{"id":283178,"date":"2023-02-26T18:55:57","date_gmt":"2023-02-26T23:55:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=283178"},"modified":"2023-11-25T21:52:59","modified_gmt":"2023-11-26T02:52:59","slug":"domingo-de-pasion-a-2-de-abril-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-pasion-a-2-de-abril-de-2023\/","title":{"rendered":"Domingo de Pasi\u00f3n (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/domingo-de-ramos-palabra-a\/\">LCR: Isa\u00edas 50:4\u20139a; Salmo 31:9\u201316; Filipenses 2:5\u201311; San Mateo 26:14\u201327:66 o 27:11\u201354<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-283183\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/DdP-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Estamos al comienzo de la gran semana cristiana. La pregunta que debemos hacernos en este d\u00eda nos la presenta san Mateo: \u201cCuando Jes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se alborot\u00f3, y muchos preguntaban: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste?, y la gente contestaba: Es el profeta Jes\u00fas, el de Nazaret de Galilea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que no pertenec\u00edan a este agasajo triunfal y lo presenciaban formularon una pregunta absolutamente l\u00f3gica: \u00bfQui\u00e9n es este hombre? Cualquiera de nosotros, en una ocasi\u00f3n semejante, hubi\u00e9ramos preguntado lo mismo. Sin saberlo, estaban formulando una pregunta que, much\u00edsimos hombres y mujeres de todas las razas y edades, se han preguntado, se preguntan y se preguntar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acerca el final de la vida terrena de Cristo y se aproxima el momento de la gran verdad. El momento en que tendr\u00e1 que demostrar hasta qu\u00e9 punto su doctrina y vida no eran pura teor\u00eda sino dur\u00edsima pr\u00e1ctica. Esta semana es un aut\u00e9ntico compendio de la vida de Jes\u00fas; una semana en la que brillar\u00e1 con luz propia la sencillez, serenidad, humildad, entrega y amor, m\u00e1s all\u00e1 del que merece la propia vida. Acabar\u00e1 esta gran semana con el triunfo de la Pascua, el d\u00eda por excelencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n de la entrada triunfal de un rey a una ciudad viene de los reyes de Israel, cuando el rey David orden\u00f3: \u201cH\u00e1ganse acompa\u00f1ar de los funcionarios del reino, monten a mi hijo Salom\u00f3n en mi mula y ll\u00e9venlo a Guij\u00f3n\u201d. (1Reyes 1:33). Pero Jes\u00fas escoge un animal m\u00e1s humilde, una borrica, que era la montura del pueblo pobre. No es un rey guerrero y violento, sino uno que entiende el servicio como lema de su reino. El estilo de Jes\u00fas difiere de las expectativas del pueblo que quiere ver en \u00e9l la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda de Israel y la liberaci\u00f3n pol\u00edtica de los romanos opresores.<\/p>\n\n\n\n<p>La multitud que hasta ahora le ha seguido desde muy lejos, a la hora de afirmar el compromiso, se echar\u00e1 atr\u00e1s. Incluso los disc\u00edpulos estaban confundidos y no entend\u00edan su programa. En su soledad silenciosa, seguro de su misi\u00f3n y fiel a su proyecto, Jes\u00fas avanza hacia Jerusal\u00e9n, hacia la muerte que sabe pronto llegar\u00e1. No necesita fijarse mucho para ser consciente de que sus enemigos tienen bien pensada y decidida su muerte. \u00c9l avanza tranquilo con valent\u00eda. Es coherente y conf\u00eda en la causa que ha proclamado: el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo expresa el profeta Isa\u00edas: \u201cEl Se\u00f1or es quien me ayuda: por eso no me hieren los insultos; por eso me mantengo firme como una roca, pues s\u00e9 que no quedar\u00e9 en rid\u00edculo\u201d (Isa\u00edas 50:7). Jes\u00fas conf\u00eda plenamente en el Padre, aunque sienta, como hombre normal que es, la debilidad. De ella ser\u00e1n testigos los olivos de Getseman\u00ed. Con todos estos sentimientos encontrados, su entrada en Jerusal\u00e9n este d\u00eda es una demostraci\u00f3n de su entera libertad. Avanza hacia la muerte porque quiere, a sabiendas de lo que le espera en la ciudad dentro de pocos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mateo no los menciona, pero los ni\u00f1os en este d\u00eda son personajes muy importantes. Junto al borrico, gritando su alegr\u00eda y levantando ramos y trapos al viento, adornan la fiesta y la llenan de alegr\u00eda. Es su manera de expresar su