{"id":289512,"date":"2023-06-26T19:12:41","date_gmt":"2023-06-26T23:12:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=289512"},"modified":"2023-11-26T15:36:34","modified_gmt":"2023-11-26T20:36:34","slug":"pentecostes-9-a-30-de-julio-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-9-a-30-de-julio-de-2023\/","title":{"rendered":"Propio 12 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-12a\/\">LCR: 1 Reyes 3:5-12; Salmo 119:129-136; Romanos 8:26-39; San Mateo 13:31-33, 44-52<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-289519\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/P9-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La Biblia nos ense\u00f1a que la esencia de Dios es su amor, misericordia y justicia; tambi\u00e9n nos dice que la sabidur\u00eda es saber vivir de acuerdo con su querer y pensar. As\u00ed, entonces, ser sabio es vivir la vida orientada hacia el amor, en misericordia y justicia. Si quienes decimos creer en Dios, en el Dios b\u00edblico, tuvi\u00e9ramos esto siempre presente, podr\u00edamos decir que nuestra vida ser\u00eda una construcci\u00f3n fundada en la sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una \u00e9poca en el Primer Testamento cuya preocupaci\u00f3n especial es la b\u00fasqueda de la sabidur\u00eda. Al parecer, uno de los personajes que m\u00e1s influy\u00f3 durante esta \u00e9poca fue Salom\u00f3n, no porque haya sido ciertamente un sabio, sino porque desde su posici\u00f3n como rey de Israel promovi\u00f3 esta corriente en su corte, m\u00e1s por equipararse con la corte egipcia que por buscar un modelo de vida acorde con los postulados de la corriente sapiencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado pues, su apoyo y patrocinio a dicha corriente, Salom\u00f3n es visto m\u00e1s tarde como el gran sabio. Su bi\u00f3grafo no ahorra ning\u00fan tipo de exageraci\u00f3n para exaltarlo como el inigualable rey que gobern\u00f3 y actu\u00f3 seg\u00fan el querer de Dios. As\u00ed lo escuchamos en la primera lectura, recibiendo directamente de Dios esos dones que lo hicieron inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la historia de este personaje es muy distinta. Por fortuna, la Biblia no oculta para nada el lado m\u00e1s d\u00e9bil de los grandes personajes; es decir, al tiempo que destaca sus m\u00e9ritos, deja tambi\u00e9n al descubierto sus grandes pecados y desviaciones. De ah\u00ed que, al tiempo que se nos describe este momento de iluminaci\u00f3n de Salom\u00f3n, donde Dios se le revela y promete darle sabidur\u00eda y prudencia para gobernar y juzgar a su pueblo, paralelamente nos cuenta el hagi\u00f3grafo los hechos reales del mismo rey que, sin ning\u00fan tipo de miramiento ni consideraci\u00f3n, abus\u00f3 terriblemente de su poder para explotar y oprimir a su propio pueblo con exigencias tan extremas como las que nos cuenta el libro de los Reyes, donde va repitiendo como un estribillo todo lo que Dios hab\u00eda concedido a Salom\u00f3n, pero al mismo tiempo va describiendo sus excesos y abusos, que vienen a ser justamente el motivo principal de la divisi\u00f3n del reino de Israel tras la muerte del rey.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que seguir pensando, entonces, que Salom\u00f3n es como nos lo han descrito: el gran rey sabio, justo y prudente. M\u00e1s bien, si el historiador lo rodea con esas caracter\u00edsticas es, tal vez, para decir que \u00e9se deb\u00eda ser el talante del rey de Israel; pero ninguno dio la talla. Todos, en diferente medida, fueron la constataci\u00f3n hist\u00f3rica de lo que <em>no<\/em> deb\u00eda ser un rey. Recordemos que la monarqu\u00eda fue para Israel su gran pecado hist\u00f3rico. Aunque ellos pensaron en su momento que estaban avanzando como naci\u00f3n, en realidad esta instituci\u00f3n lo que signific\u00f3 fue un enorme retroceso en todos los \u00f3rdenes para el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, entonces, estos pasajes nos hacen creer que eso era lo que Dios quer\u00eda o que lo aprobaba? Porque ya sabemos qui\u00e9nes son los que escriben la historia y los efectos que tienen las ideolog\u00edas dominantes, es decir, la ideolog\u00eda del poder: hacer creer que sus acciones son \u00fanicas, adem\u00e1s de alienar al pueblo haci\u00e9ndole pensar que act\u00faan seg\u00fan el querer y la voluntad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, la misma historia se encarga de demostrar lo contrario. Los grandes fracasos de Israel le hicieron entender que no era la monarqu\u00eda el mejor camino para conducirse seg\u00fan los criterios de Dios. Por eso, despu\u00e9s del exilio, Israel busca reconstruirse seg\u00fan otro modelo que, desafortunadamente, tampoco dio los mejores resultados, pues pretendi\u00f3 implantar uno teocr\u00e1tico en torno al templo, con base en un sistema legal de pureza cultual y ritual, persiguiendo un ideal de santidad absoluta que degener\u00f3 en legalismo extremo y en la elitizaci\u00f3n de la religi\u00f3n y, por consiguiente, en el m\u00e1s extremo exclusivismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9se es el panorama en el cual nace y crece Jes\u00fas, el que tanto defend\u00eda el mismo Saulo\/Pablo hasta que entendi\u00f3 que ese tampoco era el camino que Dios quer\u00eda. Muy seguramente Jes\u00fas, como buen jud\u00edo, intent\u00f3 caminar