{"id":303544,"date":"2024-03-12T13:30:16","date_gmt":"2024-03-12T17:30:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=303544"},"modified":"2024-03-12T13:30:20","modified_gmt":"2024-03-12T17:30:20","slug":"la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/","title":{"rendered":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/gran-vigilia-b\/\">LCR: Salmo 114; Romanos 6:3-11; San Marcos 16:1-8.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-303555\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong><em>\u201cCu\u00e1n Santa esta noche, en que se pone en fuga la maldad y se lava el pecado\u2026&nbsp; Expulsa al orgullo y al odio, y trae paz y concordia\u201d. (LOC. 207)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llenos de esperanza nos adentramos en esta gloriosa noche en vigilante espera para contemplar al lucero del alba y participar del gozo de un nuevo amanecer; Cristo lo ilumina todo con su resplandor y nos ofrece una nueva vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El Creador de todo cuanto existe permiti\u00f3 y propici\u00f3 el surgimiento de la vida, nos dio un lugar para que seamos felices y vivamos una existencia llena de la plenitud de su amor. (G\u00e9nesis 1-2). Como nos lo relata el mismo libro sagrado, la entrada del mal en el mundo se manifest\u00f3 en desobediencia, verg\u00fcenza, envidias, acusaciones de unos contra otros y hasta en el desprecio de la vida misma. Ninguno de estos males es ajeno a nosotros, tanto en el pasado como en el presente, y debido al inmenso amor del creador por sus criaturas, Dios ha buscado y contin\u00faa buscando la forma de mantener a salvo a sus hijos y a su creaci\u00f3n en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Con gran dolor, el hacedor de todo, permiti\u00f3 que su obra maestra tuviera un nuevo comienzo; el diluvio universal nos muestra la determinaci\u00f3n Divina de no permitir la destrucci\u00f3n total y definitiva de su trabajo; el agua es figura de esa profunda purificaci\u00f3n por la que deb\u00eda pasar, no s\u00f3lo la humanidad, sino todo lo creado, y esa agua es a su vez el s\u00edmbolo del bautismo en el que hoy los cristianos somos incorporados al Pueblo Santo como hijos de Dios por adopci\u00f3n y restaurados a la nueva vida en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>De aquel diluvio naci\u00f3 una nueva creaci\u00f3n y del Bautismo nace una nueva criatura que reconoce, ama y respeta a Dios, a sus semejantes y a su propio entorno, nacen nuevos hijos en la fe, capacitados para vivir bajo la voluntad del Se\u00f1or y en armon\u00eda con toda la creaci\u00f3n; hombres y mujeres fieles, determinados y con total confianza en el Padre Eterno a semejanza de Abraham, a quien el ap\u00f3stol San Pablo llama Padre de la fe; dispuestos como el santo patriarca a poner sus vidas en las manos de Dios sin ning\u00fan temor o condici\u00f3n, aun cuando las circunstancias no sean tan claras o no se vean bien, como nos relata el cap\u00edtulo 22 del libro del G\u00e9nesis.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta Santa noche traemos a la memoria la historia de nuestra Salvaci\u00f3n, la cual nos recuerda que Dios ha intervenido desde siempre y para siempre para cuidar, guiar y conducir a su pueblo elegido. El relato del mar Rojo, descrito en el cap\u00edtulo 14 del libro del \u00c9xodo, da testimonio de un pueblo que pasa de la esclavitud a la libertad a trav\u00e9s del agua, como figura del bautismo, que nos permite ser un pueblo nuevo y libre que pasa de la muerte a la vida por Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de ese nuevo nacimiento por el Santo Bautismo Dios, a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu, nos restaura. El Bautismo es signo y s\u00edmbolo de la muerte y la resurrecci\u00f3n; en el agua bautismal somos sepultados con Cristo (Romanos 6:4). El pecado ha sido derrotado en la muerte de Jes\u00fas, con \u00c9l nacemos a una nueva vida y somos capacitados por la Gracia para el anuncio de la Buena Nueva. <em>\u201cEl bautismo\u2026 es un signo de regeneraci\u00f3n o renacimiento\u201d <\/em>(Art\u00edculos de la religi\u00f3n No. XXVII) y, como signo, es indicador de una realidad espiritual profunda que opera en el cristiano a trav\u00e9s de la gracia santificante que le permite vivir para Dios y comunicar el Evangelio con la palabra y el ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa nueva vida en Cristo asumida conscientemente, con amor y alegr\u00eda, es la que nos da la capacidad de reconocer a Jes\u00fas vivo entre nosotros como comunidad de creyentes que formamos ese cuerpo m\u00edstico a trav\u00e9s del cual \u00c9l sigue actuando en el mundo y que se debe manifestar en la Iglesia, nuevo pueblo de Dios, como testimonio vivo para las personas de todos los tiempo, clases y condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ponemos nuestra existencia en sus manos amorosas, \u00c9l nos sigue guiando en cada paso, decisi\u00f3n, dificultad que aparezca en nuestro peregrinar. Al igual que cuid\u00f3 a su pueblo en la antig\u00fcedad iluminando su caminar a trav\u00e9s de una columna de fuego en las oscuras noches a trav\u00e9s del desierto (\u00c9xodo 13:21-22), hoy tambi\u00e9n representamos en el cirio pascual, que hemos preparado y adornado cuidadosamente y que consagramos como signo de Cristo vivo y resucitado, la luz que iluminar\u00e1 todos los grandes acontecimientos de nuestra fe durante el a\u00f1o hasta la pr\u00f3xima pascua; lo encenderemos para iluminar a cada bautizado en su nuevo nacimiento, nos recordar\u00e1 la presencia permanente de Cristo vivo entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s, al igual que las mujeres del evangelio, llegamos a esta Santa Noche de Vigilia con el coraz\u00f3n arrugado despu\u00e9s de haber meditado los acontecimientos desgarradores de la pasi\u00f3n de Cristo; traemos adem\u00e1s nuestros propios dolores, tristezas, enfermedades, dificultades de toda \u00edndole y, en general, muchas cruces que cargamos en nuestro diario vivir. Venimos, como aquellas mujeres, dispuestos a \u201cembalsamar\u201d nuestras dolencias, resignados tal vez al dolor y al sufrimiento; pero el Evangelio nos invita a tener un encuentro diferente, glorioso, resucitado, restaurador, sanador, fortalecedor y que avive nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontrarse con un Jes\u00fas vivo y vivificador debe ser la experiencia de esta gran noche, pero es necesario que nos dispongamos como aquellas mujeres, acercarnos llenos de entusiasmo para vivir una paciente espera hasta que alumbre el sol del nuevo d\u00eda en nuestro interior, hacer nuestro mejor esfuerzo por \u201cremover la piedra\u201d que nos separa de Dios y de los hermanos, quitarnos los prejuicios, abrir la mente y el coraz\u00f3n a la fe y as\u00ed poder reconocer a Jes\u00fas vivo y glorioso en medio de nosotros. Es posible que esa realidad sobrenatural nos cause asombro, impresi\u00f3n o temor como a las mujeres en el sepulcro, pero evidenciar a Cristo vivo ser\u00e1 una experiencia liberadora.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or nos llama por nuestro nombre, se nos revela y nos env\u00eda igual que a aquellas mujeres, nos invita a encontrarlo en nuestra propia Galilea, en nuestra familia, trabajo, vecindario, comunidad eclesial, en el lugar y contexto de nuestra propia cotidianidad, donde est\u00e1 nuestra gente, parientes, amigos y, en general, nuestras ra\u00edces, en ese lugar donde podremos gritar llenos de j\u00fabilo: \u201cAleluya, Cristo ha resucitado; Es verdad el Se\u00f1or ha resucitado, Aleluya\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Ricardo Antonio Betancur Ortiz<\/em><\/strong><em>, es Abogado de profesi\u00f3n y Presb\u00edtero en la Di\u00f3cesis de Colombia, ha practicado la docencia en temas de Anglicanismo y estudio del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan en el Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de la Di\u00f3cesis.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3bcd55ee-0119-4599-a770-79334bcaa0f3\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-La-Gran-Vigilia-B-Spanish.docx\">Word \u2013 La Gran Vigilia Pascual<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-La-Gran-Vigilia-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3bcd55ee-0119-4599-a770-79334bcaa0f3\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-f0087305-e138-45bc-aaff-ca93557fb4b9\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-La-Gran-Vigilia-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 La Gran Vigilia Pascual<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-La-Gran-Vigilia-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-f0087305-e138-45bc-aaff-ca93557fb4b9\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[961,962],"class_list":["post-303544","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-b","category-vigilia-pascual-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-03-30","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Salmo 114; Romanos 6:3-11; San Marcos 16:1-8. \u201cCu\u00e1n Santa esta noche, en que se pone en fuga la maldad y se lava el pecado\u2026&nbsp; Expulsa al orgullo y al odio, y trae paz y concordia\u201d. (LOC. 207) Llenos de esperanza nos adentramos en esta gloriosa noche en vigilante espera para contemplar al lucero del [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-03-12T17:30:20+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/\",\"name\":\"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2024-03-12T17:30:16+00:00\",\"dateModified\":\"2024-03-12T17:30:20+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024","og_description":"LCR: Salmo 114; Romanos 6:3-11; San Marcos 16:1-8. \u201cCu\u00e1n Santa esta noche, en que se pone en fuga la maldad y se lava el pecado\u2026&nbsp; Expulsa al orgullo y al odio, y trae paz y concordia\u201d. (LOC. 207) Llenos de esperanza nos adentramos en esta gloriosa noche en vigilante espera para contemplar al lucero del [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2024-03-12T17:30:20+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/EV-2024-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/","name":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2024-03-12T17:30:16+00:00","dateModified":"2024-03-12T17:30:20+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/la-gran-vigilia-pascual-b-30-de-marzo-de-2024\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Gran Vigilia Pascual (B) \u2013 30 de marzo de 2024"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":961,"label":"Pascua B"},{"value":962,"label":"Vigilia Pascual B"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Salmo 114; Romanos 6:3-11; San Marcos 16:1-8. \u201cCu\u00e1n Santa esta noche, en que se pone en fuga la maldad y se lava el pecado\u2026&nbsp; Expulsa al orgullo y al odio, y trae paz y concordia\u201d. (LOC. 207) Llenos de esperanza nos adentramos en esta gloriosa noche en vigilante espera para contemplar al lucero del&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/303544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=303544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=303544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}