{"id":268192,"date":"2022-05-19T10:04:03","date_gmt":"2022-05-19T14:04:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=268192"},"modified":"2025-11-25T13:11:47","modified_gmt":"2025-11-25T18:11:47","slug":"pentecostes-3-c-26-de-junio-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-3-c-26-de-junio-de-2022\/","title":{"rendered":"Propio 8 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-268194\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Pr8-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-8c\/\">LCR: 1 Reyes 19:15-16, 19-21; Salmo 16; G\u00e1latas 5:1,13-25; San Lucas 9:51-62<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace apenas dos semanas que celebramos la gran solemnidad de Pentecost\u00e9s; ese maravilloso acontecimiento de Dios presente entre nosotros a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo, manifestando su fuerza, poder y amor por la humanidad al quedarse para siempre animando y fortaleciendo a su pueblo redimido. El Paracleto contin\u00faa impulsando el ministerio de la Iglesia y realiza en conjunto con ella la tarea del Maestro. En este tercer domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, la palabra de Dios nos invita a reflexionar sobre el ministerio de El\u00edas, Eliseo, Jes\u00fas y los Ap\u00f3stoles, pero tambi\u00e9n sobre el nuestro como bautizados, comunic\u00e1ndonos un mensaje de esperanza y libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la lectura del Primer libro de los Reyes se nos relata un hermoso pasaje en el que el profeta El\u00edas, despu\u00e9s de cumplir su tarea, se dispone a transmitir a Eliseo la misi\u00f3n de acompa\u00f1ar y animar al pueblo de Dios. Nos cuenta el relato B\u00edblico que Eliseo, ocupado en sus tareas diarias en el arado para ganar su sustento y el de su familia, descubre su misi\u00f3n prof\u00e9tica a trav\u00e9s del llamamiento que le hace el Se\u00f1or por medio de El\u00edas. Este llamado se expresa con un bello s\u00edmbolo en el que El\u00edas echa su capa encima de Eliseo, eligi\u00e9ndolo y separ\u00e1ndolo para el servicio de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto aceptar la misi\u00f3n no es f\u00e1cil. Eliseo tiene familia, trabajo, responsabilidades que cuesta abandonar para dedicarse exclusivamente a la misi\u00f3n encomendada; seguramente tiene temores, incertidumbres, apegos y un amor leg\u00edtimo y sincero por los suyos, pero la obra de Dios demanda toda su atenci\u00f3n. Por ello se dispone a despedirse de todo y de todos. El\u00edas comprende esta realidad tan humana y accede a que el elegido se despida no sin antes recordarle la palabra empe\u00f1ada. Eliseo ofrece de comer a la gente en un gesto de desprendimiento total de sus bienes materiales; sacrifica los bueyes de su labranza para alimentar a todos, entrega cuanto tiene y se dispone a seguir a El\u00edas, su maestro. Es a partir de ese desprendimiento total de lo material y de la propia familia como Eliseo adquiere la verdadera libertad para vivir y actuar en consecuencia con su misi\u00f3n prof\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente quienes hemos sido llamados a la vida resucitada de la gracia, hemos experimentado en alg\u00fan momento de nuestro caminar cristiano la necesidad de renunciar a algo o a alguien para seguir el camino de la fe. En nuestro tiempo muchas prioridades buscan absorbernos y nos impiden vivir completamente para Dios; el \u201ctiempo es corto\u201d y el c\u00famulo de obligaciones es grande, parece que no nos damos abasto para integrar nuestros deberes cotidianos con la vivencia de la fe. El cristiano no puede permitirse que la pereza o el des\u00e1nimo impidan su avanzar, debemos encontrar la manera de vivir y expresar nuestra experiencia de Dios aun en los escenarios m\u00e1s ca\u00f3ticos o turbulentos.<\/p>\n\n\n\n<p>La carta del Ap\u00f3stol Pablo a los G\u00e1latas nos recuerda que el Se\u00f1or nos ha dado una nueva vida en libertad y que ya no somos esclavos de nuestros instintos, sino due\u00f1os de nuestras decisiones, las cuales deben estar siempre orientadas a mostrar que, como hijos libres del \u00fanico Se\u00f1or, vivimos bajo la ley del amor que todo lo supera y todo lo trasciende, en una actitud permanente de generoso servicio. Todo comportamiento violento, destructivo o degradante es s\u00edntoma de una vida alejada de la Gracia de Dios. Vivir seg\u00fan el Esp\u00edritu Santo implica necesariamente abandonar los malos deseos que nos hacen actuar de forma contraria a la palabra del Se\u00f1or y nos conducen a una vida