{"id":312282,"date":"2024-08-13T18:24:50","date_gmt":"2024-08-13T22:24:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=312282"},"modified":"2024-08-13T18:24:54","modified_gmt":"2024-08-13T22:24:54","slug":"pentecostes-15-b-1-de-septiembre-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-15-b-1-de-septiembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s 15 (B) \u2013 1 de septiembre de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-17b\/\">LCR: Deuteronomio 4:1\u20132, 6\u20139; Salmo 15; Santiago 1:17\u201327; San Marcos 7:1\u20138, 14\u201315, 21\u201323<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-312289\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Pr17-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Nos reunimos, como pueblo de Dios, para reflexionar sobre las palabras de nuestro Se\u00f1or y meditar en c\u00f3mo la verdadera religi\u00f3n es la que nos hace producir frutos de buenas obras que permanecen en abundancia. En la ense\u00f1anza de esta porci\u00f3n del Evangelio de Marcos Jes\u00fas nos confronta, por un lado, con una verdad profunda sobre la pureza y la verdadera esencia de nuestra fe y, por otro, con la hipocres\u00eda religiosa que puede producir graves da\u00f1os a la Iglesia. Abramos nuestros corazones y mentes mientras exploramos este mensaje, asegur\u00e1ndonos de que todo lo bueno y perfecto que se nos da viene de Dios y que lo que nos hace impuros y contamina a los dem\u00e1s es lo que sale de nuestro interior. As\u00ed podremos acercarnos m\u00e1s a Dios y hacer de cada uno un mejor seguidor de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo cuarto del libro de Deuteronomio, Mois\u00e9s aconseja al pueblo de Dios obedecer los Mandamientos, llamando su atenci\u00f3n a escucharlos y ponerlos en pr\u00e1ctica como signo de sabidur\u00eda. Ense\u00f1a que quien obedece los mandamientos permanece en el amor de Dios y que es la manera de ense\u00f1arlos y transmitirlos a hijos y nietos para que los retengan y tengan una vida de bendiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fanel relato del evangelista Marcos, en el cap\u00edtulo siete, Jes\u00fas sorprende a los religiosos de ese momento, que se llamaban sabios y maestros de la ley, al encararlos con un asunto religioso de doble sentido: por un lado, si las tradiciones son bien ense\u00f1adas pueden traer muchos beneficios a la comunidad, pero, mal usadas, se puede correr el riesgo de ocasionar efectos negativos que atrasan el desarrollo y progreso de las personas en todos los sentidos. Jes\u00fas los confronta con las palabras que hab\u00eda revelado el profeta Isa\u00edas, en el cap\u00edtulo 29 -demostrando su conocimiento acerca de las profec\u00edas y de las pr\u00e1cticas hip\u00f3critas de los que dicen creer en Dios-; les advierte sobre el culto superficial: \u201cEste pueblo me honra con la boca, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed. De nada sirve que me rinda culto: sus ense\u00f1anzas son mandatos de hombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, Santiago, en el cap\u00edtulo primero de su ep\u00edstola, nos dice encarecidamente que el mensaje de Cristo es el mensaje de la verdad y contiene todo lo bueno y perfecto que viene de Dios; un mensaje tan poderoso, que se mantiene sin variaciones a trav\u00e9s de los tiempos, es porque es la verdad de Dios. En efecto, este mensaje necesita, en primer lugar, ser escuchado y luego practicado, ya que es ah\u00ed donde contiene el poder para salvarnos. La pr\u00e1ctica de la verdad produce libertad, firmeza y felicidad. Todo esto ayuda a los creyentes a entender la profundidad de la acci\u00f3n de la Palabra de Dios: \u201cNo basta con o\u00edr el mensaje; hay que ponerlo en pr\u00e1ctica, pues de lo contrario se estar\u00edan enga\u00f1ando ustedes mismos. El que solamente oye el mensaje, y no lo practica, es como el hombre que se mira la cara en un espejo: se ve a s\u00ed mismo, pero en cuanto da la vuelta se olvida de c\u00f3mo es\u201d. Por esto Santiago cierra esta porci\u00f3n del cap\u00edtulo primero de su ep\u00edstola con algo fundamental para la pr\u00e1ctica de lo que es la verdadera religi\u00f3n:<strong><sup>&nbsp;\u201c<\/sup><\/strong>La religi\u00f3n pura y sin mancha delante de Dios el Padre es \u00e9sta: ayudar a los hu\u00e9rfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas nos ama tanto que se ocupa de ense\u00f1arnos lo que verdaderamente nos hace impuros. Y es que las tradiciones a las que estaban arraigados los que gobernaban y dirig\u00edan las actividades religiosas del tiempo de Jes\u00fas, no son tan diferentes de las de algunos fundamentalistas de hoy, que quieren imponer conceptos religiosos donde se exhibe muy poco amor