser jud\u00eda: \u201cPero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.\u201d Antes, los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas (el texto griego no distingue) hab\u00edan exclamado con asombro: \u201c\u00a1En verdad t\u00fa eres el Hijo de Dios!\u201d, al verlo calmar el viento y el lago durante una tormenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en Cesarea de Filipo, y lejos de los jud\u00edos, Jes\u00fas les pregunta esperando su sincera respuesta: \u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del Hombre?&nbsp; La expresi\u00f3n \u201cHijo del Hombre\u201d no significaba entonces cualquier hijo de vecino. Se refer\u00eda al Mes\u00edas, el \u201cungido de Dios\u201d escogido por \u00e9l para establecer su Reino de verdad, justicia, paz y amor; y sacar a los Romanos de Israel. Los disc\u00edpulos le reportan: \u201cAlgunos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que El\u00edas, y otros dicen que Jerem\u00edas o alg\u00fan otro profeta.\u201d Pero \u00e9l insiste: \u201cY ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?\u201d.&nbsp; Pedro, cuyo nombre significa piedra, le contesta por s\u00ed mismo y quiz\u00e1 por todos los disc\u00edpulos: \u201cT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios viviente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente Jes\u00fas le dice: \u201cDichoso t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque esto no lo conociste por medios humanos, sino porque te lo revel\u00f3 mi Padre que est\u00e1 en el cielo\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 dichoso o bendito? Porque Dios le ha revelado esto. Y hay m\u00e1s. Es posible que \u201cPedro\u201d, que en griego significa piedra, hubiera sido un apodo que le ten\u00edan a Sim\u00f3n, el hijo de Jon\u00e1s. El hombre era testarudo y a veces dec\u00eda disparates, como cuando en la Transfiguraci\u00f3n sugiri\u00f3 que se quedaran todos en la cima del monte para siempre. Y lo peor de todo, cuando la cosa se puso caliente y arrestaron a Jes\u00fas, Pedro neg\u00f3 que lo conoc\u00eda, y lo hizo tres veces.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMiren la roca de donde fueron cortados, la cantera de donde fueron sacados\u201d, dice Isa\u00edas en la primera lectura de hoy, \u201ca Abraham, su padre, y a Sara, la que les dio la vida. Cuando yo los llam\u00e9, estaban solos, pero les di muchos descendientes\u201d. Entre ellos estamos nosotros, descendientes de Abraham y Sara en la fe. Por eso todos, aun Pedro, el testarudo como piedra, tenemos esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas usa su apodo ir\u00f3nico \u201cpiedra\u201d para declarar algo que quiz\u00e1 los otros disc\u00edpulos no esperaban o\u00edr: T\u00fa eres Sim\u00f3n, te vas a llamar Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>No, no estaba hablando de un proyecto de construcci\u00f3n de templos cristianos. Eso no suceder\u00eda por casi trescientos a\u00f1os m\u00e1s. Hasta entonces los primeros seguidores de Jes\u00fas se reun\u00edan en casas privadas para compartir la Cena del Se\u00f1or. Tampoco la palabra iglesia se refiere a un edificio. Se trata de una palabra, de origen griego, que significa asamblea o reuni\u00f3n. Por tanto, nosotros todos, somos la iglesia, la asamblea de los seguidores de Jes\u00fas. Por eso nuestro culto, como hemos experimentado durante la pandemia, puede tomar lugar en cualquier parte, no necesariamente en el edificio de la Iglesia. \u201cY ni siquiera el poder de la muerte\u201d (en griego: \u201clas puertas del inframundo\u201d), a\u00f1ade Jes\u00fas, podr\u00e1 detener a mi Iglesia, la asamblea de mis seguidores. Y hablando de puertas, Jes\u00fas dice: \u201cTe dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 eso de \u201cel reino de los cielos\u201d? La frase s\u00f3lo ocurre en el evangelio seg\u00fan Mateo. En los otros evangelios aparece como \u201cel reino de Dios.\u201d&nbsp; Lo interesante es que este reino no est\u00e1 en el cielo. La frase se refiere al reino o reinado de Dios aqu\u00ed entre nosotros. Por eso decimos todas las semanas en el Padre Nuestro: \u201cvenga tu reino\u201d y \u201ch\u00e1gase tu voluntad as\u00ed en la tierra como en el cielo\u201d; no decimos: ll\u00e9vanos a tu reino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le otorga a Pedro acceso a este reino de Dios: un nuevo mundo de verdad, paz, justicia y amor aqu\u00ed en la tierra. La vida eterna es otro concepto diferente.