{"id":299586,"date":"2024-01-04T12:11:04","date_gmt":"2024-01-04T17:11:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=299586"},"modified":"2024-01-04T12:11:08","modified_gmt":"2024-01-04T17:11:08","slug":"epifania-2-b-14-de-enero-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-2-b-14-de-enero-de-2024\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 2 (B) \u2013 14 de enero de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/epifania-2b\/\">LCR: 1 Samuel 3:1-10, (11-20); Salmo 139:1-6, 13-18 (=139:1-5, 12-17 LOC); 1 Corintios 6:12-20; San Juan 1:43-51<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-299604\" style=\"width:512px\" width=\"512\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/E2-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>\u201cDios toma la iniciativa y nos llama a ser sus disc\u00edpulos\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El plan de Dios para la humanidad redimida es conducirla a la plena felicidad y, para que esto se convierta en realidad, se requiere que el Pueblo de Dios -la Iglesia- disponga su coraz\u00f3n, pensamiento y voluntad para llegar al pleno conocimiento de la verdad que es Jes\u00fas. La colecta de este segundo Domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, clama para que seamos iluminados por la palabra y alimentados espiritualmente a trav\u00e9s de los sacramentos, ya que es \u00e9sta la manera como podemos conocer, amar y obedecer a Dios, y llevar a otros a este mismo conocimiento, amor y obediencia. Al recibir el Sacramento del Bautismo, somos enviados a ser testigos de la nueva vida en Cristo y nos comprometemos al anuncio de la Buena Nueva, una tarea que involucra todos los \u00e1mbitos de la existencia y abarca todas nuestras relaciones con las personas y con la creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no podemos tomar esta tarea a la ligera, necesitamos sentir el llamado, aceptarlo y comprometernos en un proceso que nos lleve a convertirnos en verdaderos disc\u00edpulos y as\u00ed poder discipular a otros. A lo largo de la historia el Se\u00f1or es quien ha tomado la iniciativa de llamar ministros a su servicio a trav\u00e9s de la Iglesia, no en vano los <em>Art\u00edculos de la Religi\u00f3n<\/em> (art\u00edculo XXIII) y el <em>Bosquejo de la Fe<\/em> de la Iglesia Episcopal, nos ense\u00f1an que el ministerio es un llamado que se concreta a trav\u00e9s de la comunidad de fe que, presidida por el Obispo, realiza el env\u00edo y lo supervisa para que el mensaje se transmita de forma inequ\u00edvoca.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que inicialmente el llamado no sea tan claro, que nos tardemos, como Samuel, en identificar quien nos llama y para qu\u00e9; en este tiempo, al igual que en tiempos del profeta, es dif\u00edcil reconocer las diversas formas como Dios se nos manifiesta, ya que vivimos en medio de la agitaci\u00f3n, la inmediatez y la ansiedad. Por eso es importante que, como parte del discernimiento de nuestra vocaci\u00f3n particular, nos acerquemos al \u201cArca de Dios\u201d donde la l\u00e1mpara del santuario est\u00e1 constantemente encendida para iluminarnos, que abramos nuestros o\u00eddos y corazones a la Palabra que nos inspira a responder con generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el relato del Evangelio de este domingo, Jes\u00fas encuentra a Felipe y, al igual que a Pedro y Andr\u00e9s, lo llama directa y personalmente, lo invita a seguirlo; estos disc\u00edpulos experimentan el encuentro con el Maestro y atienden su llamado de forma inmediata; sin embargo, cada experiencia es distinta pues, al contrario de \u00e9stos, tanto Samuel como Natanael necesitaron el acompa\u00f1amiento de El\u00ed y de Felipe, respectivamente, para discernir su vocaci\u00f3n. Muchas veces nuestros prejuicios, formaci\u00f3n, educaci\u00f3n y todo lo que llevamos en el interior como parte de nuestro desarrollo humano, puede afectar la manera como sentimos y respondemos al llamado de Dios. Natanael duda que, de Nazareth, una aldea peque\u00f1a y olvidada pueda salir <em>\u201calgo bueno\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Somos prestos para juzgar por las apariencias, rechazamos al que piensa, ama, adora o vive distinto, confiamos m\u00e1s en el que tiene dinero, conocimientos t\u00e9cnicos y\/o cient\u00edficos, capacidades especiales, discursos bonitos y olvidamos que Dios se revela y elije a los sencillos y humildes. Jes\u00fas reconoce en Natanael <em>\u201ca un verdadero israelita, en quien no hay falsedad\u201d<\/em> y este reconocimiento toma al disc\u00edpulo por sorpresa, porque inicialmente le cuesta comprender que el Maestro conozca su coraz\u00f3n y sus intenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La imagen que nos propone el Evangelio de San Juan, en la que el se\u00f1or expresa que vio al disc\u00edpulo cuando estaba debajo de la higuera y que esto genera en \u00e9l la aceptaci\u00f3n de la persona de Cristo, puede ser un poco confusa, sin embargo, debemos recordar que la higuera representa en los Evangelios al Israel de Dios, a ese pueblo elegido, llamado a recibir los beneficios de la Salvaci\u00f3n en Cristo; pues bien, este disc\u00edpulo es un fiel y sincero representante del antiguo pacto y as\u00ed lo reconoce Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al sentirse reconocido, Natanael abandona sus prejuicios, abre su coraz\u00f3n y reconoce en Jes\u00fas al Hijo de Dios, al rey de Israel, abri\u00e9ndose a una nueva realidad que le permite experimentar el misterio de Dios en su vida y entregarlo todo por el \u201cmovimiento de Jes\u00fas\u201d, como lo dir\u00eda nuestro Obispo Presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el proceso de discernimiento encontraremos personas o situaciones que nos puedan hacer pensar que el llamado no es real, que es producto de nuestra imaginaci\u00f3n o de nuestros deseos y ambiciones personales, y efectivamente habr\u00e1 casos en que podemos empecinarnos e insistir en una vocaci\u00f3n que no es la nuestra, pero el secreto para conocer la voluntad de Dios en nuestra vida nos lo da El\u00ed, en el primer libro de Samuel: <em>\u201cVuelve a acostarte. si el Se\u00f1or te llama, resp\u00f3ndele: \u201cHabla, que tu siervo escucha\u201d. <\/em>Es importante acallar los ruidos internos y externos, reposar, escuchar y, una vez sintamos el llamado con la claridad inequ\u00edvoca de que es la voz del Se\u00f1or que nos invita, poner la vida entera en ello con la certeza de que no quedaremos defraudados.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente el mensaje que predicamos no guste a muchos, experimentaremos miedo de confrontarnos a nosotros mismos y tambi\u00e9n a los dem\u00e1s, sin embargo, nuestra confianza viene del Se\u00f1or que, como dice el salmista, nos ha probado y conocido desde lo m\u00e1s profundo de nuestro ser. \u00c9l conoce nuestros pensamientos, intenciones y miedos, pone sobre nosotros su mano protectora y nos guarda de todo mal porque la misi\u00f3n es suya y nosotros simples mensajeros. Perseverar en la tarea es retador.<\/p>\n\n\n\n<p>El verdadero Disc\u00edpulo compromete la vida entera, no puede aliarse con un sistema de cosas que destruye, menosprecia y desdibuja la imagen de Dios en sus criaturas; no puede quedarse callado ante la injustica para congraciarse con la instrumentalizaci\u00f3n del ser humano al servicio de intereses mezquinos y alienantes.<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo nos recuerda que <em>\u201cno todo conviene\u201d<\/em> y que la libertad que nos da Cristo tiene los limites necesarios para evitar que nos convirtamos en esclavos de nuestros propios deseos, opiniones y ambiciones. Hemos sido rescatados del pecado por la muerte redentora de Jes\u00fas y nuestra tarea es por y para el Se\u00f1or, somos parte de su cuerpo m\u00edstico y templos de su Esp\u00edritu Santo que vive en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Ricardo Antonio Betancur Ortiz<\/em><\/strong><em>, es Abogado de profesi\u00f3n y Presb\u00edtero en la Di\u00f3cesis de Colombia, ha practicado la docencia en temas de Anglicanismo y estudio del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan en el Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de la Di\u00f3cesis.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1b7d3c85-0995-4e22-acb8-4a1b668dea6b\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sermon-Epifania-2-Spanish.docx\">Word \u2013 Epifan\u00eda 2 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sermon-Epifania-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1b7d3c85-0995-4e22-acb8-4a1b668dea6b\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-e3a6e282-7397-41c8-918b-def6d9e0a65a\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sermon-Epifania-2-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Epifan\u00eda 2 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sermon-Epifania-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e3a6e282-7397-41c8-918b-def6d9e0a65a\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[948,946],"class_list":["post-299586","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-2b","category-epifania-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-01-14","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 2 (B) \u2013 14 de enero de 2024 &#8211; 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