{"id":305876,"date":"2024-04-11T13:48:45","date_gmt":"2024-04-11T17:48:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=305876"},"modified":"2024-04-11T13:48:49","modified_gmt":"2024-04-11T17:48:49","slug":"pascua-5-b-28-de-abril-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-b-28-de-abril-de-2024\/","title":{"rendered":"Pascua 5 (B) \u2013 28 de abril de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-5b\/\">LCR: Hechos 8:26\u201340; Salmo 22:25\u201331 (= 22:24\u201330 LOC); 1 San Juan 4:7\u201321; San Juan 15:1\u20138<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-305881\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ea5-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Podemos ver, a trav\u00e9s de la lectura m\u00e1s o menos continua del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, c\u00f3mo los primeros cap\u00edtulos nos muestran el avance y desarrollo que va teniendo la Iglesia apost\u00f3lica; en varias oportunidades nos dice el autor que muchos al escuchar las ense\u00f1anzas de los ap\u00f3stoles, ver los signos que obraban, su forma de vida y testimonio, se un\u00edan al \u201cNuevo Camino\u201d propuesto por ellos. No podemos dejar de subrayar que esta prosperidad de la Iglesia es obra exclusiva del Esp\u00edritu Santo y de la fuerza de Jes\u00fas Resucitado. \u00c9sa es la intencionalidad de Lucas cuando nos narra cada nuevo avance, los conflictos y contradicciones que la comunidad apost\u00f3lica tiene que afrontar debido a la resistencia de las autoridades del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que el autor de Hechos ha ilustrado suficientemente la vida de la comunidad dedica tambi\u00e9n cierto espacio a la actividad personal o individual. Se nota que Lucas da mucha importancia al testimonio que tiene que aportar cada uno como individuo; por eso le da un especial realce a Esteban a quien presenta pr\u00e1cticamente como el ejemplo de quien es capaz de imitar a cabalidad y hasta las \u00faltimas consecuencias al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa perspectiva el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos presenta hoy la figura de Felipe en su tarea como misionero, la <em>iniciativa del Esp\u00edritu<\/em>, que es lo que continuamente est\u00e1 resaltando Lucas, aparece aqu\u00ed m\u00e1s clara todav\u00eda. Felipe recibe una orden que lo lleva, no a la ciudad sino al desierto; no a evangelizar multitudes, sino a una sola persona, a un eunuco. El escenario parece irreal. De hecho, ninguna de las rutas que un\u00eda a Gaza con Jerusal\u00e9n atravesaba el desierto. Sin embargo, por all\u00ed transitaba aquel personaje et\u00edope, eunuco y pagano, aunque \u201csimpatizante\u201d de la fe jud\u00eda, no circuncidado y como tal, excluido.<\/p>\n\n\n\n<p>La evangelizaci\u00f3n de este hombre representa otra apertura trascendental de la Iglesia, en la cual se cumple una profec\u00eda: \u201cSi un extranjero se entrega al Se\u00f1or, no debe decir: \u00abEl Se\u00f1or me tendr\u00e1 separado de su pueblo.\u00bb Ni tampoco el eunuco debe decir: \u00abYo soy un \u00e1rbol seco.\u00bb\u201d. (Is 56:3). Lucas est\u00e1 exponiendo c\u00f3mo se comprende y se explica la Escritura en la nueva comunidad. El et\u00edope va leyendo en voz alta uno de los pasajes b\u00edblicos m\u00e1s dif\u00edciles de comprender. Hac\u00eda siglos que los jud\u00edos se preguntaban por la persona que cumpliese exactamente todo lo que contiene la profec\u00eda y que realizara en favor del pueblo lo que dice el profeta. Felipe, como Jes\u00fas camino de Ema\u00fas (Lc 24:45s), ofrece al extranjero la respuesta: es la persona de Jes\u00fas, muerto y resucitado, de quien est\u00e1 hablando el profeta (cf. Is 52:13\u201353:12).<\/p>\n\n\n\n<p>La evangelizaci\u00f3n de Esteban s\u00f3lo puede tener como consecuencia la conversi\u00f3n del et\u00edope, quien pide el bautismo. \u00bfQu\u00e9 le impide recibirlo, ser eunuco, ser extranjero? En la pregunta resuenan las dudas e incertidumbres de las primeras comunidades. Lucas responde que el gesto de Felipe bautizando al et\u00edope es obra de Dios, de su Esp\u00edritu. Un s\u00edmbolo unitario de fecundidad gobierna este bello relato de Lucas: del terreno desierto brota una fuente de agua vivificante, del libro incomprensible brota un sentido que ilumina y transforma, y el est\u00e9ril recobra nueva vida. De nuevo, Lucas menciona la alegr\u00eda: el eunuco sigui\u00f3 su camino muy contento. No conocemos su nombre para venerarlo en la Iglesia; quiz\u00e1s su nombre sea multitud. (cf. La Biblia de nuestro pueblo. Comment. in situ).