{"id":211238,"date":"2021-02-01T11:34:35","date_gmt":"2021-02-01T16:34:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=211238"},"modified":"2021-02-17T14:16:39","modified_gmt":"2021-02-17T19:16:39","slug":"cuaresma-1-b-21-de-febrero-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-b-21-de-febrero-de-2021\/","title":{"rendered":"Cuaresma 1 (B) \u2013 21 de febrero de 2021"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-211243\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/C1-2021-Cover-ES-FB-1.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-1b\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">[RCL]: G\u00e9nesis 9:8\u201317; Salmo 25:1\u201310 (= 25:1\u20139 LOC); 1 San Pedro 3:18\u201322; San Marcos 1:9\u201315<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alabemos y bendigamos al Se\u00f1or al inicio de este tiempo santo de cuaresma. Desde el mi\u00e9rcoles pasado, con el signo de la ceniza, dijimos a nosotros mismos y a nuestros hermanos que vamos a hacer todo cuanto nos sea posible para rechazar lo contrario al plan de amor en nosotros. Sabemos que somos polvo y polvo volveremos a ser. Sin embargo, cuando volvamos a \u00c9l, no seremos simplemente polvo, seremos una nueva creaci\u00f3n resucitada por \u00c9l y para \u00c9l. Somos polvo, pero su soplo de vida eterna nos inmortalizar\u00e1. Roguemos al Se\u00f1or que en este tiempo de&nbsp;cuaresma prepare nuestro coraz\u00f3n para que le podamos recibir vivo y resucitado en nuestra vida. \u00c9l nos d\u00e9 la fuerza, esperanza y entereza para continuar adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Reiteremos con actos de amor, justicia y hermandad, que queremos ser fieles a su alianza como lo fueron No\u00e9 y sus hijos, quienes, a pesar de la incertidumbre vivida en el arca, al final vieron el arco iris de la alianza. En estos momentos de encierro, dificultad, crisis, miedos de salir y ver por la ventana \u201cun mundo devastado\u201d, debemos mantenernos firmes en esa alianza que sellamos en nuestro bautismo. Pronto veremos el arco iris, pasar\u00e1 la tormenta, todo volver\u00e1 a la normalidad. No perdamos la esperanza, Dios nos llevar\u00e1 a un lugar seguro: \u201cGu\u00edame, encam\u00edname en tu verdad, pues t\u00fa eres mi Dios y Salvador\u201d, clama bella y confiadamente el salmista.<\/p>\n\n\n\n<p>Leamos el evangelio que nos propone la liturgia, en clave de alianza, bautismo y fidelidad. Hoy Jes\u00fas viene de&nbsp;Nazaret y llega al Jord\u00e1n para ser bautizado por Juan. A aquel que no se sent\u00eda digno de desatarle la correa de la sandalia, se le encomienda la misi\u00f3n de bautizarlo. A veces nosotros no nos sentimos dignos de la misi\u00f3n que Dios nos ha encomendado. La cuesti\u00f3n no es de dignidad sino de fidelidad combinada con el tomar riesgos en nombre de Dios. Aqu\u00ed el evangelio nos ofrece dos signos claros que nos revelan la dignidad e identidad de Jes\u00fas, dos signos que est\u00e1n estrechamente conectados con dos dimensiones comunicativas humanas: \u201cver\u201d y \u201co\u00edr\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVio que el cielo se abr\u00eda y que el Esp\u00edritu bajaba sobre \u00e9l como una paloma\u201d. Con frecuencia la liturgia del adviento, que celebramos hace unas semanas, nos trae la&nbsp;expresi\u00f3n&nbsp;\u201cabrir los cielos y bajar\u201d,&nbsp;refiri\u00e9ndose expl\u00edcitamente a la salvaci\u00f3n de Dios en la figura del Mes\u00edas. Hoy el evangelio de Marcos indica la presencia del Esp\u00edritu Santo que desciende. A continuaci\u00f3n, se oye una voz:&nbsp;\u201cT\u00fa eres mi Hijo amado, a quien he elegido\u201d. Se trata de un momento sublime. Un cl\u00edmax Trinitario. Uno es el&nbsp;bautizado, tres son los presentes: El Esp\u00edritu Santo desciende santificando, el Padre