{"id":313612,"date":"2024-09-11T07:37:15","date_gmt":"2024-09-11T11:37:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=313612"},"modified":"2024-09-11T07:37:19","modified_gmt":"2024-09-11T11:37:19","slug":"pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-21b\/\">LCR: N\u00fameros 11:4-6, 10-16, 24-29; Salmo 19:7-14; Santiago 5:13-20; San Marcos 9:38-50.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-313615\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u201c<em>Ojal\u00e1 el Se\u00f1or le diera su esp\u00edritu a todo su pueblo y todos fueran profetas<\/em>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Desde los tiempos m\u00e1s remotos de la historia de la Salvaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha buscado acercarse al ser humano a trav\u00e9s de m\u00faltiples manifestaciones de su presencia y poder en el mundo; todas las generaciones han experimentado la existencia de un ser superior que nos acompa\u00f1a, anima y llena de esperanza en las posibilidades de un mundo cada vez mejor. Sin embargo, como es propio de la naturaleza humana, las circunstancias de la vida nos llevan a experimentar dudas, temor y desconfianza, sobre todo cuando nos sentimos amenazados por situaciones que sobrepasan nuestro entendimiento y afectan el bienestar y la tranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo de Israel es un reflejo de c\u00f3mo un determinado estilo de vida, aunque implique la p\u00e9rdida de la libertad e incluso de valores fundamentales, puede ser aceptado por muchos siempre y cuando satisfaga intereses y comodidades que se consideren m\u00e1s importantes. El relato del libro de los N\u00fameros -que nos propone la liturgia para este domingo-, nos describe a un pueblo que sobredimensiona su situaci\u00f3n presente hasta un punto catastr\u00f3fico, simplemente por no tener carne para comer, aunque est\u00e1 siendo alimentado con el man\u00e1 del cielo provisto por el mismo Dios en el desierto y que les garantiza la supervivencia hasta llegar a la \u201ctierra que mana leche y miel\u201d, esa tierra que promete ser un lugar de abundancia, prosperidad y seguridad permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Conseguir las metas con las que so\u00f1amos implica, muchas veces, grandes sacrificios que, en ocasiones, no estamos dispuestos a realizar por un bien mucho m\u00e1s grande y permanente. Israel a\u00f1ora la carne que com\u00eda en Egipto tras dejar de lado las circunstancias de esclavitud en que se les proporcionaba. Estando cautivos clamaban por la libertad relativizando el valor de esos bienes materiales y las mediocres condiciones de vida que ten\u00edan, pero ahora que son libres y pueden ir donde quieran y caminar hacia una vida mejor, vuelven los ojos atr\u00e1s para a\u00f1orar las migajas que les brindaba su opresor.<\/p>\n\n\n\n<p>Mantener el \u00e1nimo propio y el de otros, y fortalecer la esperanza de que las cosas mejorar\u00e1n si somos firmes en nuestras convicciones y en nuestra fe, no es tarea f\u00e1cil. Mois\u00e9s siente miedo, desanimo, rabia, desilusi\u00f3n, frustraci\u00f3n; percibe por la gracia de Dios que la promesa es verdadera y que se cumplir\u00e1 para los que permanezcan fieles hasta el final, pero llegar a la meta implica cruzar el desierto y generar la confianza necesaria en los que van siendo guiados; para ello se requiere compartir la carga, ser generoso y realista frente a las limitadas capacidades que tenemos como humanos. Mois\u00e9s, el gran caudillo, reconoce que necesita ayuda y Dios se la proporciona dentro de su comunidad, donde descubre los talentos necesarios para sostener al pueblo en medio de su inestabilidad. Los setenta ancianos son los pilares sobre los cuales puede descansar toda la responsabilidad de guiar al pueblo elegido a recibir la anhelada promesa.<\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios nos muestra que esa capacidad para compartir el liderazgo es clave en todos los \u00e1mbitos de nuestra vida. Es pretensioso que una sola persona intente cargar con la responsabilidad de una familia, una empresa, una congregaci\u00f3n, una di\u00f3cesis o, m\u00e1s a\u00fan, de la Iglesia universal. El llamado es a conformar equipos articulados, diversos, multidisciplinarios, en los cuales todos podamos aportar y recibir desde el conocimiento de cada unos de sus miembros. Somos un cuerpo y como cuerpo necesitamos los unos de los otros en todos los \u00e1mbitos de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el mensaje trasciende los limites del grupo y se extiende a otros que muchas veces no consideramos aptos por su manera, tal vez disidente, de pensar o actuar. Eldad y Medad, no acuden al llamado de Mois\u00e9s y se quedan en su campamento, pero al igual que los otros ancianos, reciben el Esp\u00edritu de Dios y son capacitados para profetizar al pueblo necesitado de fuerza y esperanza, y aunque su actuar genera sospecha en un primer momento son reconocidos posteriormente como l\u00edderes valiosos e importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de San Marcos -que nos propone la liturgia para este domingo- encontramos un texto paralelo al del libro de los n\u00fameros. Hay una persona predicando en el nombre de Jes\u00fas que no forma parte del grupo y, al igual que en el texto veterotestamentario, un miembro de la comunidad ha tratado de imped\u00edrselo; al consultar al Maestro, la respuesta es muy similar a la de Mois\u00e9s: \u201cEl que no est\u00e1 contra nosotros est\u00e1 a nuestro favor\u201d, y antes que rechazar al desconocido, invita a sus disc\u00edpulos a revisar su propio compromiso con la misi\u00f3n a ellos encomendada.