{"id":292722,"date":"2023-09-21T09:35:18","date_gmt":"2023-09-21T13:35:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=292722"},"modified":"2023-11-26T16:43:47","modified_gmt":"2023-11-26T21:43:47","slug":"pentecostes-19-a-8-de-octubre-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-a-8-de-octubre-de-2023\/","title":{"rendered":"Propio 22 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-22a\/\">LCR: Isa\u00edas 5:1\u20137; Salmo 80:7\u201314 LOC; Filipenses 3:4b\u201314; San Mateo 21:33\u201346<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-292724\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pr22-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La par\u00e1bola que escuchamos hoy, del evangelio de Mateo, es conocida como \u201cLa par\u00e1bola de los labradores malvados.\u201d La primera clave para entender esta par\u00e1bola es comprender que estamos frente a una alegor\u00eda. La alegor\u00eda es, b\u00e1sicamente, un recurso literario donde lo representado tiene un significado simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos entonces por descifrar el significado simb\u00f3lico que tiene esta par\u00e1bola. El due\u00f1o del vi\u00f1edo es Dios; el vi\u00f1edo representa el mundo o, de modo m\u00e1s espec\u00edfico, la tierra de Israel; los labradores malvados representan a la humanidad o, m\u00e1s concretamente, al pueblo de Israel; los criados que el due\u00f1o envi\u00f3 en distintos momentos representan a los profetas tantas veces enviados al pueblo de Israel; el hijo del due\u00f1o, a quien los labradores mataron, representa a Jes\u00fas, el Hijo de Dios; y, finalmente, el pueblo al que se le dar\u00e1 la tierra para que produzca la debida cosecha, representa a la Iglesia, encargada de predicar y anunciar el mensaje de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, siempre hay m\u00e1s de un significado para el contenido simb\u00f3lico de una alegor\u00eda tan rica en elementos como \u00e9sta. Lo importante es saber qu\u00e9 papel jugamos nosotros dentro de ella, qui\u00e9n nos representa mejor y cu\u00e1l es el mensaje que tiene para cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de la historia todo es arm\u00f3nico. El due\u00f1o prepar\u00f3 un lugar perfecto: plant\u00f3 el vi\u00f1edo, lo cerc\u00f3 cuidadosamente, alist\u00f3 un lugar donde hacer el vino y edific\u00f3 una torre para vigilar el terreno; cualquier campesino estar\u00eda feliz y agradecido de que se le confiara un lugar as\u00ed. Sin embargo, el patr\u00f3n que se repetir\u00e1 en la historia es el rechazo constante hacia todos los emisarios enviados por el due\u00f1o del vi\u00f1edo; rechazo que evoluciona en desprecio, violencia y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo a Jes\u00fas como Mes\u00edas, como Hijo de Dios, se ubica justo en el coraz\u00f3n de esta par\u00e1bola. Lo ir\u00f3nico -y ya no metaf\u00f3rico- es que es precisamente este rechazado y asesinado, es quien hace posible la salvaci\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n entre los labradores malvados y el due\u00f1o del vi\u00f1edo, es decir, entre Dios y su pueblo: \u201cLa piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera ense\u00f1anza -dif\u00edcil y quiz\u00e1 tristemente no ajena- que este texto nos deja, es que nosotros, como seguidores de Jes\u00fas, debemos esperar el rechazo; debemos saber que seremos rechazados de muchas maneras como lo fueron Jes\u00fas y los profetas. La historia ha demostrado que aquellos que siguen a Jes\u00fas deben estar dispuestos a lidiar con esto, incluso a veces, con la incomprensi\u00f3n de los m\u00e1s cercanos. El pasado mi\u00e9rcoles, 4 de octubre, la Iglesia record\u00f3 a una de sus figuras m\u00e1s prominentes, de las m\u00e1s populares y conocidas del milenio pasado: San Francisco de As\u00eds. Cuando Francisco decidi\u00f3 seguir a Jes\u00fas como su salvador y comenz\u00f3 a actuar de acuerdo con la verdad del Evangelio, inmediatamente sufri\u00f3 el rechazo de su familia, especialmente de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la par\u00e1bola no se limita a ense\u00f1arnos que debemos estar preparados para el rechazo, tambi\u00e9n deja impl\u00edcita una alerta: la importancia de no rechazar; al hacerlo, encarnamos el papel de los labradores malvados. Hay muchas maneras de rechazar a Jes\u00fas; no s\u00f3lo lo hacemos al no reconocerle como Se\u00f1or y salvador, sino cuando rechazamos su mensaje, su evangelio y a nuestro pr\u00f3jimo. La historia ha demostrado que los seres humanos somos capaces de hacer cosas terribles a los dem\u00e1s, sobre todo cuando los consideremos inferiores a nosotros. San Francisco de As\u00eds no s\u00f3lo sufri\u00f3 el rechazo, aprendi\u00f3 a lidiar con \u00e9l y a vencerlo. Francisco sent\u00eda repulsi\u00f3n por los leprosos, cosa que venci\u00f3 \u00fanicamente gracias a su entrega a Jesucristo, y contrario a las creencias de la \u00e9poca, esto le ayud\u00f3 a ver que los enfermos de lepra eran tan hijos de Dios como \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo pas\u00f3 eso en Francisco? Hay un verso dentro de la alegor\u00eda sobre el que vale la pena detenernos, el vers\u00edculo 44: \u201cEn cuanto a la piedra, cualquiera que caiga sobre ella quedar\u00e1 hecho pedazos; y si la piedra cae sobre alguien, lo har\u00e1 polvo\u201d. Esto no deber ser interpretado como una premonici\u00f3n de muerte para aquellos que rechazan a Jes\u00fas. En Jes\u00fas todo es vida. Este verso, m\u00e1s bien, insiste en la importancia de no negar a aqu\u00e9l quien es precisamente el camino, la verdad y la vida. Si queremos seguir la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de la par\u00e1bola podr\u00edamos interpretarlo de este modo: la fuerza de Jes\u00fas, que es la encarnaci\u00f3n del Evangelio, la Palabra hecha carne, har\u00e1 polvo nuestro orgullo y nuestro pecado levant\u00e1ndonos a una vida nueva, como hizo con Francisco, el joven rico de As\u00eds quien, cayendo sobre esa piedra, que es Jes\u00fas, dej\u00f3 hecha pedazos su vida vieja para empezar una completamente nueva en la que el amor a Cristo y su Evangelio lo hicieron totalmente libre.<\/p>\n\n\n\n<p>Una manera de amar m\u00e1s all\u00e1 de nuestros prejuicios, de vencer el rechazo y de aceptar a aquellos que a primera vista nos son dif\u00edciles de abrazar, es procurando la cercan\u00eda. S\u00f3lo conseguimos amar profundamente a quienes nos son cercanos. La cercan\u00eda, el roce, el encuentro nos ayudan a comprender y ver lo que no podemos desde la distancia. No fue hasta que Francisco procur\u00f3 cercan\u00eda con los leprosos que logr\u00f3 vencer su rechazo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00daltimamente hemos visto como se acrecientan los odios, las tensiones, las prevenciones entre hermanos por temas pol\u00edticos, raciales, de g\u00e9nero o identidad, o por las nuevas enfermedades y virus. En medio de esta realidad en la que se dificulta tanto la cercan\u00eda f\u00edsica y son cada vez m\u00e1s escasos los abrazos amistosos, salvemos la brecha acercando los corazones, extendiendo el amor y la fraternidad, y mientras descubrimos como acercarnos m\u00e1s a nuestro pr\u00f3jimo busquemos la cercan\u00eda con Jes\u00fas en la oraci\u00f3n, en el partir del pan y en la adoraci\u00f3n comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre m\u00e1s nos acerquemos a Jes\u00fas m\u00e1s conseguiremos equiparnos de esa vida nueva que conduce a la restauraci\u00f3n y sanaci\u00f3n de todas nuestras relaciones humanas. Ser\u00eda bueno leer nuevamente el texto en casa y mirar cu\u00e1nto nos identificamos con los personajes de esta par\u00e1bola, pensar en las veces en las que, rechazando a otros, hemos rechazado a Jes\u00fas, pedir perd\u00f3n y abrazarnos a esa roca que es Cristo y que se ha convertido ya en la piedra angular de nuestras vidas. Pensemos tambi\u00e9n en aqu\u00e9llos que nos rechazan, violentan y humillan, y pidamos a Jes\u00fas que nos ayude a extender el perd\u00f3n del mimo modo en que \u00e9l nos perdona. San Francisco dir\u00eda: \u201cdando es como recibimos, perdonando es como somos perdonados, y muriendo es como nacemos a la vida eterna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es a nosotros, la Iglesia encarnada, a quienes se nos ha confiado el vi\u00f1edo. Disfrut\u00e9moslo y demos buen fruto.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-effce71f-48e7-4d1e-8f5c-f068b0b370ca\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Sermon-Propio-22A-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 22 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Sermon-Propio-22A-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-effce71f-48e7-4d1e-8f5c-f068b0b370ca\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-90584e52-0652-4f6c-aff9-80db779905ee\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Sermon-Propio-22A-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 22 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Sermon-Propio-22A-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-90584e52-0652-4f6c-aff9-80db779905ee\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,937],"class_list":["post-292722","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-22a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-10-08","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169087},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 22 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-a-8-de-octubre-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 19 (A) \u2013 8 de octubre de 2023\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 5:1\u20137; Salmo 80:7\u201314 LOC; Filipenses 3:4b\u201314; San Mateo 21:33\u201346 La par\u00e1bola que escuchamos hoy, del evangelio de Mateo, es conocida como \u201cLa par\u00e1bola de los labradores malvados.\u201d La primera clave para entender esta par\u00e1bola es comprender que estamos frente a una alegor\u00eda. 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