{"id":208811,"date":"2020-12-25T14:01:00","date_gmt":"2020-12-25T19:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=208811"},"modified":"2021-11-27T20:55:34","modified_gmt":"2021-11-28T01:55:34","slug":"dia-de-navidad-i-25-de-diciembre-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-navidad-i-25-de-diciembre-de-2020\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Navidad (I) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/el-d%C3%ADa-de-navidadhttps:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/navidad-i\/\">[RCL]: Isa\u00edas 9:2-7; Salmo 96; Tito 2:11-14; San Lucas 2:1-14(15-20)<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-208812\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-I-2020.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Gloria a Dios en las alturas! \u00a1Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Estas palabras son una proclamaci\u00f3n, son el anuncio de un acontecimiento magno. Es tan grande que los \u00e1ngeles lo declaran llenando el cielo nocturno con sus voces musicales. La pregunta l\u00f3gica es \u00bfDe qu\u00e9 se trata? \u00bfQu\u00e9 significa todo eso?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta, a lo mejor, no ser\u00e1 tan complicada, y de hecho los mismos \u00e1ngeles nos cuentan porqu\u00e9 celebraron tanto: \u201cPero el \u00e1ngel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que ser\u00e1 motivo de gran alegr\u00eda para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or.\u201d La noticia, las buenas nuevas que los \u00e1ngeles anunciaron, es que el Mes\u00edas, el Cristo, ha nacido en Bel\u00e9n. \u00a1Ha nacido el Salvador!<\/p>\n\n\n\n<p>Posiblemente no nos sorprenda este anuncio. Todos sabemos que en la Navidad las iglesias y los cristianos en general celebramos el nacimiento de Jes\u00fas de Nazaret. Celebramos que naci\u00f3 Jes\u00fas, el hijo de Mar\u00eda, el que proclamamos como el Hijo ungido de Dios. Pero, la Natividad del Se\u00f1or significa mucho m\u00e1s de lo que normalmente pensamos cuando hablamos de la Navidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces s\u00f3lo pensamos en los adornos navide\u00f1os, en los regalos \u2014si los hay\u2014, posiblemente en las figuras de madera o de cer\u00e1mica que conforman los llamados nacimientos o belenes; pensamos en los \u00e1rboles navide\u00f1os -tantos los naturales como los artificiales-, para no mencionar las comidas y las fiestas de la \u00e9poca. Pero, la Navidad, realmente es algo m\u00e1s grande e importante que todas esas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o pensemos en el sentido verdadero del anuncio navide\u00f1o. Fij\u00e9monos en algunos detalles que nos ayudar\u00e1n a entenderlo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer detalle en que debemos fijarnos es que San Lucas, usando un lenguaje sencillo y correcto, nos cuenta c\u00f3mo naci\u00f3 Jes\u00fas: Jos\u00e9 y Mar\u00eda se trasladaron a Bel\u00e9n porque ten\u00edan que ser contados en el censo y ten\u00edan que pagar sus impuestos en su ciudad ancestral. Cuando lleg\u00f3 el momento cr\u00edtico del parto, Mar\u00eda dio a luz a su primog\u00e9nito, Jes\u00fas, y lo coloc\u00f3 en un pesebre porque faltaba espacio para ellos en el mes\u00f3n. El drama de la escena es el drama de los pobres y de los humildes. El nacimiento de Jes\u00fas se parece a tantos otros nacimientos y a la situaci\u00f3n de tantas familias que tienen que moverse por razones que est\u00e1n fuera de sus manos.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo detalle en que debemos fijarnos es que cuando llegaron los \u00e1ngeles y brill\u00f3 la luz celestial en derredor, los espectadores, es decir los pastores en el campo con sus animales, se asustaron mucho. Tuvieron gran miedo. Recuerden que los eventos que ahora se describen en los villancicos, en aquel momento provocaron miedo y terror. Los pastores entendieron que ver un \u00e1ngel y escuchar su mensaje significaba un riesgo enorme. Podr\u00eda resultar en la proclamaci\u00f3n del juicio de Dios. Cuando los \u00e1ngeles hablan, debemos escuchar lo que dicen.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n los \u00e1ngeles llevaron buenas noticias. Dios no los envi\u00f3 para proclamar el juicio o el castigo divino, sino la salvaci\u00f3n de la humanidad: \u201cHoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or. Como se\u00f1al, encontrar\u00e1n ustedes al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un establo.