{"id":330243,"date":"2025-03-11T15:48:27","date_gmt":"2025-03-11T19:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=330243"},"modified":"2025-11-24T17:18:10","modified_gmt":"2025-11-24T22:18:10","slug":"cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/","title":{"rendered":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-5c\/\">LCR: Isa\u00edas 43:16-21; Salmo 126; Filipenses 3:4b-14; San Juan 12:1\u20138.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-330245\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Si tuvi\u00e9ramos que elegir solamente dos palabras para resumir el mensaje que la Sagrada Escritura no propone para meditar en este quinto domingo de cuaresma, podr\u00edamos decir que son: <em>Restauraci\u00f3n<\/em> y <em>Renovaci\u00f3n<\/em>. Aunque parecen sin\u00f3nimos, los procesos de restaurar y renovar producen al final resultados totalmente distintos: cuando restauramos se mantiene el aspecto original de algo, cuando renovamos se actualiza y se preparan las cosas para nuevos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los textos de Isa\u00edas y el salmo se nos habla precisamente de esto. Nos dice Dios a trav\u00e9s del Profeta: \u201cYa no recuerdes el ayer, no pienses m\u00e1s en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo\u201d, y con el salmista hemos repetido: \u201cCuando el Se\u00f1or cambi\u00f3 la suerte de Sion, \u00e9ramos como los que sue\u00f1an\u201d. \u00a1Se\u00f1or, restaura tambi\u00e9n nuestra suerte como cambia el desierto con las lluvias!<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los filipenses, de forma muy sutil nos recuerda que no solamente las cosas materiales o circunstanciales de la vida deben restaurarse y renovarse; tambi\u00e9n nosotros tenemos que darle paso al <em>hombre nuevo<\/em>. Nos recuerda Pablo que el ser humano est\u00e1 llamado constantemente a la renovaci\u00f3n y a alcanzar la estatura de Cristo y llegar a ser uno con \u00c9l por medio de su muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo este cambio, toda esta renovaci\u00f3n de nuestro ser, es un proceso que muchas veces nos lleva la vida entera; es una renovaci\u00f3n constante, pero es tambi\u00e9n un proceso que nos garantiza que nos mantendremos en el camino correcto. En este proceso de restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n personal necesitaremos hacer, muchas veces, un alto en el camino y evaluar; necesitaremos de cr\u00edticas constructivas que nos ayuden a renovar la visi\u00f3n de fe. La vida comunitaria ser\u00e1 indispensable, los valores del Reino de Dios ser\u00e1n m\u00e1s que necesarios y, con todo, tambi\u00e9n una pausa de vida, un descanso, siempre nos ayudar\u00e1 a clarificar a visualizar mejor el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Un maestro, bastante anciano y sabio, dec\u00eda siempre a sus alumnos que cuando los eventos de la vida parecen no tener una soluci\u00f3n y las circunstancias adversas golpean fuerte la vida, antes de tomar una decisi\u00f3n, antes de hacer un cambio significativo, una renovaci\u00f3n de vida, deb\u00edan ir primero a \u201cBetania\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa esto? La mayor\u00eda de los estudiosos de las Sagradas Escrituras est\u00e1n de acuerdo en se\u00f1alar que Jes\u00fas, cuando caminaba por pueblos y aldeas anunciando el Reino de Dios, ten\u00eda la costumbre de iniciar o finalizar muchos de estos viajes en este peque\u00f1o pueblo. Lo hac\u00eda para visitar una casa en particular, la de sus grandes amigos L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda. Jes\u00fas los visitaba para descansar, comer, tomar un buen vaso de vino, tener una conversaci\u00f3n agradable y pasar un tiempo de calidad \u201cen familia\u201d con ellos. Betania era para Jes\u00fas el lugar preferido de descanso, donde encontraba paz, el amor, y recuperaba fuerzas para seguir adelante con su misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan, en el evangelio de hoy, nos cuenta que Jes\u00fas los visita nuevamente, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de haber resucitado a su amigo L\u00e1zaro. Marta y Mar\u00eda hab\u00edan preparado una cena para Jes\u00fas, y ya escuchamos en el evangelio todo lo que all\u00ed sucedi\u00f3. Una escena que describe muy bien lo que son nuestras comunidades fe. A nosotros tambi\u00e9n nos gusta comer, nos gusta reunirnos para compartir y mostramos mucha dedicaci\u00f3n y compa\u00f1erismo en estos espacios. Cada domingo, \u00e9ste es un momento muy especial para nosotros, para crecer en un v\u00ednculo de unidad, para relajarnos, re\u00edr y disfrutar.<\/p>\n\n\n\n<p>Marta se preocupa por el servicio, la comida, la atenci\u00f3n a los invitados; que todo est\u00e9 limpio y reluciente. L\u00e1zaro, que es el anfitri\u00f3n, no quiere dejar solo a Jes\u00fas ni un instante, lo escucha, conversa con \u00c9l; agradecido por haberle restaurado la vida, no se le separa. Mar\u00eda quiere hacer sentir a Jes\u00fas acogido, c\u00f3modo, cuidado, y derrama sobre los pies de Jes\u00fas un perfume muy caro, cuyo valor en ese momento equivaldr\u00eda, posiblemente, al salario de un a\u00f1o de trabajo; Mar\u00eda es generosa, atenta y amorosa. Y eso tambi\u00e9n es parte de nuestra identidad de cristianos, o deber\u00eda serlo: congregaciones generosas, no s\u00f3lo aportando con nuestra promesa, sino tambi\u00e9n siendo solidarios y serviciales, ofreciendo nuestro tiempo y dones.