{"id":272826,"date":"2022-08-10T09:54:34","date_gmt":"2022-08-10T13:54:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=272826"},"modified":"2025-11-25T13:28:07","modified_gmt":"2025-11-25T18:28:07","slug":"pentecostes-13-c-4-de-septiembre-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-13-c-4-de-septiembre-de-2022\/","title":{"rendered":"Propio 18 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-18c\/\">LCR: Deuteronomio 30:15\u201320; Salmo 1; Filem\u00f3n 1\u201321; San Lucas 14:25\u201333.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-272829\" style=\"width:512px;height:268px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pr18-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>\u201cCualquiera de ustedes que no deje todo lo que tiene, no puede ser mi disc\u00edpulo\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de hoy nos ayudan a reflexionar en dos cosas profundamente importantes en el camino de la fe: la historia de amor de Dios con la humanidad y el costo del discipulado. A veces es casi imposible separar una cosa de la otra, porque Dios ha estado presente antes de que la vida misma haya tenido forma y expresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n porque esa relaci\u00f3n, presencia y amor, nos lleva a involucrarnos con la fe de una manera incondicional, y esto, la mayor\u00eda de las veces tiene un alto costo. El precio de la integridad espiritual y moral, en ocasiones, es el aislamiento social y la burla, pero tambi\u00e9n significa la gratitud de los destituidos y abandonados, la practica solidaria en las m\u00e1rgenes de la comodidad y del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchamos en el Deuteronomio que Dios nos ha invitado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendici\u00f3n y el oprobio. Dios nos presenta una relaci\u00f3n de mutualidad: andando por sus caminos y siguiendo sus ense\u00f1anzas, obtendremos la vida, y el amor guiar\u00e1 nuestras acciones. Los himnos que cantamos en la iglesia a veces van formando nuestra teolog\u00eda. No es coincidencia que, al escuchar la palabra de las Santas Escrituras, nuestras mentes evoquen ense\u00f1anzas atesoradas en los c\u00e1nticos que nos recuerdan que Dios nos ha dado la vida, que Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado acerca del amor, y que el Esp\u00edritu Santo ha reforzado esas lecciones d\u00e1ndonos un \u00edmpetu valiente que nos ha hecho mover.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos rescatar los versos del himno \u201cTu palabra me da vida\u201d que nos conecta con la lectura de hoy en Deuteronomio:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cTu Palabra me da vida, conf\u00edo en Ti, Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tu Palabra es eterna: en ella esperar\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Dichoso el que con vida intachable camina en la ley del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Escog\u00ed el camino verdadero y he tenido presente tus decretos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Correr\u00e9 por el camino del Se\u00f1or, cuando me hayas ensanchado el coraz\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 1 refuerza la idea de que la felicidad est\u00e1 en seguir los principios de Dios y en meditar en las leyes del amor noche y d\u00eda. Hay una claridad indiscutible en estas palabras: los que siguen los mandamientos del Se\u00f1or jam\u00e1s ser\u00e1n arrancados de su lugar, sus ra\u00edces est\u00e1n siempre regadas para dar el buen fruto en todo tiempo y lugar. Las palabras del himno \u201cNosotros no seremos removidos\u201d quiz\u00e1 repercuten con m\u00e1s fuerza en los corazones de quienes experimentan el desarraigo, precisamente porque reconocen ese principio fundamental e inalienable de que nada ni nadie los remover\u00e1 de donde Dios los ha plantado o adonde los ha enviado: <em>\u201c\u00a1Nosotros no seremos removidos, porque como un \u00e1rbol plantado cerca del r\u00edo nosotros no seremos removidos!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y los versos subsiguientes nos conectan con la ep\u00edstola a Filem\u00f3n: <em>\u201cEstamos unidos por algo mucho m\u00e1s fuerte que v\u00ednculos sociales\u2026, Nosotros estamos bregando por la libertad y la justicia\u2026, Nosotros reclamamos un mundo digno para nuestros hijos\u2026, Nosotros queremos vivir unidos como hermanos, \u00a1nosotros no seremos removidos!