{"id":267692,"date":"2022-05-11T13:23:25","date_gmt":"2022-05-11T17:23:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=267692"},"modified":"2025-11-25T11:32:05","modified_gmt":"2025-11-25T16:32:05","slug":"domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/","title":{"rendered":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pentecostes-1c\/\">LCR: Proverbios 8:1\u20134, 22\u201331; Salmo 8 o C\u00e1ntico 6; Romanos 5:1\u20135; San Juan 16:12\u201315<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-267702\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La migraci\u00f3n de los p\u00e1jaros es un fen\u00f3meno casi milagroso. \u00bfC\u00f3mo es posible que cientos de miles de aves hagan vuelos anuales tan regulares y exactos? La pardela oscura, por ejemplo, es un p\u00e1jaro de alas largas que puede volar hasta 900 kil\u00f3metros por d\u00eda; todos los a\u00f1os, una bandada de pardelas realiza una migraci\u00f3n de catorce mil kil\u00f3metros, viajando desde las Islas Malvinas, en el sur de Argentina, hasta una zona norte del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico en la costa de Noruega. \u00a1Todos los a\u00f1os realizan el mismo trayecto y encuentran el mismo sitio del a\u00f1o anterior!<\/p>\n\n\n\n<p>La gente de ciencia ha descubierto que las aves usan una serie de mecanismos para orientar el vuelo, incluyendo un sistema que les permite orientarse seg\u00fan los campos magn\u00e9ticos de la tierra. Es decir: estos p\u00e1jaros tienen una br\u00fajula incorporada. Esto es algo formidable porque una br\u00fajula puede orientarnos sin importar si es de d\u00eda o de noche, en tiempo apacible o en una gran tormenta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTenemos nosotros una br\u00fajula? \u00bfTenemos un sistema de orientaci\u00f3n que nos gu\u00ede de d\u00eda, de noche, cuando est\u00e1 nublado e incluso cuando enfrentamos una gran tormenta? La lectura de hoy, del evangelio de Juan, indica el momento en que Jes\u00fas les prometi\u00f3 a sus seguidores que recibir\u00edan esa br\u00fajula. Jes\u00fas les dijo: \u201cCuando venga el Esp\u00edritu de la verdad, \u00e9l los guiar\u00e1 a toda verdad\u201d. Aunque el Esp\u00edritu de verdad, o el Esp\u00edritu Santo, no aparezca mencionado con ese nombre en el Primer Testamento, s\u00ed se menciona el Esp\u00edritu de Dios que inspiraba a los profetas. Las lecturas de hoy nos invitan a identificar el Esp\u00edritu de verdad con esa sabidur\u00eda que, seg\u00fan Proverbios, exist\u00eda con Dios&nbsp;antes de la creaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de Juan, Jes\u00fas anuncia ese Esp\u00edritu de la verdad que les va a ense\u00f1ar a los disc\u00edpulos y recordarles todo lo que el Maestro les hab\u00eda ense\u00f1ado. Jes\u00fas, quien se identifica permanentemente con Dios Padre, afirma que el Esp\u00edritu Santo -a veces llamado Defensor o Consolador- es continuaci\u00f3n de su presencia. Hoy el calendario de la Iglesia celebra el Domingo de Trinidad en el cual recordamos y celebramos el misterio de Dios como comunidad trinitaria: Padre Creador del universo, Hijo redentor Dios encarnado y Esp\u00edritu Santo Defensor que nos santifica, nos inspira y nos recuerda las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Un solo Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de que Cristo ascendi\u00f3 al cielo, la historia de la Iglesia se ha desarrollado en la presencia del Esp\u00edritu Santo. Los hombres y mujeres de la Iglesia primitiva, al igual que los de la Iglesia de hoy, sintieron que, mediante el Esp\u00edritu Santo, Dios se segu\u00eda manifestando. Cuando en el Nuevo Testamento ocurren conversiones, sanaciones, visiones y manifestaciones destacadas de fervor religioso, la Biblia suele indicar que \u00e9sas eran manifestaciones del poder del Esp\u00edritu Santo. Y en la lectura de la carta a los Romanos, Pablo les dice a los miembros de la Iglesia que ese Esp\u00edritu Santo proviene de Dios y nos llena de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que en la Iglesia seguimos gozando de la compa\u00f1\u00eda del Esp\u00edritu Santo. Nos gustar\u00eda pensar que \u00e9l gu\u00eda todas las decisiones que tomamos como Iglesia e inspira las ense\u00f1anzas que impartimos. Pero no todos los l\u00edderes religiosos ni todos los miembros de la Iglesia coincidimos en la decisi\u00f3n correcta que se debe tomar en un momento dado o cu\u00e1l es la mejor manera de interpretar el mensaje de la Biblia en