{"id":310972,"date":"2024-07-11T17:06:46","date_gmt":"2024-07-11T21:06:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=310972"},"modified":"2024-07-11T17:06:49","modified_gmt":"2024-07-11T21:06:49","slug":"pentecostes-9-b-21-de-julio-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-9-b-21-de-julio-de-2024\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s 9 (B) \u2013 21 de julio de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-11b\/\">LCR: Jerem\u00edas 23:1\u20136; Salmo 23; Efesios 2:11-22; San Marcos 6:30\u201334,53-56.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-310977\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Pr11-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hace dos domingos exactamente el evangelio de Marcos nos narraba cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a su pueblo y desde all\u00ed dirigi\u00f3 una especie de misi\u00f3n a todos los pueblos cercanos donde el planeaba ir m\u00e1s adelante. Jes\u00fas decide enviar a sus disc\u00edpulos para anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios y decide enviarlos de dos en dos, y es Jes\u00fas mismo el encargado de instruirlos, guiarlos y presentarles la realidad de lo que podr\u00eda sucederles a los lugares que ellos ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, Jes\u00fas da algunas recomendaciones a sus disc\u00edpulos: que no lleven nada que los distraiga en el camino, ni oro, ni plata en los cinturones, ni bolsa para el camino, ni dos mantos, ni sandalias o ninguna pertenencia personal; tambi\u00e9n les recuerda las acciones que realizar\u00e1n como curar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los leprosos y echar fuera a toda clase de demonios. En segundo lugar, estos disc\u00edpulos aceptan la misi\u00f3n. Es una prueba dif\u00edcil, pero la aceptan, muchos de ellos sin saber que m\u00e1s adelante ser\u00e1n incomprendidos, abandonados, humillados, perseguidos, encarcelados y hasta asesinados. Aceptan la misi\u00f3n porque ven en Jes\u00fas un modelo a seguir, son hombres de fe y de esperanza, han renunciado a todo y est\u00e1n dispuestos a aceptar el sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto del evangelio que escuchamos hoy es como la segunda parte de esta historia. Marcos nos narra el regreso de los disc\u00edpulos y c\u00f3mo estos vienen asombrados, maravillados por todo lo que han ense\u00f1ado y las obras que han realizado en nombre de Jes\u00fas. Llama la atenci\u00f3n especialmente la forma como Jes\u00fas recibe a sus disc\u00edpulos, les invita a ir a un lugar apartado y les dice: \u201cVengan, vamos nosotros solos a descansar un poco en un lugar tranquilo\u201d y el texto b\u00edblico contin\u00faa d\u00e1ndonos una explicaci\u00f3n: \u201cPorque era tantas las personas que iban y ven\u00edan en busca de Jes\u00fas, que no les quedaba tiempo ni para comer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n en este domingo es a que reflexionemos en estas palabras de Jes\u00fas y todo lo que ellas significan para nuestra vida como cristianos: \u201cVengan, vamos a descansar un poco a un lugar tranquilo\u201d. En cierta forma el evangelista Marcos contin\u00faa mostr\u00e1ndonos las condiciones propias del ser humano: preocupaciones, angustias, compasi\u00f3n, cansancio, pero tambi\u00e9n la satisfacci\u00f3n del deber cumplido en el trabajo y, por supuesto, el descanso. Los disc\u00edpulos despu\u00e9s de recorrer los pueblos cercanos regresan felices, satisfechos, asombrados hasta cierto punto por todo lo que han ensenado y las cosas que han hecho, y reciben de Jes\u00fas la recompensa del descanso y la satisfacci\u00f3n del deber cumplido.<\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionemos entonces, hacienda eco de las palabras de Jes\u00fas, acerca de este aspecto muy importante de nuestra vida y que muchas veces pasamos por alto: \u201cel descanso\u201d. Estamos precisamente en esa temporada del a\u00f1o en el que muchos de nosotros apartamos (o deber\u00edamos apartar) unos d\u00edas de nuestro tiempo para descansar \u2013el tiempo de vacaciones \u2013. El descanso es b\u00edblico, la Sagrada Escritura nos recuerda en \u00c9xodo 34:21: \u201cSeis d\u00edas trabajar\u00e1s, pero el s\u00e9ptimo d\u00eda descansar\u00e1s. Aun si debieras arar o segar, descansar\u00e1s\u201d. El descanso, de acuerdo con la Biblia, es sagrado y as\u00ed tenemos que entenderlo; el descanso es un tiempo de renovaci\u00f3n, para recuperar fuerzas, mirar hacia atr\u00e1s y ver todo lo que hemos logrado como fruto de nuestro trabajo con la bendici\u00f3n de Dios; podemos decir tambi\u00e9n que es un tiempo de revisi\u00f3n personal, de calidad en familia o a solas; para la oraci\u00f3n, la reflexi\u00f3n y mirar hacia el futuro. Gozar de un merecido descanso tambi\u00e9n requiere de disciplina, amor propio y por nuestras familias.