habla reconociendo su paternidad y el Hijo recibe el amor y la fuerza que lo lanzan a la misi\u00f3n. Esto nos deber\u00eda dar la certeza que en todo momento clave de nuestra vida est\u00e1n presentes los Tres, Comunidad de amor, ense\u00f1\u00e1ndonos c\u00f3mo se vive profundamente la realidad comunitaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan resonaban las amorosas palabras del Padre en sus o\u00eddos: \u201cT\u00fa eres mi Hijo amado\u201d, cuando el mismo Esp\u00edritu que lo hab\u00eda ungido lo condujo al desierto. \u00a1Qu\u00e9 experiencia tan fuerte y aparentemente contradictoria! En todo momento Jes\u00fas ser\u00e1 probado, no s\u00f3lo en el desierto. De igual manera, nosotros en todo momento somos probados; nuestra fidelidad y adhesi\u00f3n a Jes\u00fas debe ser ratificada contantemente, as\u00ed la tentaci\u00f3n sea algo que mueva muchas fibras de nuestro coraz\u00f3n. Al final tendremos que optar. De ah\u00ed la oraci\u00f3n que Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3: \u201cNo nos dejes caer en tentaci\u00f3n\u201d, en otras palabras, \u201cmantennos firmes\u201d en esos momentos de confrontaci\u00f3n \u00edntima.<\/p>\n\n\n\n<p>El desierto es el espacio de maduraci\u00f3n, formaci\u00f3n y escucha: \u00a1No le tengamos miedo al desierto! Curiosamente&nbsp;el Esp\u00edritu no lo ha conducido inmediatamente a la misi\u00f3n, sino antes de todo, a la confrontaci\u00f3n entre el querer de Dios y el querer meramente humano. Todos somos confrontados en todo tiempo y es all\u00ed donde debemos vencer la tentaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo? \u00a1Orando! Es decir: en la medida que estemos en mayor intimidad con Dios, la tentaci\u00f3n es vencida. Por el contrario, en la medida que estemos m\u00e1s alejados de Dios, m\u00e1s f\u00e1cil caemos en la tentaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 tan cerca nos sentimos de Dios hoy? A partir de la respuesta, podremos decir qu\u00e9 tan preparados estamos para ese \u201ccombate espiritual\u201d. Precisamente, en este tiempo de cuaresma se nos invita a intensificar la oraci\u00f3n; estamos en nuestros 40 d\u00edas de desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tentaciones atraviesan la vida de Jes\u00fas y tambi\u00e9n atraviesan toda nuestra vida. En ellas, Jes\u00fas constantemente renueva su \u201cs\u00ed\u201d al proyecto del Padre; en nosotros deber\u00eda suceder lo mismo. Tambi\u00e9n el disc\u00edpulo y el misionero pasar\u00e1n por las pruebas de su Maestro. Toda tentaci\u00f3n es negaci\u00f3n del camino de la fe, un claudicar del \u201cCamino del Se\u00f1or\u201d.&nbsp;Comprendamos que seguir a Jes\u00fas supondr\u00e1 pruebas que vienen de muchos lados, las cuales s\u00f3lo ser\u00e1n vencidas si asumimos radicalmente nuestra alianza bautismal que es signo de sumergirnos en el misterio pascual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ir a la misi\u00f3n es consecuencia de una madurez producto de la adhesi\u00f3n incondicional al Padre. Jes\u00fas ha probado su fidelidad, ahora va a la misi\u00f3n. All\u00ed seguir\u00e1 siendo tentado, pero a la vez, la misma misi\u00f3n le fortalecer\u00e1 cada vez m\u00e1s para vencer esas tentaciones. Es una din\u00e1mica permanente, en Jes\u00fas y nosotros. No existe misi\u00f3n sin tentaci\u00f3n, pero en la misi\u00f3n se vence la tentaci\u00f3n. Todos tenemos una misi\u00f3n, un prop\u00f3sito: hemos sido llamados. \u00a1Cre\u00e1moslo y asum\u00e1moslo!