cada caso. Es el ideal que una familia que est\u00e9 enfrentando una decisi\u00f3n importante ore para que Dios los inspire a tomar una decisi\u00f3n sabia, sin embargo, tambi\u00e9n es posible que esos mismos padres, hijas e hijos, no se pongan de acuerdo sobre la decisi\u00f3n correcta que deber\u00edan tomar. Ante tanto desacuerdo \u00bfc\u00f3mo podemos asegurarnos de que estamos recibiendo inspiraci\u00f3n de Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la br\u00fajula de Dios es perfecta, la manera en que leemos esa br\u00fajula es siempre imperfecta. Por eso es muy importante que recordemos lo que Pablo dijo a los romanos: que el Esp\u00edritu Santo nos llena de amor. En G\u00e1latas, Pablo da una explicaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s detallada cuando se refiere a los dones del Esp\u00edritu: \u201cLo que el Esp\u00edritu produce es amor, alegr\u00eda, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s importante que entender con exactitud la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, es que permitamos que ese Esp\u00edritu act\u00fae en nosotros. \u00bfC\u00f3mo sabemos que el Esp\u00edritu de Dios nos acompa\u00f1a? Porque vemos sus frutos en nuestra vida y en nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Por ejemplo, si una familia est\u00e1 buscando inspiraci\u00f3n divina para decidir si deben mudarse a una nueva ciudad, aseg\u00farense de que en las discusiones y debates haya \u201camor, alegr\u00eda, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio\u201d. Sin importar la decisi\u00f3n que tomen, esos amor, alegr\u00eda y paz, son la prueba de que el Esp\u00edritu de Dios acompa\u00f1a a la familia; sus dones van a hacer que la familia sobreviva cuando encuentren dificultades, incluso si m\u00e1s tarde llegaran a la conclusi\u00f3n de que no tomaron la decisi\u00f3n m\u00e1s sabia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una congregaci\u00f3n religiosa, misi\u00f3n o parroquia funciona de manera similar. Puede haber desacuerdos, puntos de vista muy diferentes, debates muy fervorosos; pero todos tienen que asegurarse de que predominen el \u201camor, alegr\u00eda, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio\u201d. Sin importar las decisiones que tomen como congregaci\u00f3n, esos dones y virtudes son la prueba de que el Esp\u00edritu de Dios reside en la congregaci\u00f3n. Una parroquia as\u00ed puede sobrevivir decisiones equivocadas, momentos dolorosos, debates acalorados y dificultades de todo tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos l\u00edderes religiosos creen que el Esp\u00edritu de Dios solamente se manifiesta de manera dram\u00e1tica, por ejemplo, al hablar en lenguas, desmay\u00e1ndose en medio de la adoraci\u00f3n o bailando durante la misa; pero el Esp\u00edritu Santo nos puede guiar y acompa\u00f1ar de manera m\u00e1s aquietada. El proceso de descubrir la presencia de Dios puede ser suave y sutil: una simple corazonada, un momento muy sencillo de descubrimiento personal, cuando cambiamos nuestro punto de vista y empezamos a ver un problema o situaci\u00f3n con ojos nuevos y mayor claridad. \u00a1Descubrir el Esp\u00edritu de Dios es un proceso que nos lleva toda la vida!<\/p>\n\n\n\n<p>Dice el primer libro de Reyes que cuando el profeta El\u00edas estaba buscando a Dios \u201cun viento fuerte y poderoso desgaj\u00f3 la monta\u00f1a y parti\u00f3 las rocas ante el Se\u00f1or; pero el Se\u00f1or no estaba en el viento. Despu\u00e9s del viento hubo un terremoto; pero el Se\u00f1or tampoco estaba en el terremoto. Y tras el terremoto hubo un fuego; pero el Se\u00f1or no estaba en el fuego. Pero despu\u00e9s del fuego se oy\u00f3 un sonido suave y delicado\u201d. Cuando El\u00edas escuch\u00f3 ese sonido suave y delicado, se cubri\u00f3 la cara con una capa, porque sab\u00eda que el Esp\u00edritu de Dios se manifiesta a menudo en sonidos suaves y delicados, fuera de actos dram\u00e1ticos y llamativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tengamos que tomar decisiones busquemos siempre que Dios gu\u00ede el proceso, busquemos la voz suave y delicada que buscaba el profeta El\u00edas. Y no olvidemos que incluso despu\u00e9s de orar y pedirle ayuda a Dios, es posible que tomemos una decisi\u00f3n equivocada o que produzcan tristeza y dolor. Si tenemos fe en Dios, vamos a asumir las consecuencias con humildad, a seguir buscando paz espiritual y a seguir buscando la gu\u00eda divina.