{"id":332315,"date":"2025-05-10T17:59:24","date_gmt":"2025-05-10T21:59:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=332315"},"modified":"2025-11-25T10:55:27","modified_gmt":"2025-11-25T15:55:27","slug":"pascua-5-c-18-de-mayo-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-18-de-mayo-de-2025\/","title":{"rendered":"Pascua 5 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-5c\/\">LCR: Hechos 11:1\u201318; Salmo 148; Revelaci\u00f3n 21:1\u20136; San Juan 13:31\u201335<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-332317\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ea5-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El evangelio asignado para este domingo nos dice claramente: \u201cQue se amen los unos a los otros. As\u00ed como yo los amo a ustedes&#8230;&nbsp;Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dar\u00e1 cuenta de que son disc\u00edpulos m\u00edos\u201d. Tenemos que confesar que esta instrucci\u00f3n es incre\u00edblemente dif\u00edcil, pues encapsula una de las ense\u00f1anzas m\u00e1s exigentes. El mandamiento de amarse los unos a los otros no es distintivo \u00fanicamente en el evangelio de Juan, se encuentra en los evangelios sin\u00f3pticos, como en el caso de Lucas: \u201cAmen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen y oren por los que los maltratan\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie dijo que seguir a Jes\u00fas deb\u00eda ser f\u00e1cil \u00bfAmar a los dem\u00e1s cuando estoy herido? \u00bfAmar a la gente que no me trata bien? \u00bfAmar a las personas que hacen mi vida imposible? \u00bfAmar a la gente que habla mal de m\u00ed a mis espaldas? \u00bfQui\u00e9n realmente ora por aquellos con los que no puede llevarse bien? \u00c9sta es una tarea muy dif\u00edcil y, desde una perspectiva humana, no tiene ning\u00fan sentido. El amor no siempre es f\u00e1cil. El verdadero reto es amarse los unos a los otros cuando no se sienten las ganas de hacerlo, cuando a nuestro el otro juicio no lo merece, cuando duele.<\/p>\n\n\n\n<p>La ense\u00f1anza de Jes\u00fas contradice nuestras inclinaciones humanas naturales. Nuestras interacciones sociales normales tienden a ser rec\u00edprocas. Por lo general, tratamos a los dem\u00e1s de la manera en que ellos nos tratan a nosotros. Pero si alguien nos maltrata, la respuesta humana t\u00edpica es tratar de vengarse. Si alguien nos hiere, nosotros queremos herir de vuelta. De hecho, esto es lo que muchos de nosotros probablemente aprendimos cuando \u00e9ramos ni\u00f1os. Cu\u00e1ntas veces escuchamos de nuestros padres que cuando alguien en la escuela nos maltratara, nos defendi\u00e9ramos y peg\u00e1ramos de vuelta. Estamos entrenados para reaccionar ante la agresi\u00f3n y la hostilidad.<br>Para muchos de nosotros, el instinto es luchar: &#8220;ojo por ojo y diente por diente&#8221;. Si alguien nos ignora, lo ignoramos; si alguien nos grita, le gritamos; si alguien intenta entrar en nuestro carril en la autopista, no lo dejamos. S\u00ed, tendemos a responder as\u00ed. Puede que no sea bueno o correcto, pero es una reacci\u00f3n humana com\u00fan. Aqu\u00ed es donde radica el verdadero reto.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos invita a hacer algo diferente, a hacer lo contrario. Nos invita a expandir nuestra conciencia, a cambiar nuestra comprensi\u00f3n, nuestros paradigmas y ver el mundo con nuevos ojos. Jes\u00fas nos invita a imaginar una realidad diferente, llena de posibilidades, donde el sue\u00f1o de Dios para nosotros se manifiesta aqu\u00ed y ahora; una realidad que nos exige romper el ciclo de violencia y retribuci\u00f3n, rechazando la l\u00f3gica autodestructiva. Amarse los unos a los otros incluye a aquellos que nos rechazan, nos desaf\u00edan o nos hieren. Pero \u00bfpor qu\u00e9 Jes\u00fas nos pide esto? \u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil? \u00bfC\u00f3mo podemos amarnos los unos a los otros si ni siquiera sabemos c\u00f3mo?<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que no podemos hacerlo por nuestra cuenta. Las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas no son un proyecto de <em>hazlo t\u00fa mismo<\/em>. Pero podemos practicar ese amor mutuo cuando le pedimos ayuda a Dios. Aqu\u00ed es cuando nos damos cuenta de que el Esp\u00edritu de Dios puede hacerlo a trav\u00e9s de nosotros. Un te\u00f3logo oraba diciendo: &#8220;Dios, deja que tu amor fluya a trav\u00e9s de m\u00ed para que yo se los demuestre&#8221;. Porque Dios es una fuente infinita de amor y luz, y el amor de Dios se extiende a todos. Dios ama al bueno y al malo con la misma intensidad. Dios no hace excepciones. Y \u00e9sta es la Buena Nueva que proclama el Evangelio de hoy. No estamos solos en esta dif\u00edcil tarea.