{"id":245909,"date":"2021-05-02T17:17:11","date_gmt":"2021-05-02T21:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=245909"},"modified":"2021-05-02T17:17:12","modified_gmt":"2021-05-02T21:17:12","slug":"domingo-de-la-trinidad-b-30-de-mayo-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-30-de-mayo-de-2021\/","title":{"rendered":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 30 de mayo de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pentecostes-1b\/\">LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29 o C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-245912\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/DdlT-2021Cover-ES-FB.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En la comedia mexicana \u201c\u00c1guila o sol\u201d, Cantinflas interpreta el papel de Polito, un jovencito hu\u00e9rfano que se ve obligado a ganarse la vida haciendo trabajos muy humildes. En el momento culminante de la pel\u00edcula, Don Hip\u00f3lito, un hombre adinerado, descubre tres lunares que Cantinflas lleva en el pecho. En ese momento se da cuenta de que \u00e9se es el hijo que una \u00e9poca de extrema pobreza \u00e9l se hab\u00eda visto obligado a abandonar. \u201c\u00a1Soy tu padre, hijo de mi alma!\u201d, dice Don Hip\u00f3lito, mientras le da a Cantinflas un abrazo lleno de emoci\u00f3n y de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Saber qui\u00e9n es nuestro padre y qui\u00e9n es nuestra madre es parte importante de nuestra identidad. Nuestros padres explican mucho de lo que somos: nuestros rasgos f\u00edsicos, el color de nuestra piel, la manera de hablar y hasta el modo de ser. Nos reconocemos en nuestros padres, y ellos se reconocen en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos de las escrituras que le\u00edmos hoy nos invitan a nacer de nuevo, no como hijos de un padre y una madre terrenal, sino como hijas e hijos de Dios. Muchos estudiosos de la Biblia vinculan este renacer espiritual con el sacramento del bautismo. En el bautismo renacemos del agua y del esp\u00edritu. Pero la verdad es que muchos de nosotros fuimos bautizados cuando \u00e9ramos beb\u00e9s, en una ceremonia que no recordamos. S\u00f3lo cuando crecemos entendemos bien qu\u00e9 significa ser hijo de nuestros padres terrenales (por ejemplo, cuando est\u00e1n viejitos y tenemos que cuidarlos); de manera similar, s\u00f3lo cuando maduramos espiritualmente empezamos a entender cabalmente qu\u00e9 significa ser hija o hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la carta a los Romanos, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 14, el ap\u00f3stol Pablo nos dice que todos los que son guiados por el Esp\u00edritu de Dios son hijos e hijas de Dios. O sea: es nuestra forma de pensar y de actuar la que determina nuestra filiaci\u00f3n. Cuando nos dejamos guiar por el Esp\u00edritu de Dios -que a veces llamamos el Esp\u00edritu Santo-, entonces Dios nos hace hijas e hijos suyos. \u00bfY c\u00f3mo ser\u00e1 ese \u201cdejarse guiar\u201d por el Esp\u00edritu Santo? Eso lo aprendemos en la lectura del evangelio de Juan, que incluye uno de los relatos m\u00e1s famosos de toda la Biblia: el relato de un hombre importante, un gobernante de los jud\u00edos llamado Nicodemo, quien viene a Jes\u00fas de noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Nicodemo ya cre\u00eda en Jes\u00fas, porque hab\u00eda visto las se\u00f1as que realizaba. Pero hab\u00eda algo m\u00e1s que, tal vez, todav\u00eda no hab\u00eda descubierto: una realidad espiritual que Jes\u00fas llamaba \u201cel reino de Dios\u201d. Algunos, a veces piensan que Jes\u00fas dice que a menos que nazcamos de nuevo, no podemos entrar en el reino de Dios, pero eso no es lo que Jes\u00fas le dice a Nicodemo. \u00a1Jes\u00fas le dice que, si no nacemos de nuevo, no podemos <strong><em>ver<\/em><\/strong> el reino de Dios! El reino de Dios que aqu\u00ed se describe no parece ser un reino futuro. Jes\u00fas parece estar dici\u00e9ndole a Nicodemo: \u201cEl reino de Dios ya est\u00e1 aqu\u00ed, entre ustedes; pero su presencia es invisible y s\u00f3lo lo puedes ver con tus ojos espirituales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez podr\u00edamos comparar nuestra vida a un vuelo nocturno sobre la cordillera de los Andes. Para aviones sin radar, ese es un vuelo muy peligroso, porque podr\u00eda acabar estrell\u00e1ndose contra una monta\u00f1a. En la oscuridad de la noche, el radar nos permite ver realidades que est\u00e1n a nuestro alrededor, pero que parecen invisibles: las cumbres de las monta\u00f1as, los volcanes y los valles.