{"id":261054,"date":"2022-02-09T09:57:17","date_gmt":"2022-02-09T14:57:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=261054"},"modified":"2025-11-24T17:07:54","modified_gmt":"2025-11-24T22:07:54","slug":"cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/","title":{"rendered":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"LCR: Deuteronomio 26:1\u201311; Salmo 91:1\u20132, 9\u201316; Romanos 10:8b\u201313; San Lucas 4:1\u201313https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-1c\/\">LCR: Deuteronomio 26:1\u201311; Salmo 91:1\u20132, 9\u201316; Romanos 10:8b\u201313; San Lucas 4:1\u201313<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-261061\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Amados hermanas y hermanos, sint\u00e1monos bienvenidos a este encuentro con el Se\u00f1or en este primer domingo de cuaresma; tiempo tan rico en posibilidades para reconsiderar nuestras acciones a la luz de la Palabra que el Se\u00f1or nos dirige con su amor y misericordia. Abramos nuestra mente y coraz\u00f3n para que el mensaje de hoy penetre hasta lo m\u00e1s profundo de nuestro ser y demos ese paso definitivo a la conversi\u00f3n de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de este primer domingo de cuaresma se nos presentan como un programa para todo el recorrido que tendremos durante este tiempo tan especial que nos conduce a la gran celebraci\u00f3n del triunfo definitivo de Jes\u00fas: su Pascua. Por eso cuaresma y pascua no se pueden separar; es necesario vivir estos dos tiempos desde el fondo de nuestro coraz\u00f3n con el fin de pregustar con Jes\u00fas ese triunfo sobre el mal y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera lectura vemos c\u00f3mo el marco de la presentaci\u00f3n de los primeros frutos de la cosecha del grano es una ocasi\u00f3n para que el israelita creyente haga su profesi\u00f3n de fe en el \u00fanico y verdadero Dios; una profesi\u00f3n de fe que tiene que ir m\u00e1s all\u00e1 de las palabras que se pronuncian con los labios; tiene que sentirse desde el coraz\u00f3n con verdadero sentido de humildad y de reconocimiento de que a pesar de la peque\u00f1ez y la insignificancia del ser humano, Dios lo mira y lo eleva al mismo nivel de \u00c9l. Eso se llama liberaci\u00f3n, ya que Dios es liberador; se llama salvaci\u00f3n, porque Dios es salvador. Yo no tengo nada ni logro nada por m\u00ed mismo; es s\u00f3lo porque a mi lado est\u00e1 Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa misma idea la encontramos en el mensaje de Pablo a los cristianos de Roma; lo que profesamos con los labios, debemos ratificarlo en el fondo mismo de nuestro coraz\u00f3n. Esto quiere decir que lo que profesamos no es una teor\u00eda, es un modo de sentir, es una experiencia profunda de Dios en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s ese modo de vivir y experimentar la fe desde el coraz\u00f3n es lo que lleva a Jes\u00fas a enfrentar esas tentaciones tan puntuales y directas que le lanza el tentador. No perdamos la ocasi\u00f3n de presenciar ese drama interior que vive Jes\u00fas y que de una manera tan magistral nos narra el evangelista Lucas. Antes de escuchar los dos actores de este relato, hagamos un poco de conciencia del contexto narrativo del Evangelio. Lucas ya nos hab\u00eda contado que un d\u00eda Jes\u00fas recibi\u00f3 el bautismo en el Jord\u00e1n y que mientras oraba, el cielo se abri\u00f3 y el Esp\u00edritu Santo baj\u00f3 sobre \u00e9l en forma visible, como una paloma, y que se oy\u00f3 una voz del cielo, que dec\u00eda: \u201cT\u00fa eres mi Hijo amado, a quien he elegido\u201d. Miremos lo importante de esta secuencia de escenas: Jes\u00fas decide bautizarse, es decir, comenzar un proyecto de vida centrado exclusivamente en el proyecto del Padre; quiere decir esto que, con el bautismo, Jes\u00fas le da un norte, un sentido a su vida, sella un pacto personal con Dios. Esta decisi\u00f3n libre y espont\u00e1nea de Jes\u00fas es ratificada por Dios a trav\u00e9s de su Santo Esp\u00edritu; \u00e9l mismo lo confirma como el elegido.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos detalles que nos narra Lucas se podr\u00eda pensar que de aqu\u00ed en adelante todo ser\u00eda \u201ccolor de rosa\u201d en la vida de Jes\u00fas; es decir, que ya no habr\u00eda nada que obstaculizara su camino o que lo hiciera dif\u00edcil y complicado. Pero no. Justamente ahora, cuando todo aparece tan bonito, es cuando viene lo complicado y riesgoso para Jes\u00fas, porque una sola salida en falso en su vida hubiera sido como decir \u201cs\u00ed\u201d al tentador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero regresando al lugar donde Jes\u00fas acaba de ser confirmado como \u201cel elegido\u201d y para evitar la suposici\u00f3n que acabamos de mencionar de que ya todo iba a ser facilito para Jes\u00fas, nos intercala Lucas la genealog\u00eda del Maestro para decirnos que tambi\u00e9n Jes\u00fas es un ser humano, exactamente como nosotros. Y, a partir de aqu\u00ed, es desde donde nosotros tenemos que ir entendiendo el proceso mediante el cual Jes\u00fas va haciendo de su naturaleza humana un camino de crecimiento, de ascenso a su glorificaci\u00f3n; camino que queda abierto como ejemplo para nosotros, para los seres humanos de todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer ejemplo de lo que estamos diciendo nos lo narra Lucas, precisamente hoy. Despu\u00e9s de su bautismo y de su confirmaci\u00f3n como el elegido por parte del Padre, Jes\u00fas es conducido al desierto. El desierto en la Biblia tiene un bell\u00edsimo sentido simb\u00f3lico. Es el s\u00edmbolo de la conciencia. Pensemos que Jes\u00fas entra en s\u00ed mismo en actitud de oraci\u00f3n y de abandono con su Padre para calibrar el tama\u00f1o del compromiso que acaba de adquirir con su bautismo, y es justamente ah\u00ed donde empieza lo m\u00e1s cr\u00edtico puesto que inmediatamente saltan diversas alternativas, muy llamativas todas, pero que no le conducir\u00edan a la