{"id":306660,"date":"2024-04-24T08:49:46","date_gmt":"2024-04-24T12:49:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=306660"},"modified":"2024-04-24T08:53:30","modified_gmt":"2024-04-24T12:53:30","slug":"pentecostes-b-19-de-mayo-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-b-19-de-mayo-de-2024\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s (B) \u2013 19 de mayo de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/dia-de-pentecostes-b\/\">LCR: Hechos 2:1-21 o Ezequiel 37:1-14; Salmo 104:25-35,37 LOC; Romanos 8:22-27 o Hechos 2:1-21; San Juan 15:26-27; 16:4b-15<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-306668\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pent-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hoy, en el d\u00eda n\u00famero cincuenta del Tiempo Pascual, celebramos la fiesta de Pentecost\u00e9s. Es el d\u00eda en que el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre los ap\u00f3stoles reunidos en Jerusal\u00e9n, capacit\u00e1ndolos para predicar el Evangelio a las personas de una multitud de naciones que estaban en la ciudad santa. Tambi\u00e9n es el d\u00eda en que com\u00fanmente decimos: la Iglesia cristiana cumplea\u00f1os. Aunque existen otros momentos que ser\u00edan buenos candidatos para establecer el nacimiento de la Iglesia, la fiesta de Pentecost\u00e9s tiene mucho qu\u00e9 aboga a su favor. Principalmente, podemos hablar del inicio de la Iglesia en Pentecost\u00e9s, porque este es el d\u00eda en que sorpresivamente los ap\u00f3stoles y otros disc\u00edpulos comenzaron su misi\u00f3n y ministerio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pentecost\u00e9s realmente fue sorpresivo para aquellos disc\u00edpulos. Debemos recordar que aun con haber visto al Se\u00f1or resucitado y haber recibido sus ense\u00f1anzas sobre los cuarenta d\u00edas antes de la Ascensi\u00f3n, ninguno sab\u00eda qu\u00e9 esperar. Estaban congregados en el cen\u00e1culo (o aposento alto) con los Once, Mar\u00eda y otros familiares de Jes\u00fas, y estaban en oraci\u00f3n como el Se\u00f1or les hab\u00eda mandado, cuando una serie de manifestaciones poderosas del Esp\u00edritu Santo los sorprendi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>De repente, un gran ruido que ven\u00eda del cielo, como de un viento fuerte, reson\u00f3 en toda la casa donde ellos estaban<\/em>. <em>Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asent\u00f3 una. Y todos quedaron llenos del Esp\u00edritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, seg\u00fan el Esp\u00edritu hac\u00eda que hablaran\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En muchos textos b\u00edblicos se asocia el movimiento del viento con el Esp\u00edritu Santo \u2014s\u00f3lo tenemos que pensar en las primeras l\u00edneas de G\u00e9nesis o en el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y Nicodemo en el Evangelio de Juan\u2014, tanto as\u00ed que a veces se usa la misma palabra para los dos conceptos. El ruido del viento es la potencia del Esp\u00edritu de Dios que viene a obrar en la vida de los disc\u00edpulos y hacerlos instrumentos del proyecto divino.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lenguas de fuego tambi\u00e9n son una manifestaci\u00f3n reveladora. Cuando San Juan Bautista anunci\u00f3 el bautismo de arrepentimiento, tambi\u00e9n anunci\u00f3 que otro, mayor que \u00e9l, vendr\u00eda para bautizar con el Esp\u00edritu Santo y con fuego. En Pentecost\u00e9s el fuego del Esp\u00edritu Santo abiertamente descendi\u00f3 sobre los disc\u00edpulos, llen\u00e1ndolos de su poder y capacit\u00e1ndolos para hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es importante que hagamos hincapi\u00e9 en que los disc\u00edpulos no recibieron el don del Esp\u00edritu Santo s\u00f3lo para disfrutarlo ellos mismos, como una experiencia religiosa muy bonita o un hito m\u00e1s en su vida espiritual. Al contrario, recibieron la potencia del Esp\u00edritu para llevar a cabo la misi\u00f3n de la Iglesia: <em>Anunciar la Resurrecci\u00f3n de Cristo y predicar el mensaje de salvaci\u00f3n a toda la humanidad.<\/em> Y ah\u00ed mismo comenzaron su tarea.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro sitio del libro, el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles indica que los ap\u00f3stoles no eran personas de educaci\u00f3n formal, por esto la multitud pregunta: \u201c\u00bfAcaso no son galileos todos estos que est\u00e1n hablando?\u201d. Sin embargo, en la lectura de hoy escuchamos que anunciaron la Resurrecci\u00f3n a personas de muchos pa\u00edses que oyeron el mensaje de Jes\u00fas en sus propias lenguas. Fue el don del Esp\u00edritu Santo que lo hizo posible y efectivo. Todos estaban asombrados, algunos se burlaban, por lo que pidieron una explicaci\u00f3n de los extra\u00f1os acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pedro les ofreci\u00f3 una explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno: Las promesas de Dios se estaban cumpliendo en su presencia: \u201cTambi\u00e9n sobre mis siervos y mis siervas derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu en aquellos d\u00edas, y comunicar\u00e1n mensajes prof\u00e9ticos\u201d<em>.