{"id":208725,"date":"2020-11-08T13:19:00","date_gmt":"2020-11-08T18:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=208725"},"modified":"2023-11-26T18:04:48","modified_gmt":"2023-11-26T23:04:48","slug":"pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/","title":{"rendered":"Propio 27 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>[RCL]: Am\u00f3s 5:18\u201324; Salmo 70; 1 Tesalonicenses 4:13\u201318; San Mateo 25:1\u201313<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-208727\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_26a-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>QUE LA L\u00c1MPARA DE NUESTRAS BUENAS ACCIONES NOS GU\u00cdE AL ENCUENTRO CON DIOS Y LA RECONCILIACI\u00d3N CON LOS HERMANOS<\/p>\n\n\n\n<p>A largo de nuestras vidas seguramente hemos pasado por momentos dif\u00edciles y, para muchos, este a\u00f1o 2020 estar\u00e1 presente entre las cuentas; a pesar de todo, en cada uno de esos momentos, ha habido algo que nos mantenido vivos, que nos ha hecho seguir adelante, que nos ha levantado a pesar de todo; este algo es la esperanza. Confiamos, m\u00e1s a\u00fan, tenemos la certeza de que las cosas pueden cambiar, que hay un futuro en el que todo puede ser mejor y que no hay que sentir temor de seguir hacia adelante porque esa esperanza nos anima a asumir con coraje el d\u00eda a d\u00eda. Pues bien, esa esperanza es el tema central de la reflexi\u00f3n del d\u00eda de hoy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El texto de la Carta a los Tesalonicenses, que acabamos de escuchar, nos habla de lo que sucede despu\u00e9s de la muere, lo que hay que esperar luego. Muchos de nosotros hemos perdido a alguien conocido este a\u00f1o, alguien lejano o cercano, tal vez un ser querido que parti\u00f3 de este mundo por raz\u00f3n del coronavirus u otra enfermedad y, seguramente, nos hemos preguntado: y despu\u00e9s de la muerte \u00bfqu\u00e9? Pues la carta que le\u00edmos claramente nos se\u00f1ala que: \u201cAs\u00ed como creemos que Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n creemos que Dios va a resucitar con Jes\u00fas a los que murieron creyendo en \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es. Como cristianos tenemos esa certeza de fe: si nosotros creemos en Cristo resucitaremos con \u00e9l, viviremos para siempre; \u00e9sa es nuestra mayor esperanza, que la muerte no es como el silbatazo final de un partido de f\u00fatbol, baloncesto, o b\u00e9isbol, sino la transici\u00f3n a un futuro de eternidad. Otra manera de expresar esta esperanza podr\u00eda ser la certeza que tenemos de que Dios siempre va a estar con nosotros, es decir, que es fiel y que si prometi\u00f3 que siempre estar\u00eda a nuestro lado y nos dio su Esp\u00edritu en el bautismo, \u00e9l est\u00e1 en nosotros. Dios es el primero en ser fiel, as\u00ed nosotros flaqueemos y no demos la misma respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte, cosa extra\u00f1a \u00bfno? Dec\u00edan algunos fil\u00f3sofos que la muerte es aquella amiga que siempre est\u00e1 a la puerta esperando para salir a nuestro encuentro, y cuando entra a vernos nosotros ya no estamos. Y es que nadie sabe cu\u00e1ndo va a morir, del mismo modo que nadie sabe cu\u00e1ndo llegar\u00e1 la vida eterna cuando veamos a Dios cara a cara. Por eso el texto del evangelio el d\u00eda de hoy nos invita a estar atentos a la venida del Se\u00f1or y, para este fin, nos presenta la escena de diez muchachas o doncellas que esperaban al novio para celebrar la boda. Dentro de este grupo, cinco eran despreocupadas y cinco previsoras; las primeras no llevaron aceite suficiente, de forma tal que cuando lleg\u00f3 el novio las l\u00e1mparas estaban apagadas; las otras muchachas, las previsoras, s\u00ed llevaron aceite suficiente, por ello cuando el novio lleg\u00f3 las encontr\u00f3 con las l\u00e1mparas encendidas. Las previsoras fueron con el novio a la fiesta, las otras fueron a buscar aceite y cuando regresaron ya no pudieron entrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, en el contexto que estamos viviendo este texto cobra un sentido muy especial; como lo hemos dicho, muchos de nosotros no pens\u00e1bamos que algunos familiares o amigos fueran a morir pronto, sin embargo, partieron a la presencia de Dios. Y \u00bfqu\u00e9 sucede si no estamos preparados para ese d\u00eda? confiamos en la misericordia de Dios, pero \u00bfqu\u00e9 tal que no estemos nosotros listos para irnos al encuentro con Dios? Hoy el mensaje de la Sagrada Escritura, m\u00e1s que llamarnos a tener miedo por un posible fin del mundo, nos llama a estar preparados, momento a momento, para ir al encuentro del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces \u00bfqu\u00e9 aceite debemos tener preparado para nuestras l\u00e1mparas?, \u00bfc\u00f3mo debemos estar dispuestos para este encuentro con Dios? La respuesta a estas preguntas nos la brinda el texto del profeta Am\u00f3s que escuchamos en la primera lectura: \u201cOdio y desprecio las fiestas religiosas que ustedes celebran; me disgustan sus reuniones solemnes [\u2026]. Pero que fluya como agua la justicia, y la honradez como un manantial inagotable\u201d. Dios no quiere que nos centremos en ofrecer un culto -quiz\u00e1 participar de la eucarist\u00eda y otros ritos sacramentales, o ir a reuniones para meditar la Palabra y orar- si esto no va acompa\u00f1ado de acciones de justicia y honradez para todos aquellos que nos rodean.