{"id":208831,"date":"2021-01-03T14:19:00","date_gmt":"2021-01-03T19:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=208831"},"modified":"2021-11-27T20:56:01","modified_gmt":"2021-11-28T01:56:01","slug":"2-navidad-3-de-enero-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/2-navidad-3-de-enero-de-2021\/","title":{"rendered":"2 Navidad &#8211; 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/navidad-2\/\">[RCL]: Jerem\u00edas 31:7\u201314; Salmo 84 o 84:1\u20139 (= 84:1\u20138 LOC) Efesios 1:3\u20136; 15\u201319a; Mateo 2:13\u201315, 19\u201323<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-208832\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Navidad-2-2021.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda escuchamos en nuestras mentes el eco jubiloso del c\u00e1ntico de los \u00e1ngeles: \u201c\u00a1Gloria a Dios en las alturas! \u00a1Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!\u201d; a\u00fan tenemos viva la imagen beat\u00edfica de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, San Jos\u00e9 y el divino ni\u00f1o, junto a la muchedumbre de pastores con sus ovejas y los tres reyes; todav\u00eda la estrella llena nuestras almas de gozo, paz y esperanza. Seguramente, hasta el pasaje del evangelio de Mateo que escuchamos hoy, algo parecido -y mucho m\u00e1s- sintieron Jos\u00e9 y Mar\u00eda, con todas las maravillas que rodearon el nacimiento de Dios encarnado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, no hab\u00edan pasado muchos d\u00edas desde el nacimiento del ni\u00f1ito Jes\u00fas y las hermosas escenas descritas anteriormente cuando, s\u00fabitamente, San Mateo nos narra c\u00f3mo la brutal realidad del mundo irrumpe en las vidas de la sagrada familia, como haciendo pedazos el encanto de la Navidad: alertado en sue\u00f1os, por un \u00e1ngel, Jos\u00e9 apresuradamente despierta a Mar\u00eda y emprenden la huida hacia Egipto, para evitar que el rey Herodes le quite la vida al beb\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que Herodes, quien ejerce un poder tir\u00e1nico sobre Judea, al saber por boca de los sabios que el tan esperado Mes\u00edas ha nacido, har\u00e1 todo lo que sea necesario para que el \u201crey de los jud\u00edos\u201d no llegue alg\u00fan d\u00eda a quitarle el trono; su ambici\u00f3n y obsesi\u00f3n por el poder pueden m\u00e1s que todo sentido de compasi\u00f3n y respeto por los valores y esperanzas del pueblo de Israel que ha estado so\u00f1ando y esperando la llegada del Mes\u00edas quien, de acuerdo con las profec\u00edas, traer\u00eda paz duradera y libertad para el pueblo. Tal es su maldad que, en otra parte del evangelio, Mateo narra c\u00f3mo Herodes da \u00f3rdenes de matar a todo reci\u00e9n nacido que viviera en Bel\u00e9n y sus alrededores.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el inminente peligro, Jos\u00e9 y Mar\u00eda se ponen en camino al exilio, huyendo de su pa\u00eds, escapando de la violencia pol\u00edtica que se ensa\u00f1a y se enfoca ahora en un reci\u00e9n nacido. No acaba de nacer el Mes\u00edas y ya los poderes contrarios a la voluntad de Dios hacen su primer intento de frustrar la misi\u00f3n salvadora de Jes\u00fas. Tomando el camino del desierto, la sagrada familia se refugia en el pa\u00eds donde sus antepasados, muchos siglos atr\u00e1s, fueron esclavizados y del que huyeron hacia la tierra prometida guiados por Mois\u00e9s; parad\u00f3jicamente, all\u00ed encuentran paz y seguridad, viviendo como refugiados por algunos a\u00f1os, hasta que muere Herodes y pueden regresar a su tierra. De esta manera, narra el evangelista, se cumple el designio de Dios, quien hab\u00eda dicho por medio del profeta: \u201cDe Egipto llam\u00e9 a mi Hijo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia de Mar\u00eda y Jos\u00e9 huyendo de la violencia, con su beb\u00e9 en brazos, contin\u00faa repiti\u00e9ndose en todo el mundo, all\u00ed donde los pobres siguen siendo desplazados. Tristemente, muchos de ellos no tienen tan buena fortuna y encuentran la muerte en el camino; a otros les arrebatan sus hijos para nunca volver a verlos -como ha ocurrido durante los \u00faltimos a\u00f1os en la frontera entre los Estados Unidos y M\u00e9xico-. El azote de la violencia y la huida a tierras extra\u00f1as para salvar la vida y buscar un mejor futuro para sus hijos, son parte de la historia de millones de familias, no s\u00f3lo latinoamericanas sino de todos los mal