{"id":259667,"date":"2022-01-17T19:27:01","date_gmt":"2022-01-18T00:27:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=259667"},"modified":"2025-11-24T16:19:32","modified_gmt":"2025-11-24T21:19:32","slug":"epifania-6-c-13-de-febrero-de-2022-2","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-6-c-13-de-febrero-de-2022-2\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 6 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/epifania-6c\/\">LCR: Jerem\u00edas 17:5\u201310; Salmo 1; 1 Corintios 15:12\u201320; San Lucas 6:17\u201326<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-259668\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/E6-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En las lecturas de hoy, Dios nos est\u00e1 diciendo un mensaje fundamental en la experiencia de la vida cristiana: c\u00f3mo ser bienaventurada(o), es decir, c\u00f3mo encontrar favor y gracia ante \u00c9l; significa depositar nuestra confianza en \u00e9l, s\u00f3lo en \u00e9l; no hay nada ni nadie m\u00e1s que pueda abarcar nuestra fe, amor y esperanza absolutas. S\u00f3lo Dios es eternamente fiel. Todo lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l es pasajero y enga\u00f1oso. S\u00f3lo siguiendo el camino del Se\u00f1or somos bienaventuradas(os). A continuaci\u00f3n, encontraremos se\u00f1ales de esto con base en las lecturas de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>En la lectura del libro de Jerem\u00edas recibimos la siguiente advertencia: \u201cMaldito aquel que aparta de m\u00ed su coraz\u00f3n, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Ser\u00e1 como la zarza en el desierto\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa para nosotros esta advertencia tan fuerte? La clave est\u00e1 en entender el significado de \u201ccoraz\u00f3n\u201d. Aqu\u00ed, apartar el coraz\u00f3n es apartar nuestra esencia y ser de nuestro Creador para ir detr\u00e1s de cosas materiales o personas que en cualquier momento pueden desaparecer, traicionar o cambiar sus intereses, como suele suceder en este mundo. En este sentido, la Palabra de Dios no nos est\u00e1 desalentando para no confiar en los dem\u00e1s, claro que no, pero quiere resaltar que el espacio total de nuestro coraz\u00f3n debe estar en Dios. El profeta contin\u00faa ensalzando a quien en Dios pone toda su vida: \u201cPero bendito el hombre que conf\u00eda en m\u00ed, que pone en m\u00ed su esperanza. Ser\u00e1 como un \u00e1rbol plantado a la orilla de un r\u00edo\u201d. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, el Salmo 1 nos reafirma que es bienaventurada(o) quien en la ley del Se\u00f1or encuentra su delicia, medit\u00e1ndola de d\u00eda y de noche. Esto es muy profundo y sustancial. Seguir la ley de Dios no es algo aburrido e ins\u00edpido, sino delicioso, es goce y deleite que nos llena el coraz\u00f3n de satisfacci\u00f3n. Ahora bien, \u00e9sta es una delicia que debemos insertar en nuestra vida d\u00eda y noche, en todo tiempo, desde el primer abrir de nuestros ojos hasta cerrarlos. Es decir, en toda la conciencia de lo que somos, en cada acto, preocupaci\u00f3n y decisi\u00f3n que requiera de nuestra reflexi\u00f3n y atenci\u00f3n, deber\u00edamos preguntarnos e interiorizar si va acorde con lo que el Se\u00f1or quiere y desea para nosotros seg\u00fan su Palabra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, en el evangelio, Lucas nos enuncia cuatro bienaventuranzas contrapuestas de cuatro desgracias o maldiciones iniciadas por un \u201c\u00a1Ay!\u201d. Esto nos da a entender que hay dos opciones planteadas: o eres dichoso o no lo eres; son dos mundos muy distintos y opuestos de los cu\u00e1les nos habla Jes\u00fas. \u00bfCu\u00e1l es el origen y la raz\u00f3n de estas bienaventuranzas? Recordemos que, en tiempos de Jes\u00fas -como lo es ahora-, las situaciones de injusticia pululan dondequiera, situaciones extremas de pobreza mientras pocos viven en la opulencia m\u00e1s exagerada. Jes\u00fas est\u00e1 hablando de la realidad que est\u00e1 viendo, no de lo que han contado; \u00e9l mismo ha experimentado las situaciones de injusticia de su pueblo, de los suyos, de sus vecinos y amigos. Y no se queda indiferente, da un poderoso mensaje divino para poner en evidencia esas realidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy menciona a los pobres, los que tienen hambre, los que lloran y todos los odiados por seguir la causa del Hijo del hombre, es decir, a todos los que siguen la ley de Dios, los que depositan su confianza solamente en \u00e9l -como tambi\u00e9n nos iluminan la primera lectura y el Salmo-. Podemos imaginar que Jes\u00fas vio gente harapienta, angustiada por no tener d\u00f3nde vivir, ni\u00f1os desnutridos, gente llorando abrumada por tener que pagar impuestos tan altos que les dejaban casi sin comida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, todo aquel que denunciara esas realidades de opresi\u00f3n e injusticia eran odiados, expulsados, insultados y despreciados por los poderosos que no quer\u00edan perder sus privilegios. Si miramos nuestros contextos, esas situaciones siguen sucediendo muy cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 quieren decir las Bienaventuranzas? \u00bfSer\u00e1 que tenemos que permanecer pobres, hambrientos, llorando y perseguidos para estar en la dicha de Dios? No, absolutamente no. Por eso se desprenden los \u201c\u00a1Ay!\u201d. No debemos mantenernos indiferentes: no podemos acaparar en medio de la miseria con comida de sobra mientras vecinos muren de hambre, riendo cuando alrededor todo el mundo vive dolor, en nuestra comodidad cuando los que estar cerca viven y sufren injusticias insoportables. El pobre no es pobre porque quiere sino porque no tiene oportunidades o le son quitadas, como el acceso a la educaci\u00f3n, la salud y condiciones de vida dignas. El Banco Mundial, en estad\u00edsticas publicadas el 27 de diciembre del 2021, estima que unos 100 millones de personas entraron a pobreza extrema por la pandemia (habr\u00eda que sumarle los 700 millones que ya hab\u00eda), mientras muchos multimillonarios vieron incrementadas sus riquezas durante el mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos a Dios la Gracia de encontrar en su Palabra la ley que deleita nuestro coraz\u00f3n. Que nuestro ser cristiano signifique luchar por un mundo m\u00e1s justo en el que podamos compartir con los pobres, ayudar a saciar el hambre, consolar a los que lloran para poder re\u00edr juntos, y as\u00ed, seguir construyendo el sue\u00f1o que Dios quiere entre nosotros, el sue\u00f1o de perd\u00f3n, misericordia y amor.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de lo adverso e injusto de este mundo, manteng\u00e1monos firmes en meditar su Palabra d\u00eda y noche, y cuando los tiempos sean dif\u00edciles por defender la causa que nuestro Se\u00f1or Jesucristo nos dio, recordemos sus palabras en el Evangelio de hoy: \u201cAl\u00e9grense mucho, ll\u00e9nense de gozo en ese d\u00eda, porque ustedes recibir\u00e1n un gran premio en el cielo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-bf9fd9e2-e479-409d-9e64-bc497ff7e32a\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sermon-Epifania-6-Spanish.docx\">Word &#8211; Epifan\u00eda 6 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sermon-Epifania-6-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-bf9fd9e2-e479-409d-9e64-bc497ff7e32a\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-481f4166-3571-4eba-b2b9-d1934f1a5276\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sermon-Epifania-6-Spanish.pdf\">PDF &#8211; 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