{"id":262005,"date":"2022-02-22T21:34:21","date_gmt":"2022-02-23T02:34:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=262005"},"modified":"2025-11-24T17:09:26","modified_gmt":"2025-11-24T22:09:26","slug":"cuaresma-2-c-13-de-marzo-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-2-c-13-de-marzo-de-2022\/","title":{"rendered":"Cuaresma 2 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-2c\/\">LCR: G\u00e9nesis 15:1\u201312, 17\u201318; Salmo 27; Filipenses 3:17\u20134:1; San Lucas 13:31\u201335<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-262007\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/L2-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El texto del libro del G\u00e9nesis que hemos le\u00eddo hoy puede transportarnos a historias similares que han pasado a trav\u00e9s de los siglos. Un ejemplo fue lo que hicieron Leland Stanford y su esposa Jane Lathrop Stanford, una pareja con much\u00edsimo dinero y bienes procedentes de la construcci\u00f3n y desarrollo de ferrocarriles en los Estados Unidos; ellos al haber perdido a su \u00fanico heredero, su hijo Leland Junior, como consecuencia de una tifoidea, tuvieron la visi\u00f3n de fundar la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California. La Universidad Lelan Stanford Junior, en honor a su hijo, fue fundada en 1891.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos quisieron crear una universidad abierta y accesible a todos los grupos y clases sociales, y que produjera graduados y graduadas \u00fatiles para la sociedad, formados y formadas en las artes liberales y en ingenier\u00eda y tecnolog\u00eda que motivara un cambio en Am\u00e9rica y en todo el mundo. Ciertamente lo lograron.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pareja pas\u00f3 la herencia de su hijo a toda la humanidad. Hoy son millones de personas que se est\u00e1n beneficiando de todo lo que este centro de estudios ofrece para el desarrollo del mundo. Actualmente la universidad cuenta con 18 institutos interdisciplinarios que reciben a m\u00e1s de diecis\u00e9is mil estudiantes de todo el mundo. Es, en palabras dichas por el presidente Barak Obama en el 2016, \u201cun lugar que celebra nuestra habilidad que tenemos como seres humanos para descubrir, aprenden y construir, preguntar y reimaginar nuevas maneras de conectarnos y trabajar juntos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Abraham, en su historia, decide compartir la heredad que Dios le da con toda la humanidad al hacerse padre de muchas generaciones y pueblos de la tierra. \u00c9l es llamado el padre de la fe porque se arriesga a confiar en Dios; creyendo en su promesa deja su tierra y parentela para encontrar la tierra de la promesa y, desde all\u00ed, hacer posible que su descendencia fuera tan grande como las arenas del mar y las estrellas del cielo, el infinito del abajo y del arriba que pisamos y que vemos. Abraham nos da la herencia de la fe al mostrarnos a todos c\u00f3mo Dios establece alianza con nosotros y cumple sus promesas. \u00c9l tiene la habilidad de cambiar el miedo en fe y confianza en Dios. Por este hecho, esta historia de Abraham se ha hecho nuestra propia historia sagrada depositada en el libro sagrado que llamamos biblia.<\/p>\n\n\n\n<p>El rito de partir los animales por la mitad y pedir a los pactantes caminar por en medio de ellos, era un rito muy com\u00fan entre los hebreos y pueblos antiguos; era la manera de comprometerse a cumplir lo pactado. Si no cumpl\u00edan el pacto aceptaban correr la misma suerte de los animales sacrificados, ser divididos por la mitad. Era un pacto de la vida misma y total. El incumplimiento se pagaba con la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios -simbolizado en la antorcha y en el horno de fuego- confirma el pacto. Veamos c\u00f3mo, en este caso, s\u00f3lo Dios es el que pasa por medio de los animales, no Abraham, para significar que s\u00f3lo Dios se compromete a vivir este pacto y a cumplir la promesa. Abraham es el receptor de la promesa de Dios quien no le pide nada a cambio. Abraham recibe todo: herederos y tierra sin l\u00edmites. La descripci\u00f3n de los l\u00edmites de la tierra que Dios le da es ideal y mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que el pueblo de Israel pudo llegar a conquistar en plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>El legado de Abraham -y el de los Stanford- nos lleva a pensar en nuestro propio legado. \u00bfC\u00f3mo estamos viviendo nuestra vida y qu\u00e9 es lo que estamos dejando a la humanidad futura? Muchas veces se nos ha llevado a pensar que somos demasiado pobres, peque\u00f1os e insignificantes para dejar algo grande a alguien. Pero no es as\u00ed; en verdad tenemos mucho que dar y compartir, pues somos el fruto de la promesa de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En alguna ocasi\u00f3n una abuela llam\u00f3 a la iglesia para pedir que su nieta fuese bautizada. Al preguntarle las razones por las cuales era ella la que ped\u00eda el bautismo y no los padres de la ni\u00f1a, contest\u00f3 que ella quer\u00eda asegurarse de que su nieta y las futuras generaciones de ella tuviesen el regalo de la fe que ella hab\u00eda recibido. La mujer se lamentaba que sus propios hijos se hubiesen alejado de la iglesia y se hubiesen aventurado a vivir la vida sin fe y sin iglesia; dijo que se quer\u00eda asegurar que esto no pasara a su nieta y se compromet\u00eda a hacer todo lo posible para formarla en la fe recibida en el bautismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Jes\u00fas descubrimos que no son necesarias riqueza y poder para dar y construir futuras generaciones. Como seguidores de Jes\u00fas podemos unirnos a \u00c9l y celebrar el hecho de que nuestro legado m\u00e1s importante es el legado del amor de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio que hemos compartido hoy escuchamos que cuando a Jes\u00fas se le pide irse de ah\u00ed para evitar la muerte a manos de Herodes, decide seguir adelante. No se detiene. Sabe que le espera la muerte, pero eso no le impide continuar en su proyecto del Reino. Con claridad, visi\u00f3n y compromiso sigue adelante. El dar su vida era la consecuencia de su pacto de amor con el ser humano; era el cumplimiento de la promesa de Dios. Pero \u00c9l no da su vida a la hora de Herodes, sino a la hora de Jes\u00fas, cuando hubiese conquistado a todos los pueblos, desde la ciudad santa de Jerusal\u00e9n que \u201cmatas a los profetas y apedreas a los mensajeros de Dios.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En esta cuaresma la Palabra de Dios nos lanza a pensar en nuestro futuro, en nuestras alianzas con Dios, en nuestros legados a la humanidad, en el camino que tenemos por delante; nos pide no cansarnos, sino a caminar con la fe de Abraham, sin desanimarnos, hasta llegar a nuestra meta: ser parte del amor de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su amor, sabemos claramente, nos lleva a la generosidad, la generosidad a la solidaridad y la solidaridad a la gratuidad. As\u00ed lo vemos en el ejemplo de la familia Stanford y en tantas otras personas que han hallado la sagrada f\u00f3rmula de que sus vidas y recursos no terminen en ellos, sino que sean transformados en una bendici\u00f3n para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-682a96eb-bdc1-410c-90d9-2488f9d6a7c5\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-2-Spanish.docx\">Word \u2013 Cuaresma 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-682a96eb-bdc1-410c-90d9-2488f9d6a7c5\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-088261d3-72dd-4d6e-8323-355da45accf2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-2-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Cuaresma 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Sermon-Cuaresma-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-088261d3-72dd-4d6e-8323-355da45accf2\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1014,1012],"class_list":["post-262005","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-2c","category-cuaresma-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-03-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168893},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 2 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-2-c-13-de-marzo-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 2 (C) \u2013 13 de marzo de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: G\u00e9nesis 15:1\u201312, 17\u201318; Salmo 27; Filipenses 3:17\u20134:1; San Lucas 13:31\u201335 El texto del libro del G\u00e9nesis que hemos le\u00eddo hoy puede transportarnos a historias similares que han pasado a trav\u00e9s de los siglos. 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