{"id":288827,"date":"2023-06-05T13:35:22","date_gmt":"2023-06-05T17:35:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=288827"},"modified":"2023-11-25T22:05:40","modified_gmt":"2023-11-26T03:05:40","slug":"pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/","title":{"rendered":"Propio 7 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-7a\/\">LCR: Jerem\u00edas 20:7\u201313; Salmo 69:8\u201311, (12\u201317), 18\u201320; Romanos 6:1b\u201311; San Mateo 10:24\u201339<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-288834\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u00bfHas tenido alguna vez la oportunidad de decir una verdad que nadie quer\u00eda escuchar? \u00bfC\u00f3mo reaccionaron los dem\u00e1s? \u00bfSe sorprendieron por lo que dijiste? \u00bfTe mandaron que te callaras? \u00bfTe ignoraron?<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy nos presenta a un mensaje radical: Jesucristo manda a sus disc\u00edpulos que sean un poco como agitadores callejeros, o tal vez un poco como los activistas de nuestro d\u00eda que denuncia a todo pulm\u00f3n la corrupci\u00f3n de las corporaciones o del gobierno. Dice Jes\u00fas: \u201cNo tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo en la oscuridad, d\u00edganlo ustedes a la luz del d\u00eda; y lo que les digo en secreto, gr\u00edtenlo desde las azoteas de las casas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en contraste con la imagen que solemos tener de Jesucristo como el gran maestro de la paz y el amor, Jes\u00fas ahora declara: \u201cNo crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra. He venido a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 dir\u00eda Jes\u00fas que ha venido a traer guerra? \u00bfSer\u00e1 este el mismo Jes\u00fas que cinco cap\u00edtulos antes, en el mismo evangelio de Mateo, nos hab\u00eda dicho que no seamos vengativos, que si alguien nos pega en la mejilla derecha debemos ofrecerle tambi\u00e9n la izquierda? Lo que Jes\u00fas est\u00e1 describiendo es el efecto que declarar verdades duras puede tener sobre la gente. La verdad puede hacer que se enojen y traten de hacernos callar; incluso, que nos metan en la c\u00e1rcel, nos torturen y hagan desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos ejemplos de cristianas y cristianos que, a lo largo de la historia de la Iglesia, se atrevieron a declarar la verdad y fueron castigados. Para la gente latina, uno de esos ejemplos proviene de Europa. En el siglo 16 se produjo una profunda transformaci\u00f3n cuando Mart\u00edn Lutero y otros l\u00edderes de la iglesia empezaron a criticar ciertos aspectos de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica. Esas cr\u00edticas enfurecieron a la jerarqu\u00eda de la iglesia y a muchos gobiernos. Una de las cosas que los reformistas quer\u00edan era permitirle a la gente leer la Biblia en su lengua materna. En la iglesia cat\u00f3lica, la misa se celebraba siempre en lat\u00edn y la \u00fanica lengua en que se pod\u00eda leer la Biblia tambi\u00e9n era el lat\u00edn. Solamente la gente poderosa, los sacerdotes y quienes hab\u00edan ido a la universidad pod\u00edan entender. El cambio comenz\u00f3 con algunos l\u00edderes religiosos que empezaron a traducir la Biblia a las lenguas nacionales. William Tyndale fue uno de ellos: en 1526 public\u00f3 el Nuevo Testamento al ingl\u00e9s, pero nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde fue capturado por las autoridades, que lo condenaron, ahorcaron y quemaron en la hoguera.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1543, Francisco de Enzinas, un espa\u00f1ol de Burgos, public\u00f3 la primera traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del Nuevo Testamento. Y aunque \u00e9l sab\u00eda muy bien que las autoridades del imperio hab\u00edan ejecutado a Tyndale en la hoguera, pidi\u00f3 una audiencia con el emperador Carlos Primero para presentarle su traducci\u00f3n. Carlos Primero era el hombre m\u00e1s poderoso del mundo. Su imperio inclu\u00eda Holanda, Alemania, Austria, Espa\u00f1a y el norte de Italia. En Am\u00e9rica, era due\u00f1o de todo el imperio espa\u00f1ol, desde Florida hasta el R\u00edo de La Plata. La entrevista entre Carlos Primero y Francisco de Enzinas no termin\u00f3 bien: el emperador mand\u00f3 encarcelar a Enzinas. Es probable que lo hubieran ejecutado, pero a los dos a\u00f1os de estar preso, Enzinas logr\u00f3 escapar. Su traducci\u00f3n del Nuevo Testamento es un tesoro de la lengua espa\u00f1ola. Influy\u00f3 profundamente muchas de las traducciones que le siguieron, aun hasta nuestros d\u00edas. Francisco de Enzinas es un ejemplo de declarar la verdad sin miedo. Su valent\u00eda fue una bendici\u00f3n para los millones de personas que hoy leen la Biblia en espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Como episcopales respetamos la dignidad de toda persona. \u00a1Jes\u00fas nos recuerda en el vers\u00edculo 39 que Dios tiene contados aun los cabellos de nuestra cabeza! Por eso es muy preocupante ver cuando gente abusiva atenta contra la dignidad humana; a veces eso se hace burl\u00e1ndose de las personas porque son gordas, diferentes, o extranjeras. Especialmente atentamos contra la dignidad humana cuando usamos violencia o cuando actuamos con crueldad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHas tenido alguna vez la valent\u00eda de alzar la voz cuando presenciaste un acto de injusticia? En el a\u00f1o 2014, un grupo de estudiantes del estado de Guerrero iban en un autob\u00fas a la ciudad de M\u00e9xico para conmemorar el aniversario de la terrible masacre de Tlatelolco. El autob\u00fas fue interceptado por la polic\u00eda y esos 43 estudiantes desaparecieron. Por a\u00f1os ven\u00edan despareciendo miles de personas en M\u00e9xico. Por ejemplo, muchos periodistas hab\u00edan sido asesinados por atreverse a denunciar a los c\u00e1rteles del narcotr\u00e1fico. Pero la desaparici\u00f3n de esos 43 estudiantes llev\u00f3 