{"id":285491,"date":"2023-04-10T15:22:54","date_gmt":"2023-04-10T19:22:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=285491"},"modified":"2023-11-25T21:56:10","modified_gmt":"2023-11-26T02:56:10","slug":"pascua-2-a-16-de-abril-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-a-16-de-abril-de-2023\/","title":{"rendered":"Pascua 2 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-2a\/\">LCR: Hechos 2:14a,22\u201332; Salmo 16; 1 San Pedro 1:3\u20139; San Juan 20:19\u201331<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-285493\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Ea2-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En este segundo domingo de Pascua, damos gracias a Dios por su gran amor y bondad para con cada uno de nosotros y le pedimos que su Esp\u00edritu inunde nuestro ser; que ese Jes\u00fas en quien ha triunfado la vida, contin\u00fae con nosotros llen\u00e1ndonos cada d\u00eda m\u00e1s, fortaleci\u00e9ndonos e impuls\u00e1ndonos para dar m\u00e1s claro testimonio de su Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura nos presenta apartes del primer discurso de Pedro delante de todo el pueblo, dando testimonio de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Este Pedro nada tiene que ver con aquel que por tres veces neg\u00f3 a su Maestro en los sucesos de su Pasi\u00f3n; ahora se halla completamente transformado, su fe lo induce a proclamar audazmente un discurso en el cual denuncia p\u00fablicamente la culpabilidad de la naci\u00f3n jud\u00eda en la muerte de Jes\u00fas; pero al mismo tiempo anuncia con toda valent\u00eda c\u00f3mo Dios ha resucitado a Jes\u00fas de entre los muertos, lo cual es motivo de esperanza para quienes lo escuchan.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder de la muerte representado en los jefes y autoridades del pueblo no tiene m\u00e1s vigencia; no se puede matar la vida, \u201cno se puede sepultar la luz\u201d. Los discursos de Pedro que nos presenta Lucas en Hechos de los Ap\u00f3stoles est\u00e1n orientados a deslegitimar el poder de los l\u00edderes de Israel, un poder cimentado en la represi\u00f3n, la manipulaci\u00f3n y el miedo. Con la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas las autoridades pensaron que hab\u00edan acallado la voz del Galileo Jes\u00fas, que se hab\u00edan librado de sus cr\u00edticas y que pronto la porci\u00f3n de pueblo que simpatizaba con \u00e9l lo olvidar\u00eda para siempre o, de alguna forma, quedar\u00eda escarmentado. Pero ellos no contaban con que detr\u00e1s de Jes\u00fas hab\u00eda dos realidades muy importantes: el respaldo de Dios Padre a la obra de su Hijo y un peque\u00f1o grupo de seguidores que, aunque tuvieron que ver morir a su Maestro, el esp\u00edritu del resucitado mueve y da el valor necesario para convertirse en audaces divulgadores de la Resurrecci\u00f3n y la plena vigencia del proyecto de Jes\u00fas. Ser\u00e1n perseguidos y se les exigir\u00e1 guardar silencio respecto al Nombre de Jes\u00fas, pero ellos se mantendr\u00e1n firmes: \u201c\u2026juzguen ustedes si es correcto a los ojos de Dios que les obedezcamos a ustedes antes que a \u00e9l. J\u00fazguenlo. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y o\u00eddo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene caer en la cuenta por qu\u00e9 el Padre resucita a Jes\u00fas \u00bfpara demostrar su poder? No. El Padre lo resucita porque desde el principio se identific\u00f3 con \u00e9l, con su opci\u00f3n de vida dirigida a un pueblo regido por la muerte, sometido el dominio de una religi\u00f3n excluyente y opresora. Esa identificaci\u00f3n y ese respaldo quedan consignados en los evangelios desde el momento mismo en que Jes\u00fas va al Jord\u00e1n para hacerse bautizar. Nos cuentan los sin\u00f3pticos que al salir del agua se abrieron los cielos y se escuch\u00f3 una voz que dec\u00eda \u201c\u00e9ste es mi hijo predilecto, esc\u00fachenlo\u201d; es la manera como los evangelistas le dan a sus comunidades la certeza de que, desde el inicio mismo del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, hab\u00eda una identificaci\u00f3n plena del Hijo con el Padre y del Padre con el Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, podr\u00eda preguntarse el creyente cr\u00edtico, si bien es cierto que el Padre est\u00e1 del lado de Jes\u00fas, \u00bfpor qu\u00e9 permiti\u00f3 que lo juzgaran y que injustamente lo condenaran a muerte despu\u00e9s de maltratarlo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el compromiso de Dios con la causa de su Hijo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el compromiso de Dios con la causa de la vida y la justicia en el mundo? \u00bfNecesitaba el Padre ver derramada la sangre de su Hijo?