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios Trinidad -Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo- tiene una armon\u00eda perfecta, una unidad que nosotros debemos imitar, aunque no lo logremos de manera completa. Somos m\u00e1s bien como una bandada de p\u00e1jaros, volando en el medio de la noche, buscando interpretar correctamente la br\u00fajula divina; al mismo tiempo sabemos que no estamos volando solos: somos parte de miles de pajaritos y la \u00fanica manera de ser una bandada, sobrevivir un largo invierno y encontrar nuestra Tierra Prometida, es volando juntos. Por eso debemos alentarnos mutuamente en el trayecto, ayudarnos y decirnos unos a otros, una y otra vez: \u201ca m\u00ed me parece que la br\u00fajula hoy nos gu\u00eda en esta direcci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a9f97975-e308-4949-b6b7-3bd1331cb064\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Domingo-de-Trinidad-Spanish.docx\">Word \u2013 Domingo de Trinidad (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Domingo-de-Trinidad-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a9f97975-e308-4949-b6b7-3bd1331cb064\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-b2d4a6de-72bf-4029-8985-8569eb080a8a\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Domingo-de-Trinidad-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Domingo de Trinidad (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Domingo-de-Trinidad-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-b2d4a6de-72bf-4029-8985-8569eb080a8a\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1034,1029],"class_list":["post-267692","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-domingo-de-la-trinidad-c","category-pentecostes-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-06-12","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168976},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Trinidad (C) \u2013 12 de junio de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Proverbios 8:1\u20134, 22\u201331; Salmo 8 o C\u00e1ntico 6; Romanos 5:1\u20135; San Juan 16:12\u201315 La migraci\u00f3n de los p\u00e1jaros es un fen\u00f3meno casi milagroso. \u00bfC\u00f3mo es posible que cientos de miles de aves hagan vuelos anuales tan regulares y exactos? La pardela oscura, por ejemplo, es un p\u00e1jaro de alas largas que puede volar hasta [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-25T16:32:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"Domingo de Trinidad (C) \u2013 12 de junio de 2022\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/\",\"name\":\"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2022-05-11T17:23:25+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-25T16:32:05+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 12 de junio de 2022","og_description":"LCR: Proverbios 8:1\u20134, 22\u201331; Salmo 8 o C\u00e1ntico 6; Romanos 5:1\u20135; San Juan 16:12\u201315 La migraci\u00f3n de los p\u00e1jaros es un fen\u00f3meno casi milagroso. \u00bfC\u00f3mo es posible que cientos de miles de aves hagan vuelos anuales tan regulares y exactos? La pardela oscura, por ejemplo, es un p\u00e1jaro de alas largas que puede volar hasta [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-25T16:32:05+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 12 de junio de 2022","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/TS-2022-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/","name":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2022-05-11T17:23:25+00:00","dateModified":"2025-11-25T16:32:05+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-trinidad-c-12-de-junio-de-2022\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Domingo de Trinidad (C) \u2013 2022"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1034,"label":"Domingo de la Trinidad C"},{"value":1029,"label":"Pentecost\u00e9s C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Proverbios 8:1\u20134, 22\u201331; Salmo 8 o C\u00e1ntico 6; Romanos 5:1\u20135; San Juan 16:12\u201315 La migraci\u00f3n de los p\u00e1jaros es un fen\u00f3meno casi milagroso. \u00bfC\u00f3mo es posible que cientos de miles de aves hagan vuelos anuales tan regulares y exactos? La pardela oscura, por ejemplo, es un p\u00e1jaro de alas largas que puede volar hasta&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/267692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=267692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=267692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}