{"id":191020,"date":"2020-04-10T14:27:49","date_gmt":"2020-04-10T18:27:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=191020"},"modified":"2023-11-25T21:53:50","modified_gmt":"2023-11-26T02:53:50","slug":"viernes-santo-10-de-abril-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-10-de-abril-de-2020\/","title":{"rendered":"Viernes Santo &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-191021\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Viernes-Santo-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En el segundo d\u00eda del Triduo Pascual, meditamos como comunidad de creyentes sobre el misterio de la pasi\u00f3n y muerte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Pidamos al Padre la luz de su Esp\u00edritu para adentrarnos convenientemente en el misterio de la pasi\u00f3n de su Hijo y para que obtengamos la gracia de amar sin medida como Jes\u00fas, don\u00e1ndonos a quienes nos necesitan en el diario vivir y sirviendo sin l\u00edmites, como \u00e9l mismo nos ense\u00f1\u00f3. Dej\u00e9monos iluminar por la Palabra y vivamos este Viernes Santo de una forma diferente para que, sinti\u00e9ndonos hermanos, nos esforcemos m\u00e1s en la construcci\u00f3n del Reino por el cual Jes\u00fas entreg\u00f3 su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto de Isa\u00edas describe los sufrimientos que padece el siervo de Dios quien es maltratado y perseguido como un malhechor sin justificaci\u00f3n alguna; se trata de alguien completamente comprometido con la causa del Se\u00f1or. Y, aunque no ha sido posible establecer con exactitud a qui\u00e9n encarna este siervo rechazado por los hombres y exaltado por Dios, s\u00ed es posible afirmar que muy r\u00e1pidamente los primeros cristianos vieron en \u00e9l a Jes\u00fas de Nazaret quien, aunque pas\u00f3 haciendo el bien, atrajo sobre s\u00ed el odio y el rechazo que lo llevaron a una muerte injusta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea es complementada por el salmo 22, que seg\u00fan la tradici\u00f3n evang\u00e9lica es proclamado por el mismo Jes\u00fas en la cruz. Este salmo comienza con un desgarrador lamento: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Lamentaci\u00f3n que describe la situaci\u00f3n de total ausencia de Dios que vive el salmista al punto de consumirse, poco a poco, f\u00edsica y emocionalmente, ante la aparente indiferencia de Dios; esto da pie a los imp\u00edos para mofarse y burlarse de \u00e9l, haciendo caer por tierra pr\u00e1cticamente la fe y la confianza en un Dios que supuestamente premia a los justos y castiga a los malvados.<\/p>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n de las comunidades primitivas, vieron tambi\u00e9n en el Crucificado a aquel salmista acorralado y abandonado de Dios y escucha de sus labios este impresionante lamento. Sin embargo, el salmo va m\u00e1s all\u00e1 de la sola lamentaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la exteriorizaci\u00f3n de su sentimiento de abandono y muerte, el salmista empieza a entrever la luz de la presencia divina, jam\u00e1s ausente. Entonces el tono cambia completamente, como si una intervenci\u00f3n s\u00fabita de Dios le hubiera devuelto la vida; empieza a dar gracias y a bendecir al Se\u00f1or para terminar finalmente con un himno de exaltaci\u00f3n a Dios, Rey universal.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que si Jes\u00fas enton\u00f3 este salmo en la cruz momentos antes de su muerte, no se qued\u00f3 en la sola lamentaci\u00f3n; con toda seguridad, lo hizo reconociendo que, a pesar del aparente abandono e indiferencia de Dios, \u00e9l estaba ah\u00ed, y muy seguramente tambi\u00e9n concluy\u00f3, como el salmo, con ese reconocimiento, agradecido porque en cada instante de su vida, y m\u00e1s especialmente en su pasi\u00f3n, su Padre no lo hab\u00eda abandonado, aunque quienes lo ve\u00edan pensaran lo contrario y se mofaran de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Desafortunadamente la tradici\u00f3n cristiana se qued\u00f3 s\u00f3lo con la primera frase del salmo y por siglos ha cre\u00eddo que eso fue lo \u00fanico que de \u00e9l exclam\u00f3 Jes\u00fas en la cruz. No tenemos pruebas para afirmar lo contrario, pero por sentido com\u00fan, sabemos la calidad de fe y convicci\u00f3n de Jes\u00fas quien adem\u00e1s era un jud\u00edo devoto, y como tal, era l\u00f3gico que entonara las plegarias completas. Por eso podemos afirmar, con toda tranquilidad, que a\u00fan en la cruz Jes\u00fas ten\u00eda motivos suficientes para pasar del lamento al gozo, del sentimiento natural de miedo a la alabanza agradecida al Padre quien jam\u00e1s lo hab\u00eda abandonado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy nosotros somos testigos de la injusticia y dolor que padecen miles y miles de hermanos; quiz\u00e1 nosotros mismos hemos sufrido o estamos sufriendo alguna clase de injusticia; quiz\u00e1 quienes causan dolor y muerte no crean en el Dios que acompa\u00f1a a los m\u00e1s d\u00e9biles; quiz\u00e1s