llamados pa\u00edses del tercer mundo. En esas experiencias de dolor, se repite el maltrato, abuso y rechazo que previamente experimentaron en Bel\u00e9n Mar\u00eda y Jos\u00e9 y que los llev\u00f3 a refugiarse, primero en un establo para dar a luz al ni\u00f1ito Jes\u00fas, y luego en tierra extranjera para salvaguardar sus existencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se repite la experiencia de la sagrada familia en Egipto, en la vida de tantas familias indocumentadas en Estados Unidos y en Europa; una y otra vez siguen siendo rechazados y maltratados por un mundo que se niega a ver la luz que el Hijo de Dios vino a traernos, la luz del amor, la esperanza, el perd\u00f3n y la paz entre todos los seres humanos; la luz del fin de la violencia, la discriminaci\u00f3n y el odio. No hay duda, entonces, de que Jes\u00fas, Jos\u00e9 y Mar\u00eda son solidarios con los refugiados, perseguidos y marginados del mundo entero. Adem\u00e1s, San Mateo nos dice que Jos\u00e9 siempre fue alertado del peligro por \u00e1ngeles que velaban por ellos; as\u00ed nosotros tambi\u00e9n contamos con \u00e1ngeles cuando menos esperamos, en forma de manos generosas que nos ofrecen un consejo, una ayuda o quiz\u00e1 tan s\u00f3lo una sonrisa que imprime el \u00e1nimo o la fuerza para seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos tiempos, cuando no s\u00f3lo hemos enfrentado la obscuridad de la violencia, la discriminaci\u00f3n y el odio generalizados, sino tambi\u00e9n la furia de la pandemia del COVID-19, es imperativo, crucial, recordar este hecho: aunque parezca que la obscuridad nos envuelve y nos ahoga, Dios no nos desampara, sino que camina con nosotros, sufre con nosotros, nos bendice y gu\u00eda en formas que muchas veces no nos damos cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La magia, el milagro de la Navidad, no es destruido por la amenaza del rey Herodes contra Jes\u00fas ni\u00f1o, por el contrario, la fuerza de la esperanza que trajo el Hijo de Dios, la Palabra encarnada, es fortalecida y afianzada desde su primer encuentro con la maldad del mundo y con su victoria. Esa victoria, narrada en el evangelio de hoy, sirve para fortalecer nuestra fe y confianza en Dios, en su amor, gu\u00eda y protecci\u00f3n; victoria que tambi\u00e9n fue proclamada por la Sant\u00edsima Madre de Nuestro Se\u00f1or, a trav\u00e9s de las palabras jubilosas del Magn\u00edficat, que leemos en el evangelio de San Lucas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi alma alaba la grandeza del Se\u00f1or; mi esp\u00edritu se alegra en Dios mi Salvador. Porque Dios ha puesto sus ojos en m\u00ed, su humilde esclava, y desde ahora siempre me llamar\u00e1n dichosa; porque el Todopoderoso ha hecho en m\u00ed grandes cosas. \u00a1Santo es su nombre! Dios tiene siempre misericordia de quienes lo reverencian. Actu\u00f3 con todo su poder: deshizo los planes de los orgullosos, derrib\u00f3 a los reyes de sus tronos y puso en alto a los humildes. Llen\u00f3 de bienes a los hambrientos y despidi\u00f3 a los ricos con las manos vac\u00edas. Ayud\u00f3 al pueblo de Israel, su siervo, y no se olvid\u00f3 de tratarlo con misericordia. As\u00ed lo hab\u00eda prometido a nuestros antepasados, a Abraham y a sus futuros descendientes.\u201d Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-01eecef3-08c9-4936-8522-dce132f5981a\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/2_navidad_-_sermon_-_spanish.docx\"><strong>2_navidad_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/2_navidad_-_sermon_-_spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-01eecef3-08c9-4936-8522-dce132f5981a\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c7d23d2f-d19b-4abd-aa5d-9930e6652468\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/2_navidad_-_sermon_-_spanish.pdf\"><strong>2_navidad_-_sermon_-_spanish<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/2_navidad_-_sermon_-_spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c7d23d2f-d19b-4abd-aa5d-9930e6652468\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[876,879],"class_list":["post-208831","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-navidad","category-navidad-2"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2021-01-03","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169000},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>2 Navidad - 2021 &#8211; 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