{"id":314124,"date":"2024-09-18T15:32:49","date_gmt":"2024-09-18T19:32:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=314124"},"modified":"2024-09-18T15:32:54","modified_gmt":"2024-09-18T19:32:54","slug":"pentecostes-21-b-13-de-octubre-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-b-13-de-octubre-de-2024\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s 21 (B) \u2013 13 de octubre de 2024"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-314132\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Pr23-2024-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-23b\/\">LCR: Am\u00f3s 5:6\u20137,10\u201315; Salmo 90:12\u201317; Hebreos 4:12\u201316; San Marcos 10:17\u201331.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muy amados hermanos y hermanas, abramos nuestra mente y nuestro coraz\u00f3n para dejar que esta Palabra, que el Se\u00f1or nos dirige hoy, penetre hasta lo m\u00e1s profundo de nuestro ser y logre completamente su cometido: transformar nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En el octavo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s tuvimos la oportunidad de conocer un poco sobre la figura de Am\u00f3s, ese personaje que vivi\u00f3 en el siglo VIII a.C., oriundo del reino de Jud\u00e1, pero que desarroll\u00f3 su ministerio en el reino del norte. En aquella oportunidad, lo vimos en un di\u00e1logo un poco tenso con un sacerdote del santuario de Samar\u00eda quien le reclamaba al profeta que no deb\u00eda meterse en territorio ajeno para realizar su ministerio. La respuesta de Am\u00f3s fue contundente: \u201cyo no soy profeta, ni vengo aqu\u00ed porque quiera, el Se\u00f1or me llam\u00f3 y me envi\u00f3 a este territorio y eso hago, obedecer al Se\u00f1or\u201d; palabra m\u00e1s, palabra menos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vimos entonces, la gran diferencia que hay entre un funcionario de un sistema, cualquiera que sea, religioso, pol\u00edtico, econ\u00f3mico\u2026 y el que est\u00e1 al servicio de Dios. \u00c9ste es un aut\u00e9ntico profeta porque no depende de nadie, no tiene que \u201cdefender\u201d a su jefe o a su patr\u00f3n, su \u00fanico inter\u00e9s es defender la causa del pobre que es la misma causa de Dios. Y eso justamente es lo que acabamos de escuchar hoy, una defensa clara y contundente de quienes padecen opresi\u00f3n de los poderosos, de aquellos que se convierten en \u201cnegocio\u201d para los ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>El profeta lanza varios \u201cay\u201d, que pueden entenderse como maldici\u00f3n o como amenaza, o ambas cosas a la vez. La sensibilidad del profeta ante las personas que tienen que vivir la humillaci\u00f3n, la marginaci\u00f3n y todas las privaciones en su vida, lo mueve a lanzar ese juicio cr\u00edtico que hoy escuchamos. El profeta sabe que una sociedad que va dejando en la miseria a la gran mayor\u00eda de sus miembros es una sociedad enferma que tarde o temprano tendr\u00e1 que enfrentar situaciones muy complicadas; no necesariamente porque haya una intervenci\u00f3n divina, sino porque unas relaciones sociales tan desiguales terminan por corroer el sistema social.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa realidad es la que enfrenta Am\u00f3s. L\u00e1stima que, como en la gran mayor\u00eda de los casos con el mensaje de los profetas, su voz no tuvo eco en el coraz\u00f3n de los opresores y enemigos de la justicia, quiz\u00e1 porque cuando nos sentimos en abundancia nuestra sensibilidad por el otro se pierde. Muchas veces el que m\u00e1s tiene siente que puede tener un poco m\u00e1s a costa de lo que sea y eso le pas\u00f3 a la clase rica de aquel reino, concentraron la riqueza en unos cuantos y se olvidaron del que no ten\u00eda. Cuando lleg\u00f3 la destrucci\u00f3n de ese reino por parte de los asirios, todo lo perdieron, no pudieron salvar nada.<\/p>\n\n\n\n<p>En consonancia con ese mensaje de Am\u00f3s, vemos hoy un di\u00e1logo muy interesante entre un joven que se acerca a Jes\u00fas a pedirle un consejo: \u201c\u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna?\u201d. Jes\u00fas es consciente y sabe qu\u00e9 es lo que un jud\u00edo piadoso debe cumplir y tal cual le expone al joven los mandatos de Mois\u00e9s. Seguramente el joven sinti\u00f3 que ya todo estaba ganado porque cada uno de esos mandatos los cumpl\u00eda desde que era ni\u00f1o. Sin embargo, Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1. No basta con saber unos mandatos, incluso aparentar su cumplimiento; es necesario avanzar un poco m\u00e1s. Desafortunadamente en los mandamientos de Mois\u00e9s no qued\u00f3 suficientemente claro que nada de lo que est\u00e1 all\u00ed estipulado tiene suficiente valor si se hace de espaldas a una realidad que exige desprendimiento y compromiso con el hermano m\u00e1s vulnerable.