<\/em> Tambi\u00e9n fue en cumplimiento de la promesa de Jesucristo que le\u00edmos en el texto del Evangelio, la de enviar el Defensor que viene del Padre para ser testigo del Hijo y convertir a los disc\u00edpulos en sus testigos tambi\u00e9n, siendo guiados por el Esp\u00edritu de verdad. Por tanto, la predicaci\u00f3n de Pedro nos indica que el D\u00eda de Pentecost\u00e9s vino como respuesta y cumplimiento de las promesas de Dios y signo de un cambio profundo en la vida del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo tambi\u00e9n entendi\u00f3 que la presencia del Esp\u00edritu Santo entre los creyentes muestra un cambio marcado para el mundo entero. Seg\u00fan la carta a los Romanos, no s\u00f3lo los jud\u00edos, ni siquiera s\u00f3lo los seres humanos esperamos la salvaci\u00f3n definitiva, sino toda la creaci\u00f3n: \u201cSabemos que hasta ahora la creaci\u00f3n entera se queja y sufre como una mujer con dolores de parto\u201d. Pero, seg\u00fan el ap\u00f3stol, los fieles tenemos el Esp\u00edritu Santo como anticipo de esa salvaci\u00f3n, y tenemos la fortaleza y ayuda de Dios por su Esp\u00edritu para acercarnos a \u00e9l y cumplir con la misi\u00f3n que \u00e9l nos ha encomendado. El Esp\u00edritu Santo nos ayuda, incluso cuando no sabemos orar debidamente, nos renueva diariamente hasta alcanzar la salvaci\u00f3n prometida, y nos da la esperanza de una vida nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al D\u00eda de Pentecost\u00e9s, vemos el poder renovador del Esp\u00edritu Santo en las acciones de Pedro y los otros disc\u00edpulos, al ver c\u00f3mo fueron transformados en pregoneros p\u00fablicos de la Resurrecci\u00f3n de Cristo cuando unos pocos d\u00edas antes negaron al Se\u00f1or y huyeron de su presencia. Como dice el Salmista: \u201cEnv\u00edas tu Esp\u00edritu y son creados; as\u00ed renuevas la faz de la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy tambi\u00e9n es apropiado pensar en la visi\u00f3n del <em>Valle de los Huesos Secos<\/em> del libro de Ezequiel que se leer\u00e1 en algunas de nuestras congregaciones. Dios manda al profeta ver un valle repleto de huesos secos y le pregunta si acaso esos huesos podr\u00e1n recobrar vida. El Se\u00f1or explica que los huesos del valle son lo que queda del pueblo de Israel tras sus traiciones y p\u00e9rdidas, como Pedro y los dem\u00e1s cuando abandonaron a Jes\u00fas. A pesar de sus dudas \u2014<em>Se\u00f1or, s\u00f3lo t\u00fa los sabes\u2014, <\/em>Ezequiel convoc\u00f3 al Esp\u00edritu y habl\u00f3 a los huesos y recobraron vida. Cualquiera habr\u00e1 dicho al Se\u00f1or \u201cs\u00f3lo t\u00fa lo sabes\u201d si Dios le preguntara sobre los disc\u00edpulos, si podr\u00edan recobrar vida, pero Dios es fiel, y Pedro y los disc\u00edpulos fueron renovados por el Esp\u00edritu Santo en la fiesta de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque en realidad el don del Esp\u00edritu Santo fue dado una vez para siempre a la Iglesia en Pentecost\u00e9s, su ayuda y potencia siguen en nosotros generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, y nosotros tambi\u00e9n podemos ser transformados en testigos de la Resurrecci\u00f3n de Cristo y part\u00edcipes de la misi\u00f3n de evangelizar al mundo entero. El poder del Esp\u00edritu est\u00e1 disponible para todo creyente en el Se\u00f1or sin distinci\u00f3n de su raza u origen nacional. Est\u00e1 disponible para j\u00f3venes y ancianos, hombres y mujeres de todas partes y de toda condici\u00f3n social, quienes con los santos que nos precedieron, hacemos nuestro el himno:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Desciende, Esp\u00edritu de Amor, Paloma celestial,<\/em><br><em>promesa fiel del Salvador, de gracia manantial.<\/em><br><em>Aviva nuestra escasa fe, y danos tu salud;<\/em><br><em>benigno, gu\u00eda nuestro pie, por sendas de virtud.<\/em><br><em>Consuela nuestro coraz\u00f3n, y habita siempre en \u00e9l;<\/em><br><em>conc\u00e9dele el precioso don, de serte siempre fiel.<\/em><br><em>Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Dr. Jack Lynch<\/em><\/strong><em> es un sacerdote de la Di\u00f3cesis Episcopal de Rhode Island y Vicario de la Iglesia Episcopal San Jorge en Central Falls, RI.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-526156f8-b03f-46eb-91a8-05ecfbe8feb4\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pentecostes-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pentecostes-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-526156f8-b03f-46eb-91a8-05ecfbe8feb4\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-e3ca6ad0-0e71-45cb-9623-97753d01510c\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pentecostes-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Pentecostes-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e3ca6ad0-0e71-45cb-9623-97753d01510c\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[974,961],"class_list":["post-306660","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-dia-de-pentecostes-b","category-pascua-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-05-19","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168802},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pentecost\u00e9s (B) \u2013 19 de mayo de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-b-19-de-mayo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s (B) \u2013 19 de mayo de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 2:1-21 o Ezequiel 37:1-14; Salmo 104:25-35,37 LOC; Romanos 8:22-27 o Hechos 2:1-21; San Juan 15:26-27; 16:4b-15 Hoy, en el d\u00eda n\u00famero cincuenta del Tiempo Pascual, celebramos la fiesta de Pentecost\u00e9s. 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