{"id":317958,"date":"2024-12-01T18:47:16","date_gmt":"2024-12-01T23:47:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=317958"},"modified":"2025-11-24T15:51:09","modified_gmt":"2025-11-24T20:51:09","slug":"adviento-4-c-22-de-diciembre-de-2024","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-c-22-de-diciembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Adviento 4 (C) \u2013 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/adviento-4c\/\">LCR: Miqueas 5:2\u20135a; Salmo 80:1\u20137; Hebreos 10:5\u201310; San Lucas 1:39\u201345<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/A4-2024-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-317960\" style=\"width:512px\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Nos encontramos en el cuarto domingo de Adviento, cerrando este tiempo de preparaci\u00f3n para el natalicio de Jes\u00fas. El Evangelio de hoy nos trae la visitaci\u00f3n de Mar\u00eda a Isabel, un texto de gran sensibilidad y profundo significado teol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente el evangelista e historiador Lucas nos narra sucesos de la vida de Jesucristo que se convirtieron en <em>acontecimientos<\/em> fundantes de la historia de la salvaci\u00f3n cristiana. Y, efectivamente, eso es lo que suele quedar en los relatos, sean \u00e9stos hist\u00f3ricos o testimoniales: narraciones de haza\u00f1as de personajes de renombre que han tenido un impacto como protagonistas de la historia. En el texto de hoy encontramos, contrariamente, el encuentro cotidiano y simple entre dos mujeres embarazadas, que no cuentan mucho en la sociedad patriarcal jud\u00eda y que, por dem\u00e1s, s\u00f3lo se saludan, se alegran, cantan y se bendicen. Un relato de gran sencillez y aparentemente irrelevante.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de dos mujeres de fe: la joven Mar\u00eda y su parienta ya mayor, probablemente prima, Isabel, quienes acogen con humildad y en obediencia la voluntad de Dios que les ha sido revelada. Son mujeres que no piden pruebas ni exigen condiciones o seguridades de que todo ir\u00e1 bien con su maternidad. Seguramente tienen muchos interrogantes para los que no tienen respuestas en ese momento. Pero aceptan el proyecto de Dios con alegr\u00eda, sin reservas y confiando en \u00c9l. Veamos algunas cuestiones relativas a nuestras dos protagonistas.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre Isabel, o tambi\u00e9n Elizabeth en griego, significa \u201cmi Dios es plenitud\u201d, lo que se adec\u00faa perfectamente a la personalidad de esta descendiente de Aar\u00f3n, perteneciente a la tribu de Lev\u00ed. Isabel est\u00e1 casada con el sacerdote Zacar\u00edas y al ser ella est\u00e9ril y ambos de edad avanzada, no han podido tener hijos. Pero ahora, por la gracia de Dios, est\u00e1n esperando un hijo que se convertir\u00e1, al crecer, en Juan el Bautista, aquel que prepara el camino del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Isabel es la primera persona, despu\u00e9s de Jos\u00e9, que comprende y acepta la experiencia del embarazo de Mar\u00eda, quien a\u00fan no est\u00e1 casada. Isabel ha recibido tambi\u00e9n el don de Dios en su vientre materno y sabe que el mensaje de Dios no es simple promesa, pues nada es imposible para Dios. Por eso no tiene cuestionamientos ni dudas y se abre a reconocer la acci\u00f3n divina en Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El encuentro entre ambas est\u00e1 lleno de emotividad y felicidad, pues la espera de un reci\u00e9n nacido en el hogar de una pareja inf\u00e9rtil es motivo de gran alegr\u00eda, como lo es tambi\u00e9n la espera de todo hijo en Israel. Al escuchar que ha llegado su parienta Mar\u00eda y al recibir su saludo, Isabel siente como el hijo que est\u00e1 esperando se mueve en su vientre. \u00c9ste es un signo de alegr\u00eda, bienestar y vitalidad fetal; es se\u00f1al de acogida que se expresa en el saludo prof\u00e9tico de Isabel cuando exclama: \u201c\u00a1Dios te ha bendecido m\u00e1s que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo!\u201d (1:42) -o como seguramente hemos escuchado: \u201cBendita t\u00fa eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre\u201d-. Alegremente y con humildad Isabel reconoce que Mar\u00eda es la portadora de esperanza, liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n para todo el pueblo de Israel, diciendo: \u201c\u00bfQui\u00e9n soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Se\u00f1or?\u201d (1:43).