{"id":306661,"date":"2024-04-24T08:49:48","date_gmt":"2024-04-24T12:49:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=306661"},"modified":"2024-04-24T08:53:42","modified_gmt":"2024-04-24T12:53:42","slug":"domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/","title":{"rendered":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pentecostes-1b\/\">LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29\u00a0<em>o<\/em>\u00a0C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-306665\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La Iglesia se re\u00fane este domingo, para celebrar el d\u00eda de la Sant\u00edsima Trinidad. \u00c9ste es el concepto central en la doctrina cristiana, afirmando la existencia de un Dios Trino: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Dios Padre, la primera persona de la Trinidad, es el Creador del universo y el origen de toda vida; amoroso, misericordioso y soberano. Dios Hijo, Jesucristo, es la segunda persona, completamente divino y humano, vino al mundo para salvar a la humanidad del pecado y a reconciliarla con Dios. Dios Esp\u00edritu Santo, la tercera persona de la Trinidad, es la presencia activa de Dios en el mundo y en la vida de los creyentes; gu\u00eda, consuela, ense\u00f1a y capacita a los cristianos en su vida espiritual y en su testimonio del Evangelio como Buena Noticia.<\/p>\n\n\n\n<p>Explicar el asunto de la Sant\u00edsima Trinidad es algo complejo, porque la verdad de la existencia divina la sigue teniendo el Creador.&nbsp; Y es que nuestra salvaci\u00f3n no depende de cu\u00e1nto sepamos de teolog\u00eda o doctrina cristiana, sino de la Gracia de Dios que perdona nuestros pecados, ilumina nuestras mentes, aviva nuestros corazones y fortalece nuestras voluntades para vivir en este mundo dando testimonio de vidas transformadas y diferentes. En este sentido, la visi\u00f3n del profeta Isa\u00edas en el templo nos confirma que la humanidad vive en medio del pecado y que toda la tierra est\u00e1 llena del poder de Dios para salvarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este orden de ideas el Evangelio de San Juan, en el cap\u00edtulo tres, aporta luz a los creyentes al presentarnos uno de los encuentros m\u00e1s significativos y profundos de la Biblia: el di\u00e1logo entre Nicodemo, un fariseo y maestro de la ley, y Jes\u00fas. El fariseo Nicodemo fue al encuentro en b\u00fasqueda de respuestas espirituales, reconociendo en Jes\u00fas a un enviado de Dios para ense\u00f1ar y hacer milagros. Pero Jes\u00fas le desconcierta con la certeza de lo que \u00e9l representa: \u201cTe aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que la Iglesia en este tiempo nos ense\u00f1a como la esencia misma del Evangelio: el nuevo nacimiento, no s\u00f3lo del agua del bautismo sino tambi\u00e9n del Esp\u00edritu de Dios. Esto es lo que nos hace hijos de Dios y es as\u00ed como formamos la comunidad de fe. As\u00ed, el Ap\u00f3stol Pablo ense\u00f1a a la iglesia de Roma que es el Esp\u00edritu de Dios quien nos da vida; las obras de la carne conducen a un camino de muerte. Lo esencial para nosotros los creyentes es poner fin a todos los deseos pecaminosos que esclavizan y nos apartan del amor de Dios, dej\u00e1ndonos guiar por el Esp\u00edritu hacia el camino de la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Estar en la presencia de lo divino despierta el coraz\u00f3n, llega el arrepentimiento y la verdad se hace ofrenda agradable. Es la experiencia del maestro Nicodemo frente a Jes\u00fas, no tiene m\u00e1s salida que confesarle lo que estaba sintiendo; en verdad deb\u00eda ser un enviado de Dios para ense\u00f1ar con tanta sabidur\u00eda y realizar tales se\u00f1ales y milagros. Al estar en la presencia de lo divino la verdad queda al descubierto. Podemos asegurar que en esta conversaci\u00f3n Jes\u00fas no le deja opciones a Nicodemo: \u201cTe aseguro que el que no nace de agua y del Esp\u00edritu, no puede entrar en el reino de Dios\u201d. La relaci\u00f3n del ser humano con Dios demanda una entrega, un cambio, un nuevo nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Nacer de nuevo&#8221; implica la transformaci\u00f3n espiritual que ocurre en la vida cuando se acepta a Jes\u00fas como su Se\u00f1or y Salvador. Es el cambio radical en la naturaleza interior de una persona, que se exterioriza en una vida consagrada en comuni\u00f3n con Dios. Cuando interviene el Esp\u00edritu Santo ocurre la transformaci\u00f3n del coraz\u00f3n y la vida del creyente, haci\u00e9ndole una nueva criatura en Cristo. Es un gran desaf\u00edo para la Iglesia hacer entender a los creyentes c\u00f3mo podemos ser parte del reino de Dios con una vida consagrada al amor y la reconciliaci\u00f3n, porque la simple condici\u00f3n humana no es suficiente para ser parte del reino de Dios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe resaltar que el intercambio entre el Maestro de la verdad y el fariseo, entre el conocimiento divino y el conocimiento humano, devela c\u00f3mo Nicodemo est\u00e1 aferrado a las tradiciones de los hombres, mientras que el de Jes\u00fas tiene su fundamento en el amor, en la manera como Dios ama al mundo que entreg\u00f3 a su Hijo para que todo el que crea en \u00e9l pueda tener la vida eterna y ser parte de reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia predica un nacimiento espiritual, una vida consagrada