{"id":190960,"date":"2020-09-20T12:50:52","date_gmt":"2020-09-20T16:50:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=190960"},"modified":"2023-11-26T16:42:49","modified_gmt":"2023-11-26T21:42:49","slug":"pentecostes-16-a-20-de-septembre-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-16-a-20-de-septembre-de-2020\/","title":{"rendered":"Propio 20 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190961\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20A-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u201c\u00a1Esto no es justo!, \u00a1esto no es justo!\u201d \u00bfEstamos familiarizados con esta expresi\u00f3n? Seguramente s\u00ed. Imaginemos una familia con ni\u00f1os peque\u00f1os; si los padres compran algo para uno de ellos y no le dan exactamente lo mismo al otro, es posible que inmediatamente diga: \u201cesto no es justo pap\u00e1\/mam\u00e1, me compraste una galleta de chocolate, pero la m\u00eda es m\u00e1s peque\u00f1a que la de mi hermano. Esto no es justo\u201d. O tambi\u00e9n: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 s\u00f3lo me compraste un refresco cuando a mi hermana le diste una malteada? Esto no es justo\u201d. \u00bfSuena familiar?, S\u00ed. Pero \u00bfqu\u00e9 tiene que ver esto con justicia? \u00bfQu\u00e9 es lo justo?<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el diccionario, la palabra \u201cjusto\u201d tiene varios sin\u00f3nimos: equidad, imparcialidad, ecuanimidad. Por ejemplo: la palabra &#8220;equidad&#8221; hace hincapi\u00e9 en dar a cada cual lo que corresponde o a lo \u00e9ticamente correcto; \u201cimparcialidad\u201d enfatiza en la falta de favoritismo; &#8220;ecuanimidad&#8221; implica rectitud, ausencia de una preferencia. Estas definiciones de lo justo est\u00e1n incrustadas en la forma como pensamos y son construcciones de lo que la sociedad pide y necesita de sus miembros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando o\u00edmos en el Evangelio de hoy, que un grupo trabajadores fueron enviados a distintas horas para trabajar en la vi\u00f1a, unos temprano a las 6:00 a.m., otros a las 9:00 a.m., otros al mediod\u00eda, otros a las 3 p.m. y otros a las 5:00 p.m. -justo antes del cierre de la jornada a las 6:00 p.m.-, y escuchamos que todos recibieron la misma cantidad de dinero por su trabajo, necesitamos volver a escuchar la historia. Algo no est\u00e1 bien. Nuestras definiciones de lo que es equitativo, imparcial y ecu\u00e1nime no coinciden con el relato. En definitiva, la par\u00e1bola de hoy, no nos parece justa.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a poner la historia en un contexto contempor\u00e1neo. Un denario, la moneda en plata Romana de la \u00e9poca de Jes\u00fas en la Palestina del primer siglo, era el pago de salario por un d\u00eda de trabajo. Como dato interesante es importante destacar que la palabra \u2018dinero\u201d, que se utiliza en nuestra lengua, deriva de este vocablo. As\u00ed pues, imaginemos que el salario m\u00ednimo en la \u00e9poca de Jes\u00fas es de 15 d\u00f3lares por hora; 15 d\u00f3lares, por 8 horas de trabajo, corresponder\u00edan a 120 d\u00f3lares la jornada diaria. Pues, cuando los trabajadores que llegaron a las 5 de la tarde recibieron 120 d\u00f3lares por s\u00f3lo una hora de trabajo, los que laboraron la jornada completa, desde las 6 de la ma\u00f1ana y soportando el duro sol del d\u00eda, podemos suponer, esperaban recibir m\u00e1s dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hubi\u00e9ramos hecho nosotros si estuvi\u00e9ramos en los zapatos de los trabajadores que comenzaron temprano? \u00bfNos quejar\u00edamos y protestar\u00edamos de la misma manera que ellos lo hicieron?&nbsp; Pero la l\u00f3gica del empleador, del due\u00f1o de la vi\u00f1a, es diferente a la nuestra y a la de sus trabajadores. Su l\u00f3gica se bas\u00f3 en la verdadera generosidad, una generosidad que es imposible de medir o calcular: \u201cAmigo [dijo el due\u00f1o de la finca], no te estoy haciendo ninguna injusticia. \u00bfAcaso no te arreglaste conmigo por el salario de un d\u00eda? Pues toma tu paga y vete. Si yo quiero darle a \u00e9ste que entr\u00f3 a trabajar al final lo mismo que te doy a ti, es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. \u00bfO es que te da envidia que yo sea bondadoso?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, si o\u00edmos estas palabras hoy, en nuestro propio contexto, no quedar\u00edamos m\u00e1s satisfechos que los oyentes del evangelio de Mateo o que los trabajadores del vi\u00f1edo, pues \u00a1Esto no es justo!