{"id":327811,"date":"2025-01-20T14:22:52","date_gmt":"2025-01-20T19:22:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=327811"},"modified":"2025-11-24T16:13:02","modified_gmt":"2025-11-24T21:13:02","slug":"epifania-5-c-9-de-febrero-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-5-c-9-de-febrero-de-2025\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 5 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/epifania-5c\/\">LCR: Isa\u00edas 6:1\u20138, (9\u201313); Salmo 138; 1 Corintios 15:1\u201311; San Lucas 5:1\u201311<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-327817\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/E5-2025-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>\u201cLleva la barca a la parte honda del lago\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las tragedias del mundo postmoderno, en el que vivimos, es la p\u00e9rdida de asombro y la falta de trascendencia (es decir todo aquello que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del mundo natural y f\u00edsico); el rechazo de realidades que no podemos entender o explicar, que son tenidas como \u201cfantas\u00edas\u201d, y que algunos limitan a la experiencia subjetiva de quienes las viven. A menudo, a la religi\u00f3n, la sit\u00faan all\u00ed, en el \u201cmundo imaginario\u201d o de los que \u201ccreen\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes niegan la existencia de Dios no existe otra realidad que el poder humano que proyecta, construye, domina lo visible, medible y verificable seg\u00fan los est\u00e1ndares de la ciencia. Cuando quitamos a Dios del centro la trascendencia nunca sucede: \u201cTodo lo que nos queda somos nosotros mismos, ahora ocupando el centro del escenario. \u00c9ste es un lugar de gran soledad y desencanto\u201d, dice el fil\u00f3sofo canadiense Charles Taylor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablamos de la experiencia de trascendencia de Dios, en este domingo, porque los pasajes b\u00edblicos, para nuestra reflexi\u00f3n, son testimonios de tres encuentros sobrenaturales con Dios que concluyen con tres personas diferentes. Isa\u00edas, Pablo y Pedro son comisionados como siervos de Dios: Isa\u00edas con su visi\u00f3n en el Templo, Pablo reconociendo a los Corintios su apostolado y Pedro siendo llamado a pescar hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que merece nuestra atenci\u00f3n es se\u00f1alar c\u00f3mo estos tres hombres reconocen su indignidad e incapacidad ante Dios. Isa\u00edas dijo: &#8220;\u00a1Ay de m\u00ed!&#8230; yo, que soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros.\u201d (Isa\u00edas 6:5); Pablo dijo: \u201cPues yo soy el menos importante de los ap\u00f3stoles, y ni siquiera merezco llamarme ap\u00f3stol, porque persegu\u00ed a la iglesia de Dios.\u201d (1 Corintios 15:9); y Pedro dijo: \u201c\u00a1Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, \u00a1porque soy un pecador!\u201d (Lucas 5:8). Isa\u00edas, Pablo y Pedro, al admitir su humanidad, pusieron de manifiesto y reconocieron sus imperfecciones. Sin embargo, su humanidad no fue impedimento para que la gracia de Dios obrara. Ellos se abrieron a la vida espiritual (trascendental) y experimentaron una revelaci\u00f3n fuera de lo normal.<\/p>\n\n\n\n<p>En el testimonio de estos tres hombres se halla una de las conclusiones que debemos aprender de estas lecturas. Dios le permiti\u00f3 tener una visi\u00f3n en el Templo (a Isa\u00edas), o escuchar una voz (a Pablo en el camino a Damasco), o pescar una cantidad inimaginable de peces (a Pedro en el barco de pesca). De la misma manera, Dios sigue revelando su presencia y amor en las circunstancias de nuestra vida diaria. Necesitamos estar abiertos y dispuestos a descubrir el lenguaje de Dios y comprometernos con obediencia a la petici\u00f3n que nos hace.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el poder incesante de Dios tenemos que reconocer y aceptar nuestra propia peque\u00f1ez e insuficiencia. S\u00f3lo en este humilde ejercicio de la verdad podemos dejar que la trascendencia de Dios se manifieste. Cuando Isa\u00edas declar\u00f3 su ineptitud fue limpiado y tocado en sus labios, luego cuando Dios pregunt\u00f3 &#8220;\u00ab\u00bfA qui\u00e9n voy a enviar? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 nuestro mensajero?\u00bb, Isa\u00edas respondi\u00f3: \u00abAqu\u00ed estoy yo, env\u00edame a m\u00ed.\u00bb&#8221;. Dios le da poder a Isa\u00edas para la misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando (Jes\u00fas) termin\u00f3 de hablar, le dijo a Sim\u00f3n: \u2014Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen all\u00ed sus redes, para pescar. Sim\u00f3n le contest\u00f3: \u2014Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que t\u00fa lo mandas, voy a echar las redes&#8221;. La obediencia de Pedro abre la puerta a la trascendencia. \u00c9l y sus compa\u00f1eros como pescadores experimentados han trabajado toda la noche y no han pescado nada, est\u00e1n exhaustos y comprueban que no hay nada que atrapar, sin embargo, Pedro reconoce el mandato de Jes\u00fas y est\u00e1 dispuesto a obedecer. A pesar de la evidencia de una noche vac\u00eda para un h\u00e1bil pescador Pedro tiene la humildad de abrirse y obedecer a una voluntad ajena a la suya. \u00c9ste es un testimonio para nuestra propia fe, si confiamos y obedecemos, si tenemos la capacidad de perseverar eventualmente reconocemos d\u00f3nde <em>llevar la barca a la parte honda del lago, para echar all\u00ed las redes<\/em>, y ver la abundancia en nuestra vida y pescar todo aquello que sin Dios es imposible de pescar.<\/p>\n\n\n\n<p>Isa\u00edas, Pablo y Pedro muestran que ceder a nuestro ego y escuchar a Dios permite que su gracia obre en nosotros. Quienes niegan esta humilde escucha y obediencia a Dios, incuestionablemente han reemplazado a Dios con sus propias proyecciones humanas y no tienen la capacidad de ver la perfecci\u00f3n de Dios. En cambio, los que adoran y celebran la presencia de Dios, se reafirman en darle a Dios toda la gloria con los coros celestiales: \u00abSanto, santo, santo es el Se\u00f1or todopoderoso; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria&#8221;, en reconocimiento de que la trascendencia de Dios es superior a todo lo que podamos imaginar o entender sobre \u00c9l. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-016ab05b-309d-47db-9cea-66804535df4d\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Sermon-Epifania-5-C-Spanish.docx\">Word \u2013 Epifan\u00eda 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Sermon-Epifania-5-C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-016ab05b-309d-47db-9cea-66804535df4d\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-fd66096d-a599-4d58-b2c0-564952b58b84\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Sermon-Epifania-5-C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Epifan\u00eda 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Sermon-Epifania-5-C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-fd66096d-a599-4d58-b2c0-564952b58b84\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1009,1004],"class_list":["post-327811","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-epifania-5c","category-epifania-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-02-09","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":279279},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 5 (C) \u2013 2025 &#8211; 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