\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Ep\u00edstola a Filem\u00f3n, San Pablo acude al principio unificador en el amor a Cristo: nada ni nadie pueden ser m\u00e1s que los dem\u00e1s. En Cristo somos todos iguales, no hay pr\u00edncipes ni vasallos, \u2018mandamases\u2019 ni peones, ricos ni pobres, libres ni esclavos. A pesar de que Pablo est\u00e1 devolviendo un esclavo que ha escapado del sufrimiento corporal recibido a manos de su amo, el lenguaje que esta Ep\u00edstola nos ofrece deja claro que el ap\u00f3stol lo hace en t\u00e9rminos de lazos y v\u00ednculos establecidos en el amor de Cristo: Filem\u00f3n es su hermano en Cristo y On\u00e9simo es su hijo espiritual en la fe cristiana. Una vez m\u00e1s San Pablo insiste que en el amor de Cristo no hay diferencias ni divisiones. De la misma manera que las palabras en el libro de Deuteronomio nos invitan a elegir la vida sobre la muerte, el amor sobre el odio y el perd\u00f3n sobre la venganza, Pablo alienta a Filem\u00f3n a que utilice su proprio albedr\u00edo en elegir el amor sobre el odio y el perd\u00f3n sobre la venganza, porque, despu\u00e9s de todo, optamos por el amor y la misericordia en el camino de la fe cuando seguimos los preceptos de Dios y las ense\u00f1anzas de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos recuerda el himno \u201c\u00bfA qui\u00e9n iremos?\u201d, ser\u00e1 pues, muy en vano, si no amamos a Dios y a nuestros hermanos. Y como siempre la pregunta es \u00bfqui\u00e9nes son nuestros hermanos y nuestros vecinos? Teolog\u00eda e himnarios contin\u00faan de la mano, ensen\u00e1ndonos a profundizar nuestra comprensi\u00f3n de las Santas Escrituras e internalizar lo que significa el discipulado, es decir, el seguimiento de Jes\u00fas. El himno \u201cTe conocimos al partir el pan\u201d, describe claramente c\u00f3mo es que nos convertimos en disc\u00edpulos, c\u00f3mo es que aprendemos a seguir a Cristo, c\u00f3mo es que una vez que hemos aceptado sus ense\u00f1anzas no podemos retroceder: <em>\u201cAndando por los caminos, te tropezamos, Se\u00f1or, en todos los peregrinos que necesitan amor, esclavos y oprimidos que buscan la libertad, hambrientos, desvalidos, a quienes damos el pan.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este amor radical y sin vacilaciones se hace a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcito en la lectura del Evangelio seg\u00fan San Lucas. Jes\u00fas nos recuerda que para seguirlo debemos renunciar a todo, a lo que nos ata literal o figurativamente: no podremos servirle a los dem\u00e1s, ni seguir a Cristo, el Nazareno, si estamos anclados o limitados por nuestra clase social o las cosas materiales que poseemos. \u00bfc\u00f3mo podemos elaborar una teolog\u00eda de liberaci\u00f3n pidi\u00e9ndole que dejen todo a quienes todo ya han dejado? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pueden dejar quienes s\u00f3lo encuentran opresi\u00f3n y odio al cruzar las fronteras? \u00bfC\u00f3mo debemos entonces interpretar este mensaje cuando estamos siendo oprimidos? Los que sufrieron la esclavitud abrazaron el mensaje de Cristo como elemento supremo de esperanza y liberaci\u00f3n. Cristo redime, sana, libera, nos invita a ser sus manos y sus pies y a caminar unidos por los senderos de paz, justicia, sanaci\u00f3n y liberaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos recuerda otro himno: \u201c\u00a1Qu\u00e9 detalle, Se\u00f1or, has tenido conmigo!\u201d: <em>\u201cYo deje casa y pueblo por seguir tu aventura, codo a codo contigo comenc\u00e9 a caminar. Han pasado los a\u00f1os y aunque apriete el cansancio, paso a paso te sigo sin mirar hacia atr\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda yo siento cuando escucho tu nombre! \u00a1Qu\u00e9 sosiego me inunda cuando oigo tu voz! \u00a1qu\u00e9 emoci\u00f3n me estremece cuando escucho en silencio tu palabra que aviva mi silencio interior!\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-eebfe675-fa6a-4c19-b451-4af97e03b9f2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Sermon-Propio-18-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 18 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Sermon-Propio-18-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-eebfe675-fa6a-4c19-b451-4af97e03b9f2\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1cd12bca-ae61-4142-8c7e-85488f2fb967\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Sermon-Propio-18-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 18 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Sermon-Propio-18-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1cd12bca-ae61-4142-8c7e-85488f2fb967\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1049],"class_list":["post-272826","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-18c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-09-04","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":262160},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 18 (C) \u2013 2022 &#8211; 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