{"id":330581,"date":"2025-03-18T16:01:21","date_gmt":"2025-03-18T20:01:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=330581"},"modified":"2025-11-24T17:20:14","modified_gmt":"2025-11-24T22:20:14","slug":"domingo-de-ramos-c-13-de-abril-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-c-13-de-abril-de-2025\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/domingo-de-ramos-palmas-c\/\">LCR: Liturgia de las Palmas: Lucas 19:28-40; Salmo 118:1-2,19-29.<\/a> <a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/domingo-de-palmas-palabra-c\/\">Liturgia de la Pasi\u00f3n: Isa\u00edas 50:4-9a; Salmo 31:9-16; Filipenses 2:5-11; San Lucas 22:14-23:56 o 23:1-49.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-330586\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PS-2025-Sermon-Graphic-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>I) Liturgia de las Palmas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En las congregaciones donde se acostumbra a realizar la procesi\u00f3n de Ramos, se invita a la comunidad a escuchar con atenci\u00f3n el pasaje del Evangelio y a proclamar el Salmo con clara conciencia de que hoy acompa\u00f1amos, desde nuestra fe, el \u00faltimo tramo del recorrido de Jes\u00fas en su ministerio p\u00fablico. Mientras caminamos hacia la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda dominical, meditamos en lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con la narrativa de san Lucas, Jes\u00fas ha concluido su ministerio p\u00fablico en toda la regi\u00f3n de Galilea y Samaria; es decir, su labor evangelizadora en la periferia, fuera de Jerusal\u00e9n, ha terminado y ahora arriba al mismo centro de su pa\u00eds, a la ciudad santa, Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con toda seguridad, en la mente de Jes\u00fas y en la mente de todos los que celebran alborozados su llegada a la ciudad, incluidos sus disc\u00edpulos, hay un mismo pensamiento: el desenlace definitivo del conflicto de Jes\u00fas con el juda\u00edsmo oficial, ante las autoridades del templo. Sin embargo, a pesar de tratarse de un mismo pensamiento, las perspectivas son muy diferentes: para los disc\u00edpulos y para toda la gente sencilla que bate palmas a su paso, el desenlace tendr\u00e1 que enmarcarse en la demostraci\u00f3n definitiva de su poder mesi\u00e1nico; por eso, \u00a1nadie quiere perderse el espect\u00e1culo! Todos quieren estar \u201cen primera fila\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la perspectiva de Jes\u00fas, la puntada final de su ministerio p\u00fablico no tiene nada de espectacular ni llamativo; ya lo hab\u00eda anunciado \u00e9l mismo a sus disc\u00edpulos: \u201cEl Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser rechazado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, tiene que ser condenado a muerte y resucitar al tercer d\u00eda\u201d (Lc 9:22; 9:44; 18:31). No es posible determinar, a ciencia cierta, qu\u00e9 tanta claridad ten\u00eda Jes\u00fas sobre su destino en manos de las autoridades de Jerusal\u00e9n; eso es algo que a\u00fan se discute; pero lo que s\u00ed es absolutamente cierto es que \u00e9l sab\u00eda muy bien que ciertamente no iba a ser felicitado ni condecorado por los sumos sacerdotes ni nada por el estilo. Su arribo a Jerusal\u00e9n pod\u00eda determinar un rumbo diferente para su ministerio y quiz\u00e1 pon\u00eda en riesgo su propia vida. Con todo, Jes\u00fas no tiene en mente hacer un trato con las autoridades jud\u00edas; \u00e9l llevar\u00e1 hasta sus \u00faltimas consecuencias el ministerio que inici\u00f3 aquel s\u00e1bado en la sinagoga de Nazaret, pase lo que pase.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II) Liturgia de la Pasi\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que escuchamos alguno de los relatos de la Pasi\u00f3n que nos narran los evangelios, son muchas las ideas que vienen a nuestra mente. En primer lugar, el marco inmediato del prendimiento de Jes\u00fas que nos presenta el evangelista Lucas: la \u00faltima cena. M\u00e1s all\u00e1 de las palabras con que Jes\u00fas instituye el sacramento de la Eucarist\u00eda, es importante recuperar dos elementos que a veces pasan desapercibidos: el testamento de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u201cles encomiendo el reino como mi Padre me lo encomend\u00f3\u201d. Este testamento es tal vez el m\u00e1s \u00edntimo deseo de Jes\u00fas, que no pod\u00eda separarse nunca de aquella intencionalidad eucar\u00edstica de compartir la mesa entre los hermanos. En efecto, celebrar la Eucarist\u00eda deber\u00eda ser en todo momento el signo visible de la aceptaci\u00f3n de esa encomienda de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro aspecto, ligado sustancialmente al primero, es el testimonio que Jes\u00fas pide a sus disc\u00edpulos: \u201cLos reyes de los paganos los tienen sometidos y los que imponen su autoridad se hacen llamar benefactores. Ustedes no sean as\u00ed; al contrario, el m\u00e1s importante entre ustedes comp\u00f3rtese como si fuera el \u00faltimo, y el que manda como el que sirve\u201d. En la l\u00f3gica del mundo, el que est\u00e1 a la mesa es el amo, el se\u00f1or; sin embargo, en la comunidad de seguidores de Jes\u00fas, la l\u00f3gica es a la inversa. No es m\u00e1s el que est\u00e1 a la mesa, sino el que sirve; \u00e9sta es la l\u00f3gica del reino que veinti\u00fan siglos despu\u00e9s nos cuesta demasiado entender y practicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay m\u00e1s motivos de reflexi\u00f3n. Nos preguntamos \u00bfc\u00f3mo es que los representantes de la religi\u00f3n jud\u00eda llegan al extremo de juzgar y condenar a muerte