{"id":261056,"date":"2022-02-09T09:57:08","date_gmt":"2022-02-09T14:57:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=261056"},"modified":"2023-11-25T21:51:02","modified_gmt":"2023-11-26T02:51:02","slug":"miercoles-de-ceniza-c-2-de-marzo-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-c-2-de-marzo-de-2022\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR: <a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/miercoles-de-ceniza-c\/\">Isa\u00edas 58: 1-12; Salmo 103; 2 Corintios 5:20b-6:10; San Mateo 6:1-6,16-21<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-261058\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/AW-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>\u201cPues donde est\u00e9 tu riqueza, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Mi\u00e9rcoles de Ceniza es la fecha anual que da inicio al tiempo de Cuaresma en el calendario lit\u00fargico de la Iglesia. Esta estaci\u00f3n nos invita fundamentalmente a vivir un tiempo de penitencia y reconciliaci\u00f3n, llamando particularmente la atenci\u00f3n sobre la fragilidad de la naturaleza humana y la necesidad que tenemos de Dios. La Colecta de este d\u00eda nos dice que el Se\u00f1or nos ama, que no aborrece nada de lo que ha creado y perdona todos nuestros pecados si nos acercamos a \u00c9l con un coraz\u00f3n penitente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este orden de ideas, la primera reflexi\u00f3n que debemos hacer es sobre el significado del pecado, la penitencia y el ayuno, palabras orientadoras para nuestra vida cristiana en esta \u00e9poca del a\u00f1o. Para ello no necesitamos entrar en complicadas disertaciones teol\u00f3gicas, sino acercarnos con sencillez a la catequesis m\u00e1s b\u00e1sica que nos propone la Iglesia en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan, donde afirma contundentemente, en el Bosquejo de la fe, que el pecado es <em>\u201cseguir nuestra voluntad en lugar de la de Dios deformando as\u00ed nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l, con las otras personas y con toda la creaci\u00f3n.\u201d<\/em> De acuerdo con esto, nuestra primera responsabilidad es buscar la voluntad de Dios para nuestras vidas y seguirla; de este modo estaremos alejados del pecado.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan de Dios para la humanidad y su voluntad para nuestras vidas es la plena felicidad y realizaci\u00f3n completas; cada uno deber\u00e1 encontrarlas desde el escenario de sus propias circunstancias, habilidades y posibilidades. Todo ser humano puede y debe buscar una vida plena y feliz, independientemente de su condici\u00f3n econ\u00f3mica, formaci\u00f3n intelectual, raza, condici\u00f3n sexual o de g\u00e9nero, ya que todos somos igualmente valiosos para Dios. Sin embargo, en la medida en que busquemos esa felicidad y realizaci\u00f3n en lo que est\u00e1 fuera de nosotros nos sentiremos incompletos, necesitados, inconformes y, en consecuencia, infelices, lo que nos conduce irremediablemente al pecado que se traduce en envidia, ambici\u00f3n, opresi\u00f3n, miedo, deshonestidad, mentira, enga\u00f1o y todas las actitudes negativas que nos destruyen.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, Dios quiere de nosotros una vida cuaresmal que implique, no s\u00f3lo el ejercicio de unas pr\u00e1cticas penitenciales externas, sino un reconocimiento tal de la dignidad de cada persona que conduzca al ejercicio de la misericordia, la comprensi\u00f3n, la paz y la rectitud.<\/p>\n\n\n\n<p>La profec\u00eda de Isa\u00edas le\u00edda en este d\u00eda, recuerda al pueblo de Israel que las pr\u00e1cticas penitenciales externas como vestirse de determinada manera, acostarse sobre ceniza, andar triste y cabizbajo, no reflejan necesariamente una actitud de verdadero arrepentimiento si no est\u00e1n acompa\u00f1adas por actos concretos de compasi\u00f3n hacia el pr\u00f3jimo, no como resultado de la l\u00e1stima, sino como reconocimiento de la humanidad de los que sufren necesidades a causa de la injusticia y la opresi\u00f3n. El llamado es a rescatar el valor de cada persona sin importar su condici\u00f3n social o situaci\u00f3n personal, ya que en la medida que todos nos reconocemos como hijos de un mismo Dios, alcanzamos la plenitud por encima de las diferencias que nos separan.<\/p>\n\n\n\n<p>La penitencia adquiere entonces otro significado, ya que a trav\u00e9s de ella reconocemos nuestras actitudes injustas que llevan directamente al pecado y nos permite acercarnos generosamente a nuestros semejantes, reconociendo en ellos su dignidad por la imagen de Dios plasmada en ellos. Ser penitente implica una mirada hacia dentro de nuestro coraz\u00f3n, hacia la forma como percibimos a Dios y al otro; implica dirigir nuestra mente, cuerpo y voluntad a un cambio de actitud que, en muchos casos, nos costar\u00e1 un esfuerzo que supondr\u00e1 hacer violencia a nuestras malas actitudes a fin de poder acercarnos a Dios y al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo 103 nos recuerda la paciencia de Dios para con nosotros; \u00c9l conoce nuestra fragilidad, sabe que<em> \u201cno somos m\u00e1s que barro\u201d. <\/em>El s\u00edmbolo de la ceniza sobre nuestra frente -o colocada sobre nuestra cabeza- nos recuerda esa fr\u00e1gil