&nbsp; Pedro, como l\u00edder de la asamblea de Jes\u00fas, tiene acceso a una nueva realidad: el Reino de Dios que ha comenzado ya con la vida, predicaci\u00f3n, curaciones, arresto, ejecuci\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas el Cristo. En ese reino, que viene a nosotros, Dios es bondadoso; las ciudades en ruinas se levantan nuevamente y las tierras secas del desierto se convierten en un jard\u00edn como el que el Se\u00f1or plant\u00f3 en Ed\u00e9n. Hay felicidad y alegr\u00eda, cantos de alabanza y son de m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto es el poder que Jes\u00fas le otorga a Pedro, y a la asamblea de sus seguidores, que hasta el cielo los obedece: \u201clo que t\u00fa ates aqu\u00ed en la tierra, tambi\u00e9n quedar\u00e1 atado en el cielo, y lo que t\u00fa desates aqu\u00ed en la tierra, tambi\u00e9n quedar\u00e1 desatado en el cielo\u201d, le dice. Tal como Dios Padre le dio una revelaci\u00f3n a Pedro -que Jes\u00fas es el hijo de Dios vivo-, Jes\u00fas le da otra cosa: autoridad para liderar su asamblea en la labor de hacer del Reino de Dios una realidad aqu\u00ed en nuestras vidas. \u00a1Cu\u00e1nta autoridad! \u00a1Y cu\u00e1nta confianza en su asamblea, su Iglesia! Confianza que contin\u00faa en los descendientes de Pedro, los obispos, aun sabiendo que Pedro lo iba a negar. \u00a1Qu\u00e9 visi\u00f3n tan profunda de nuestra misi\u00f3n de Iglesia: empezar a vivir ya en el Reino de Dios! No se trata de hablar tanto del reino sino de vivirlo en casa, la escuela y el trabajo, en todas partes, todos los d\u00edas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese reino se hace realidad especialmente cuando nos reunimos para celebrar, todos juntos, la Santa Eucarist\u00eda. Aqu\u00ed no hay distinci\u00f3n de personas. Estamos pobres y ricos, hombres y mujeres, personas gais y heterosexuales, ciudadanos e indocumentados, justos y pecadores, todos y todas juntos ante Dios, con Cristo, pues cuando dos o tres se re\u00fanen en su nombre all\u00ed est\u00e1 \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n Jes\u00fas se apareci\u00f3 a Pedro, quien lo hab\u00eda negado tres veces, y le pregunt\u00f3 tres veces: Sim\u00f3n \u00bfme amas? Y Pedro le contest\u00f3: \u201cSe\u00f1or, t\u00fa sabes todas las cosas. Sabes que s\u00ed\u201d, Jes\u00fas le dice: \u201capacienta mis ovejas.\u201d Dios no iba a dejar incompleto lo que hab\u00eda emprendido. A trav\u00e9s de Pedro, los dem\u00e1s disc\u00edpulos -y nosotros hoy-, Dios sigue comunicando su ense\u00f1anza, y sus mandamientos alumbran a las naciones. Su salvaci\u00f3n es eterna y su reino no tienen fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces \u00bfpor qu\u00e9 les dice que mantengan esto secreto? Porque su victoria estaba cercana y su acci\u00f3n salvadora en camino: iba a la cruz. Y s\u00f3lo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n y la venida del Esp\u00edritu Santo sobre sus seguidores, \u00e9stos pudieron entender el plan de Dios. Su poder estaba todav\u00eda oculto. Bien les hab\u00eda dicho: tengo otras cosas que decirles, pero no las pueden aguantar todav\u00eda: cuando llegue el Esp\u00edritu de la verdad, las conocer\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros que hemos recibido el Esp\u00edritu Santo de Dios en nuestro bautismo, sabemos la historia completa, el misterio de la voluntad de Dios de salvar al mundo entero apoyado de unos grupos de seguidores del Hijo del Hombre, el Hijo de Dios vivo, Jes\u00fas, el escogido de Dios, el Ungido, el Mes\u00edas, el Cristo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-ffafa936-5125-40dd-899d-132f349a8fd7\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-16A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-16A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-16A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ffafa936-5125-40dd-899d-132f349a8fd7\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-11ce4df0-bac0-4de0-b79e-7f9a36a2c62c\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-16A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-16A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-16A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-11ce4df0-bac0-4de0-b79e-7f9a36a2c62c\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,931],"class_list":["post-190919","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-16a"],"acf":{"author_id":157622,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-08-23","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 16 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-12-a-23-de-agosto-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 16 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Que no dijeran nada a nadie. 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