cristiano. Jes\u00fas ense\u00f1a que el mandamiento del amor a Dios y al pr\u00f3jimo est\u00e1 por encima de cualquier tradici\u00f3n o creencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como seguidores de Cristo debemos enfatizar que algunas acciones externas de pureza no reflejan una verdadera devoci\u00f3n a Dios. M\u00e1s bien, este tipo de acciones se pueden convertir en una religiosidad llena de devoci\u00f3n lejos de todo signo de piedad, compasi\u00f3n y amor. A veces experimentamos grandes eventos de adoraci\u00f3n seguidos de comportamientos que no inspira ning\u00fan respeto ni amor por el principio fundamental del Evangelio: <em>amar a Dios y al pr\u00f3jimo<\/em>. Jes\u00fas nos desaf\u00eda a examinar nuestras propias pr\u00e1cticas religiosas. \u00bfEstamos m\u00e1s enfocados en cumplir rituales y tradiciones, o en cultivar una relaci\u00f3n sincera y profunda con Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de Marcos encontramos el enfoque real de Jes\u00fas sobre lo que es una vida de pureza espiritual: &#8220;Nada de lo que entra de afuera puede hacer impuro al hombre. Lo que sale del coraz\u00f3n del hombre es lo que lo hace impuro&#8221;. Jes\u00fas nos ense\u00f1a que la verdadera contaminaci\u00f3n viene de dentro, de nuestros pensamientos, luego de nuestras palabras y, por \u00faltimo, de nuestras acciones. Nuestra pureza espiritual no se determina por rituales externos, sino por el estado de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia desea darnos, a los seguidores de Jes\u00fas, una vida donde podamos aplicar y practicar la verdadera religi\u00f3n, examinando nuestros corazones y cultivando en ellos una relaci\u00f3n genuina y transformadora con Dios. Se trata de un llamado a ir m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y a centrarnos en lo que realmente importa: la pureza de nuestro coraz\u00f3n y de nuestras intenciones. Las tradiciones y rituales pueden ser valiosos cuando nos acercan a Dios y al pr\u00f3jimo. Debemos evaluar constantemente nuestras pr\u00e1cticas religiosas y asegurarnos de que est\u00e1n alineadas con los mandamientos de Dios y no s\u00f3lo con las costumbres humanas. La verdadera transformaci\u00f3n espiritual comienza desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos a Dios que purifique nuestros corazones y que nos ayude a vivir de tal manera que refleje su amor, justicia y misericordia. Que este mensaje de Jes\u00fas, en el Evangelio de Marcos, nos inspire a buscar una fe m\u00e1s profunda y sincera; que no nos conformemos con una religi\u00f3n de apariencias, sino que busquemos la verdadera pureza que proviene de un coraz\u00f3n transformado por el amor de Dios. Oremos para que el Esp\u00edritu Santo nos gu\u00ede y nos ayude a vivir de acuerdo con la voluntad de nuestro Padre Celestial. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Revda Marivel Milien<\/em><\/strong><em> ejerce su ministerio en la Iglesia Sant\u00edsima Trinidad en Miami, Diocesis del Southeast Florida.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-21b3cfeb-9ca0-4a1c-9330-afbfbbe47afe\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sermon-Propio-17-B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 15 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sermon-Propio-17-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-21b3cfeb-9ca0-4a1c-9330-afbfbbe47afe\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-00700438-a056-4ea9-8f14-afe30384f953\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sermon-Propio-17-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 15 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sermon-Propio-17-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-00700438-a056-4ea9-8f14-afe30384f953\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,991],"class_list":["post-312282","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-17b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-09-01","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":244284},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pentecost\u00e9s 15 (B) \u2013 1 de septiembre de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-15-b-1-de-septiembre-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 15 (B) \u2013 1 de septiembre de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Deuteronomio 4:1\u20132, 6\u20139; Salmo 15; Santiago 1:17\u201327; San Marcos 7:1\u20138, 14\u201315, 21\u201323 Nos reunimos, como pueblo de Dios, para reflexionar sobre las palabras de nuestro Se\u00f1or y meditar en c\u00f3mo la verdadera religi\u00f3n es la que nos hace producir frutos de buenas obras que permanecen en abundancia. 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