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando amas, cuando oras, te est\u00e1s conectando con la fuente misma del amor.<br>El sacerdote franciscano y escritor espiritual Richard Rohr dijo una vez que la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre amarse los unos a los otros es en realidad una autoconciencia iluminada.<br>Cuando te niegas a amar, al final te hieres. Pero m\u00e1s que eso, dice Rohr, la autoconciencia iluminada significa que amar al otro, incluso cuando es dif\u00edcil, es realmente bueno para ti. Cuando amamos y oramos por aquellos con quienes nos cuesta convivir, nos estamos abriendo a la fuente del amor infinito, el amor que todo lo cura, el amor puro de Dios. Y cuando estamos rodeados de ese amor infinito nos convertimos en un canal para que el amor de Dios fluya a trav\u00e9s de nosotros, porque, desde el principio, para eso fuimos creados, para dar amor. \u00c9se es nuestro prop\u00f3sito m\u00e1s divino.<\/p>\n\n\n\n<p>A todo el mundo le vendr\u00eda bien m\u00e1s amor. Tratemos de no ofendernos cuando las personas sean groseras, desagradables o traten de herir nuestros sentimientos. Nunca sabemos por lo que est\u00e1n pasando. \u00c9ste es el principio de la compasi\u00f3n: env\u00eden amor sin importar c\u00f3mo act\u00faen. \u00c9sa es la autoconciencia iluminada. &nbsp;Cuenta una breve historia que una mujer fue a su ferreter\u00eda local y uno de los empleados fue muy grosero con ella; estuvo tentada de desearle lo peor, pero en lugar de eso, opt\u00f3 por enviarle amor. D\u00edas despu\u00e9s, regres\u00f3 a la tienda y el mismo empleado la trat\u00f3 de manera completamente diferente; no s\u00f3lo fue amable, tambi\u00e9n le dijo que unas semanas antes se hab\u00eda enterado de que su esposa ten\u00eda una enfermedad potencialmente mortal. Ella se alegr\u00f3 de haberle enviado amor en lugar de negatividad.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo no sabemos lo que est\u00e1 sucediendo en la vida de aquellos con quienes es dif\u00edcil practicar el amor. Cuando se trata de amarnos los unos a los otros, todos tenemos nuestras propias historias. Por lo general, hay alguien en nuestra familia, trabajo o comunidad que presiona nuestros botones, alguien que saca lo peor de nosotros. Podemos cerrar los ojos e imaginar a esa persona a la que no queremos amar; imaginemos el amor infinito de Dios rode\u00e1ndole como una burbuja de luz, y pid\u00e1mosle a Dios que le env\u00ede ese amor a trav\u00e9s de nosotros; el amor infinito que sana todo. S\u00ed, amarse los unos a los otros -especialmente cuando no es f\u00e1cil- es una autoconciencia iluminada. Esto no significa tolerar el abuso. Practicar este tipo de amor nos libera de la pesada carga de nuestra propia negatividad. Si podemos entender esto veremos que, cuando nos negamos al amor, en realidad nos estamos da\u00f1ando a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seamos esta fuente de amor y luz, sabiendo que no podemos hacerlo solos. Cuando experimentemos el amor divino movi\u00e9ndose a trav\u00e9s de nosotros, ese amor nos envolver\u00e1 como un escudo, como si estuvi\u00e9ramos en una burbuja de luz. Abr\u00e1monos al poder inesperado de la presencia de Dios. \u00c9l estar\u00e1 con nosotros, derramando amor en nosotros y a trav\u00e9s de nosotros porque, al final, todos fuimos creados para ser instrumentos del amor divino de Dios. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c023d7bb-b68d-4cca-aa73-1c7749142cfb\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c023d7bb-b68d-4cca-aa73-1c7749142cfb\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-f4b9dfd2-f254-48af-b3f7-11ac139487cf\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-f4b9dfd2-f254-48af-b3f7-11ac139487cf\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1026,1019],"class_list":["post-332315","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pascua-5c","category-pascua-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-05-18","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168994},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 5 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-18-de-mayo-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 5 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 11:1\u201318; Salmo 148; Revelaci\u00f3n 21:1\u20136; San Juan 13:31\u201335 El evangelio asignado para este domingo nos dice claramente: \u201cQue se amen los unos a los otros. 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