{"id":303545,"date":"2024-03-12T13:30:22","date_gmt":"2024-03-12T17:30:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=303545"},"modified":"2024-03-12T13:30:26","modified_gmt":"2024-03-12T17:30:26","slug":"pascua-b-31-de-marzo-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-b-31-de-marzo-de-2024\/","title":{"rendered":"Pascua (B) \u2013 31 de marzo de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/dia-de-pascua-b\/\">LCR: Hechos 10:34\u201343 o Isa\u00edas 25:6\u20139; Salmo 118:1\u20132, 14\u201324; 1 Corintios 15:1\u201311 o Hechos 10:34\u201343; San Juan 20:1\u201318 o San Marcos 16:1\u20138<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-303558\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/ED-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong><em>\u201cCreyeron en la Escritura y en las palabras de Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este d\u00eda de Pascua el saludo lit\u00fargico: \u201c\u00a1Aleluya! Cristo ha resucitado\u201d, es m\u00e1s que una expresi\u00f3n moment\u00e1nea de un hecho del pasado. Esta afirmaci\u00f3n constituye la declaraci\u00f3n espiritual m\u00e1s importante de toda la fe cristiana y es tal su profundidad que al recibir el saludo respondemos en manera afirmativa y confesional: \u201c\u00a1Es verdad! El Se\u00f1or ha resucitado \u00a1Aleluya!\u201d. Estas palabras representan para el creyente la convicci\u00f3n de que Jes\u00fas, el Resucitado, vive eternamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las expresiones de los evangelios: \u201cPasado el s\u00e1bado\u201d (Marcos 16:1) o \u201cEl primer d\u00eda de la semana\u201d (Juan 20:1), narran c\u00f3mo el tercer d\u00eda es el momento de la resurrecci\u00f3n y del encuentro con la tumba vac\u00eda. All\u00ed los \u00e1ngeles mensajeros del resucitado dan testimonio de que los eventos que Mar\u00eda Magdalena, las otras las mujeres, Pedro y los otros disc\u00edpulos experimentan son verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n, desde el relato de los evangelios, narra particulares que describen la intervenci\u00f3n de Dios que cumple sus promesas: \u201cNo he de morir, sino que vivir\u00e9 y contar\u00e9 las haza\u00f1as del Se\u00f1or.\u201d (Salmo 118:17). Pero para recibir la vida del resucitado se requiere la fe y la aceptaci\u00f3n de que Dios tiene una l\u00f3gica diferente de la del mundo. Si los \u00e1ngeles fueron necesarios en el lugar de la resurrecci\u00f3n para dar instrucciones a las mujeres y a los disc\u00edpulos, quiere decir que la resurrecci\u00f3n es dif\u00edcil de entender y explicar. Puede ser porque vivimos en un mundo acostumbrado al pecado y la muerte, o porque nuestra fe es a\u00fan muy tambaleante como la de Pedro que no obstante dijo que dar\u00eda su vida por Jes\u00fas fue capaz de negarlo en el momento de la prueba, o porque buscamos a Jes\u00fas entre los muertos e ignoramos que Jes\u00fas resucitado est\u00e1 cerca de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun con todas nuestras falencias y dudas, la piedra removida del sepulcro, las vendas, la ausencia de Jes\u00fas y la tumba vac\u00eda confirman que Dios actu\u00f3 y que Jes\u00fas vive eternamente. El Emanuel, Dios con nosotros, quien prometi\u00f3 que estar\u00eda con nosotros siempre confirma sus predicciones, y en su vida nueva, abundante, encuentran cumplimiento todas las profec\u00edas. Jes\u00fas est\u00e1 vivo, ha resucitado, \u00e9ste es el mensaje siempre actual al centro de la vida cristiana. Hoy nosotros y todos los que celebramos este misterio declaramos con Mar\u00eda Magdalena, en primera persona: he visto al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es m\u00e1s que un hecho personal entre Jes\u00fas y el Padre. Jes\u00fas comparte su resurrecci\u00f3n con nosotros, nos muestra que tambi\u00e9n nosotros tendremos la oportunidad de vivir con \u00e9l eternamente y que comenzamos esa comuni\u00f3n aqu\u00ed en vida antes de morir.