turbulenta y llena de vicios, peleas, chismes y discordias en la que nos mordemos unos a otros hasta llegar a destruimos como lo expresa el Ap\u00f3stol en la ep\u00edstola. El llamado del cristiano es a la libertad, paz, tranquilidad, felicidad y bondad, produciendo los frutos del Esp\u00edritu y guiados por este mismo Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio, por su parte, nos habla del cumplimiento definitivo de la tarea encomendada por el Padre eterno a Jes\u00fas, el Salvador, quien sabe que ha llegado la hora de cerrar con broche de oro su misi\u00f3n. Unos est\u00e1n abiertos a recibirlo y reconocerlo, otros no porque se encuentran cegados por el rencor, las divisiones religiosas, el deprecio por el que piensa y cree diferente. Los samaritanos tambi\u00e9n recibieron el mensaje de Jes\u00fas, pero su odio hacia los jud\u00edos impide que puedan acogerlo y experimentarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente nos ha pasado. Nos apartamos del mandamiento del amor que nos dej\u00f3 el Se\u00f1or simplemente porque no podemos aceptar que el otro piensa distinto y esto nos genera sospecha y desconfianza. Muchos nos enojamos por la falta de fe que hay en el mundo, por la falta de amor y caridad, por quienes no reconocen a Dios en sus vidas y act\u00faan en contra de los valores del Evangelio, y quisi\u00e9ramos -tal vez lo hemos pedido- que Dios acabara con los incr\u00e9dulos, los malos, los violentos y estableciera su Reino por la fuerza, tal como lo pidieron los Ap\u00f3stoles en el pasaje que estamos meditando. Sin embargo, el \u00fanico fuego abrasador que Dios quiere emplear y que nosotros empleemos es el del amor; un amor que sane heridas, re\u00fana, alimente y de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El seguimiento de Cristo es un gran reto. Queremos caminar seg\u00fan su Evangelio, pero tenemos limitaciones, deseamos una vida c\u00f3moda y tranquila, mientras el Se\u00f1or nos pronostica que junto a \u00c9l encontraremos dificultades, persecuciones, esfuerzo, trabajo y sacrificio. Queremos estar siempre a su lado, pero habr\u00e1 a nuestro alrededor personas y circunstancias que incidan -de manera directa o indirecta- en nuestra vida, limitando nuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or en la medida en que lo permitimos. Vivimos entre familia, amigos, jefes, compa\u00f1eros de trabajo, autoridades, y es en medio de estas relaciones que estamos llamados al anuncio de la vida nueva y libre en Cristo de la que nos habla hoy el Ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cristianos nada debemos anteponer a Cristo. A diferencia del profeta El\u00edas, quien permite a Eliseo que se despida de los suyos, el relato del Evangelio nos invita a ser radicales en nuestra respuesta: \u201cdeja que los muertos entierren a sus muertos\u201d. Es una dura sentencia, pero tambi\u00e9n es un llamado a que revisemos la profundidad de nuestros votos bautismales a fin de garantizar que nada nos detenga en la tarea de ser anunciadores de la Buena Noticia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, en medio de todas las situaciones de la vida, lo m\u00e1s importante es poner \u201cla mano en el arado\u201d y, d\u00eda tras d\u00eda, esforzarnos por reconocer nuestras limitaciones, las de quienes nos rodean y las circunstancias que nos afectan, y trabajar por superar las barreras que amenazan al amor como fin \u00faltimo de nuestras relaciones humanas y de nuestro ministerio como bautizados.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-94007997-ec76-4a44-9c42-cf11fc414fbe\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Propio-8-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 8 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Propio-8-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-94007997-ec76-4a44-9c42-cf11fc414fbe\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-338d29bf-4837-473e-93a1-65fd4dd1aa1e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Propio-8-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 8 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sermon-Propio-8-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-338d29bf-4837-473e-93a1-65fd4dd1aa1e\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1039],"class_list":["post-268192","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-08c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-06-26","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 8 (C) \u2013 2022 &#8211; 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