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera que el radar gu\u00eda los aviones, el Esp\u00edritu de Dios puede guiar nuestro trayecto espiritual, o sea, el camino de nuestra vida. Con esa gu\u00eda, haremos nuestro recorrido consciente de las realidades espirituales que nos rodean. Por ejemplo, sabremos que el prop\u00f3sito de la vida no es aprovecharse del pr\u00f3jimo, sino ayudarlo; sabremos que a Dios no le importa si somos pobres o ricos, sino que seamos humildes y generosos; sabremos que en lugar de burlarnos de los que son diferentes, debemos mostrar respeto por la dignidad de todo ser humano, incluyendo a los que piensan distinto de nosotros, a los que van a otra iglesia, a los que votaron por otro candidato.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejarnos guiar por el Esp\u00edritu significa que ya no vivimos vidas de rencillas y ego\u00edsmos, sino que nos esforzamos por la paz, el perd\u00f3n y el amor. Cuando nos dejamos guiar por ese Esp\u00edritu, no dejamos de vivir en el reino de los hombres, sin embargo, todo es distinto, porque estamos siguiendo un camino nuevo que Dios nos hace sentir en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos pesar que emprender ese camino nuevo es un acto de conversi\u00f3n que ocurre una sola vez, pero la verdad es que emprender ese camino nuevo es una tarea cotidiana: debe realizarse d\u00eda tras d\u00eda, cada vez que elegimos seguir a Dios. Cuando realizamos un acto inspirado por el amor, Dios confirma que somos hijas e hijos suyos; cada vez que dejamos de lado el rencor, esa paternidad se reafirma; cada vez que actuamos con integridad y ayudamos al necesitado, se ratifica nuestra filiaci\u00f3n divina. Y algo similar ocurre cuando nos reunimos en la iglesia para alabar a Dios: cuando participamos de la Eucarist\u00eda, renovamos nuestro pacto bautismal; durante el Padrenuestro, cuando decimos \u201cPadre nuestro que est\u00e1s en el cielo,\u201d reafirmamos esa paternidad y volvemos a nacer como hijas e hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pel\u00edcula \u201c\u00c1guila o sol\u201d, Don Hip\u00f3lito reconoce a su hijo por tres lunares que el personaje de Cantinflas lleva en el pecho. Dios nos reconoce por una marca que llevamos en el coraz\u00f3n; en lugar de tres lunares, se trata de la marca de la Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp\u00edritu Santo. El Esp\u00edritu de Dios nos susurra en el o\u00eddo y en el coraz\u00f3n, y nos dice lo mismo que Don Hip\u00f3lito le dice a Cantinflas en la pel\u00edcula: \u201c\u00a1Soy tu padre, hijo de mi alma!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodemos sentir el abrazo de nuestro Padre celestial? \u00bfQu\u00e9 cosas podr\u00edamos hacer esta semana para estar m\u00e1s cerca de Dios?<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hugo Olaiz<\/em><\/strong><em> es editor asociado de recursos latinos\/hispanos para Forward Movement, una agencia de la Iglesia Episcopal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.docx\">Word &#8211; Domingo de la Trinidad (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Domingo de la Trinidad (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[752,753],"class_list":["post-245909","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecost-b","category-trinity-sunday-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2021-05-30","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168976},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de la Trinidad (B) \u2013 30 de mayo de 2021 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-30-de-mayo-de-2021\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 30 de mayo de 2021\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29 o C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317 En la comedia mexicana \u201c\u00c1guila o sol\u201d, Cantinflas interpreta el papel de Polito, un jovencito hu\u00e9rfano que se ve obligado a ganarse la vida haciendo trabajos muy humildes. 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