seg\u00fan el modelo religioso de su tiempo; sin embargo, llega al descubrimiento de que, de ese c\u00famulo de leyes y normas, lo \u00fanico que queda es un Dios completamente deformado y un ser humano completamente deshumanizado. Desde esta perspectiva, entonces, la vida y obra de Jes\u00fas nos sorprenden cada d\u00eda m\u00e1s y nos abren horizontes para confrontar nuestra vida y darle mayor sentido a nuestra forma de ser cristianos en un ambiente en el que tambi\u00e9n hay ideolog\u00edas dominantes, que pretenden hacernos creer que el mundo y la historia se est\u00e1n moviendo seg\u00fan el querer de Dios s\u00f3lo porque quienes encarnan dichas ideolog\u00edas dicen ser creyentes y pretendidamente act\u00faan en nombre de \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas descubre pues, que la relaci\u00f3n con Dios y el dejarle que rija y conduzca el camino de la humanidad, es mucho m\u00e1s simple y menos complicado que lo que la religi\u00f3n oficial dominante pretende imponer. Jes\u00fas es testigo directo de los abusos y excesos que se cometen, en nombre de Dios, desde el seno de la organizaci\u00f3n religiosa, espec\u00edficamente desde el Templo, y tiene la valent\u00eda de predicar y transparentar en su vida a un Dios completamente distinto para desautorizar y deslegitimar aquel \u201cDios\u201d impuesto a la fuerza por la ideolog\u00eda del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Si observamos bien, mientras que el sistema socio-religioso del Templo excluye a la gran masa popular (siempre en nombre de Dios quien no soporta al \u201cpopulacho\u201d), Jes\u00fas se dirige a esos excluidos para decirles que el verdadero Dios, el del amor, la misericordia y la justicia, est\u00e1 con ellos y los ama por igual, por lo que son, no por lo que tienen, lo que hacen o dejen de hacer seg\u00fan los criterios legalistas emanados del Templo y sus funcionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que desde el sistema religioso oficial se promueve la expectativa de la llegada de un mes\u00edas nacionalista (xen\u00f3fobo), militarista, en medio de poder y gloria, \u201cprogramado\u201d por el mismo oficialismo religioso para asociarse con la clase dominante (porque la liberaci\u00f3n mesi\u00e1nica estaba concebida s\u00f3lo para ellos), Jes\u00fas va revelando, en sus palabras y acciones, la imagen del Enviado que viene a insertarse en el coraz\u00f3n mismo del pueblo, all\u00ed donde se vive en carne propia lo que significa ser excluido, ignorado, utilizado\u2026, y no viene a proponer la liberaci\u00f3n individual, ni para un peque\u00f1o grupo o determinada clase social, ni que ser\u00e1 producida desde las alturas como por arte de magia. La liberaci\u00f3n y, por tanto, el modelo de ser humano y de sociedad nuevos que propone Jes\u00fas, son el fruto del empe\u00f1o de cada uno y de todos; nadie est\u00e1 excluido, nadie puede decir \u201cno puedo\u201d, \u201cno soy capaz\u201d, porque en cada uno est\u00e1 la fuerza y el Esp\u00edritu de Dios. Basta que lo dejemos actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos escuchado seis par\u00e1bolas. Bastaba una para entender la profundidad, la hondura real que Jes\u00fas quiere transmitirnos a trav\u00e9s de su ense\u00f1anza. Ser\u00eda ideal que tom\u00e1ramos siquiera una de estas par\u00e1bolas, aquella que m\u00e1s familiar nos resulte (semilla de mostaza, levadura, tesoro escondido, perla fina, red, lo nuevo y lo viejo), la ley\u00e9ramos y la reley\u00e9ramos dejando que penetre lo m\u00e1s profundamente en nuestras vidas, intentando sentir que es el mismo Jes\u00fas quien nos la propone hoy, para nuestra realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, hagamos el esfuerzo mental y vital para que se cumpla en nosotros aquella que nos muestra al humano que saca de su armario cosas viejas y nuevas despu\u00e9s de haberse hecho disc\u00edpulo del reino.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-96fc4cb3-73f2-4c51-bf23-a8b470fb538d\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-12A-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 12 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-12A-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-96fc4cb3-73f2-4c51-bf23-a8b470fb538d\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1b8f003a-8677-428b-a5de-47f8ed0547cd\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-12A-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 12 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sermon-Propio-12A-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1b8f003a-8677-428b-a5de-47f8ed0547cd\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,928],"class_list":["post-289512","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-12a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-07-30","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-9-a-30-de-julio-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 9 (A) \u2013 30 de julio de 2023\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: 1 Reyes 3:5-12; Salmo 119:129-136; Romanos 8:26-39; San Mateo 13:31-33, 44-52 La Biblia nos ense\u00f1a que la esencia de Dios es su amor, misericordia y justicia; tambi\u00e9n nos dice que la sabidur\u00eda es saber vivir de acuerdo con su querer y pensar. 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