{"id":266064,"date":"2022-04-13T09:58:53","date_gmt":"2022-04-13T13:58:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=266064"},"modified":"2025-11-25T11:05:19","modified_gmt":"2025-11-25T16:05:19","slug":"pascua-2-c-24-de-abril-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-c-24-de-abril-de-2022\/","title":{"rendered":"Pascua 2 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-2c\/\">LCR: Hechos 5:27-32; Salmo 118:14-29 o Salmo 150; Apocalipsis 1:4-8; San Juan 20:19-31<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-266065\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea2-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u00a1Aleluya! Cristo ha resucitado. Es verdad, el Se\u00f1or ha resucitado. \u00a1Aleluya!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es el segundo domingo de la \u00e9poca pascual, los importantes cincuenta d\u00edas entre el Domingo de Resurrecci\u00f3n y la fiesta de Pentecost\u00e9s seg\u00fan nuestro calendario lit\u00fargico actual. Esto significa que hoy la Iglesia sigue de fiesta en honor de Jesucristo, el Se\u00f1or Resucitado. En este sentido el mensaje de los disc\u00edpulos frente a las autoridades jud\u00edas, que nos relata el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, tiene particular relevancia: \u201cEl Dios de nuestros antepasados resucit\u00f3 a Jes\u00fas, el mismo a quien ustedes mataron colg\u00e1ndolo en una cruz.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este anuncio de Pedro y los dem\u00e1s ap\u00f3stoles revela una gran e inesperada audacia. Es tanto una proclamaci\u00f3n de las maravillas de Dios como una denuncia del pecado humano: Dios resucit\u00f3 a Jes\u00fas, al que ustedes mataron; y no s\u00f3lo eso, Dios lo ha glorificado y ahora llama a todos a arrepentirse y ser perdonados. Es un mensaje atrevido de verdad. \u00bfDe d\u00f3nde vino esta audacia, esta valent\u00eda apost\u00f3lica? El Evangelio seg\u00fan San Juan nos responde esa pregunta: la audacia de los ap\u00f3stoles surgi\u00f3 como respuesta al encuentro con el Cristo vivo, Jes\u00fas el Se\u00f1or Resucitado, y a su experiencia de la vida nueva en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que, tras la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas y los acontecimientos que llevaron a ella, los seguidores de Jes\u00fas, los ap\u00f3stoles y otros disc\u00edpulos hombres y mujeres sufrieron la tristeza y el miedo. Creyeron con cierta raz\u00f3n que sus vidas tambi\u00e9n corr\u00edan peligro y se cargaron el peso de la desilusi\u00f3n al ver el cuerpo muerto de su amigo y maestro. Es importante no minimizar el efecto de la muerte de Jes\u00fas en ellos. Estaban destrozados.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, tristes y miedosos, Jes\u00fas los encontr\u00f3 en la noche de aquel primer Domingo de Pascua. Se hab\u00edan reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades jud\u00edas, las que hab\u00edan entregado a Jes\u00fas a las fuerzas romanas para crucificarlo y que podr\u00edan hacer lo mismo con ellos. El Se\u00f1or entr\u00f3 donde estaban y los salud\u00f3: \u201c\u00a1Paz a ustedes!\u201d y en seguida les mostr\u00f3 sus manos y su costado, como para comunicarles: \u201cAqu\u00ed estoy, soy yo, Jes\u00fas\u201d. El silencio de los ap\u00f3stoles, en este momento, cuenta m\u00e1s que mil palabras el asombro frente al Resucitado. Estaban at\u00f3nitos y Jes\u00fas se vio obligado a saludarles de nuevo, diciendo: \u201c\u00a1Paz a ustedes!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que aconteci\u00f3 tras el segundo saludo es la clave para entender el cambio en la actitud de los ap\u00f3stoles y para entender las lecturas de hoy. Jes\u00fas comision\u00f3 a los disc\u00edpulos a proclamar el perd\u00f3n, soplando sobre ellos y entreg\u00e1ndoles el don del Esp\u00edritu Santo: \u201cReciban el Esp\u00edritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedar\u00e1n perdonados; y a quienes no se los perdonen, les quedar\u00e1n sin perdonar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El don del Esp\u00edritu Santo es lo que cambia todo. Por \u00e9l los disc\u00edpulos miedosos se vuelven valientes y los pecadores reciben el perd\u00f3n, por \u00e9l los ap\u00f3stoles pudieron proclamar la resurrecci\u00f3n y la gracia de Dios delante de las mismas autoridades que crucificaron a Jes\u00fas. Como nos cuentan las p\u00e1ginas del Nuevo Testamento, les cambi\u00f3 la vida entera.