{"id":278472,"date":"2022-11-29T20:08:36","date_gmt":"2022-11-30T01:08:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=278472"},"modified":"2022-11-29T20:08:38","modified_gmt":"2022-11-30T01:08:38","slug":"navidad-i-25-de-diciembre-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-25-de-diciembre-de-2022\/","title":{"rendered":"Navidad (I) \u2013 25 de diciembre de 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/navidad-i\/\">LCR: Isa\u00edas 9:2\u20137 (= 9:1\u20136 DHH); Salmo 96; Tito 2:11\u201314; Lucas 2:1\u201314, (15\u201320)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-278474\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/CD-2022-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p>Mucha gente asume que la Navidad termina hoy porque se abren los regalos, pronto se seca el arbolito y se acaba el ponche. Pero de hecho hoy <em>empieza<\/em> para celebrarse a diario hasta el d\u00eda de Reyes. \u00a1No tengan miedo! Les traigo una buena noticia, de gran alegr\u00eda de todos y todas. Hoy nos nace un ni\u00f1o, un Salvador, es decir, un Liberador, un Sanador, el Escogido, el Mes\u00edas, el Cristo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Feliz Navidad, porque Dios venci\u00f3 la esclavitud que oprim\u00eda al pueblo y la opresi\u00f3n que lo aflig\u00eda, d\u00e1ndonos un ni\u00f1o que extender\u00e1 su reino a todas partes, y la paz y el bienestar nunca se acabar\u00e1n, basados en la justicia y el derecho desde hoy y para siempre, por el entra\u00f1able amor de Dios todopoderoso. \u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de la historia, nuestra espiritualidad como episcopales y anglicanos se ha basado en nuestra apreciaci\u00f3n de todo lo creado por Dios. Es una espiritualidad basada en la naturaleza y en lo humano. A trav\u00e9s de la poes\u00eda, himnos, arquitectura, arte, o el mismo culto en el cual se encuentran todos estos aspectos, nuestra espiritualidad le otorga mucha importancia a la presencia de Dios <em>en su creaci\u00f3n<\/em>. No basta con s\u00f3lo el esp\u00edritu; es necesaria tambi\u00e9n la materia, que se toque, se vea, se oiga, se sienta con las manos. La espiritualidad anglicana no podr\u00eda existir sin la Palabra de Dios hecha carne hoy, el d\u00eda de Navidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os Bette Midler cantaba sobre un Dios que observa la tierra desde muy lejos. Recuerdo que pens\u00e9 entonces, \u201ceso no es cristiano.\u201d No es cristiano porque la Navidad proclama precisamente lo opuesto: <em>Dios no est\u00e1 lejos<\/em>. Dios se ha unido con su creaci\u00f3n. Se ha unido a nosotros (Emmanuel) a la naturaleza, a la tierra, a la historia. Dios se enrolla las mangas y se mete en lo humano, s\u00ed, en nuestra vida humana llena de conflictos, injusticia, pobreza, abuso y opresi\u00f3n, y reh\u00fasa dejarla as\u00ed, insistiendo que puede ser mucho, mucho mejor; puede ser el reino de Dios, en el cual se har\u00e1 su voluntad aqu\u00ed en la tierra como en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios, por la cual todo lo que existe fue creado, se ha convertido en carne viva. En Jes\u00fas, Dios vive su mensaje en carne nuestra para que todos lo veamos y lo oigamos. Dios pone su tienda de campa\u00f1a entre nosotros y convive con nosotros, igualito. Quinientos a\u00f1os antes Isa\u00edas lo deseaba tan profundamente que ya lo pod\u00eda ver: la justicia y la alegr\u00eda ganar\u00e1n. Ganar\u00e1n. Tenemos que creerlo y desearlo con todas nuestras fuerzas precisamente porque todav\u00eda no es una realidad: la justicia y la alegr\u00eda ganar\u00e1n. Dios ya no est\u00e1 lejos, distante, m\u00e1s arriba de las nubes, sino que ha llegado aqu\u00ed para ser nuestro compa\u00f1ero, pap\u00e1, mam\u00e1, amigo, amante, caminando por la vida mano a mano con nosotros. Por esto, la Navidad no s\u00f3lo significa que algo importante sucedi\u00f3 hace dos mil a\u00f1os; significa que ya no podemos ser solamente \u201cespirituales\u201d sin ser tambi\u00e9n <em>materiales<\/em>. Esa separaci\u00f3n es falsa porque cada uno de nosotros es no s\u00f3lo esp\u00edritu sino cuerpo, materia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras vidas f\u00edsicas -la alegr\u00eda de vivir, nuestra conexi\u00f3n con la naturaleza, las satisfacciones del cuerpo y su cuidado- son importantes. Pero tambi\u00e9n lo son el duelo, el hambre, la enfermedad, la carest\u00eda y a\u00fan la muerte misma. No podemos creer en un evangelio que es s\u00f3lo \u201cespiritual.