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir a la Eucarist\u00eda puede ser muy f\u00e1cil, acudir a un templo para orar es sencillo, darnos la paz con personas a quienes vemos cada ocho d\u00edas en la iglesia es una acci\u00f3n muy fluida; pero salir del templo, y seguir siendo cristiano en el trabajo o el hogar, buscando acabar con los odios, las envidias, las discriminaciones y la deshonestidad, es dif\u00edcil. Pues Dios solamente aceptar\u00e1 nuestro culto, nuestra oraci\u00f3n, nuestras celebraciones lit\u00fargicas si van precedidas por este tipo de acciones. Ser cristiano no es f\u00e1cil, implica un reto y una tarea, pero es posible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy Dios nos plantea la oportunidad de revisar c\u00f3mo estamos, en qu\u00e9 \u00e1reas de nuestra vida requerimos convertirnos; la oportunidad de volver nuestro rostro ante el Se\u00f1or y transformar nuestras relaciones con aquellos con quienes convivimos. Ser cristianos, ser episcopales, no es simplemente una referencia a la forma en que oramos, es tambi\u00e9n una referencia a la forma en que vivimos nuestra fe en relaci\u00f3n con nuestros hermanos, incluso con aquellos de otras iglesias o religiones. Ser cristianos implica amar a todos aquellos que tienen un color de piel distinto al nuestro, que nacieron en otro pa\u00eds, qu\u00e9 tienen una filiaci\u00f3n pol\u00edtica distinta a la nuestra e incluso que no creen en lo que nosotros creemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si amamos al pr\u00f3jimo, si tenemos la certeza de que esta vida en la tierra es la preparaci\u00f3n para la vida eterna, entonces estamos preparados para ir al encuentro con el Se\u00f1or; somos como aquellas muchachas previsoras con aceite suficiente en nuestras l\u00e1mparas para iluminar el camino en medio de la noche. Hermanos y hermanas, hoy la palabra de Dios nos anima a que la l\u00e1mpara encendida con el aceite de nuestras buenas acciones, trabajando por la justicia, la paz y la reconciliaci\u00f3n, ilumine a todos aquellos que no tienen fe y que han perdido la esperanza. Pid\u00e1mosle a Dios, el d\u00eda de hoy, que nuestra esperanza, fe y amor sean contagiosos de tal forma que m\u00e1s y m\u00e1s personas se animen a seguir a Dios. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c065fd67-d9ec-4773-9c2a-e0216653065c\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_27_a_-_sermon_-_spanish.docx\"><strong>propio_27_a_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_27_a_-_sermon_-_spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c065fd67-d9ec-4773-9c2a-e0216653065c\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-21bd9a65-b097-4959-804e-bd7b8b1eb092\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_27_a_-_sermon_-_spanish.pdf\"><strong>propio_27_a_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/propio_27_a_-_sermon_-_spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-21bd9a65-b097-4959-804e-bd7b8b1eb092\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,942],"class_list":["post-208725","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-27a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-11-08","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169013},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 27 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 27 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"[RCL]: Am\u00f3s 5:18\u201324; Salmo 70; 1 Tesalonicenses 4:13\u201318; San Mateo 25:1\u201313 QUE LA L\u00c1MPARA DE NUESTRAS BUENAS ACCIONES NOS GU\u00cdE AL ENCUENTRO CON DIOS Y LA RECONCILIACI\u00d3N CON LOS HERMANOS A largo de nuestras vidas seguramente hemos pasado por momentos dif\u00edciles y, para muchos, este a\u00f1o 2020 estar\u00e1 presente entre las cuentas; a pesar de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-26T23:04:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/\",\"name\":\"Propio 27 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2020-11-08T18:19:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-26T23:04:48+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 27 (A) &#8211; 2020\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 27 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 27 (A) - 2020","og_description":"[RCL]: Am\u00f3s 5:18\u201324; Salmo 70; 1 Tesalonicenses 4:13\u201318; San Mateo 25:1\u201313 QUE LA L\u00c1MPARA DE NUESTRAS BUENAS ACCIONES NOS GU\u00cdE AL ENCUENTRO CON DIOS Y LA RECONCILIACI\u00d3N CON LOS HERMANOS A largo de nuestras vidas seguramente hemos pasado por momentos dif\u00edciles y, para muchos, este a\u00f1o 2020 estar\u00e1 presente entre las cuentas; a pesar de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2023-11-26T23:04:48+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/","name":"Propio 27 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2020-11-08T18:19:00+00:00","dateModified":"2023-11-26T23:04:48+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-23-a-8-de-noviembre-de-2020\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 27 (A) &#8211; 2020"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":914,"label":"Pentecost\u00e9s A"},{"value":942,"label":"Propio 27a"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"[RCL]: Am\u00f3s 5:18\u201324; Salmo 70; 1 Tesalonicenses 4:13\u201318; San Mateo 25:1\u201313 QUE LA L\u00c1MPARA DE NUESTRAS BUENAS ACCIONES NOS GU\u00cdE AL ENCUENTRO CON DIOS Y LA RECONCILIACI\u00d3N CON LOS HERMANOS A largo de nuestras vidas seguramente hemos pasado por momentos dif\u00edciles y, para muchos, este a\u00f1o 2020 estar\u00e1 presente entre las cuentas; a pesar de&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/208725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=208725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=208725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}