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese detalle el autor del Evangelio seg\u00fan San Juan y el autor de los Hechos est\u00e1n de acuerdo. Aunque es cierto que ubican la entrega del Esp\u00edritu Santo en momentos distintos en sus respectivos textos, Juan en la noche de Pascua y Lucas en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, el efecto es exactamente el mismo: el don del Esp\u00edritu Santo capacit\u00f3 a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas para llevar a cabo la misi\u00f3n que les hab\u00eda encomendado, la de proclamar su resurrecci\u00f3n a toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente la teolog\u00eda anglicana ha le\u00eddo los eventos que nos relata el Evangelio de hoy como el origen del orden sacerdotal, de decir, del ministerio que comparten los obispos y presb\u00edteros (no en la \u00daltima Cena como hacen otras iglesias). Incluso, la f\u00f3rmula de ordenaci\u00f3n usada por siglos en todas las iglesias de la Comuni\u00f3n Anglicana -hasta hace muy poco- b\u00e1sicamente consist\u00eda en repetir las palabras que Cristo pronunci\u00f3 sobre los ap\u00f3stoles. As\u00ed de importantes son: \u201cReciban el Esp\u00edritu Santo\u2026\u201d, para entender la misi\u00f3n y el ministerio de la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la conexi\u00f3n entre estas palabras de Jes\u00fas y el ministerio de la Iglesia firmemente establecida, vemos que nuestra actividad cristiana nace de la resurrecci\u00f3n de Cristo en la Pascua y, por tanto, no es el producto del esfuerzo humano o el resultado de los mejores comit\u00e9s de planificaci\u00f3n. El ministerio y la misi\u00f3n aut\u00e9nticos son el fruto del don de Dios y de la fuerza divina activa en el mundo que quita piedras, perdona a los pecadores y resucita a los muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, este enlace entre la entrega del Esp\u00edritu Santo y el ministerio actual de la Iglesia, nos recuerda que en nuestro tiempo Cristo nos capacita a proclamar su mensaje de perd\u00f3n y de la vida nueva en \u00e9l, exactamente como lo hizo con los ap\u00f3stoles hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os. Los creyentes de hoy, bautizados en el muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, continuamos la misi\u00f3n apost\u00f3lica, siendo impulsados y equipados por el mismo Esp\u00edritu de Dios. Eso significa que, sin miedo, con audacia y valent\u00eda, nosotros tambi\u00e9n podemos anunciar las obras maravillosas del Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, sirva la porci\u00f3n del Evangelio que nos describe el encuentro de Santo Tom\u00e1s con Cristo Resucitado para hacernos entender que no todos llegamos a la comprensi\u00f3n de nuestra fe al mismo momento. Algunos necesitan m\u00e1s tiempo para asimilar la magnitud de lo que Dios quiere hacer con nuestras vidas. A veces el anuncio es tan asombroso que nos cuesta captar su profundidad. Cristo no reproch\u00f3 a Tom\u00e1s, le invit\u00f3 a creer en \u00e9l y le extendi\u00f3 el mismo don que entreg\u00f3 a los dem\u00e1s. Tras este encuentro con \u201cel alfa y la omega, el que es y era y ha de ser\u201d, Tom\u00e1s confes\u00f3 a Cristo como \u201c\u00a1Mi Se\u00f1or y mi Dios!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos nosotros lo mismo. Durante esta \u00e9poca de Pascua, unidos a los ap\u00f3stoles y con todos los santos, proclamemos que Cristo ha resucitado. \u00a1Aleluya!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3fc09e0a-80ee-4610-a6c8-309d6fa04209\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3fc09e0a-80ee-4610-a6c8-309d6fa04209\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-d6186c9a-5024-4865-8cf2-b1d4d917780c\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d6186c9a-5024-4865-8cf2-b1d4d917780c\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1023,1019],"class_list":["post-266064","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-2c","category-pascua-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-04-24","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168802},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 2 (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-c-24-de-abril-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 2 (C) \u2013 24 de abril de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 5:27-32; Salmo 118:14-29 o Salmo 150; Apocalipsis 1:4-8; San Juan 20:19-31 \u00a1Aleluya! 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