\u201d No podemos seguir ignorando, en nombre de Dios, los cuerpos de seres humanos y de toda la naturaleza. El hambre del hambriento es un esc\u00e1ndalo espiritual; la falta de hogar de quienes viven sin techo es un insulto a Dios. Los moretones de la mujer abusada son los moretones de Dios. Porque Dios ahora vive en su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esto, porque ocurri\u00f3 la Navidad, un dizque \u201ccristiano\u201d a quien que no le importa el sufrimiento real y tangible de cuerpos f\u00edsicos<em> no es cristiano verdadero<\/em>. Los supuestos cristianos que atropellan los derechos de la mujer, o de gente de diferente aspecto, o de personas de sexualidad o g\u00e9nero diferentes, o de pocos recursos o educaci\u00f3n, lo que sea, esos supuestos cristianos que s\u00f3lo respetan a los que son como ellos, blancos y acomodados, con m\u00e1s educaci\u00f3n, <em>no son cristianos<\/em>. Dios les juzgar\u00e1 por mentirosos e hip\u00f3critas. Si vamos a ser verdaderos cristianos, tenemos que enrollarnos las mangas como Dios para sanar el sufrimiento humano y cambiar las estructuras econ\u00f3micas y sociales que hieren y destruyen a las criaturas de Dios. No hay otra.<\/p>\n\n\n\n<p>La buena noticia es que esto ya ha comenzado. Fue una buena noticia para aquellos pastores pobres, analfabetos y s\u00f3lo capaces de velar ovejas. Es una buena noticia para todos los pobres, y toda persona marginada de hoy, que la escuchan con gran claridad, porque tienen tan poco, que viven s\u00f3lo de fe y esperanza. Hoy brilla alrededor de ellos la gloria de Dios. Hoy el pueblo que andaba en la oscuridad ve una gran luz. \u00a1Gloria a Dios en las alturas! \u00a1Paz en la tierra a la humanidad que goza de su favor! Hoy es la Fiesta de los Pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Un\u00e1monos a ellos, por tanto, y sigamos a este ni\u00f1o, hijo bastardo de una adolescente soltera que yace en un pesebre sucio y mugroso porque no hab\u00eda lugar para ellos. Nace para proclamar buenas noticias a los pobres y sanarlos, para perdonarlos <em>gratis<\/em>, sin ning\u00fan requisito, y para confrontar los poderosos que riegan el mal y la muerte destruyendo la creaci\u00f3n de Dios. Nace para sufrir y morir precisamente por confrontarlos y para resucitar entre nosotros, miembros de su Cuerpo vivo, su Iglesia. Nace para pedir que el Padre env\u00ede el Esp\u00edritu que nos vivifica y nos lanza al mundo a sanarlo, y para que en la tierra se haga su voluntad como en el cielo: un nuevo mundo de verdad, justicia, paz y amor. Llega la Palabra de Dios, hecha carne. Viene a sanar la tierra y gobernar con verdad y justicia, para que pueda haber paz y amor entre toda la humanidad tan amada por Dios<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, con toda la tierra, cantemos al Se\u00f1or una canci\u00f3n nueva, anunciando d\u00eda a d\u00eda su liberaci\u00f3n. Proclamemos su gloria y sus maravillas ante todos porque Dios es grande y muy digno de alabanza, su presencia entre nosotros, que somos su templo vivo, es resplandeciente, bella y poderosa.<\/p>\n\n\n\n<p>En unos minutos le daremos gracias a Dios, rindi\u00e9ndole el poder y la gloria. Traig\u00e1mosle nuestras humildes ofrendas, ador\u00e1ndolo en su santuario, y recibamos la ofrenda de Dios mismo para nosotros: su Hijo, nuestro Liberador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Al\u00e9grese todo el mundo, los cielos y la tierra! \u00a1Brame el mar y todo lo que contiene! \u00a1Al\u00e9grese el campo y todo lo que hay en \u00e9l! \u00a1Griten de alegr\u00eda los \u00e1rboles del bosque porque Dios ha llegado a liberarnos! Suyos sean el poder y la gloria ahora y por siempre. <strong>Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Dr. Juan M.C. Oliver<\/em><\/strong><em>, antiguo Guardi\u00e1n del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan, es el autor de La Liturgia: Casa de Los Sentidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1b6df234-a373-4449-8301-ceb5d8450eb2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sermon-Navidad-I-Spanish.docx\">Word \u2013 Navidad (I)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sermon-Navidad-I-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1b6df234-a373-4449-8301-ceb5d8450eb2\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-6f692acc-d2d2-4295-a784-652418921f93\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sermon-Navidad-I-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Navidad (I)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sermon-Navidad-I-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-6f692acc-d2d2-4295-a784-652418921f93\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[653,721],"class_list":["post-278472","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-christmas","category-christmas-day-i"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2022-12-25","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":157622},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Navidad (I) \u2013 25 de diciembre de 2022 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/navidad-i-25-de-diciembre-de-2022\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Navidad (I) \u2013 25 de diciembre de 2022\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 9:2\u20137 (= 9:1\u20136 DHH); Salmo 96; Tito 2:11\u201314; Lucas 2:1\u201314, (15\u201320) \u00a1Feliz Navidad! 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