{"id":331798,"date":"2025-04-21T11:43:10","date_gmt":"2025-04-21T15:43:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=331798"},"modified":"2025-11-25T10:57:45","modified_gmt":"2025-11-25T15:57:45","slug":"pascua-2-c-27-de-abril-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-c-27-de-abril-de-2025\/","title":{"rendered":"Pascua 2 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-2c\/\">LCR: Hechos 5:27\u201332; Salmo 118:14\u201329 <em>o <\/em>Salmo 150; Revelaci\u00f3n 1:4\u20138; San Juan 20:19\u201331.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-331800\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Ea2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Iniciemos este serm\u00f3n, hoy, al comenzar la segunda semana de la Pascua, con este hermoso saludo que usa Juan para dirigirse a sus comunidades cristianas y que encontramos en el libro de la Revelaci\u00f3n: \u201cReciban ustedes gracia y paz de parte del que es y era y ha de venir, \u2026 y tambi\u00e9n de parte de Jesucristo, testigo fiel, que fue el primero en resucitar y tiene autoridad sobre los reyes de la tierra. Cristo nos ama\u201d. Pid\u00e1mosle a Dios que este deseo de Juan se haga realidad en nosotros. Que la gracia que nos da el Se\u00f1or, la paz individual y colectiva y el amor abundante de Cristo llegue a nuestras vidas, familias y comunidades en este tiempo de Pascua; que Cristo, el que era y es, nos aumente la fe para debilitar las dudas de la fe y los temores ante las circunstancias de la vida, y que seamos sus testigos fieles hoy y siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>El tener dudas sobre la fe no es nada nuevo y no se incurre en pecado cuando nos llegan. La duda es m\u00e1s bien una puerta abierta al crecimiento en la fe, a la b\u00fasqueda de la verdad y al conocimiento. Ella despierta una inquietud constante en nuestro coraz\u00f3n que nos lleva al estudio consciente de la Palabra de Dios, al dialogo atento con el que cree, el sabio, el prudente, el director espiritual; nos lleva a una oraci\u00f3n m\u00e1s profunda y constante, a escuchar a las comunidades de fe y la predicaci\u00f3n del sacerdote, diacono o laico, a ser m\u00e1s disciplinados en nuestra participaci\u00f3n en los servicios dominicales y a estar m\u00e1s presentes el uno para el otro, no s\u00f3lo en la oraci\u00f3n, sino en el servicio, la ayuda, la enfermedad, la necesidad, la duda y el amor al otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, el evangelista Juan en su evangelio, nos cuenta que Tomas, al escuchar que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado y que se hab\u00eda hecho presente en la comunidad de los disc\u00edpulos, duda y pide pruebas para creerlo. Este texto, en breve, nos dice que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas tambi\u00e9n tuvieron dudas sobre la resurrecci\u00f3n. \u00bfY c\u00f3mo las resolvieron? La comunidad de los disc\u00edpulos estaba llena de temor ante la persecuci\u00f3n de aquellos enemigos de Jes\u00fas y de su propuesta, por eso est\u00e1n a puertas cerradas. Jes\u00fas se hace presente en medio de ellos para fortalecerlos, animarlos, abrirles el conocimiento y llevarlos a que abran las puertas para continuar predicando sobre su vida y su mensaje del reino. Este pasaje nos da un mensaje sobre la fe, y es importante tenerlo en cuenta como pr\u00e1ctica cristiana. Creer en Jes\u00fas y en su resurrecci\u00f3n no es el producto de un laboratorio o una lectura individualizada de la biblia, sino de una experiencia de Dios en comunidad. Es en la comunidad de fe donde Jes\u00fas revela su gloria y su poder y su nueva vida de resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en la comunidad de fe donde se recibe al Esp\u00edritu santo. \u00c9l se manifiesta, sana, fortalece y otorga la paz a las personas reunidas en nombre del Se\u00f1or. As\u00ed que cada vez que la comunidad de fe se re\u00fane a celebrar, el Esp\u00edritu Santo se hace presente y act\u00faa con todo su poder en la vida del creyente. Es tambi\u00e9n en la historia viva de fe de la comunidad, en su testimonio y en la valent\u00eda de vivir y volver la historia de Jes\u00fas su propia historia, la que llevar\u00e1 a muchos a creer y a superar sus dudas y temores.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos nuestros rostros al Se\u00f1or, alimentemos la fe con la oraci\u00f3n en comunidad; no nos aislemos, agrup\u00e9monos constantemente, cada semana y apoy\u00e9monos unos a otros. \u00c9ste es un tiempo de testimonio, de expansi\u00f3n del mensaje de la fe, de la ola del amor de Jes\u00fas, para que otros reciban a Cristo y su mensaje. Es importante no darnos por vencidos, sino predicar sobre amor para vencer el odio, sobre la vida para derrotar la muerte, sobre la comunidad para superar el individualismo, sobre la solidaridad para acabar con el ego\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este tiempo pascual necesitamos que nuestras comunidades, personas y familias no se detengan, sino que, con la gracia de Dios y la misma valent\u00eda de Pedro y los dem\u00e1s ap\u00f3stoles -narrada en Hechos de los Ap\u00f3stoles-, reconozcamos que el Esp\u00edritu Santo nos impulsa y que \u201ces nuestro deber obedecer a Dios antes que a los hombres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Am\u00e9n, Aleluya!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-614177f2-06ce-4940-9e32-54e1e377f821\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-614177f2-06ce-4940-9e32-54e1e377f821\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-2d0e429d-31f3-4097-b06b-287ba1553342\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Sermon-Pascua-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-2d0e429d-31f3-4097-b06b-287ba1553342\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1023,1019],"class_list":["post-331798","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pascua-2c","category-pascua-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-04-27","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168893},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 2 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-c-27-de-abril-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 2 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 5:27\u201332; Salmo 118:14\u201329 o Salmo 150; Revelaci\u00f3n 1:4\u20138; San Juan 20:19\u201331. 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