a millones de personas a protestar y confrontar a las autoridades del gobierno. A pesar de que los poderosos intentaron esconder la verdad, la investigaci\u00f3n empez\u00f3 a revelar un sistema de abuso y corrupci\u00f3n que involucraba al gobierno, la polic\u00eda y los c\u00e1rteles del narcotr\u00e1fico. Gracias a las demostraciones de las madres de los desaparecidos y muchas otras personas, ahora hay una nueva conciencia en M\u00e9xico sobre c\u00f3mo se ha violado la dignidad humana con extorsiones, secuestros, torturas y ejecuciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La corrupci\u00f3n es global. Existe no s\u00f3lo los c\u00e1rteles, sino tambi\u00e9n, en mayor o menor medida, en gobiernos, corporaciones e instituciones y, a veces, hasta en la iglesia. Pero nosotros sabemos que esa corrupci\u00f3n no va a durar para siempre. Dice Jes\u00fas en el vers\u00edculo 26: \u201cNo hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse\u201d. Como cristianos tenemos que tomar parte activa en esa renovaci\u00f3n para que el mundo se inunde con la verdad. Seg\u00fan el libro de Apocalipsis, esa transformaci\u00f3n va a culminar con un cielo nuevo y una tierra nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo nos llama a ser valientes. Eso puede significar muchas cosas diferentes seg\u00fan qui\u00e9nes seamos y cu\u00e1l sea nuestra situaci\u00f3n. Ser valientes no significa necesariamente que todos tengamos que arriesgar la vida o confrontar a las autoridades. Sin embargo, el llamado de Jes\u00fas se extiende a toda persona cristiana. Y no olvidemos lo que dice el vers\u00edculo 24: Para Dios, todos tenemos la misma dignidad: profesoras y alumnos, jefes y empleadas; podr\u00edamos agregar: sacerdotes y feligreses, colombianas y venezolanas, hombres y mujeres, ni\u00f1os y ancianos. Cuando sintamos que es el momento correcto confrontemos las injusticias y declaremos la verdad con valent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-4ce1e295-7bdf-4942-870c-fb9e30457d76\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-7A-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 7 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-7A-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4ce1e295-7bdf-4942-870c-fb9e30457d76\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a1439f99-6aeb-4b0d-8708-f372534e08d6\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-7A-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 7 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-7A-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a1439f99-6aeb-4b0d-8708-f372534e08d6\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,924],"class_list":["post-288827","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-07a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-06-25","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168976},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 7 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 4 (A) \u2013 25 de junio de 2023\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Jerem\u00edas 20:7\u201313; Salmo 69:8\u201311, (12\u201317), 18\u201320; Romanos 6:1b\u201311; San Mateo 10:24\u201339 \u00bfHas tenido alguna vez la oportunidad de decir una verdad que nadie quer\u00eda escuchar? \u00bfC\u00f3mo reaccionaron los dem\u00e1s? \u00bfSe sorprendieron por lo que dijiste? \u00bfTe mandaron que te callaras? \u00bfTe ignoraron? El evangelio de hoy nos presenta a un mensaje radical: Jesucristo manda [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-26T03:05:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 4 (A) \u2013 25 de junio de 2023\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/\",\"name\":\"Propio 7 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2023-06-05T17:35:22+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-26T03:05:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 7 (A) \u2013 2023\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 7 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pentecost\u00e9s 4 (A) \u2013 25 de junio de 2023","og_description":"LCR: Jerem\u00edas 20:7\u201313; Salmo 69:8\u201311, (12\u201317), 18\u201320; Romanos 6:1b\u201311; San Mateo 10:24\u201339 \u00bfHas tenido alguna vez la oportunidad de decir una verdad que nadie quer\u00eda escuchar? \u00bfC\u00f3mo reaccionaron los dem\u00e1s? \u00bfSe sorprendieron por lo que dijiste? \u00bfTe mandaron que te callaras? \u00bfTe ignoraron? El evangelio de hoy nos presenta a un mensaje radical: Jesucristo manda [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2023-11-26T03:05:40+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"Pentecost\u00e9s 4 (A) \u2013 25 de junio de 2023","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P4-2023-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/","name":"Propio 7 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2023-06-05T17:35:22+00:00","dateModified":"2023-11-26T03:05:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-a-25-de-junio-de-2023\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 7 (A) \u2013 2023"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":914,"label":"Pentecost\u00e9s A"},{"value":924,"label":"Propio 07a"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Jerem\u00edas 20:7\u201313; Salmo 69:8\u201311, (12\u201317), 18\u201320; Romanos 6:1b\u201311; San Mateo 10:24\u201339 \u00bfHas tenido alguna vez la oportunidad de decir una verdad que nadie quer\u00eda escuchar? \u00bfC\u00f3mo reaccionaron los dem\u00e1s? \u00bfSe sorprendieron por lo que dijiste? \u00bfTe mandaron que te callaras? \u00bfTe ignoraron? El evangelio de hoy nos presenta a un mensaje radical: Jesucristo manda&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/288827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=288827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=288827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}