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio tambi\u00e9n nos dice que uno de los disc\u00edpulos no estaba de acuerdo con usar ese costoso perfume en los pies de Jes\u00fas; considera que las atenciones para el Maestro son exageradas y excesivas, y que hay cosas m\u00e1s importantes que resolver. Estos desacuerdos tambi\u00e9n pueden ser parte de nuestra vida cristiana. Muchas veces no apoyamos un proyecto, no compartimos las mismas ideas, no estamos de acuerdo en muchas decisiones; pero, a pesar de todo, seguimos siendo una familia en la fe, una gran familia cristiana donde el amor, la generosidad, la actitud de servicio, la solidaridad, la entrega, el compa\u00f1erismo, la diversidad y una variedad de dones m\u00e1s, son nuestra identidad especial, y solamente podemos encontrar toda esta gran riqueza en nuestra \u201cBetania\u201d: la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra \u201cBetania\u201d es, entonces, ese lugar donde nos congregamos cada domingo para fortalecernos y animarnos en la fe, para sentirnos amados y comprendidos, respetados y escuchados, muy a pesar de nuestras diferencias. Algunos, posiblemente, nos preocupamos por la m\u00fasica y los himnos; otros por la asistencia de cada domingo y la ofrenda; otros por la liturgia, tratando de no cometer errores y que todo sea perfecto; algunos, m\u00e1s parecidos a L\u00e1zaro, s\u00f3lo quieren escuchar a Jes\u00fas y pasar m\u00e1s tiempo con \u00e9l; otros se quejar\u00e1n porque el servicio dominical ya se est\u00e1 haciendo muy largo y hay m\u00e1s cosas por hacer. Todos estamos en la misma casa de Betania, pero con una actitud distinta y prioridades diferentes. Lo importante, al final, es que todos salgamos de esta \u201cBetania\u201d fortalecidos para continuar con la misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el Se\u00f1or nos ayude a prepararnos en el amor para vivir, junto a Jes\u00fas, los momentos de su pasi\u00f3n, sacrificio y muerte, y poder as\u00ed llegar victoriosos a nuestra Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-006ef8bd-3056-4d51-8548-06fa7c80a427\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Cuaresma-5-C-Spanish.docx\">Word \u2013 Cuaresma 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Cuaresma-5-C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-006ef8bd-3056-4d51-8548-06fa7c80a427\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-d890b9c1-6d0b-4eab-a74e-48d59cfa088f\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Cuaresma-5-C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Cuaresma 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Cuaresma-5-C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d890b9c1-6d0b-4eab-a74e-48d59cfa088f\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1017,1012],"class_list":["post-330243","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-cuaresma-5c","category-cuaresma-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-04-06","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":304921},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 5 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 43:16-21; Salmo 126; Filipenses 3:4b-14; San Juan 12:1\u20138. Si tuvi\u00e9ramos que elegir solamente dos palabras para resumir el mensaje que la Sagrada Escritura no propone para meditar en este quinto domingo de cuaresma, podr\u00edamos decir que son: Restauraci\u00f3n y Renovaci\u00f3n. Aunque parecen sin\u00f3nimos, los procesos de restaurar y renovar producen al final resultados [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-24T22:18:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/\",\"name\":\"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png\",\"datePublished\":\"2025-03-11T19:48:27+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-24T22:18:10+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025","og_description":"LCR: Isa\u00edas 43:16-21; Salmo 126; Filipenses 3:4b-14; San Juan 12:1\u20138. Si tuvi\u00e9ramos que elegir solamente dos palabras para resumir el mensaje que la Sagrada Escritura no propone para meditar en este quinto domingo de cuaresma, podr\u00edamos decir que son: Restauraci\u00f3n y Renovaci\u00f3n. Aunque parecen sin\u00f3nimos, los procesos de restaurar y renovar producen al final resultados [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-24T22:18:10+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/","name":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png","datePublished":"2025-03-11T19:48:27+00:00","dateModified":"2025-11-24T22:18:10+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/L5-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-6-de-abril-de-2025\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2025"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1017,"label":"Cuaresma 5c"},{"value":1012,"label":"Cuaresma C"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR: Isa\u00edas 43:16-21; Salmo 126; Filipenses 3:4b-14; San Juan 12:1\u20138. Si tuvi\u00e9ramos que elegir solamente dos palabras para resumir el mensaje que la Sagrada Escritura no propone para meditar en este quinto domingo de cuaresma, podr\u00edamos decir que son: Restauraci\u00f3n y Renovaci\u00f3n. Aunque parecen sin\u00f3nimos, los procesos de restaurar y renovar producen al final resultados&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/330243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}