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchas de nuestras Di\u00f3cesis los obispos(as), ministros ordenados y laicos, organistas y coros, y en general el personal de la iglesia toman un descanso, entran en receso. \u00c9ste tiene que ser un momento para recuperar fuerzas y seguir adelante con la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Otros m\u00e1s se estar\u00e1n preparando para iniciar una nueva etapa en sus vidas: la jubilaci\u00f3n, ese descanso merecido despu\u00e9s de toda una vida de trabajo. La palabra misma est\u00e1 llena de significado: el \u201cj\u00fabilo\u201d, la gran alegr\u00eda, el gozo por el deber cumplido y por el momento de descansar.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el descanso es sagrado y tendr\u00eda que ser motivo de gozo, muchos no lo tienen. Millones de hermanos y hermanas al rededor del mundo est\u00e1n sometidos a largas horas de trabajo, con bajos salarios, sin vacaciones pagas; sumemos a esto el drama de la explotaci\u00f3n infantil. Todo esto es una ofensa contra Dios y su deseo de bienestar para todo lo que ha creado: \u201cTrabajar\u00e1s seis d\u00edas, pero el s\u00e9ptimo d\u00eda reposar\u00e1s, para que descansen tu buey y tu asno, y los extranjeros que viven en tu tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es la visi\u00f3n espiritual del trabajo. La vida no est\u00e1 dividida en dos partes desconectadas: el Dios espiritual y el trabajo material, sin que uno tenga que ver con el otro. Pensar de esta manera ser\u00eda creer que Dios est\u00e1 en una esquina del universo mientras yo voy al trabajo y vivo mi vida; una visi\u00f3n como \u00e9sta del trabajo nos lleva a darle una prioridad equivocada, arriesg\u00e1ndonos a que nuestra relaci\u00f3n con Dios, la familia y los dem\u00e1s pasen a un segundo plano.<\/p>\n\n\n\n<p>Como los disc\u00edpulos hemos aceptado la misi\u00f3n de seguir a Jes\u00fas. El anuncio del reino de Dios, la defensa de los que sufren, la lucha por la justicia y la paz, la transformaci\u00f3n personal, testimoniar con nuestra vida a Jes\u00fas, asumir la experiencia comunitaria del evangelio buscando ser congregaciones de hermanos y hermanas de diferentes culturas y maneras de pensar nos traer\u00e1 grandes pruebas. Tomemos un tiempo para descansar, recuperemos fuerzas y regresemos decididos a ser testigos valientes de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Que este descanso sea para nosotros un tiempo propicio de renovaci\u00f3n, de recuperar fuerzas para regresar a nuestras labores y realizar nuestro trabajo con dignidad, honestidad y la seguridad de que Dios es glorificado a trav\u00e9s del esfuerzo de nuestras manos.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>El Rvdo. Francisco Valle<\/strong>, sacerdote salvadore\u00f1o, es rector de la iglesia multicultural- Episcopal Church of Our Saviour, en Silver Spring, Maryland. Di\u00f3cesis Episcopal de Washington DC.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-bb911774-b824-4028-8c26-e04e82c542c1\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sermon-Propio-11-B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 9 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sermon-Propio-11-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-bb911774-b824-4028-8c26-e04e82c542c1\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3c061274-505d-4217-a99c-59638b399a10\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sermon-Propio-11-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 9 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sermon-Propio-11-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3c061274-505d-4217-a99c-59638b399a10\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,985],"class_list":["post-310972","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-11b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-07-21","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":304921},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pentecost\u00e9s 9 (B) \u2013 21 de julio de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-9-b-21-de-julio-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 9 (B) \u2013 21 de julio de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Jerem\u00edas 23:1\u20136; Salmo 23; Efesios 2:11-22; San Marcos 6:30\u201334,53-56. 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