adhesi\u00f3n a Jes\u00fas, quien antes los ha bendecido muchas veces y hoy les sonr\u00ede complacido. Los ni\u00f1os, ajenos a la malicia de los adultos, abren su coraz\u00f3n a la amistad y a todo lo noble. Jes\u00fas lo sabe y los quiere. Mientras tanto, el borrico sigue a comp\u00e1s lento su camino. Hoy tambi\u00e9n, todo lo humilde, simple y sencillo queda ensalzado por el noble uso que de \u00e9l hizo el maestro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mateo presenta a Cristo en el centro de la pasi\u00f3n. \u00c9l domina de forma magistral la situaci\u00f3n. Sus sufrimientos quedan iluminados por tres hechos: Jes\u00fas entrega su vida por la salvaci\u00f3n de todos, hace ver que Jes\u00fas cumple libremente la voluntad de Dios, y hace ver que sabe cu\u00e1ndo ha llegado su hora. Esto nos hace tomar conciencia de los sufrimientos y dolores que Cristo pas\u00f3 para salvarnos. La pasi\u00f3n de Cristo es tambi\u00e9n nuestra pasi\u00f3n. Jes\u00fas contin\u00faa sufriendo la muerte en todos los hombres y mujeres privados de libertad, sin lo necesario para vivir dignamente, esclavos de \u00eddolos, drogas, pobrezas e ignorancia. Muchos se venden o son vendidos por lo que no tiene sentido ni valor.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos, nos lavamos las manos de la pobreza estructura del mundo o queremos suponer que no tenemos ninguna parte en ella. Otros, huimos de la verdad y de los problemas, como Pilatos. Mientras a los m\u00e1s necesitados les toca avanzar en soledad con su cruz a cuestas, como Jes\u00fas. Si somos amigos de Jes\u00fas, tenemos que infundir fortaleza solidaria y disminuir el peso de la cruz en nuestros hermanos. La misi\u00f3n de nosotros como cristianos la formula Pablo en este himno de la carta a los filipenses que escuchamos hoy. En \u00e9l se proclama la trayectoria de Jes\u00fas bajando hasta lo m\u00e1s profundo de la experiencia humana y levantado luego por Dios hasta la altura de la divinidad: \u201cAunque exist\u00eda con el mismo ser de Dios, no se aferr\u00f3 a su igualdad con \u00e9l, sino que renunci\u00f3 a lo que era suyo y tom\u00f3 la naturaleza de siervo\u201d. Es decir, se vaci\u00f3 por dentro y por fuera. Quiso experimentar la debilidad, el dolor, el miedo y la soledad total.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esto tenemos un intercesor v\u00e1lido ante el Padre que conoce por experiencia lo que es ser criatura de barro. S\u00f3lo el amor puede empujar tan abajo y alcanzar profundidades tan hondas. Nos salv\u00f3 desde dentro, penetrando en el misterio del pecado que carg\u00f3 sobre sus hombres. Su ejemplo nos estimula a la solidaridad, humildad y esperanza, pues estos campos de soledad y muerte -por donde pas\u00f3 el pecado-, han sido pisados por Jes\u00fas con la cruz a cuestas. Sus hondas huellas han hecho brotar vida y esperanza donde antes s\u00f3lo hab\u00eda sombre y muerte.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-d70cef6f-b776-4ce9-965a-ac780d3b1f37\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Sermon-Domingo-de-Pasion-Spanish.docx\">Word \u2013 Domingo de Pasi\u00f3n (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Sermon-Domingo-de-Pasion-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d70cef6f-b776-4ce9-965a-ac780d3b1f37\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-9b6e9c40-86dd-4216-b24e-b30361aa52a2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Sermon-Domingo-de-Pasion-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Domingo de Pasi\u00f3n (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Sermon-Domingo-de-Pasion-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-9b6e9c40-86dd-4216-b24e-b30361aa52a2\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[960,898],"class_list":["post-283178","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-domingo-de-ramos-a","category-semana-santa"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-04-02","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de Pasi\u00f3n (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-pasion-a-2-de-abril-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Pasi\u00f3n (A) \u2013 2023\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 50:4\u20139a; Salmo 31:9\u201316; Filipenses 2:5\u201311; San Mateo 26:14\u201327:66 o 27:11\u201354 Estamos al comienzo de la gran semana cristiana. 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