{"id":236381,"date":"2021-03-08T20:00:33","date_gmt":"2021-03-09T01:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=236381"},"modified":"2021-03-08T20:00:34","modified_gmt":"2021-03-09T01:00:34","slug":"domingo-de-ramos-b-28-de-marzo-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-b-28-de-marzo-de-2021\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos (B) \u2013 28 de marzo de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/domingo-de-ramos-palabra-b\/\">LCR: Isa\u00edas 50:4\u20139a, Salmo 31:9\u201316, Filipenses 2:5\u201311, San Marcos 14:1\u201315:47 o 15:1\u201339, (40\u201347)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-236396\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DdR-2021-Cover-ES-FB.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Era la Pascua y hab\u00eda mucho alboroto en Jerusal\u00e9n. Era la Pascua, el aniversario de la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos de su esclavitud en Egipto. La Pascua, cuando Dios hab\u00eda librado a su pueblo para guiarlo a una tierra nueva. Era la pascua y Jerusal\u00e9n estaba <em>llena <\/em>de millares de peregrinos venidos a celebrar la fiesta. No hab\u00eda d\u00f3nde meterse.<\/p>\n\n\n\n<p>Y precisamente por eso el gobernador romano, Poncio Pilato, hab\u00eda venido tambi\u00e9n a Jerusal\u00e9n, no a pie, como los dem\u00e1s, sino en un caballote, rodeado de un pelot\u00f3n de soldados armados. Era com\u00fan ver esta escena en el Imperio Romano: los dignatarios llegaban a una ciudad con toda la pompa, ya fuera como parte de una visita para recaudar impuestos, o para celebrar un triunfo sobre sus enemigos; el pueblo los recib\u00eda con alabanzas, agitando ramas de palma u olivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos imaginar que Pilato tambi\u00e9n habr\u00eda llegado a Jerusal\u00e9n, desde su cuartel general en Ces\u00e1rea de Filipo, de esta manera, un d\u00eda como hoy. Imaginemos que entra a la ciudad santa esta ma\u00f1ana, vestido de su armadura y capa roja, casco y espada, con su ej\u00e9rcito, un general imponente, importante y poderoso. El mandam\u00e1s. El pueblo, extasiado lo recibe como era costumbre gritando alabanzas y agitando ramos. As\u00ed fue probablemente, dicen los peritos del Nuevo Testamento, la entrada triunfal de Pilatos a Jerusal\u00e9n esa Pascua, un d\u00eda como hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro rinc\u00f3n de la ciudad entraba otra persona \u201cmucho menos importante\u201d. No lleg\u00f3 montado a caballo, sino en un burrito; no rodeado de soldados, sino de ni\u00f1os. Algunos, entre asombro, miedo y esperanza, lo recib\u00edan gritando: \u201c\u00a1\u00c9ste es el heredero del Rey David, el Mes\u00edas! \u00a1El Mes\u00edas, escogido de Dios! \u00a1Hosanna en las alturas!\u201d. Y tend\u00edan sus mantos por el camino en se\u00f1al de honor.&nbsp; \u00bfSe estar\u00eda burlando Jes\u00fas de Pilato con todo este teatro? \u00bfSe estar\u00eda burlando la gente que lo recibi\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>A Pilato le debi\u00f3 llegar el reporte: \u201cOiga, Comandante Gobernador Pilatos, parece que hay un torbellino llegando del monte de los olivos, porque una gentuza est\u00e1 aclamando a un tipo, como que es \u2018Rey de Israel\u2019, y gritan \u201c\u00a1Bendito el rey que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u201d. A Pilato se le debieron ponen los pelos de punta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con tanta gente en la ciudad durante una festividad como \u00e9sta, era muy posible que se encendiera la mecha revolucionaria y surgiera un levantamiento contra Roma. Ya hab\u00eda gangas de matones -los sicarios- que se dedicaban a apu\u00f1alar secretamente a los que cooperaban con los invasores romanos. As\u00ed que, por supuesto, Pilato comenz\u00f3 enseguida a planificar c\u00f3mo eliminar a este supuesto \u201cRey de Israel\u201d. Pero debemos detenernos aqu\u00ed a preguntarnos: \u00bfPor qu\u00e9 era tan popular este Jes\u00fas?<\/p>\n\n\n\n<p>Al comenzar esta Semana Santa, notemos la conexi\u00f3n que existe entre el estilo de vida, el mensaje, el ministerio de Jes\u00fas, su arresto y ejecuci\u00f3n, con otro revolucionario cualquiera. Jes\u00fas era popular porque sanaba enfermos, respetaba a los inmigrantes, cenaba con gente considerada indeseable y proclamaba el perd\u00f3n de los pecados <em>gratis<\/em>, sin tener que llevar ofrendas el templo, porque era alguien que criticaba a los hip\u00f3critas religiosos y al clero del Templo quienes eran compinches de los invasores romanos. Si hubi\u00e9ramos sido nosotros los sacerdotes, nos hubi\u00e9ramos preocupado por nuestro sustento; cualquier ataque a Roma tambi\u00e9n hubiera sido un ataque al sacerdocio del Templo, el cual hab\u00eda sido colocado en su puesto por los invasores. Para colmo, el mensaje de Jes\u00fas era la llegada del Reino de Dios, un reino diferente al romano basado en la violencia, el robo, la mentira, el abuso, la violencia y el odio. Llegaba un nuevo Reino, el de Dios, aqu\u00ed entre nosotros, lleno de la verdad, justicia, paz y amor para todos: el mundo como Dios manda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, porque Pilato ten\u00eda su popularidad, este Rey tuvo que pasar angustia, verg\u00fcenza y dolor hasta morir, desnudo y ensangrentado, ejecutado como un criminal. Le fallaron las fuerzas, fue objeto