hayamos experimentado esa ausencia de Dios y, como el salmista, nos sintamos abandonados. No tengamos miedo de gritar como el salmista y Jes\u00fas: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Sin embargo, no nos quedemos ah\u00ed; abramos los ojos y descubramos que realmente Dios est\u00e1 a nuestro lado, qu\u00e9 \u00e9l jam\u00e1s nos ha dejado solos, que ciertamente nos ha dado todo lo que necesitamos para enfrentar las duras situaciones de la vida, que nos ama y quiere que luchemos juntos contra todo lo que se opone a su plan de justicia y paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el relato de la pasi\u00f3n nos muestra dos facetas de una misma realidad: el triunfo de los poderosos que se aliaron para matar a Jes\u00fas y el plan del Padre personificado en su Hijo quien tiene que \u201cbeber este c\u00e1liz\u201d como paso indispensable para alcanzar la glorificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el juicio y condena a muerte de Jes\u00fas es el gran logro de la uni\u00f3n de varias fuerzas mal\u00e9volas que se confabularon para acabar con el justo: los sumos sacerdotes del templo vieron en Jes\u00fas un grave peligro; el pueblo estaba a punto de descubrir que la maquinaria del templo era una de las causas del empobrecimiento, la ignorancia y el abandono en que viv\u00edan; los fariseos quer\u00edan mantener vigente la tiran\u00eda de la ley poni\u00e9ndola por encima del mismo ser humano; los poderosos guardaban resentimiento contra Jes\u00fas porque \u00e9ste no perd\u00eda ocasi\u00f3n para cuestionar y condenar la opresi\u00f3n; los saduceos, ricos terratenientes y due\u00f1os del comercio, tampoco se hallaban muy c\u00f3modos con Jes\u00fas y su mensaje pues atentaba directamente contra sus intereses y creencias; los zelotas, deseosos de zafarse del dominio extranjero, tal vez esperaban que Jes\u00fas interviniera m\u00e1s activamente a su favor; el poder pol\u00edtico imperial, encarnado en Poncio Pilato, termina aceptando la idea de Caif\u00e1s: era mejor que un solo hombre muriera por el pueblo y no que todo el pueblo muriera a causa de un solo hombre. La cruz que hoy tenemos al frente, con Jes\u00fas clavado en ella, es la s\u00edntesis de fuerzas unidas por primera vez para sumar juntos el odio, la envida, el rencor, la intolerancia; todo representado en el arresto, el juicio, la condena y la muerte en cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n la cruz representa otra gran fuerza: la fuerza de la fidelidad al proyecto de justicia estipulado por Dios desde los inicios mismos de la creaci\u00f3n; la fuerza de la entrega generosa, decidida y libre a la instauraci\u00f3n del reinado \u00fanico y exclusivo de Dios; la fuerza de la convicci\u00f3n m\u00e1s profunda de que no le hab\u00edan arrebatado la vida sino que \u00e9l la entregaba libremente; la fuerza de un sue\u00f1o: ver a todos unidos como \u00e9l y el Padre en un solo ideal, en una sola causa: la fraternidad y la igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas en la cruz es el gran desaf\u00edo a nuestra vocaci\u00f3n humana. Que ninguna dificultad u obst\u00e1culo nos amedrente ni nos haga renunciar a nuestro compromiso como seguidores suyos de luchar y entregar todas nuestras energ\u00edas por lograr instaurar el reinado de Dios, reino de paz, de justicia, de amor. En ese sentido, nuestra celebraci\u00f3n de este Viernes Santo no puede tener el menor asomo de tristeza o de funeral. Dej\u00e9monos invadir por el gozo de saber que Jes\u00fas ha vencido en la cruz a todos los enemigos del plan de Dios, que en la cruz qued\u00f3 al descubierto hasta d\u00f3nde es capaz de llegar el odio y el ego\u00edsmo, pero tambi\u00e9n que es la fuente de donde brota la fortaleza y la esperanza para los que queremos y so\u00f1amos con un mundo cada vez mejor.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-01f03385-6866-4c5a-9b52-4f01ec9c767f\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-01f03385-6866-4c5a-9b52-4f01ec9c767f\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-72627d8a-2ac1-47aa-b97e-81bc8efa1b24\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Viernes-Santo-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-72627d8a-2ac1-47aa-b97e-81bc8efa1b24\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[898,903],"class_list":["post-191020","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-semana-santa","category-viernes-santo"],"acf":{"author_id":168899,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-04-10","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Viernes Santo - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-10-de-abril-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Viernes Santo - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En el segundo d\u00eda del Triduo Pascual, meditamos como comunidad de creyentes sobre el misterio de la pasi\u00f3n y muerte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. 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