que s\u00f3lo ocurre a trav\u00e9s de la fe en Jesucristo y la obra del Esp\u00edritu Santo en nuestras vidas. Porque la naturaleza humana est\u00e1 llena de limitaciones, imperfecciones y pecado no se puede acceder al reino de Dios sin experimentar una transformaci\u00f3n espiritual a trav\u00e9s de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Que maravillosa ense\u00f1anza tiene el evangelio de Juan en la porci\u00f3n que le\u00edmos hoy. El viento sopla donde quiere. y aunque se puede o\u00edr su ruido no se sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va. As\u00ed son tambi\u00e9n todos los que nacen del Esp\u00edritu, son personas nuevas, renovadas, sanas, con pensamientos claros, con un cambio de vida tan profundo que llegan a ser hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia se regocija tambi\u00e9n, veinti\u00fan siglos despu\u00e9s, de estos acontecimientos; sabemos que Jes\u00fas ha venido de parte de Dios, estamos convencidos de que nadie ha podido realizar una obra como la suya si Dios no hubiera estado con \u00e9l. Cristo nos invita a seguirle y al encuentro con el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al celebrar a la Sant\u00edsima Trinidad, al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, pid\u00e1mosle nos guie hacia ese nuevo Nacimiento que todos necesitamos. Aceptemos el regalo de la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de Jesucristo, es la mayor bendici\u00f3n que Podemos compartir. A la Trinidad sea la gloria y la honra, por todos los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Rvda. Marivel Milien<\/em><\/strong><em> ejerce su ministerio en la Iglesia Sant\u00edsima Trinidad en Miami, Di\u00f3cesis del Southeast Florida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-41360cd8-2c1c-4085-9096-31f144ab2bc8\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.docx\">Word \u2013 Domingo de la Trinidad (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-41360cd8-2c1c-4085-9096-31f144ab2bc8\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c17aac01-562d-4af3-a2eb-8087c7b823e1\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Domingo de la Trinidad (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sermon-Domingo-de-la-Trinidad-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c17aac01-562d-4af3-a2eb-8087c7b823e1\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[976,971],"class_list":["post-306661","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-domingo-de-la-trinidad-b","category-pentecostes-b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-05-26","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":244284},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29\u00a0o\u00a0C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317 La Iglesia se re\u00fane este domingo, para celebrar el d\u00eda de la Sant\u00edsima Trinidad. \u00c9ste es el concepto central en la doctrina cristiana, afirmando la existencia de un Dios Trino: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Dios Padre, la primera persona de la Trinidad, es [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-04-24T12:53:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:title\" content=\"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/\",\"name\":\"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2024-04-24T12:49:48+00:00\",\"dateModified\":\"2024-04-24T12:53:42+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024","og_description":"LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29\u00a0o\u00a0C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317 La Iglesia se re\u00fane este domingo, para celebrar el d\u00eda de la Sant\u00edsima Trinidad. \u00c9ste es el concepto central en la doctrina cristiana, afirmando la existencia de un Dios Trino: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Dios Padre, la primera persona de la Trinidad, es [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2024-04-24T12:53:42+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_title":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024","twitter_image":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/TS-2024-Sermon-Graphic-SP.png","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/","name":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2024-04-24T12:49:48+00:00","dateModified":"2024-04-24T12:53:42+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-la-trinidad-b-26-de-mayo-de-2024\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Domingo de la Trinidad (B) \u2013 26 de mayo de 2024"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":976,"label":"Domingo de la Trinidad B"},{"value":971,"label":"Pentecost\u00e9s B"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138; Salmo 29\u00a0o\u00a0C\u00e1ntico 6; Romanos 8:12\u201317; San Juan 3:1\u201317 La Iglesia se re\u00fane este domingo, para celebrar el d\u00eda de la Sant\u00edsima Trinidad. \u00c9ste es el concepto central en la doctrina cristiana, afirmando la existencia de un Dios Trino: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Dios Padre, la primera persona de la Trinidad, es&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/306661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=306661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=306661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}