de desprecio y visto con horror por sus vecinos y con pavor por sus conocidos. Eventualmente no pod\u00edan ni mirarlo; hasta sus disc\u00edpulos huyeron de \u00e9l. Pero \u00c9l confi\u00f3 en Dios y se puso en las manos del Padre, su defensor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este verdadero Rey, que reina muriendo en una cruz, es al que hoy nosotros como cristianos seguimos tambi\u00e9n. Este Rey que <em>no <\/em>insisti\u00f3 en aferrarse a su poder e igualdad con Dios, sino que haci\u00e9ndose igualito a nosotros como ser humano, se vaci\u00f3 de s\u00ed mismo en servicio a los dem\u00e1s, tomando forma de siervo. Un Rey que se humill\u00f3, obedeciendo a Dios hasta la muerte \u00a1y muerte de cruz! Fue obediente a Dios, sirviendo a la verdad, la justicia, la paz y el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy nosotros tambi\u00e9n lo recibimos con palmas y alabanzas. No son para los Pilatos de este mundo. No estamos d\u00e1ndole la bienvenida al presidente de la naci\u00f3n o a alg\u00fan otro personaje, sino a nuestro <em>verdadero<\/em> presidente: Jes\u00fas, el Hijo de Dios, el que por nosotros naci\u00f3, creci\u00f3, predic\u00f3, san\u00f3, aliment\u00f3, llor\u00f3, perdon\u00f3 y confront\u00f3 a los abusadores del pueblo. Como consecuencia de todo esto sufri\u00f3, muri\u00f3 y fue levantado de la muerte por Dios a la vida nueva y exaltado sobre todos.&nbsp; Nuestros ramos este domingo no s\u00f3lo proclaman a Jes\u00fas como Rey victorioso, sino tambi\u00e9n proclaman que <em>los poderosos no tienen verdadero poder sobre nosotros<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, es bastante peligroso adorar a un Jes\u00fas imperial, proyectando sobre \u00e9l nuestra propia grandiosidad, lleno de poder, majestad y popularidad, sin una sola gota de iron\u00eda. Tal visi\u00f3n de la entrada &#8220;triunfal&#8221; es una ilusi\u00f3n nuestra, queriendo participar en su resurrecci\u00f3n, sin abrazar su <em>cruz, su sufrimiento a causa de la justicia;<\/em> es tratar de ser a la misma vez, disc\u00edpulos de Cristo y mandamases. <em>No es posible.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La verg\u00fcenza y el dolor de la cruz fueron el precio que Jes\u00fas pag\u00f3 por romper las reglas, ponerse del lado de los m\u00e1s pobres e indigentes, enfrentarse a los poderosos y, sobre todo, criticar a los hip\u00f3critas religiosos de su \u00e9poca (&#8220;charlatanes&#8221; en griego). A su sufrimiento, y a la luz de \u00e9ste, traemos todo nuestro sufrimiento, desde un dolor de muelas hasta la p\u00e9rdida de un hijo, y en su cruz encontramos sentido y sanaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, aplaudimos y alabamos a Cristo Rey este domingo, pero temblamos a\u00fan mientras cantamos \u201chosannas\u201d. Entendemos muy bien el mensaje: el precio de su obediencia a Dios es tambi\u00e9n el posible precio de<em> nuestra <\/em>obediencia como sus disc\u00edpulos. Por esto, despu\u00e9s de la alegr\u00eda y celebraci\u00f3n con los ramos, la Iglesia nos hace escuchar la Pasi\u00f3n del Rey triunfante en una cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pid\u00e1mosle pues, hoy a Dios, que nos otorgue a cada uno esa misma actitud que tuvo Jes\u00fas, y pregunt\u00e9monos \u00bfc\u00f3mo nos llama Dios a parecernos m\u00e1s a este verdadero Rey que nos invita a seguirlo? \u00bfC\u00f3mo y cu\u00e1ndo tenemos que abrazar su estilo de vida y quiz\u00e1 tambi\u00e9n el precio de nuestro seguimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero recordemos, cuando lo enterraron en un sepulcro nuevo, cerca del Calvario, taparon la entrada con una piedra. Sin embargo,Mar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda, la madre de Jos\u00e9, notaron d\u00f3nde lo pon\u00edan&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Dr. Juan Oliver<\/em><\/strong><em> es el Guardi\u00e1n del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan y Presidente del Equipo de Trabajo para Traducciones Lit\u00fargicas de la Comisi\u00f3n Permanente de Liturgia y M\u00fasica de la Iglesia Episcopal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Domingo-de-Ramos-Sermon-Spanish.docx\">Word &#8211; Domingo de Ramos (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Domingo-de-Ramos-Sermon-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Domingo-de-Ramos-Sermon-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Domingo de Ramos (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Domingo-de-Ramos-Sermon-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[676,1200,737],"class_list":["post-236381","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-holy-week","category-palm-sunday","category-palm-sunday-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2021-03-28","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":157622},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de Ramos (B) \u2013 28 de marzo de 2021 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-b-28-de-marzo-de-2021\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Ramos (B) \u2013 28 de marzo de 2021\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 50:4\u20139a, Salmo 31:9\u201316, Filipenses 2:5\u201311, San Marcos 14:1\u201315:47 o 15:1\u201339, (40\u201347) Era la Pascua y hab\u00eda mucho alboroto en Jerusal\u00e9n. 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