<\/p>\n\n\n\n<p>Asumir con seriedad nuestro pacto bautismal y comprometernos a guiar a otros en la fe es una gran responsabilidad. La mejor manera de legitimar nuestro liderazgo es definitivamente a trav\u00e9s del ejemplo; si bien es cierto que todos tenemos aspectos por mejorar, el cristiano verdadero se esfuerza diariamente por crecer intelectual, \u00e9tica y espiritualmente; no podemos dar a otros lo que no tenemos, y transformarnos a imagen de Jes\u00fas implica grandes esfuerzos y una revisi\u00f3n constante de nuestro pensar y actuar. Debemos preguntarnos qu\u00e9 estamos dispuestos a abandonar para servir a Dios y dar testimonio a los miembros m\u00e1s fr\u00e1giles de nuestra comunidad, cu\u00e1les son aquellas renuncias que debemos hacer para no ser piedra de tropiezo para los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 tenemos ideas preconcebidas que nos cuesta replantearnos: podemos ser testarudos, intolerantes, orgullosos, creer que s\u00f3lo nosotros podemos hacer las cosas bien, los \u00fanicos que tenemos claro el panorama y que s\u00f3lo nosotros vemos con claridad, que las \u00fanicas manos \u00fatiles e indispensables son las nuestras, que s\u00f3lo nuestros ojos pueden ver el camino correcto, que s\u00f3lo nuestros pies son aptos para recorrer el camino hacia la construcci\u00f3n de comunidades de fe maduras y comprometidas. Vale la pena preguntarnos si estamos dispuestos a cortar con nuestra autosuficiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, como nuevo pueblo de Dios, tiene el reto de caminar unida y llevar a todos los redimidos al cumplimento de la promesa de vida eterna. No se requieren grandes eruditos tra\u00eddos de contextos lejanos con realidades muchas veces opuestas a las de nuestras comunidades locales; lo que se necesita es capacitar a todos los miembros de la comunidad para que desarrollen los dones entregados por el Esp\u00edritu Santo a fin de que sirvan al prop\u00f3sito de Dios con la sabidur\u00eda de la sencillez y con rectitud de coraz\u00f3n. (Salmo 19).<\/p>\n\n\n\n<p>La carta de Santiago, por su parte, nos invita a compartir alegremente, en un contexto de oraci\u00f3n ferviente, todas las realidades cotidianas de nuestra comunidad de fe, la alegr\u00eda, la aflicci\u00f3n, la enfermedad y los momentos de flaqueza. La Misi\u00f3n del hermano no es juzgar, sino apoyar, animar, restablecer, restaurar y caminar juntos confiados en que el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Ricardo Antonio Betancur Ortiz<\/em><\/strong><em>, es Abogado de profesi\u00f3n y Presb\u00edtero en la Di\u00f3cesis de Colombia, ha practicado la docencia en temas de Anglicanismo y estudio del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan en el Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de la Di\u00f3cesis.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a4f91326-85eb-4907-bd10-c843e60a3ab2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-21-B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 19 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-21-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a4f91326-85eb-4907-bd10-c843e60a3ab2\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-327a450b-49f3-4c86-b533-e297c044c411\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-21-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 19 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-21-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-327a450b-49f3-4c86-b533-e297c044c411\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,995],"class_list":["post-313612","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-21b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-09-29","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: N\u00fameros 11:4-6, 10-16, 24-29; Salmo 19:7-14; Santiago 5:13-20; San Marcos 9:38-50. \u201cOjal\u00e1 el Se\u00f1or le diera su esp\u00edritu a todo su pueblo y todos fueran profetas\u201d Desde los tiempos m\u00e1s remotos de la historia de la Salvaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha buscado acercarse al ser humano a trav\u00e9s de m\u00faltiples manifestaciones de su presencia y [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-09-11T11:37:19+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/\",\"name\":\"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\",\"datePublished\":\"2024-09-11T11:37:15+00:00\",\"dateModified\":\"2024-09-11T11:37:19+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024","og_description":"LCR: N\u00fameros 11:4-6, 10-16, 24-29; Salmo 19:7-14; Santiago 5:13-20; San Marcos 9:38-50. \u201cOjal\u00e1 el Se\u00f1or le diera su esp\u00edritu a todo su pueblo y todos fueran profetas\u201d Desde los tiempos m\u00e1s remotos de la historia de la Salvaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha buscado acercarse al ser humano a trav\u00e9s de m\u00faltiples manifestaciones de su presencia y [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2024-09-11T11:37:19+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png","type":"","width":"","height":""}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/","name":"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png","datePublished":"2024-09-11T11:37:15+00:00","dateModified":"2024-09-11T11:37:19+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr21-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-19-b-29-de-septiembre-de-2024\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pentecost\u00e9s 19 (B) \u2013 29 de septiembre de 2024"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":971,"label":"Pentecost\u00e9s B"},{"value":995,"label":"Propio 21b"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: N\u00fameros 11:4-6, 10-16, 24-29; Salmo 19:7-14; Santiago 5:13-20; San Marcos 9:38-50. \u201cOjal\u00e1 el Se\u00f1or le diera su esp\u00edritu a todo su pueblo y todos fueran profetas\u201d Desde los tiempos m\u00e1s remotos de la historia de la Salvaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha buscado acercarse al ser humano a trav\u00e9s de m\u00faltiples manifestaciones de su presencia y&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/313612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}