{"id":190949,"date":"2020-09-13T12:09:40","date_gmt":"2020-09-13T16:09:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=190949"},"modified":"2023-11-26T16:42:25","modified_gmt":"2023-11-26T21:42:25","slug":"pentecostes-15-a-13-de-septembre-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-15-a-13-de-septembre-de-2020\/","title":{"rendered":"Propio 19 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190950\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19A-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En el evangelio de Mateo, unos cap\u00edtulos m\u00e1s adelante, encontramos a un maestro de la ley, queriendo poner una trampa a Jes\u00fas, pregunt\u00e1ndole: \u201cMaestro \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s importante de la ley?\u201d A lo que Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cAma al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. \u00c9ste es el m\u00e1s importante y el primero de los mandamientos. Y el segundo es parecido a \u00e9ste; dice: Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos son la base de la ley y de la ense\u00f1anza de los profetas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Para la persona piadosa el primer mandamiento es f\u00e1cil de entender y hasta de poner en pr\u00e1ctica: solamente necesitamos, de vez en cuando, que se nos recuerde poner a Dios siempre en su sitio, es decir, por encima de todo y por delante de todo. En esta \u00e9poca de pandemia, cuando tanto necesitamos de su bondad, misericordia y consuelo, nuestros pensamientos y oraciones est\u00e1n enfocados en \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el segundo mandamiento es otra cosa: amar a nuestro pr\u00f3jimo, amarlo como a nosotros mismos. Es f\u00e1cil hacerlo con la gente que amamos, con quienes siempre nos complacen o con quienes inspiran amor y ternura a todo momento. Pero \u00bfc\u00f3mo amar a quienes tienen opiniones y costumbres distintas a las nuestras? \u00bfY c\u00f3mo cumplir con este mandamiento cuando se trata de personas que nos maltratan, que nos han hecho da\u00f1o? Las lecturas de hoy, particularmente la carta de San Pablo a los Romanos y el texto del evangelio, nos brindan algunas respuestas para ayudarnos a cumplir con este segundo mandamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre nosotros, los cristianos, hay muchas diferencias, incluso si pertenecemos a la misma denominaci\u00f3n, seamos episcopales, cat\u00f3lico-romanos, evang\u00e9licos o pentecostales; algunos observan la vigilia, es decir, no comen carne los viernes, otros ayunan, y otros m\u00e1s piensan que esas cosas est\u00e1n pasadas de moda; tambi\u00e9n hay quienes rezan el rosario y quienes miran con desd\u00e9n esa pr\u00e1ctica diciendo que es cat\u00f3lica romana y no episcopal. Si de pronto un grupo tan diverso se re\u00fane (lo cual ocurre a veces), las cr\u00edticas salen a relucir y el sentido de superioridad de quienes creen tener la \u201cverdadera fe\u201d se expresa con burlas a los dem\u00e1s. Esto se parece mucho a lo que ocurr\u00eda en la iglesia de los romanos a quienes San Pablo se dirigi\u00f3 en el pasaje que hoy escuchamos: aunque todos hab\u00edan sido bautizados y eran cristianos, hab\u00eda diferentes grupos con costumbres distintas y todos se criticaban, como lo hacemos hoy entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 dice San Pablo al respecto? \u00c9sta es su respuesta: \u201cCada uno debe estar convencido de lo que cree. El que guarda cierto d\u00eda, para honrar al Se\u00f1or lo guarda. Y el que come de todo, para honrar al Se\u00f1or lo come, y da gracias a Dios; y el que no come ciertas cosas, para honrar al Se\u00f1or deja de comerlas, y tambi\u00e9n da gracias a Dios. Ninguno de nosotros vive para s\u00ed mismo ni muere para s\u00ed mismo. Si vivimos, para el Se\u00f1or vivimos; y si morimos, para el Se\u00f1or morimos. De manera que, tanto en la vida como en la muerte, del Se\u00f1or somos. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, criticas a tu hermano? \u00bfO t\u00fa, por qu\u00e9 lo desprecias? Todos tendremos que presentarnos delante de Dios, para que \u00e9l nos juzgue.