<\/p>\n\n\n\n<p>En Pascua pasamos con Jes\u00fas de la muerte, el pecado, la tumba y la desesperaci\u00f3n al jard\u00edn del sepulcro donde Jes\u00fas ha experimentado la vida nueva, transformada y abundante que el Padre le da. Jes\u00fas deja el sepulcro abierto y la piedra removida, porque conoce que es importante y necesario tambi\u00e9n para nosotros salir del sepulcro y vivir en manera diferente. Aunque s\u00ed que nos hemos acostumbrado a las cadenas del pecado y vivimos en una cultura de muerte, la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es real y es tambi\u00e9n para nuestra vida<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso celebramos la Pascua como reconocimiento y declaraci\u00f3n de que la vida de Jes\u00fas y con Jes\u00fas es eterna. Por eso nos reunimos el primer d\u00eda de la semana alrededor del Altar para recordar y celebrar su presencia en torno a nosotros. Por eso regresamos al Altar cada Domingo para confirmar, recordar y celebrar que la tumba est\u00e1 vac\u00eda, Jes\u00fas ha resucitado y nos renueva en su amor y perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta de Jes\u00fas a Mar\u00eda Magdalena \u201cMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfA qui\u00e9n buscas?\u201d Confirma su preocupaci\u00f3n y presencia en todos nuestros dolores y dificultades. As\u00ed como lo hizo con ella, tambi\u00e9n a cada uno de nosotros Jes\u00fas nos llama por nombre para darse a conocer. Por esto todo el sufrimiento humano por la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es aceptado y superado. En Jes\u00fas resucitado encontramos al Buen Pastor que nos llama por nombre porque quiere que obedezcamos su voz y lo sigamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al experimentar la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas tenemos que dar testimonio y compartir con nuestras acciones que \u00e9l vive con nosotros porque lo hemos visto. Es responsabilidad nuestra como cristianos comunicar a quienes viven en sepulcros, tumbas, encadenados a sus pecados, adiciones o esclavos de la muerte, que Dios ha actuado y que Jes\u00fas vive con nosotros para siempre. La vida nueva que Jes\u00fas recibe la comparte con nosotros, por consiguiente, en la Pascua somos renovados, transformados y recibimos la oportunidad de una vida nueva con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte ha sido derrotada y la victoria es para la vida. Nuestro antiguo enemigo, la muerte, que entr\u00f3 al mundo por la desobediencia de Ad\u00e1n y Eva, ha sido vencida por la obediencia de Jes\u00fas. La muerte no tiene ning\u00fan control Jes\u00fas sobre y por consiguiente sobre quienes creemos en \u00e9l. La muerte y su sepulcro no fueron capaces de contener la vida abundante de Jes\u00fas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy jubilosos y alegres decimos: \u201c\u00a1La diestra del Se\u00f1or es excelsa!\u00a1La diestra del Se\u00f1or ha triunfado!\u201d (Salmo 118:16). Pascua es el encuentro personal con Jes\u00fas, el resucitado; es el reconocimiento que nuestra naturaleza pecadora es perdonada y habilitada para recibir y compartir la vida nueva del resucitado. Por eso nos alegramos y proclamamos: \u201c\u00a1Es verdad! El Se\u00f1or ha resucitado \u00a1Aleluya!\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Dr. Fabi\u00e1n Villalobos<\/em><\/strong><em> es Rector en la Iglesia Episcopal Cristo en la Di\u00f3cesis de Dallas, Texas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a4916da7-5722-4eeb-b5fe-6fea62c734e8\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-Pascua-B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-Pascua-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a4916da7-5722-4eeb-b5fe-6fea62c734e8\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-76a6e093-29ba-41ef-8c1f-b78938bed907\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-Pascua-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Sermon-Pascua-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-76a6e093-29ba-41ef-8c1f-b78938bed907\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[963,961],"class_list":["post-303545","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-dia-de-pascua-b","category-pascua-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-03-31","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":279279},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua (B) \u2013 31 de marzo de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-b-31-de-marzo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua (B) \u2013 31 de marzo de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 10:34\u201343 o Isa\u00edas 25:6\u20139; Salmo 118:1\u20132, 14\u201324; 1 Corintios 15:1\u201311 o Hechos 10:34\u201343; San Juan 20:1\u201318 o San Marcos 16:1\u20138 \u201cCreyeron en la Escritura y en las palabras de Jes\u00fas\u201d. 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