&nbsp; En nuestro entorno, sin lugar a duda, chocar\u00eda con los esquemas de lo que es justo y lo que no lo es.&nbsp; La igualdad de remuneraci\u00f3n por el trabajo hoy est\u00e1 protegida, se ha luchado por ello, incluso muchos dieron la vida por dicha causa; ahora esta igualdad est\u00e1 consagrada en la ley.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todo en la vida es justo: nuestro jefe puede decidir que en lugar de aumentos por m\u00e9rito, todos los trabajadores compartir\u00e1n igualmente de una bolsa de bonificaci\u00f3n porque ser\u00e1 mejor para todos; alguno de nuestros hijos, posiblemente, no ha sido seleccionado para el equipo de f\u00fatbol porque no es el favorito del entrenador; otros, tal vez, han cuidado de sus padres ancianos por a\u00f1os mientras sus hermanos viven lejos, quiz\u00e1 despreocupados, pero cuando sus bienes se dividen, el abogado explica que \u00e9stos se distribuyen entre todos sus hijos en partes iguales. \u00a1Esto no es justo!<\/p>\n\n\n\n<p>Al actualizar la par\u00e1bola al hoy, tal vez ya no nos guste por c\u00f3mo la entendemos desde nuestros contextos y desde nuestro lugar dentro de ella. \u00bfQui\u00e9nes somos nosotros en esta historia? En lugar de quejarnos y protestar contra el due\u00f1o de la vi\u00f1a \u00bfpodr\u00edamos estar contentos de saber que los otros jornaleros, aunque trabajaron s\u00f3lo una hora, recibieron la misma cantidad de dinero que nosotros recibimos por trabajar todo el d\u00eda? \u00bfPodr\u00edamos estar contentos de saber que, con este salario ganado, los trabajadores pudieron alimentar a sus familias y proveer a sus hijos de lo necesario por un d\u00eda m\u00e1s? Siendo agradecidos, dando nuestro amor a todas las personas que nos rodean, podemos hacer una diferencia y crear un cambio alrededor de nosotros manifestando el Reino de Dios en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, alegr\u00e9monos de las cosas buenas que acontecen a nuestras familias, amigos, compa\u00f1eros de trabajo, vecinos y gente que nos rodea. Y cuando nos hagamos la pregunta \u00bfes esto justo? Sepamos que la perspectiva de Dios es completa, que \u00e9l no lleva libros de contabilidad, no anda con su reloj cont\u00e1ndonos las horas. Dios no pone vistos buenos o taches en su lista, al lado de nuestros nombres, para llevar un control. Dios \u201cno es justo\u201d a la medida de nuestro entendimiento de la justicia; Dios es generoso y de una manera que encontramos muy dif\u00edcil de entender.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dios conoce nuestras necesidades, su generosidad va m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n humana, esto es lo que el profeta Isa\u00edas anticip\u00f3 una vez: &#8220;Porque mis pensamientos no son sus pensamientos, ni sus caminos mis caminos, dice El Se\u00f1or.&#8221; \u00c9sta es la buena noticia que el evangelio de hoy proclama, la generosidad de Dios que es tan grande, tan sorprendente, inesperada y sin medida, que puede proporcionar lo suficiente para cada uno de nosotros, sin importar el d\u00eda o la hora.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiemos en este Dios generoso que nunca nos dejar\u00e1 solos, que siempre caminar\u00e1 junto a nosotros. \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-dce10107-5d7c-4013-9701-29661f7500f1\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-20A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-20A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-20A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-dce10107-5d7c-4013-9701-29661f7500f1\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-760bbdfb-2d5b-4654-988e-20450ccef63f\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-20A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-20A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-20A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-760bbdfb-2d5b-4654-988e-20450ccef63f\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,935],"class_list":["post-190960","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-20a"],"acf":{"author_id":168994,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-09-20","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 20 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-16-a-20-de-septembre-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 20 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201c\u00a1Esto no es justo!, \u00a1esto no es justo!\u201d \u00bfEstamos familiarizados con esta expresi\u00f3n? 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