\u201d En otras palabras, criticar a los dem\u00e1s es faltar el respeto a sus propias creencias y a su forma de servir al \u00fanico Se\u00f1or; y cuando no hay respeto no hay amor. Dios nos llama a amarnos y respetarnos unos a otros, como somos, con toda esa diversidad con la que \u00c9l nos cre\u00f3; no podemos esperar que todo el mundo se comporte y sea igual a nosotros. Como dice San Pablo, nosotros no estamos llamados a juzgar, sino a amar. Quien juzga es Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces \u00bfqu\u00e9 pasa si alguien nos irrespeta, nos hiere, nos ofende? Lo que Jes\u00fas nos dice hoy es que debemos perdonar, no una vez, sino setenta veces siete; esto quiere decir cuantas veces seamos ofendidos, continuamente. As\u00ed como nuestro Padre celestial nos perdona en todo momento sin importar cu\u00e1n grande sea nuestro pecado, as\u00ed nosotros debemos perdonar a quienes nos ofenden.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es una de las bases de nuestra fe cristiana: sin perd\u00f3n no hay amor al pr\u00f3jimo, sin perd\u00f3n no hay proceso de paz. Es verdad que en la medida en que la ofensa es m\u00e1s grave y destructiva para nosotros, m\u00e1s dif\u00edcil es cumplir con este mandato de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Pero podemos decir que perdonar ofensas peque\u00f1as no tiene mucho m\u00e9rito; en cambio, perdonar grandes ofensas nos acerca a\u00fan m\u00e1s a lo divino, a Jesucristo, quien perdon\u00f3 en la cruz a quienes lo crucificaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy importante, como iglesia que somos, como el cuerpo de Cristo en la tierra, reconocer que para muchos el perdonar es algo que parece imposible; algunos, incluso, pueden sentirse a\u00fan m\u00e1s heridos ante un mandato como \u00e9ste. Dios no quiere que quien sufre reciba m\u00e1s sufrimiento, ni que nos alejemos de \u00c9l por algo que, a nuestros ojos, parece imposible de cumplir.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero debemos recordar que para Dios todo es posible, de su mano, a su debido tiempo, todo lo podemos lograr. Luego, es importante entender claramente lo que significa \u201cperdonar\u201d. Perdonar no es ignorar ni borrar la culpa del agresor; tampoco es, necesariamente, llegar a amarlo. Perdonar es dejar de buscar la forma de devolver el da\u00f1o hecho, de buscar compensaci\u00f3n por ello; es dejar atr\u00e1s la ofensa poni\u00e9ndola en manos de Dios y dejar que sea \u00c9l quien juzgue.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdonar, finalmente, es liberarnos a nosotros mismos, porque cuando no perdonamos estamos atados, encerrados en el pasado, sin posibilidad de avanzar en nuestras vidas porque la ofensa es como un gran peso que nos mantiene atados al pasado. Al perdonar, dejamos ese peso atr\u00e1s, abrimos la jaula de nuestro rencor y nos liberamos para seguir nuestra vida, dejando que Dios se encargue de lo que ya no podemos cambiar. A veces, al liberarnos, nuestra perspectiva cambia y, poco a poco, podemos entrar en el camino del entendimiento y el amor. Se trata de una jornada dif\u00edcil que se hace paso a paso, como dice la canci\u00f3n de Joan Manuel Serrat: \u201ccaminante no hay camino, se hace camino al andar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos invita a emprender el camino del respeto, del perd\u00f3n y del amor a nuestro pr\u00f3jimo. \u00c9l nos ofrece su mano, con las cicatrices de la cruz, lo cual nos recuerda lo mucho que nos ama y lo infinito de su perd\u00f3n: confiemos en \u00c9l y tomados de la mano emprendamos todos juntos el camino del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a0f0ead7-67e1-498b-a67d-7983ac3296d5\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-19A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a0f0ead7-67e1-498b-a67d-7983ac3296d5\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-12e0609f-f5bf-4ca3-bd9c-91039408239a\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-19A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-12e0609f-f5bf-4ca3-bd9c-91039408239a\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,934],"class_list":["post-190949","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-19a"],"acf":{"author_id":169000,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-09-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (A) - 2020 &#8211; 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