\u201d El mensaje de los \u00e1ngeles, y por tanto el mensaje de la Navidad, es que el Dios de Israel ha enviado a su Hijo, ese beb\u00e9 envuelto en pa\u00f1ales, para salvarnos del pecado y de la muerte. Su mensaje es que Dios se complace en salvar y sanar el mundo que cre\u00f3, tanto que \u00e9l mismo entr\u00f3 a nuestro mundo, tomando para s\u00ed nuestra d\u00e9bil naturaleza humana. Y no s\u00f3lo es un mensaje para algunos pocos. Es un mensaje divino para toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ap\u00f3stol Pablo recoge el mensaje de la Navidad en la carta a Tito que leemos hoy: \u201cPues Dios ha mostrado su bondad, al ofrecer la salvaci\u00f3n a toda la humanidad.\u201d La bondad de Dios se ha manifestado y es el ofrecimiento de la salvaci\u00f3n a todos los seres humanos. Su gloria y su majestad se ven en Jes\u00fas, el que nos limpia de nuestras iniquidades y nos purifica de nuestra maldad. Este mensaje es esperanzador porque nos inspira a anhelar y trabajar a favor de una vida mejor para todos. Cada a\u00f1o la Navidad nos recuerda la raz\u00f3n por la que naci\u00f3 Jes\u00fas: naci\u00f3 para salvarnos y redimirnos. Seg\u00fan cuentan los \u00e1ngeles, es una buena noticia para todos. \u00a1Y lo es!<\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo detalle, que vale la pena explorar, es lo que el anuncio del nacimiento de Jes\u00fas confirm\u00f3 a los primeros que lo oyeron, y es lo que nos confirma a nosotros hoy: que nuestro Dios es el Dios que cumple sus promesas y cuya palabra nunca se pronuncia en vano. Siempre lleva a cabo su prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Siglos antes del nacimiento de Jes\u00fas, el profeta Isa\u00edas declar\u00f3 con gran solemnidad: \u201cSe\u00f1or, has tra\u00eddo una gran alegr\u00eda; muy grande es el gozo&#8230; Porque nos ha nacido un ni\u00f1o, Dios nos ha dado un hijo, al cual se le ha concedido el poder de gobernar. Y le dar\u00e1n estos nombres: Admirable en sus planes, Dios invencible, Padre eterno, Pr\u00edncipe de la paz. Se sentar\u00e1 en el trono de David&#8230; su reinado quedar\u00e1 bien establecido&#8230; desde ahora y para siempre.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En la Navidad vemos que la promesa de Dios se cumpli\u00f3 con el nacimiento del Se\u00f1or Jesucristo, y una vez m\u00e1s nos damos cuenta de que Dios es fiel y su palabra es confiable. El reci\u00e9n nacido es nuestro Salvador y es el Salvador del mundo entero. Esto deber\u00e1 inspirarnos a unirnos a las huestes celestiales pues, como dicen las palabras de un himno navide\u00f1o muy conocido: \u201cDe nosotros es tambi\u00e9n nuestro Dios y Redentor; ofrezc\u00e1mosle con fe de Bel\u00e9n la gran canci\u00f3n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Gloria a Dios en las alturas! \u00a1Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!<\/p>\n\n\n\n<p>En la ciudad de David ha nacido Jes\u00fas, el Salvador y Redentor del mundo.&nbsp; Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-cea1b6f0-4e0a-4871-93ff-880c47e59f55\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/navidad_-_sermon_-_spanish.docx\"><strong>navidad_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/navidad_-_sermon_-_spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-cea1b6f0-4e0a-4871-93ff-880c47e59f55\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c1773135-fd1b-4165-80d6-bb2590104e4e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/navidad_-_sermon_-_spanish.pdf\"><strong>navidad_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/navidad_-_sermon_-_spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c1773135-fd1b-4165-80d6-bb2590104e4e\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[876,880],"class_list":["post-208811","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-navidad","category-navidad-i"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-12-25","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168802},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>D\u00eda de Navidad (I) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-navidad-i-25-de-diciembre-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"D\u00eda de Navidad (I) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"[RCL]: Isa\u00edas 9:2-7; Salmo 96; Tito 2:11-14; San Lucas 2:1-14(15-20) \u201c\u00a1Gloria a Dios en las alturas! \u00a1Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!\u201d Estas palabras son una proclamaci\u00f3n, son el anuncio de un acontecimiento magno. 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