{"id":329196,"date":"2025-02-10T12:13:05","date_gmt":"2025-02-10T17:13:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=329196"},"modified":"2025-11-24T17:07:11","modified_gmt":"2025-11-24T22:07:11","slug":"cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/","title":{"rendered":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-1c\/\">LCR: Deuteronomio 26:1-11; Salmo 91:1-2,9-16; Romanos 10:8b-13; San Lucas 4:1-13.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-329202\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La Iglesia se re\u00fane en este primer domingo de la estaci\u00f3n de Cuaresma ofreciendo a los creyentes la seguridad de que, los que conf\u00edan en Dios, pueden vencer cualquier tentaci\u00f3n que aparezca en esta vida. Tambi\u00e9n nos recuerda que, aunque somos fr\u00e1giles ante las astucias del maligno, la fidelidad de Dios permanece para siempre. El prop\u00f3sito de la Cuaresma es ayudar a los cristianos a tomar conciencia de la importancia de la vida cristiana y lograr un crecimiento espiritual que muestre el amor de Dios a muchos que a\u00fan no han decidido seguir el camino de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos afirmar, bas\u00e1ndonos en la lectura del Evangelio de Lucas, que la fidelidad de Jes\u00fas llena al mundo de esperanza. Jes\u00fas venci\u00f3 donde muchos han fallado, d\u00e1ndonos poder para resistir. Jes\u00fas, nuestro ejemplo en la prueba, enfrent\u00f3 la tentaci\u00f3n en el desierto, confiando en la Palabra de Dios, demostrando a la Iglesia de hoy que la Escritura es nuestra arma en momentos de debilidad. Las lecturas asignadas para este primer domingo de la Cuaresma nos gu\u00edan en un camino de reconocimiento, confianza y fidelidad. Tambi\u00e9n nos invitan a reflexionar sobre c\u00f3mo Dios ha estado presente en nuestras vidas, c\u00f3mo responde a nuestras necesidades y c\u00f3mo nos llama a vivir en respuesta a su amor y gracia. Estamos llamados a vivir confiados en su fidelidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro de Deuteronomio nos invita a reconocer las bendiciones de Dios bajo el mandato de presentar las primicias de nuestras vidas como un acto de adoraci\u00f3n y gratitud. Este acto no es simplemente un ritual, sino una declaraci\u00f3n profunda de que todo lo que somos y tenemos viene de Dios: &#8220;Todo es tuyo, Se\u00f1or, y de lo que es tuyo te damos&#8221;. La Iglesia, tiene la oportunidad de recordar que el Se\u00f1or nos ha sacado de la esclavitud del pecado y que somos redimidos y sostenidos por un Dios fiel y amoroso. Siempre es bueno detenernos y preguntarnos si estamos ofreciendo lo mejor de nuestras vidas a Dios en reconocimiento de su gracia y cuidado paternal.<\/p>\n\n\n\n<p>La porci\u00f3n del Evangelio de Lucas, en su cap\u00edtulo 4, llama la atenci\u00f3n de la Iglesia a pensar en el impacto que tiene la tentaci\u00f3n en el cristiano de hoy. La Iglesia invita a todos sus fieles a hacer una &#8220;parada santa&#8221; en estos 40 d\u00edas cuaresmales y pensar qu\u00e9 nos est\u00e1 diciendo Dios que hagamos o dejemos de hacer. Es un llamado a buscar la fortaleza en la Palabra de Dios, sabiendo que cada vez que el enemigo aparece usa su astucia con la intenci\u00f3n de frustrar el plan de Dios para la humanidad. Si el enemigo puso a prueba a Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1 tambi\u00e9n con sus seguidores, con la Iglesia y sus l\u00edderes?<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que el Salmo 91 se presenta como un refugio en tiempos de prueba, como un recordatorio de que no estamos solos. Muchas veces queremos confiar en nuestras propias fuerzas y enfrentar las tormentas por nuestra cuenta, lo que a menudo dificulta resolver situaciones complicadas. Dios promete estar con su Iglesia en la angustia, librarnos y mostrarnos su salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo, por su parte, nos ense\u00f1a que la salvaci\u00f3n est\u00e1 al alcance de todos: no se trata de obras complicadas, sino de una fe genuina: \u201cSi con tu boca reconoces a Jes\u00fas como Se\u00f1or, y con tu coraz\u00f3n crees que Dios lo resucit\u00f3, alcanzar\u00e1s la salvaci\u00f3n\u201d. Este pasaje tambi\u00e9n nos recuerda la universalidad del evangelio: Dios no hace distinci\u00f3n entre personas. Su gracia est\u00e1 disponible para todos aquellos que lo busquen con fe. Porque la promesa es para todos, Dios no deja en verg\u00fcenza a los que conf\u00edan en \u00e9l. La fe es una expresi\u00f3n pr\u00e1ctica de lo que creemos en el coraz\u00f3n; es el testimonio de vida y conducta que define la vida del creyente, demostrando con hechos qu\u00e9 lugar ocupa realmente el Se\u00f1or en nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este primer domingo de Cuaresma confirma que Jes\u00fas es un ejemplo de fidelidad. El relato de la tentaci\u00f3n en el desierto nos muestra a Jes\u00fas enfrentando pruebas reales, pero confiando plenamente en la Palabra de Dios. Aunque Satan\u00e1s intent\u00f3 desviar a Jes\u00fas ofreci\u00e9ndole poder y soluciones r\u00e1pidas, Jes\u00fas respondi\u00f3 con fidelidad y verdad. Luchar contra la tentaci\u00f3n no es f\u00e1cil, pero es posible. Hay que mantenerse en la Palabra de Dios. \u00c9sta fue la forma que us\u00f3 Jes\u00fas