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es justamente ah\u00ed donde el joven demuestra que una cosa es cumplir con unas normas que en su mayor\u00eda est\u00e1n en relaci\u00f3n con unas sanas relaciones \u00e9ticas, interpersonales, y otra cosa es ponerse en el lugar del que me necesita, lo cual exige renunciar a muchas cosas personales para hacer de esas relaciones actitudes concretas de justicia. Por eso la respuesta de Jes\u00fas, \u201cUna cosa te falta&#8230;\u201d Una sola cosa, un solo detalle: \u201canda, vende todo lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres\u201d<em>,<\/em> despr\u00e9ndete de todo aquello que te hace tan seguro; no s\u00f3lo de lo material, sino de esa falsa seguridad de creer que cumpliendo normas externas ya est\u00e1s en l\u00ednea con el querer de Dios; haz eso, y luego ponte al servicio del otro, comparte tu vida con tu hermano excluido, marginado, empobrecido\u2026\u201cLuego ven y s\u00edgueme\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed le lleg\u00f3 el buen \u00e1nimo al muchacho; se puso muy triste porque su mente, su coraz\u00f3n y toda su vida estaban al servicio del tener, de esa falsa seguridad que ofrece una religi\u00f3n mal interpretada y de unas relaciones deshumanizantes con la riqueza. De ah\u00ed la expresi\u00f3n de Jes\u00fas: \u201c\u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el reino de Dios!\u201d. Pero aqu\u00ed es importante que caigamos en cuenta de algo muy importante. Cuando Jes\u00fas habla de \u201centrar en el reino de Dios\u201d, no est\u00e1 diciendo que esa \u201centrada\u201d ser\u00e1 al final de la vida de un individuo o al final de los tiempos. Para Jes\u00fas est\u00e1 claro que el reino de Dios es una realidad que \u00e9l mismo est\u00e1 inaugurando ahora con su vida, con sus palabras y acciones; una realidad a la que \u00e9l est\u00e1 llamando para que entren los que ahora sean capaces de entender cu\u00e1l es la din\u00e1mica del reino. Y la din\u00e1mica del reino -o reinado de Dios- es la pr\u00e1ctica de la justicia entendida como la posibilidad de que todos puedan disfrutar, primero que todo, de los bienes creados y, en segundo lugar, de una adecuada calidad de vida donde no haya unos hartos mientras otros pasan hambre, y poner la vida al servicio y en funci\u00f3n de ese proyecto que implica solidaridad, fraternidad, sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro elemento muy importante que hay que tener cuenta es que en ning\u00fan momento Jes\u00fas condena la riqueza; \u00e9sta no es mala <em>per se. <\/em>Lo que s\u00ed es malo, y es lo que Jes\u00fas rechaza, es el ponerla como fin en la vida; por dejarse dominar por la codicia y el apego a los bienes materiales, el ser humano pierde sensibilidad por el otro, se deshumaniza, y con sus actitudes deshumaniza al hermano; en ese estado de cosas, Jes\u00fas ve como algo imposible que una persona as\u00ed pueda \u201centrar\u201d en la din\u00e1mica del reino porque para ello hay que desprenderse, entender que la riqueza o los bienes materiales son y ser\u00e1n siempre un medio, tener la firme fe de que si formamos parte de los que comparten, habr\u00e1 para todos y sobrar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que esto no es f\u00e1cil de entender y, menos a\u00fan, de practicar. Usualmente nos llenamos de falsas seguridades como el joven aqu\u00e9l, nos conformamos con aparentar una supuesta conexi\u00f3n con ese Jes\u00fas del Evangelio, decimos que lo amamos, que le seguimos, que \u00e9l es nuestro \u201cRey de Reyes y Se\u00f1or de Se\u00f1ores\u201d; pero qu\u00e9 tristes nos pondr\u00edamos si hoy le escuch\u00e1ramos esas palabras: \u201cUna cosa te falta\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me faltar\u00e1 a m\u00ed para sentir que en verdad estoy dentro de la din\u00e1mica del reino instaurado por \u00e9l? Examinemos nuestra vida y hagamos el prop\u00f3sito de no sentirnos tristes, como el joven, sino felices, alegres porque vamos por el camino adecuado. Am\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Gonzalo Rend\u00f3n<\/em><\/strong><em> es cl\u00e9rigo de la Iglesia Episcopal de Colombia y es docente universitario. Presta sus servicios en la Parroquia San Lucas en Medell\u00edn, y es Rector y profesor del Centro de Estudios Teol\u00f3gicos (CET) de la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-607a0b23-7328-4845-a7f9-fb8cd2ceb3f6\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-23-B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 21 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-23-B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-607a0b23-7328-4845-a7f9-fb8cd2ceb3f6\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-51c0fd2f-00c1-4099-8cc2-2b47cb0121ef\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-23-B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 21 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Sermon-Propio-23-B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-51c0fd2f-00c1-4099-8cc2-2b47cb0121ef\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,997],"class_list":["post-314124","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-23b"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-10-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pentecost\u00e9s 21 (B) \u2013 13 de octubre de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-21-b-13-de-octubre-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pentecost\u00e9s 21 (B) \u2013 13 de octubre de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Am\u00f3s 5:6\u20137,10\u201315; Salmo 90:12\u201317; Hebreos 4:12\u201316; San Marcos 10:17\u201331. 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