<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de la predicaci\u00f3n que ya se le escuch\u00f3 a Juan, la de Jes\u00fas es llamada desde el principio \u201cBuena Noticia\u201d, no hay otra superior ni mejor que \u00e9sta. La noticia es \u201cbuena\u201d porque nos aporta lo que necesitamos para ser felices, para que nuestra alegr\u00eda sea real, de fondo y duradera. Ella es fuente de gozo. Quien acoge&nbsp;la Buena Nueva, tom\u00e1ndosela en serio, se coloca enseguida en terreno firme: conoce la cercan\u00eda&nbsp;salv\u00edfica, poderosa y segura de Dios que le trae paz, solidez y gozo a su vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo se sintetiza en la expresi\u00f3n \u201cReino de Dios\u201d. Aunque en principio es una met\u00e1fora que alude a la antigua instituci\u00f3n mon\u00e1rquica de Israel, hay que tener presente que su contenido es un eco de la confesi\u00f3n de fe m\u00e1s importante de&nbsp;la Biblia.&nbsp;Pues bien, en Jes\u00fas, Dios est\u00e1 ocup\u00e1ndose responsable y poderosamente de sus criaturas. Por eso los signos del Reino ser\u00e1n todos signos de liberaci\u00f3n, vida, plenitud. Con hechos concretos Jes\u00fas mostrar\u00e1 el centro de su mensaje: \u201c\u00a1Dios es el Se\u00f1or! \u00a1Este Se\u00f1or est\u00e1 cercano!\u201d Es necesario convertirse y creer. La conversi\u00f3n es ante todo retornar al punto inicial del cual se ha partido y de donde se ha alejado. Nuestro punto de partida es Dios: de \u00e9l venimos y a \u00e9l debemos todo. Conversi\u00f3n es orientarse de nuevo hacia \u00e9l, regresar a \u00e9l. \u00c9se es el prop\u00f3sito de la cuaresma. Reorientarnos hacia el punto de partida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, creer es reconocer la verdad y la validez de lo que se comunica en&nbsp;la Buena Nueva. Creer es un acto de confianza total que lleva a la adhesi\u00f3n a la persona de Jes\u00fas y su mensaje. Es aceptar y tomar en serio a Cristo y hacer de su mensaje sobre el se\u00f1or\u00edo de Dios y su cercan\u00eda, el fundamento de la propia vida.&nbsp;&nbsp;Esto lo debemos interiorizar en esta cuaresma para poderlo celebrar en la pascual que se aproxima. Estamos en cuarenta d\u00edas de desierto, de maduraci\u00f3n, de interiorizaci\u00f3n, de adhesi\u00f3n fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Que \u00e9sta no sea una cuaresma m\u00e1s de tantas que hemos vivido: \u00a1la cuaresma del a\u00f1o 2021 debe marcar nuestro itinerario hacia la santidad!<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Pablo Vel\u00e1zquez Abreu<\/em><\/strong><em> es profesor de Sagrada Escritura y Teolog\u00eda. Predicador de retiros, congresos y seminarios. Apoya su labor ministerial por medio de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (Tic\u2019s) de las cuales es asesor. Actualmente acompa\u00f1a procesos formativos, comunicaciones y evangelizadores en la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Cuaresma-1-Sermon-Spanish.docx\">Word &#8211; Cuaresma 1 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Cuaresma-1-Sermon-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Cuaresma-1-Sermon-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Cuaresma 1 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Cuaresma-1-Sermon-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[845,734],"class_list":["post-211238","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-lent-1b","category-lent-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2021-02-21","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168890},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 1 (B) \u2013 21 de febrero de 2021 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-b-21-de-febrero-de-2021\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 1 (B) \u2013 21 de febrero de 2021\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"[RCL]: G\u00e9nesis 9:8\u201317; Salmo 25:1\u201310 (= 25:1\u20139 LOC); 1 San Pedro 3:18\u201322; San Marcos 1:9\u201315 Alabemos y bendigamos al Se\u00f1or al inicio de este tiempo santo de cuaresma. 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