<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento del encuentro, nos dice la Escritura, Isabel fue llena del Esp\u00edritu Santo (1:41). Tres consideraciones al respecto: primero, la unci\u00f3n espiritual no acontece en un espacio tradicionalmente considerado santo, como un templo, santuario o lugar de oraci\u00f3n, sino en una casa, en medio de una visita sororal de dos parientas y amigas. Segundo, tampoco se dirige la unci\u00f3n exclusivamente a hombres o piadosos varones israelitas, sino a una mujer sencilla del humilde pueblo Ain Karim, en la serran\u00eda de Judea. Tercero, en Lucas la venida del Esp\u00edritu Santo no ocurre despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s en las nacientes comunidades cristianas, sino incluso antes del nacimiento de Jes\u00fas, pues es en el \u201caqu\u00ed y ahora\u201d de la visitaci\u00f3n de Mar\u00eda que el Esp\u00edritu escoge, unge y plenifica a Isabel -recordemos que su nombre representa la plenitud divina-. Ambas mujeres, Isabel y Mar\u00eda, resultan as\u00ed receptoras del Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Mar\u00eda es una joven humilde de Nazaret, un pueblecito del interior de Palestina, quien, una vez conoci\u00f3 del imprevisto embarazo de Isabel, viaja a felicitar y celebrar con su prima, tras unos tres o cuatro d\u00edas de traves\u00eda desde Nazaret. La visita, que dura unos tres meses, se convierte en verdadera fiesta de solidaridad y acompa\u00f1amiento entre estas dos embarazadas, comparten las alegr\u00edas, novedades, preocupaciones, preparativos y esperanzas de unas gestantes prim\u00edparas. \u00a1Cu\u00e1nto habr\u00e1n compartido confidencias, remedios para los malestares matutinos, consejos de otras comadres, b\u00fasquedas de parteras, tiempos de costura, ideas de nombres para los beb\u00e9s en la fiesta de la circuncisi\u00f3n, oraciones y pensamientos sobre el camino que Dios les pon\u00eda por delante para ellas y sus hijos! Podemos vislumbrar la feliz experiencia de la concepci\u00f3n, la maternidad y el parto condensada en este texto lucano.<\/p>\n\n\n\n<p>La bienaventuranza de Isabel provoca en Mar\u00eda un c\u00e1ntico de alabanza -el <em>Magnificat<\/em>-, que expresa la alegr\u00eda en el alma de esta sierva al acoger la voluntad del Se\u00f1or en su vida. Este himno evidencia el conocimiento de las Escrituras y la profunda devoci\u00f3n espiritual de Mar\u00eda, pues est\u00e1 compuesto tomando en cuenta pasajes del Primer Testamento. Se evoca la actuaci\u00f3n de Dios en la historia de Israel socorriendo y exaltando a los pobres y los humildes, en detrimento de los ricos, poderosos y soberbios.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda predice y manifiesta a Isabel que \u201cdesde ahora siempre me llamar\u00e1n dichosa, porque el Todopoderoso ha hecho en m\u00ed grandes cosas\u201d (1:48s.). La grandeza de Mar\u00eda, la madre de Dios (en el griego la <em>Theotokos<\/em>, la que da a luz a Dios), y nuestra veneraci\u00f3n a la Virgen Bienaventurada no proviene s\u00f3lo del hecho de que ella fue la madre de Jes\u00fas, de haberlo llevado nueve meses en su vientre o de haberlo alimentado; su grandeza estriba en que ella escuch\u00f3 la Palabra de Dios y la asumi\u00f3 como praxis de vida al afirmar \u201cH\u00e1gase en m\u00ed, conforme a tu voluntad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El hermoso texto de hoy nos muestra a dos mujeres valientes, fuentes de inspiraci\u00f3n y testimonio. Son mujeres que resisten y luchan a favor de la vida en un contexto patriarcal, habiendo sufrido discriminaci\u00f3n por su condici\u00f3n de infertilidad o de ser madre soltera. Mujeres creyentes que saben los riesgos que conlleva el seguimiento al proyecto de Dios, pues tendr\u00e1n que asumir el dolor de ser madres de futuros profetas marginales y despreciados en Israel. Mujeres de fe que superan los miedos e incertidumbres con esperanza y alegr\u00eda, guiadas por la fuerza del Esp\u00edritu que les mueve a ser protagonistas de un mundo venidero de paz, justicia y vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivamos este \u00faltimo domingo de Adviento y la espera gozosa del nacimiento de Jesucristo con la fuerza del testimonio de Isabel y Mar\u00eda, dej\u00e1ndonos impulsar por sus experiencias cotidianas y maternales de fe y de acogida de la unci\u00f3n del Esp\u00edritu, de sus expresiones de alegr\u00eda contagiosa y de su relaci\u00f3n de amistad y cuidado mutuo. \u00a1Que as\u00ed sea!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-7e5ae0bc-52a4-44e2-82e4-fd6309eca3c4\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sermon-Adviento-4-C-Spanish.docx\">Word \u2013 Adviento 4 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sermon-Adviento-4-C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7e5ae0bc-52a4-44e2-82e4-fd6309eca3c4\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-897cdbc4-9763-4eac-9ff2-54d4a5ff02db\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sermon-Adviento-4-C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Adviento 4 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sermon-Adviento-4-C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-897cdbc4-9763-4eac-9ff2-54d4a5ff02db\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[873,869],"class_list":["post-317958","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-adviento-4c","category-adviento-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2024-12-22","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169079},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 4 (C) \u2013 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-c-22-de-diciembre-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 4 (C) \u2013 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Miqueas 5:2\u20135a; Salmo 80:1\u20137; Hebreos 10:5\u201310; San Lucas 1:39\u201345 Nos encontramos en el cuarto domingo de Adviento, cerrando este tiempo de preparaci\u00f3n para el natalicio de Jes\u00fas. 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