{"id":294271,"date":"2023-10-10T15:44:45","date_gmt":"2023-10-10T19:44:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=294271"},"modified":"2023-11-26T18:02:26","modified_gmt":"2023-11-26T23:02:26","slug":"pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/","title":{"rendered":"Propio 24 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-24a\/\">LCR: Isa\u00edas 45:1\u20137; Salmo 96:1\u20139, (10\u201313); 1 Tesalonicenses 1:1\u201310; San Mateo 22:15\u201322<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-294273\" style=\"width:512px\" width=\"512\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>A muchas personas no les gusta asistir a la iglesia. Dentro de las muchas razones, est\u00e1 el hecho de que algunos textos b\u00edblicos suelen tener un tono \u201crega\u00f1\u00f3n\u201d. Casualmente, este domingo es distinto. Pablo, quien con frecuencia est\u00e1 rega\u00f1ando a los cristianos de las diferentes ciudades a las cuales evangeliz\u00f3, hoy est\u00e1 reconociendo en su carta, c\u00f3mo los cristianos de Tesal\u00f3nica son especiales porque al abandonar los \u00eddolos y confesar al \u00fanico Dios, se han convertido en un ejemplo para muchos en Macedonia y Acaya. Es m\u00e1s, pareciera que el Pablo del cual siempre tenemos noticias se ha levantado en un buen d\u00eda, porque contin\u00faa en un tono de agradecimiento y admiraci\u00f3n hacia los tesalonicenses, quienes se caracterizan por vivir las virtudes teologales de Fe, Esperanza y Amor; yendo un poco m\u00e1s lejos, les a\u00f1ade unas caracter\u00edsticas particulares: la fe es activa, el amor es servicial y la esperanza es fuerte en medio de los sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este texto tiene que ser para nosotros inspirador. Es posible ser buenos cristianos, que nos convirtamos a Dios, que volvamos nuestros ojos a \u00e9l y le sigamos de verdad. Ya hemos hecho un gran trabajo, un ejemplo es el estar aqu\u00ed, en esta celebraci\u00f3n, reconociendo con <em>fe<\/em> que Jes\u00fas resucit\u00f3 y que \u00e9l da sentido a nuestras vidas. Estamos reunidos en comunidad porque nos <em>amamos<\/em> los unos a los otros y no reconocemos que sea suficiente orar en las casas durante la semana, sino que tenemos que orar en comunidad. Finalmente, tenemos la <em>esperanza<\/em> de transformar el mundo y gozar de la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, como buen texto inspirador, tambi\u00e9n tiene que ponernos retos. No podemos contentarnos con tener fe, debemos tener una <em>fe activa<\/em> como la de la comunidad de Tesal\u00f3nica; debemos orar a tiempo y a destiempo y, cuestionar, desde la fe, estructuras de injusticia en nuestro cotidiano. Nuestra fe debe hacerse activa en el momento en que votamos, cuando nos manifestamos con respecto a lo favorable o desfavorable de las leyes. Nuestra fe no se tiene que evidenciar aqu\u00ed, en el domingo, cuando nos reunimos para orar; esta fe tiene que iluminar nuestra vida cotidiana, las decisiones que d\u00eda a d\u00eda tomamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, una fe activa nos debe llevar a un <em>amor servicial<\/em>. Si tenemos fe debemos amar a todas las personas y servirlas. Empecemos por servir y ayudar a todos aquellos que hacen parte de nuestra comunidad de fe. Hay ocasiones en que no sabemos qu\u00e9 dificultades atraviesan quienes est\u00e1n con nosotros en la celebraci\u00f3n dominical; lo m\u00e1s curioso es que compartimos con ellos un saludo de paz y seguramente nos sentamos juntos durante la hora del caf\u00e9. Debemos ir un paso adelante, conocer sus vidas y buscar opciones a trav\u00e9s de las cuales podamos ayudarlos en sus necesidades. Esto sin perder de vista a quienes est\u00e1n fuera. Pensemos cu\u00e1nta necesidad hay en este momento en nuestro barrio o ciudad y en cu\u00e1nto bien pudi\u00e9ramos hacer si nos anim\u00e1ramos a hacer que nuestro amor fuera m\u00e1s servicial de lo que ya es.<\/p>\n\n\n\n<p>Este amor servicial y la fe activa deben estar acompa\u00f1adas de una <em>esperanza fuerte<\/em>. Los tiempos que vivimos son dif\u00edciles: dificultades econ\u00f3micas, problemas familiares, inseguridad laboral, violencia en nuestros pa\u00edses y un ambiente tenso a nivel internacional que nos hace pensar en un futuro de hambrunas, guerras y crisis medioambiental profundizada por el cambio clim\u00e1tico, que nos plantean un panorama muy f\u00e1cil. Sin embargo, en medio de esas dificultades, debemos permanecer con una esperanza fuerte, porque Dios est\u00e1 con nosotros y est\u00e1 transformando el mundo a trav\u00e9s de las buenas acciones que d\u00eda a d\u00eda realizamos. Pensemos en todas las cosas buenas que hemos hecho a lo largo de este a\u00f1o; Dios ha actuado a trav\u00e9s nuestro y quiere seguir haci\u00e9ndolo. Pensemos de qu\u00e9 manera podemos hacer que nuestra fe siga siendo activa, nuestro amor, servicial, y nuestra esperanza, fuerte en medio de las dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Jes\u00fas en el Evangelio responde a la pregunta de si se debe pagar impuesto al C\u00e9sar, diciendo: \u201cden al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios\u201d. Se presenta aqu\u00ed una oportunidad para hablar de un tema que es dif\u00edcil en las comunidades: la mayordom\u00eda; nuestro compromiso de cuidar de nuestra iglesia y nuestra comunidad de fe y sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como somos muy puntuales con nuestras obligaciones civiles de pagar la renta o la cuota de nuestra casa, los servicios p\u00fablicos, el mercado, impuestos, tarjetas de cr\u00e9dito y dem\u00e1s deudas, del mismo modo estamos llamados a cooperar con nuestra comunidad de fe. Y no hablamos solamente de \u201cmeter nuestra mano al bolsillo\u201d para cooperar econ\u00f3micamente con nuestra comunidad, se trata de otras formas a trav\u00e9s de las cuales podemos servir a Dios en la Iglesia. Pensemos en dar de nuestro tiempo, talento y tesoro.