condici\u00f3n, mostr\u00e1ndonos la realidad final de nuestro cuerpo material que se convierte en tierra, sin distinci\u00f3n entre pobres y ricos, sabios e ignorantes, poderosos o no. En \u00faltima instancia el \u00fanico eterno y soberano es Dios, quien gobierna sobre toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el ayuno como parte importante del tiempo cuaresmal. El calendario lit\u00fargico del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan nos propone como d\u00edas de ayuno por lo menos el Mi\u00e9rcoles de Ceniza y el Viernes Santo. Pero \u00bfqu\u00e9 sentido tiene el ayuno en nuestros d\u00edas? La Cuaresma nos invita a practicarlo en dos sentidos: en primer lugar, debemos tener en cuenta que la comida nos produce una sensaci\u00f3n importante de bienestar, seguridad y placer, que f\u00e1cilmente nos lleva a olvidarnos de la temporalidad y fragilidad de nuestra vida, a olvidar el cuidado de nuestro cuerpo y a satisfacer nuestro deseo de comer aun sin tener hambre y, en este sentido, el ayuno, al limitar la ingesta de alimentos, nos recuerda la necesidad espiritual que tenemos, que debemos alimentarnos saludablemente a fin de cuidar el cuerpo -que es don de Dios- para la realizaci\u00f3n de su plan de salvaci\u00f3n. Por otro lado, reducir nuestro consumo de ciertos alimentos con el fin de practicar la misericordia y compartir con los necesitados, nos coloca en el camino de la justicia social y el cuidado de nuestros semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no debemos perder de vista que la principal tarea que nos encomend\u00f3 el Se\u00f1or Jes\u00fas es ser testimonio de amor para la humanidad. Debemos empezar por una verdadera reconciliaci\u00f3n con el Dios que nos salva, acerc\u00e1ndonos de coraz\u00f3n a \u00c9l con el objetivo claro de recibir su amor y misericordia. El Ap\u00f3stol Pablo, en la segunda carta a los Corintios, nos recuerda que <em>\u201cno debemos desaprovechar la bondad de Dios<\/em>\u201d; nos llama a servirle con una vida santa, cimentada en la verdad del Evangelio de Salvaci\u00f3n que se nos ha proclamado.<\/p>\n\n\n\n<p>La humanidad necesita de nuestro testimonio. Somos llamados, como dice el Ap\u00f3stol, a ser respetuosos con todas las personas y, en general, con todas las formas de vida, ya que as\u00ed mostramos el poder del Esp\u00edritu Santo que habita en nosotros. La vida del cristiano es de contrates: <em>Parecemos tristes, pero estamos alegres, paceremos pobres pero enriquecemos a muchos, parece que no tenemos nada pero lo tenemos todo\u201d <\/em>y llevamos esperanza tanto al que tiene como al que no, tanto al alegre como al triste.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de vivir a ejemplo del Maestro implica una profunda intimidad con \u00c9l. Nuestra forma de vida, si bien est\u00e1 llamada a ser testimonio para el mundo y afrenta para el incr\u00e9dulo, no puede estar encaminada exclusivamente a vivir de apariencias. Si bien Jes\u00fas nos invita a mostrar nuestras obras como testimonio para todos a fin de que viendo como actuamos y vivimos den gloria al Padre que est\u00e1 en los cielos, nuestro actuar ha de ser sincero, del coraz\u00f3n en el cual Dios habita, ve y escucha. El evangelio de Mateo, para este d\u00eda, nos recuerda reiterativamente que no debemos practicar nuestras buenas obras delante de la gente para recibir sus aplausos, ya que ser\u00e1 \u00e9sa la \u00fanica recompensa que recibiremos; nuestro actuar debe ser sincero, transparente, desinteresado, generoso y discreto, y Dios que ve en lo secreto nos dar\u00e1 la recompensa m\u00e1s importante que consiste en ver personas felices a nuestro alrededor, y finalmente la vida eterna en su presencia que constituye nuestro verdadera riqueza.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-b1a38928-aa11-49d7-9ae5-dc253328fa3e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Miercoles-de-Ceniza-Spanish.docx\">Word \u2013 Mi\u00e9rcoles de Ceniza<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Miercoles-de-Ceniza-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-b1a38928-aa11-49d7-9ae5-dc253328fa3e\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-ade6b6fe-4be1-4538-9093-ba5d632ba533\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Miercoles-de-Ceniza-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Mi\u00e9rcoles de Ceniza<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Miercoles-de-Ceniza-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ade6b6fe-4be1-4538-9093-ba5d632ba533\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[896],"class_list":["post-261056","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-miercoles-de-ceniza"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-03-02","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-c-2-de-marzo-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2 de marzo de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 58: 1-12; Salmo 103; 2 Corintios 5:20b-6:10; San Mateo 6:1-6,16-21 \u201cPues donde est\u00e9 tu riqueza, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n\u201d El Mi\u00e9rcoles de Ceniza es la fecha anual que da inicio al tiempo de Cuaresma en el calendario lit\u00fargico de la Iglesia. 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