realizaci\u00f3n de su tarea como elegido del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hombre con ideas claras y definidas, Jes\u00fas es tentado. Parece contradictorio, pero as\u00ed es. Cuando m\u00e1s claras tenemos las cosas, es exactamente cuando empiezan a presentarse las dificultades, las alternativas facilistas, superficiales. En fin, es como si algo o alguien dijera: \u201cveamos si realmente est\u00e1 tan determinado o decidido a esto\u201d. Por eso, las tentaciones de Jes\u00fas hay que verlas como un s\u00edmbolo de las alternativas que se presentan al momento de empezar a realizar su opci\u00f3n de vida. Jes\u00fas no fue tentado \u201csimb\u00f3licamente\u201d, fue tentado realmente y no s\u00f3lo en esta oportunidad sino a lo largo de su vida, de manera permanente y continua hasta el momento mismo de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Como buen catequista, Lucas va a poner desde el principio, como portada a la \u201chistoria\u201d de Jes\u00fas que va a narrar a su comunidad, esta especie de s\u00edntesis de la lucha que Jes\u00fas tendr\u00e1 que librar en el d\u00eda a d\u00eda de su tarea mesi\u00e1nica, desde el momento mismo de su bautismo\/elecci\u00f3n de su opci\u00f3n de vida, hasta el momento de la cruz, cuando es tentado a \u201cprobar\u201d su mesianismo salv\u00e1ndose a s\u00ed mismo de la muerte en el madero.<\/p>\n\n\n\n<p>Al iniciar entonces nuestra caminada cuaresmal de este a\u00f1o, qued\u00e9monos al lado de Jes\u00fas, volvamos a \u00e9l nuestra mirada para ver c\u00f3mo va superando cada tentaci\u00f3n o alternativa que se presenta en su proyecto de vida. Recordemos que ese camino tambi\u00e9n lo tenemos que recorrer nosotros si nos sentimos realmente sus disc\u00edpulos. No nos sintamos solos, no confiemos en nuestras propias fuerzas; Jes\u00fas nos ha demostrado que en todo momento hay que contar con la fuerza y el poder del Padre y que s\u00f3lo as\u00ed es posible salir airosos de cualquier encrucijada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tiempo tan especial este de la cuaresma que nos permite, como a Jes\u00fas, entrar en nosotros mismos, calibrar el peso de nuestra opci\u00f3n de vida y empezar a discernir qu\u00e9 es lo que m\u00e1s conviene para nuestro crecimiento personal y para el crecimiento de nuestras comunidades! Que as\u00ed sea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-b08b35ae-63c0-4ef0-867d-47b51140b60e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-1-Spanish.docx\">Word \u2013 Cuaresma 1 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-1-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-b08b35ae-63c0-4ef0-867d-47b51140b60e\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3e915c74-3ef8-4353-9931-de8e49ca8d6d\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-1-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Cuaresma 1 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-1-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3e915c74-3ef8-4353-9931-de8e49ca8d6d\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1013,1012],"class_list":["post-261054","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-1c","category-cuaresma-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-03-06","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 1 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 1 (C) \u2013 6 de marzo de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Deuteronomio 26:1\u201311; Salmo 91:1\u20132, 9\u201316; Romanos 10:8b\u201313; San Lucas 4:1\u201313 Amados hermanas y hermanos, sint\u00e1monos bienvenidos a este encuentro con el Se\u00f1or en este primer domingo de cuaresma; tiempo tan rico en posibilidades para reconsiderar nuestras acciones a la luz de la Palabra que el Se\u00f1or nos dirige con su amor y misericordia. Abramos [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-24T22:07:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"Cuaresma 1 (C) \u2013 6 de marzo de 2022\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/\",\"name\":\"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2022-02-09T14:57:17+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-24T22:07:54+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuaresma 1 (C) \u2013 6 de marzo de 2022","og_description":"LCR: Deuteronomio 26:1\u201311; Salmo 91:1\u20132, 9\u201316; Romanos 10:8b\u201313; San Lucas 4:1\u201313 Amados hermanas y hermanos, sint\u00e1monos bienvenidos a este encuentro con el Se\u00f1or en este primer domingo de cuaresma; tiempo tan rico en posibilidades para reconsiderar nuestras acciones a la luz de la Palabra que el Se\u00f1or nos dirige con su amor y misericordia. Abramos [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-24T22:07:54+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"Cuaresma 1 (C) \u2013 6 de marzo de 2022","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L1-2022-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/","name":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2022-02-09T14:57:17+00:00","dateModified":"2025-11-24T22:07:54+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-6-de-marzo-de-2022\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2022"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1013,"label":"Cuaresma 1c"},{"value":1012,"label":"Cuaresma C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Deuteronomio 26:1\u201311; Salmo 91:1\u20132, 9\u201316; Romanos 10:8b\u201313; San Lucas 4:1\u201313 Amados hermanas y hermanos, sint\u00e1monos bienvenidos a este encuentro con el Se\u00f1or en este primer domingo de cuaresma; tiempo tan rico en posibilidades para reconsiderar nuestras acciones a la luz de la Palabra que el Se\u00f1or nos dirige con su amor y misericordia. Abramos&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/261054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=261054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=261054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}