para combatir los ataques de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La tentaci\u00f3n es el impulso que nos invita a hacer algo que parece sencillo pero que tiene grandes consecuencias. El cristiano debe tener mucho cuidado. Los <em>pecados peque\u00f1os<\/em> conducen m\u00e1s tarde a grandes consecuencias. Las tentaciones son el enfrentamiento del reino de las tinieblas contra el reino de la luz con el prop\u00f3sito \u00fanico de destruir los planes de Dios. El enemigo es astuto, y la tentaci\u00f3n llega cuando estamos espiritualmente hambrientos, d\u00e9biles, necesitados o incluso en momentos de bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la Palabra de Dios nos dice que no seremos tentados m\u00e1s all\u00e1 de lo que podemos soportar. La Iglesia nos recuerda en su predicaci\u00f3n que Dios sabe que el ser humano puede vencer cualquier tentaci\u00f3n; s\u00f3lo hace falta una fe genuina, crecimiento espiritual y la fortaleza de la gracia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La buena noticia es que Jes\u00fas venci\u00f3 la tentaci\u00f3n para darnos el ejemplo de que nosotros tambi\u00e9n, amparados en el poder de Dios, podemos vencer cualquier tentaci\u00f3n. Estamos llamados a declarar que el maligno ya no tiene ninguna autoridad sobre los hijos de Dios. Reconozcamos sus bendiciones con gratitud, refugi\u00e9monos en Dios cuando enfrentemos pruebas, vivamos nuestra fe proclamando a Jes\u00fas como Se\u00f1or y sigamos el ejemplo de Jes\u00fas resistiendo las tentaciones con la fuerza de la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria de Jes\u00fas es tambi\u00e9n nuestra victoria. El Reino de Dios est\u00e1 cerca y debemos compartir esta Buena Noticia. Que esta reflexi\u00f3n nos inspire a vivir confiando en el Dios fiel que nunca nos abandona. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-190a6aa5-b9df-4d7e-8d8a-7f57e5915284\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Sermon-Cuaresma-1-C-Spanish.docx\">Word \u2013 Cuaresma 1 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Sermon-Cuaresma-1-C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-190a6aa5-b9df-4d7e-8d8a-7f57e5915284\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1262bd8d-062d-443d-a970-081d7207d0bf\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Sermon-Cuaresma-1-C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Cuaresma 1 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Sermon-Cuaresma-1-C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1262bd8d-062d-443d-a970-081d7207d0bf\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1013,1012],"class_list":["post-329196","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-cuaresma-1c","category-cuaresma-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-03-09","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":244284},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 1 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Deuteronomio 26:1-11; Salmo 91:1-2,9-16; Romanos 10:8b-13; San Lucas 4:1-13. La Iglesia se re\u00fane en este primer domingo de la estaci\u00f3n de Cuaresma ofreciendo a los creyentes la seguridad de que, los que conf\u00edan en Dios, pueden vencer cualquier tentaci\u00f3n que aparezca en esta vida. Tambi\u00e9n nos recuerda que, aunque somos fr\u00e1giles ante las astucias [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-24T22:07:11+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/\",\"name\":\"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\",\"datePublished\":\"2025-02-10T17:13:05+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-24T22:07:11+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025","og_description":"LCR: Deuteronomio 26:1-11; Salmo 91:1-2,9-16; Romanos 10:8b-13; San Lucas 4:1-13. La Iglesia se re\u00fane en este primer domingo de la estaci\u00f3n de Cuaresma ofreciendo a los creyentes la seguridad de que, los que conf\u00edan en Dios, pueden vencer cualquier tentaci\u00f3n que aparezca en esta vida. Tambi\u00e9n nos recuerda que, aunque somos fr\u00e1giles ante las astucias [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-24T22:07:11+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/","name":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png","datePublished":"2025-02-10T17:13:05+00:00","dateModified":"2025-11-24T22:07:11+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/L1-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-c-9-de-marzo-de-2025\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuaresma 1 (C) \u2013 2025"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1013,"label":"Cuaresma 1c"},{"value":1012,"label":"Cuaresma C"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Deuteronomio 26:1-11; Salmo 91:1-2,9-16; Romanos 10:8b-13; San Lucas 4:1-13. La Iglesia se re\u00fane en este primer domingo de la estaci\u00f3n de Cuaresma ofreciendo a los creyentes la seguridad de que, los que conf\u00edan en Dios, pueden vencer cualquier tentaci\u00f3n que aparezca en esta vida. Tambi\u00e9n nos recuerda que, aunque somos fr\u00e1giles ante las astucias&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/329196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=329196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}