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos dar a Dios lo que es de Dios a trav\u00e9s de la Iglesia: donando parte de nuestro <em>tiempo<\/em> para ayudar a las acciones que realizamos cada d\u00eda a favor de aquellos que m\u00e1s lo necesitan o para mantener en buen estado nuestras instalaciones o colaborando en las celebraciones; podemos donar <em>talento<\/em>: un contador p\u00fablico puede ayudar a llevar las finanzas de la Iglesia, un m\u00e9dico o abogado puede ser voluntario en programas de atenci\u00f3n a la comunidad, un jardinero, plomero, decorador\u2026 puede ayudar con el cuidado de nuestro espacio de oraci\u00f3n; y podemos donar <em>tesoro<\/em>, tal vez no dando el diez por ciento del ingreso mensual, pero s\u00ed dando con generosidad, desde nuestras posibilidades, para asegurar que podamos seguir transformando el mundo al estilo de Jes\u00fas, a trav\u00e9s de nuestras acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos a Dios, nuestro Se\u00f1or, que nos ayude a seguir firmes en nuestra esperanza, activos en nuestra fe y serviciales en nuestro amor, compartiendo nuestro tiempo, talento y tesoro para construir en este mundo el Reino de Dios por el que tanto oramos en el Padre Nuestro. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-14f97d3b-e205-4e87-89bf-92bd00b723cc\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sermon-Propio-24A-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 24 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sermon-Propio-24A-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-14f97d3b-e205-4e87-89bf-92bd00b723cc\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-17e43074-e306-40aa-b763-7c464d7ce1c0\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sermon-Propio-24A-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 24 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sermon-Propio-24A-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-17e43074-e306-40aa-b763-7c464d7ce1c0\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,939],"class_list":["post-294271","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-24a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2023-10-22","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169013},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 24 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 21 (A) \u2013 22 de octubre de 2023\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 45:1\u20137; Salmo 96:1\u20139, (10\u201313); 1 Tesalonicenses 1:1\u201310; San Mateo 22:15\u201322 A muchas personas no les gusta asistir a la iglesia. Dentro de las muchas razones, est\u00e1 el hecho de que algunos textos b\u00edblicos suelen tener un tono \u201crega\u00f1\u00f3n\u201d. Casualmente, este domingo es distinto. Pablo, quien con frecuencia est\u00e1 rega\u00f1ando a los cristianos de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-26T23:02:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 21 (A) \u2013 22 de octubre de 2023\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/\",\"name\":\"Propio 24 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2023-10-10T19:44:45+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-26T23:02:26+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 24 (A) \u2013 2023\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 24 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pentecost\u00e9s 21 (A) \u2013 22 de octubre de 2023","og_description":"LCR: Isa\u00edas 45:1\u20137; Salmo 96:1\u20139, (10\u201313); 1 Tesalonicenses 1:1\u201310; San Mateo 22:15\u201322 A muchas personas no les gusta asistir a la iglesia. Dentro de las muchas razones, est\u00e1 el hecho de que algunos textos b\u00edblicos suelen tener un tono \u201crega\u00f1\u00f3n\u201d. Casualmente, este domingo es distinto. Pablo, quien con frecuencia est\u00e1 rega\u00f1ando a los cristianos de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2023-11-26T23:02:26+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"Pentecost\u00e9s 21 (A) \u2013 22 de octubre de 2023","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Pr24-2023-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/","name":"Propio 24 (A) \u2013 2023 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2023-10-10T19:44:45+00:00","dateModified":"2023-11-26T23:02:26+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-a-22-de-octubre-de-2023\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 24 (A) \u2013 2023"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":914,"label":"Pentecost\u00e9s A"},{"value":939,"label":"Propio 24a"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Isa\u00edas 45:1\u20137; Salmo 96:1\u20139, (10\u201313); 1 Tesalonicenses 1:1\u201310; San Mateo 22:15\u201322 A muchas personas no les gusta asistir a la iglesia. Dentro de las muchas razones, est\u00e1 el hecho de que algunos textos b\u00edblicos suelen tener un tono \u201crega\u00f1\u00f3n\u201d. Casualmente, este domingo es distinto. Pablo, quien con frecuencia est\u00e1 rega\u00f1ando a los cristianos de&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/294271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}