<\/p>\n\n\n\n<p>En consonancia con la primera lectura, el evangelio de Juan nos presenta hoy el bello pasaje de la vid y los sarmientos. Recordemos que el pasaje se halla en el contexto de la \u00faltima cena -que constituye una unidad con el lavatorio de los pies-, despu\u00e9s de la cual Juan inserta una serie de ense\u00f1anzas y recomendaciones de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos. Pues bien, la alegor\u00eda de la vid, a la cual deben estar unidas las ramas para lograr los mejores frutos, es la imagen que elige Jes\u00fas para recomendar a sus seguidores que siempre deben estar unidos a \u00e9l. Fuera de esta unidad con Jes\u00fas el disc\u00edpulo no puede dar el fruto que corresponde a un disc\u00edpulo. \u00bfPuede el evangelizador, de cualquier tiempo, transmitir en sus tareas de evangelizaci\u00f3n la aut\u00e9ntica imagen de Jes\u00fas y su propuesta de vida nueva si no est\u00e1 unido a \u00e9l? Evidentemente no.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos casos hay quienes hablan mucho sobre Jes\u00fas; predicadores y hasta grupos alaban y bendicen el nombre de Jes\u00fas, sin embargo, los frutos que producen dejan mucho qu\u00e9 desear. Ello quiere decir que no basta con hablar cosas muy bellas de Jes\u00fas; no basta con proclamar pasajes enteros de evangelio si no hay intenci\u00f3n ni disposici\u00f3n para dejarse moldear por Jes\u00fas, si no hay claridad sobre la aut\u00e9ntica propuesta de Jes\u00fas. El disc\u00edpulo que se ha dejado transformar por Jes\u00fas, antes que hablar de \u00e9l, lo transmite y lo proyecta en sus gestos y acciones, \u00e9se es el que est\u00e1 unido a Jes\u00fas y, por tanto, sus frutos son los que s\u00f3lo Jes\u00fas podr\u00eda dar; lo contrario es predicarse a s\u00ed mismo, vanagloriarse como disc\u00edpulo de alguien a quien no se le ha dado entrada en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La vivencia profunda de esa unidad con Jes\u00fas nos debe impulsar a anunciar con alegr\u00eda el mensaje esperanzador y siempre lleno de optimismo tal como \u00e9l se lo anunci\u00f3 a la generaci\u00f3n de su tiempo. El pesimismo y los discursos amenazantes no pueden tener cabida en nuestra predicaci\u00f3n porque ya es suficiente para el creyente tener que soportar las amenazas y zozobras de cada d\u00eda, para tener que escuchar tambi\u00e9n nuevas y m\u00e1s amenazas en una predicaci\u00f3n. No todo discurso sobre Jes\u00fas es necesariamente cristiano, no toda obra hecha en nombre de Jes\u00fas es cristiana. En nombre de \u00e9l y de su cruz se sigue persiguiendo, excluyendo y oprimiendo y, lo peor, se sigue explotando a mucha gente a trav\u00e9s de verdaderos \u201cprogramas\u201d de comercio religioso como si la fe fuera un art\u00edculo comercial. \u00c9se no es el fruto que produce el que sigue a Jes\u00fas seg\u00fan \u00e9l mismo nos lo dice en el pasaje que escuchamos hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Roguemos al Se\u00f1or para que quienes decimos ser seguidores de Jes\u00fas estemos muy atentos a demostrar con nuestras palabras y acciones que de verdad somos esas ramas unidas al \u00fanico y genuino tronco que es \u00e9l, como quien nos alimenta continuamente con su fuerza y con su luz. Que \u00e9l nos libre del orgullo y del ego\u00edsmo, que nos d\u00e9 la sabidur\u00eda necesaria para saber discernir cu\u00e1ndo nos estamos alejando de \u00e9l como tronco, para volver a unirnos a \u00e9l y mantenernos siempre as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Gonzalo<\/em><\/strong><em> <strong>Rend\u00f3n<\/strong> es cl\u00e9rigo de la Iglesia Episcopal de Colombia y es docente universitario. Presta sus servicios en la Parroquia San Lucas en Medell\u00edn, y es Rector y profesor del Centro de Estudios Teol\u00f3gicos (CET) de la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-482243d2-2ab0-448e-a588-ab494f715088\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 5 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-482243d2-2ab0-448e-a588-ab494f715088\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c9d023c7-0d7b-4b72-a731-dd23f0bd53ab\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 5 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c9d023c7-0d7b-4b72-a731-dd23f0bd53ab\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[967,961],"class_list":["post-305876","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-5b","category-pascua-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-04-28","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 5 (B) \u2013 28 de abril de 2024 &#8211; 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