a un hombre que no ha hecho otra cosa que actuar en nombre del mismo Dios de los jud\u00edos? \u00bfQu\u00e9 es lo que las autoridades religiosas no percibieron y en cambio s\u00ed percibi\u00f3 el centuri\u00f3n que al pie de la cruz llega a exclamar \u201crealmente este hombre era inocente\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud de las autoridades de Jerusal\u00e9n tiene su respuesta en la manera como han percibido a Dios y c\u00f3mo han hecho de su imagen un argumento perfecto para justificar cada una de sus acciones. Aquel Yahweh, enamorado de unos esclavizados, que no da el brazo a torcer hasta verlos libres, que marcha con ellos hasta la tierra de la libertad, ese Emmanuel, Dios-con-nosotros, ha desaparecido (o lo han hecho desaparecer los intereses de ciertos grupos). La aut\u00e9ntica religi\u00f3n ha dado paso a una ideolog\u00eda con tintes religiosos que no admite ning\u00fan tipo de antagonismo o contestaci\u00f3n. Todo lo que suene contrario al sistema establecido por la ideolog\u00eda, est\u00e1 autom\u00e1ticamente condenado a desaparecer: <em>anatema sit<\/em>, sea condenado el que diga o piense algo contrario a lo establecido por la \u201coficialidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En tal sentido, entonces, la actuaci\u00f3n de las autoridades del templo, est\u00e1 en perfecta l\u00f3gica, en clara coherencia con la manera de ver y de entender la religi\u00f3n y con la imagen que la ideolog\u00eda se ha fabricado de Dios: un dios ajeno por completo a la realidad del pueblo, que no entiende de otra cosa que de leyes y preceptos, un dios que&nbsp; <em>no ve<\/em>, <em>no oye, no<\/em> <em>act\u00faa<\/em> como el Yahweh de la liberaci\u00f3n: <em>He visto<\/em> la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto, <em>he o\u00eddo<\/em> sus quejas contra los opresores, <em>me he fijado<\/em> en sus sufrimientos, y <em>he bajado<\/em> a librarlos de los egipcios.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, Jes\u00fas no pod\u00eda tener un trato diferente en el centro mismo del juda\u00edsmo oficial. Su mensaje y sus acciones nunca fueron un apoyo para la ideolog\u00eda dominante; todo lo contrario: cada palabra, gesto y acci\u00f3n fueron, desde el mismo inicio de su ministerio, un claro desaf\u00edo o, si se prefiere, un continuo peligro para el oficialismo acantonado en la capital y representado en ciertos ambientes oficialistas a lo largo y ancho del pa\u00eds. Recordemos que el mismo d\u00eda en que Jes\u00fas lanz\u00f3 formalmente su proyecto de vida, por poco es lanzado por en despe\u00f1adero por algunos paisanos suyos que estaban en \u201ccomuni\u00f3n\u201d con Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata, entonces, de \u201cjustificar\u201d el juicio y la condena a muerte de Jes\u00fas. Se trata de entender las circunstancias hist\u00f3ricas que los motivaron y, lo m\u00e1s importante, porqu\u00e9 a\u00fan hoy subsisten ideolog\u00edas alineadas con aquellos detestables tintes religiosos que hacen creer al pueblo que se presta un verdadero servicio a Dios cuando se excluye, elimina y calla las voces de quienes claman justicia o igual dignidad por encima de cualquier raza o proveniencia. Todos quiz\u00e1 conocemos casos de m\u00e1rtires, hombres y mujeres, que han entregado sus vidas por causa del Evangelio, la verdad y la justicia; muchas veces asesinados por \u201ccreyentes cristianos\u201d, cegados -como en el caso de Jes\u00fas- por falsas ideolog\u00edas religiosas que llevan a creer que lo bueno es malo y lo malo es bueno. El extremo m\u00e1s peligroso y mortal del fanatismo religioso es el que mat\u00f3 a Jes\u00fas y sigue matando a los aut\u00e9nticos testigos de su reino.<\/p>\n\n\n\n<p>En este ambiente de contemplaci\u00f3n ante Jes\u00fas crucificado pidamos a Dios, con toda la fuerza de nuestra fe, que abra cada d\u00eda nuestros ojos, para que no nos deje enceguecer por las falsas ideolog\u00edas religiosas, que jam\u00e1s nos dejemos convencer de perseguir a un hermano porque piensa diferente. Que los sucesos de Jerusal\u00e9n nos hagan entender que el Dios de Jes\u00fas no necesita estos \u201cservicios\u201d, sino hermanos y hermanas construyendo juntos su reino y dando m\u00e1s y m\u00e1s testimonio de justicia, solidaridad y generosidad. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-70163053-7f58-4045-90f9-c9d7f805436c\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Domingo-de-Ramos-C-Spanish.docx\">Word \u2013 Domingo de Ramos (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Domingo-de-Ramos-C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-70163053-7f58-4045-90f9-c9d7f805436c\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-dda0ee75-47a5-455c-8508-9fba914ee4d9\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Domingo-de-Ramos-C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Domingo de Ramos (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Sermon-Domingo-de-Ramos-C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-dda0ee75-47a5-455c-8508-9fba914ee4d9\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1018,898],"class_list":["post-330581","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-domingo-de-ramos-c","category-semana-santa"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-04-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de Ramos (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-c-13-de-abril-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Ramos (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Liturgia de las Palmas: Lucas 19:28-40; Salmo 118:1-2,19-29. 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