<\/p>\n\n\n\n<p>Por su puesto que Dios no necesitaba ver derramada la sangre de su propio hijo, as\u00ed como tampoco quiere ni necesita ver derramada la sangre de tantos hijos e hijas que a lo largo de la historia han padecido y siguen padeciendo persecuci\u00f3n y muerte porque han orientado su vida por el camino de la lucha por la verdad, la justicia, la paz y los derechos de todos a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo que casi nunca se subraya suficientemente en este punto de la teolog\u00eda: si bien el hombre Jes\u00fas enfrenta el poder, lo cuestiona y denuncia sus abusos, e invita con sus signos y palabras a acabar con un sistema injusto ejercido desde lo religioso, pol\u00edtico y econ\u00f3mico, y por sus ense\u00f1anzas y praxis de amor a la justicia tiene que padecer la persecuci\u00f3n y muerte, no es s\u00f3lo Jes\u00fas, y aqu\u00ed est\u00e1 lo grandioso: el Padre est\u00e1 con \u00e9l. Si bien nuestra fe cristiana reposa sobre la base del hecho hist\u00f3rico de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, la Palabra de Dios que se hace uno de nosotros, hemos de asumir abiertamente que en Jes\u00fas es Dios mismo quien se comunica al marginado y al oprimido, y que en la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas es Dios mismo quien padece y muere crucificado. En la cruz Jes\u00fas no est\u00e1 solo, el Padre est\u00e1 con su Hijo. La frase de Jes\u00fas en la cruz, \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? Nos desorient\u00f3 tremendamente, siempre nos ha sorprendido esa soledad, ese abandono; sin embargo, el Salmo que entona Jes\u00fas no es s\u00f3lo ese verso, el sentimiento del salmista ahora puesto por el evangelista en boca de Jes\u00fas no se reduce al sentimiento de abandono; por encima de todo est\u00e1 la confianza en su Padre tal como lo manifiesta la segunda parte del Salmo. La conciencia del salmista y, por supuesto, de Jes\u00fas en la cruz es que en este trance est\u00e1 tal vez m\u00e1s que nunca inundado de Presencia, de lo contrario esta circunstancia, este paso, no dejar\u00eda de ser sino un abuso m\u00e1s de poder, otro m\u00e1s que muere \u201cajusticiado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy importante tener claridad sobre el <em>com-padecimiento<\/em> de Dios con su Hijo. En la cruz se puede ver con enorme claridad y exactitud, primero el sentido de la entrega, del servicio a los dem\u00e1s, la lucha por la justicia y la humanizaci\u00f3n, y segundo la resistencia o el empecinamiento, la mezquindad de quienes hacen de la autoridad y el poder el \u00eddolo de su vida. Aparentemente la cruz, la persecuci\u00f3n, la c\u00e1rcel, la eliminaci\u00f3n son el triunfo para ellos; sin embargo, la resurrecci\u00f3n es el argumento contundente para demostrar que lo que para ellos aparentaba un triunfo, en realidad es su desenmascaramiento y derrota, la demostraci\u00f3n de su debilidad y cobard\u00eda, que, en lugar de usar la raz\u00f3n, usan la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego el Padre resucita a Jes\u00fas, no para demostrar su poder omnipotente, sino porque es consecuente, coherente con su compromiso por la vida, por el proyecto de su Hijo. Pero esto no lo pudieron entender sus disc\u00edpulos de un solo golpe. Es un proceso. Por esto el Evangelio nos presenta a unos disc\u00edpulos muertos del miedo, encerrados bajo llave para no ser sorprendidos por las autoridades, por aquellos que hab\u00edan silenciado la Palabra asesin\u00e1ndola en una cruz. Y bien, en ese ambiente de miedo y encierro, aparece Jes\u00fas. No nos limitemos a pensar en una \u201caparici\u00f3n\u201d, a la manera como tradicionalmente se ha entendido, de una forma material. Ubiqu\u00e9monos en la escena, tengamos en cuenta los antecedentes, tratemos de sentir lo que estas personas sintieron: miedo, tristeza, desconsuelo, decepci\u00f3n, rabia, impotencia. Y es en medio de esa situaci\u00f3n que los disc\u00edpulos empiezan a experimentar el gozo de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, a descubrir que la vida, el proyecto de libertad propuesto por Jes\u00fas no pod\u00eda terminar en la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>La Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no es una \u201creconstrucci\u00f3n\u201d del Jes\u00fas que ellos conocieron, escucharon y vieron actuar, el que vieron flagelar y colgar con clavos a un madero; no es una \u201creconstrucci\u00f3n\u201d de tejidos; es la conciencia de la nueva vida que el Padre ha otorgado para la vida de la comunidad y del creyente. En pocas palabras, como lo plantea John Sobrino, \u201cel Resucitado es el crucificado\u201d para que no se olvide el creyente de que la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas y, en definitiva, la glorificaci\u00f3n del creyente, se tiene que lograr a\u00fan a pesar de que la injusticia, la intolerancia, la maldad de quienes ostentan el poder se oponga y dejen heridas de clavos, de tortura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos decir de nuestra experiencia de Resurrecci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es el grado de apertura que tenemos hoy para vivenciar ese acontecimiento \u00fanico en la vida personal y de nuestras comunidades?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-01d1692a-9499-4f58-bc8c-d4ee76feee72\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 2 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-01d1692a-9499-4f58-bc8c-d4ee76feee72\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-5886aa95-a542-46da-b388-50be2f31b28e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 2 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-5886aa95-a542-46da-b388-50be2f31b28e\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[908,904],"class_list":["post-285491","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-2a","category-pascua-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-04-16","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 2 (A) \u2013 2023 &#8211; 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